La Mariposa Autómata

 

Vivimos aun bajo el letargo y la resaca de la sociedad del bienestar, pero la realidad nos dice que ya no estamos allí. Sin embargo el somnífero fue tal vez demasiado fuerte, tanto que los hechos cada vez más alarmantes acontecen día a día, y el ciudadano no despierta.

La crisis, que convulsiona a algunos países árabes, no puede ser una casualidad, cualquiera que le dedique algún tiempo a pensar sobre el tema, puede pensar que está sujeta a la teoría del caos. Tal vez en este caso una mariposa aleteo en Estados Unidos y los hechos se desataron al otro lado del planeta. Pero lo cierto es que la mariposa en este caso no era un ser de la naturaleza, sino una mera marioneta, atada fuertemente a unos hilos, para que a base de fuerza agitara y agitara tanto las alas, que los vientos se desataran fuertemente en algunos países del norte de África. Eso si, de un modo selectivo, pues Marruecos, por ejemplo, por no citar otros, está pasando por el trance sin pena ni gloria, o más bien con poca pena, mucho silencio, y mucha gloria.

 ¿Y nosotros? ¿Qué pintamos en todo esto?… Pues también formamos parte del juego siniestro de la mariposa autómata. Escucho anonadada las palabras de Trinidad Jiménez, animando a Estados Unidos a la invasión inmediata, cuando hace bien poco, desde las filas socialistas, con Zapatero a la cabeza – aun en la oposición- se estigmatizaba duramente la intervención de los Estados Unidos en Irak, y la cohabitación de España y el Reino Unido en ese asunto. No se si tendréis en la memoria, al presidente Zapatero, sentado en la grada, durante el desfile de las Fuerzas Armadas, mientras desfilaban las tropas americanas bajo su bandera, como signo de disconformidad y desagrado por su actuación en Irak. Claro que lo recordáis, y el que diga que no es que miente o padece ya la enfermedad del olvido.

Parece que hemos olvidado las consecuencias que tuvieron, concretamente para el pueblo de Madrid, el atentado del 11-M, esa complicidad con los Estados Unidos en la guerra del Irak, y como se hablo desde PSOE, hasta la saciedad, de la factura mortal que habíamos tenido que pagar por alinearnos en ese conflicto. Trinidad Jiménez está muy olvidadiza, porque hay que ver con que saña, con que vehemencia, con que rotundidad, vamos que hasta la propia Condolezza Rice tendría que envidiarla, ha pedido que se procese y se detenga a Gadafi por crimines de lesa humanidad, una vez que Libia pase bajo el control de Washington. Pero me temo que Trini, también forma parte de la mariposa autómata que mueve todo esto, y le habrá bastado una llamada de teléfono, para ponerse en posición de firme y a la orden, y soltar por esa boca, esto y mucho más que nos queda por escuchar, en todo este nuevo teatrito sangriento que nos están montado.

Luego vendrán los lodos, y será cuando la desesperación cunda entre los ciudadanos de Libia y otros países en conflicto, cuando la pobreza y la miseria se extiendan como una pandemia, entonces estará el campo bien abonado para que alguno se inmole, con una bomba atada a la cintura, y la deje caer en un metro, en un aeropuerto o en cualquier otro lugar propicio para una masacre.

No me quiero extender más pero el mecanismo de supervivencia de los Estados Unidos dice que cuando la economía no “tira palante” por las buenas, se hace por las malas, y la receta de una guerra lejana, da mucho de si en cuanto a ventas de armas – para ambos bandos como pude comprobar personalmente en El Salvador- y otras componendas siniestras que ayuden a reflotar su economía. No os equivoquéis Obama no es mejor que Bush, ni Zapatero que Aznar, a los hechos me remito, por eso cada vez soy más escéptica en cuanto a los acontecimientos fortuitos que suceden en este planeta. Mira que me gusta la teoría del caos, y mira que la he estudiado en profundidad, pero esta vez como otras la mariposa no extiende y mueve sus alitas al azar, alguien maneja los hilos, o los cables, o las redes, o las wifis, alguien al que los ciudadanos les importamos bien poco.

Son las nueve menos cuarto de la noche. No llueve en Madrid y la temperatura exterior es de 6 grados. Hacer memoria… todo empezó igual la otra vez… que si el petroleo… que si esto… que si lo otro… esperemos no terminar igual.

La bronca de ANV y el atentado

Llevamos varios meses, por no decir varios años – que me deprimo – asistiendo a la gran bronca nacional entre los partidos políticos sobre el asunto de la banda terrorista ETA. Pero me voy a centrar en estos últimos meses – como os cuento – ya que creo que es patente por todos los que seguís de alguna manera la actualidad, que precisamente el tema de la ilegalización de ANV, ha sido también piedra de discordia y elemento arrojadizo entre los unos y los otros.

Y de aquellos barros vienen estos lodos. Para que nos vamos a engañar, seguimos con una política antiterrorista poco clara y sin puntos de encuentro, y aunque las declaraciones de intenciones para colocar el titular son muchas, pero solo para salir en la prensa, la realidad es que la bronca continua, y no hay más que recordar por ejemplo las declaraciones de el consejero de Interior del Gobierno vasco, Javier Balza, quien el pasado viernes dijo, que las ilegalizaciones del Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV-EHAK) y Acción Nacionalista Vasca (ANV) no favorecen la lucha antiterrorista.

Por otra parte el Partido Popular sigue también haciendo un aprovechamiento político de la situación, bastante insolidario, pues esa búsqueda de culpables en el asunto de ANV, es una postura que deja mucho que desear. Parece mentira que anden diciendo que si Zapatero busca culpables de la crisis, y no vean la viga en el propio ojo, cuando el discurso del Partido Popular en este asunto es el de culpabilizar: RAJOY DICE QUE EL GOBIERNO Y EL FISCAL GENERAL QUEDAN “EN EVIDENCIA Y AL DESNUDO” CON LA ILEGALIZACIÓN DE ANV Y PCTV.

En cuanto a la postura del PNV como siempre es ambigua, y deja una lectura entre líneas que provoca desconcierto a la ciudadanía.

Y el PSOE, o el PSE, porque una ya no sabe quien es quien, también juega con la historia, que hay unos presupuestos por medio y no se puede importunar mucho al PNV, no fuera a ser que no le den su apoyo.

El caso es que hoy se ha vuelto a poner en escena esa pantomima que se hace en el Congreso después de un atentado, en la que todas las fuerzas políticas condenan la violencia. Pero cuando acaba la función, vuelven todos a sus posturas y a la utilización de los muertos, y es que no basta con ilegalizar, no basta con la fuerza de la ley, en el caso de ETA hay que deslegitimar a la banda y a sus satélites, y mientras las fuerzas políticas no tomen conciencia de esta situación, y dejen de utilizar la lucha antiterrorista con fines electorales, este el PSOE, este el PP, este cualquiera en el gobierno, ETA seguirá matando.

Es la una y veinte de la tarde. No llueve en Pozuelo, aunque lloverá a lo largo de la tarde y la temperatura exterior es de 19 grados. “No necesito mediocridad… de nuevo en mi cabeza, de nuevo esa tristeza ” ya lo dice Pereza

Atentado

Podría escribir algo sobre el atentado, podría escribir algo sobre la política antiterrorista que se lleva a cabo en este país, podría escribir algo sobre el dolor y sobre la pena, pero no voy a hacerlo. El gobierno ya sabe lo que tiene que hacer, la oposición tambien lo sabe.

Son las ocho y media de la mañana, y me voy a Londres con mucha pena. Llueve ligeramente en Pozuelo, un lluvia necesaria pero empañada de tristeza, y la temperatura exterior es de 10 grados, demasiado frio para muchos desde esta madrugada.  Juan Manuel Piñuel Villalón descanse en paz, su familia seguramente no.

La sangre ajena

Nosotros, los que trabajamos con palabras, solemos tener mucha soltura a la hora de enfocar cualquier tema que debamos abordar. Pero cuando la indignación se apodera de ti, es tremendamente difícil encontrar cual es el vocablo adecuado para expresar lo uno siente. Hace apenas una hora ha sido asesinado Isaías Carrasco, y si empezara este post con eso de “mi más tremenda repulsa y mi dolor” me quedaría corta, e incluso fría. Esas son  las palabras que se dicen  y que se escriben en estas ocasiones, pero ya no bastan.  Sigue leyendo