Respuesta

Marcos me escribe al correo electrónico, y me pregunta que quien soy. Buena pregunta Marcos pero, desgraciadamente no puedo respondértela.

Nadie sabe quien es y el que lo sepa, que tire la primera piedra. Pero tal vez amigo, te pueda aclarar algo, de lo poco que sé de mí.

Sé que soy una extraña forma de verano, o puede que solo sea la pegatina de colores que viene en algún chicle, o un ser estrambótico que se tatúa un melocotón anaranjado sobre el hombro. Me gusta la tecnología, fundamentalmente porque las máquinas carecen de vanidad y egolatría, y también me gustan las palabras. Palabras como asteroide, enigma, libélula, caricia, contenedor o percha, y suelo escribir versos con ellas, porque es mejor escribir versos que grabar epitafios o redactar testamentos.

A veces, susurro palabras en los oídos ajenos, siempre en la noche, oídos que desconozco, y que desde hace ya casi tres meses he alcanzado la palabra luna y la tengo colgada de mi ombligo. Una luna que pesa, que no es de algodón precisamente, y que se ha vuelto obscena y peligrosa.  También sé que los duendes de las manos largas intentan cubrirme de velos y vendajes, y que a mis espaldas murmuran en voz baja: “Es inconveniente. Que incorreción, Se ha salido de lo establecido, es inclasificable” Vivo Diciembre a mediodía, Enero en los portales y Febrero en tazas de café ajenas…Después solo azul, todo el azul que puedo acumular en las pupilas. Eso es todo.

En cualquier caso, ¿qué importancia tendrá o no tendrá quien eres, o que es lo que eres? Si tal vez todo esto sea un sueño. No me gusta que me pregunten esas cosas, porque te hacen pensar en lo que lo que no eres, y eso es si que es la única certeza.

Son las siete y media de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 12 grados. Acabo de terminar un nuevo libro de poemas, pronto verá la luz, con Luz, espero. Y ahora empiezo otro nuevo, pero esta vez no es la poesía, lo que me ocupa, es un relato sórdido, sonoro y sorprendente muy pegado a la vida, de hasta donde son capaces de  llegar algunos seres humanos. La realidad amigos siempre supera a la ficción.