
Lo primero que quiero hacer es daros las gracias a todos por haberme soportado toda la tarde de hoy en twitter y parte de la mañana , y desde luego dejar claro que el post que puse en mi blog titulado Como escribir un tweet falso: La Falsa Profecía del nombre del Papa en twitter no es real, a pesar de que algunos se crean a pie juntillas cosas inverosímiles como lo de la profecía del nombre del Papa, hay otras cosas que en seguida, todo el mundo se pone a desmontar rápidamente, y con razón.
El tema se me ocurrió por la mañana, cuando leí lo de las profecías de los chicos de Publicidad ESIC en twitter, y pensé que era falso, pero que obviamente, era un tema muy, pero que muy viral, demasiado como para dejarlo pasar por alto y no hacer nada con ello.
Estaba claro que si me lanzaba a la arena de “montarla” tenía que contar desde luego con la complicidad de ellos, pero claro, no debían saberlo, y tenían que entrar a mi timeline de una forma natural. Así que lo primero que hice fue generar una expectativa, diciendo que sabía cómo habían hecho eso de falsear el tuit, que por cierto aun no lo sé, pero si que estoy segura de que es un fake, aunque tampoco eso es relevante.
Una vez generadas las expectativas, dejé pasar un tiempo, diciendo que iba a comer, el suficiente, como para que el tema se hubiera propagado lo bastante, ya que el asunto ya era viral por sí mismo. Y luego lo único que tuve que hacer fue colgar el post (había que marcar un tono reprobatorio y también algo lastimero… gafas de cerca etc) en el que puse un vídeo que desde luego no es la respuesta a como estos chicos habían hecho el fake. Obviamente, sabía que iban a llover insultos de todo tipo, y lo único que tenía que hacer era aguantar unas horitas para demostrar, que cualquiera, apoyándose en un acontecimiento que tenga una gran visibilidad puede, a pesar de que hablen mal de él o de ella, generar cientos y cientos de retuits y miles de visitas a un blog. Como les expliqué a unas alumnas a las que tutorizo, si mi web o mi blog viviera de la publicidad, que no la tiene, como podéis ver, en ese momento mis tarifas subirían y subirían, y además de paso, generaría seguidores en las redes sociales, que reforzarían mi visibilidad, para bien o para mal. Al final lo que interesa es que te vean y que se eleve el número de cliks en la página y es lo que se consigue.
El “temita” también lo replique en Facebook, para ver cómo funcionaba esa red, y también en Pinterest y en linkedin, y curiosamente, o bueno no tan curiosamente, pues ninguna de esas redes tiene la viralidad de twitter, allí apenas si pasó nada de nada. Lo que demuestra entre otras cosas, el enorme potencial que tiene twitter para estos temas. De hecho la página de estadísticas del blog muestra que por cada visita que se generó desde Facebook, más de 25 se generaron desde twitter. Y por supuesto aprobé todos los comentarios, porque cuantos más coments apruebas más se multiplican los cliks.
Todo esto demuestra que la viralidad en la red es un arma poderosa, y que ni siquiera hace falta decir la verdad para que seas visible, pues lo cierto es que puedes publicar cosas realmente reales, de interés y veraces, que apenas si te leerán, pero si por el contrario, aprovechando un evento como en este caso, la elección de un papa o un buen partido de fútbol o la muerte de un personaje político de relevancia o su enfermedad, publicas algo que no es real generando una expectativa buena, millones de personas van leerte, seguirte, publicitarte, que al fin y al cabo es lo que desean algunos, generar más clicks en sus web para mantener las tarifas publicitarias altas. Vamos lo que se dice hacer caja
No es mi caso, esto es solo una pequeña ocurrencia, que hace tiempo que tenía ganas de probar, pero que no se presentaba la ocasión hasta que esta mañana lo vi claro con lo de los chicos de Publicidad del ESIC, que me lo han puesto en bandeja y a los que felicito, no por la profecía que obviamente será falsa, pero si por el montaje que es francamente sensacionalista y les ha generado la visibilidad que deseaban. Hay otros ejemplos recientes, incluso en diarios digitales nacionales que todos conocéis. Es el negocio de la publicidad en la red, y es me temo, lo que se enseña en las escuelas de publicidad, aunque supongo que no en todas.
Nada más. Bueno si una cosa, no pretendo dar lecciones de nada ni a nadie, pero algunos demuestran con sus tuits mucha rabia contenida, lo digo por los insultos, que creo que son gratuitos, porque la educación y las formas no deben perderse nunca, y eso que durante la tarde estuve tentada de para dar mayor morbo, y como consecuencia mayor visibilidad contestar a algunos groseramente, pero creo que no hacía mucha falta. A eso de las siete de la tarde, el blog tenía más de 4000 visitas únicas y los retuits y citas eran muchísimos, y no hacía falta echar más leña al fuego.
Ustedes sabrán perdonarme, pero a veces no queda más remedio que recurrir a una cosa como esta para demostrar que esto es algo muy grande, pero que también hay que ir con cautela, porque no todo es tan real como parece. Como dijo una de mis alumnas: “A una gran mentira, se corresponde una gran mentira”
Son las ocho de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 6 grados. A una gran mentira, otra gran mentira



