¿Expropiación? Dirán confiscación

El decreto ley aprobado el martes por el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía, que permite la expropiación durante tres años del uso de las viviendas deshabitadas en poder de personas jurídicas, tiene muchos tintes de ser una mera acción de propaganda con dudosos fines y me temo que llena de conflictividad.

Lo primero que me llama la atención es que se hayan atrevido a usar el término expropiación, y no el de confiscación u ocupación, que es el apropiado para el contenido que se desprende de esta ley. (sigue leyendo…)

Lo de la quita debería llamarse pone

Hay mucho cabreo en el ambiente, mucho nerviosismo, y mucho desencanto. La “movida” de Chipre ha hecho saltar de nuevo las alarmas, y desde luego el tema va a pasar factura, o mejor dicho ya la está pasando. De momento la Prima de Riesgo se vuelto a poner farruca y es que no sólo los ciudadanos de la Unión Europea andan escamados con eso que llaman El Eurogrupo y sus decisiones erráticas, sino también los inversores de fuera de la Unión, véanse, por ejemplo, los japoneses, que son uno de los colectivos “ponepasta” que compran nuestros bonos.(Continuar leyendo…)

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El cambio es la salida

Estamos sin aliento y Europa (Alemania) lo sabe. El modelo de estado que tenemos está fuera de lugar, fuera de presupuesto y fuera de futuro, y lo que es peor, o tal vez mejor, es que el panorama se clarifica por días.

El ciudadano medio empieza a entender por momentos, que es lo que ha sucedido, que es lo que está sucediendo, y porqué de aquellos barros vienen estos lodos, en los periódicos (a través de cartas al director y comentarios a las noticias), en los teléfonos de las emisoras de radio, en las redes sociales, hasta el bar de la esquina todo el mundo está empezando a hablar de los mismo, con verdadera acritud, y con un tinte de mala leche y cabreo generalizado, por las consecuencias que nos ha traído.

Me refiero que el ciudadano medio ahora ya sabe que la mayor parte de nuestros males vienen de la mano del modelo de estado autonómico, y sobre todo de cómo han usado los políticos ese modelo de estado para su propio beneficio.

Ahora nos vemos sometidos a drásticos recortes con una durísima marcha atrás del estado del bienestar, encaminándonos peligrosamente hacia el del malestar, pero sin embargo, el modelo de estado no se mueve. Ni el gobierno ni la oposición están trabajando, a día de hoy y que se sepa en ese cambio, con lo que por muchos recortes y sacrificios que los ciudadanos hagan, no habremos variado un ápice la posición peligrosísima en la que nos encontramos.

Por supuesto eso también lo sabe Europa y obviamente los mercados, por eso los primeros dudan y ven con recelo el modelo actual, y los segundos, los mercados, el dinero, entienden que con este modelo no vamos a poder pagar nuestras deudas, ni ahora ni en cien años, porque esa estructura en sí, hace que sea imposible en el nuevo marco mundial.

Algunas voces, que no saben bien por donde se andan, claman y claman contra la banca, pero el hecho es que a pesar de que la banca en España se vio también afectada por el problema de la burbuja, y desde luego salió algo dañada, el verdadero agujero a cubrir no es de la banca, es el de las cajas, que son fruto de una organización autonómica, basada en el descontrol del gasto, la influencia de los distintos partidos políticos, y la colocación de activos tanto de partidos como de sindicatos para que fueran utilizados en intereses muy que muy alejados de la obra social de una caja de ahorros que para eso fueron fundadas, o para el fomento y la salvaguarda de los ahorros de los depositantes. Las Cajas en manos de entidades autonómicas y locales, entraron de lleno en la burbuja inmobiliaria, convirtiéndose en verdaderas herramientas especulativas y sirviendo para sentar en sus consejos de administración a personas que distaban mucho de conocer de ese asunto tan dificultoso llamado finanzas. Mientras el Banco de España, participe de toda esta operación con el gran cómplice, silbaba el Puente sobre el Rio Kwai, mirando en unos casos para otro lado, y en otros generando unos manuales SIP, en los que más que pensar en los ahorros de los depositantes y en la viabilidad de las entidades, lo mayor preocupación era que en cada fusión se conservase la identidad de cada fusionado, para que así nadie perdiera el sillón. Realmente espectacular y desde luego deleznable.

Por eso, las cajas, que no la banca, generaron un agujero inmenso en nuestra economía, que ahora tenemos que pagar todos, pero que no va a bastar con pagarlo pues las cosas siguen tal cual, y mientras no cambien volveremos a generar nuevas ruinas fruto de esta organización del estado que permite estos desmanes.

Además, a través de las administraciones autonómicas y locales se ha creado la mayor clase política de Europa. España tiene a día de hoy, el mayor número de políticos por metro cuadrado de la Unión Europea, que a su vez han fomentado un crecimiento espectacular de la contratación “conveniente” dentro del empleo público, que además han hecho crecer de una manera muy numerosa las empresas publicas ineficaces, innecesarias y donde las pérdidas continuas son patentes. Y por si fuera poco, se han embarcado en un incremento desmesurado e innecesario también, de obra pública, mucha de la cual aun debemos, y que no sirven absolutamente para nada, claro que en su momento si cumplieron la función de dejar por el camino alguno que otra comisión para mayor gloria de algunos de la clase política española.

El Estado de las Autonomías fue un parche momentáneo que sirvió por un lado para diluir la fuerza de los territorios históricos véase Galicia, Cataluña y el País Vasco, y para eso se incrustaron con calzador el resto de los territorios en el engranaje autonómico, y por otro para generar una transición pacífica, donde esos cromos autonómicos se canjearon por otros que parecían mucho más peligrosos para el proceso de cambio llevado a cabo en España después de la muerte del General Franco.

Pero todo esto sucedió hace mucho tiempo, y ese parche fue creciendo y creciendo, convirtiéndose en un gran problema, pues cada vez había más parche y menos cubierta, hasta que por fin la rueda termino explotando y ahora nos encontramos como nos encontramos, en dos palabras que decía un pseudotorero: muy mal.

Esa austeridad de la que tanto habla Soraya Sáenz de Santamaría en todas las ruedas de prensa de los viernes (por cierto muy sola el viernes pasado) no va a servir para mucho, si el Gobierno actual no ataja el problema de raíz, que es la conversión del modelo de estado. De nada sirve recortar, si el gasto público sigue incrementándose, y no hay que ser premio nobel en economía para saber, que la inversión para recuperar un estado donde los ingresos fueran los de antes de 2008 es prácticamente un pensamiento de ciencia ficción o un hecho milagroso. La realidad es esta, tenemos cinco millones y medio de parados, el tejido empresarial está muy deteriorado, y la inversión extranjera está precisamente ahí, en el extranjero y no en nuestro territorio, que con estos mimbres el cesto que no sale es una canastilla muy pequeña y con muy pocos adornos, así que o cambiamos el modelo o nos caemos definitivamente.

Efectivamente Rajoy tiene razón cuando mira hacia al pasado gobierno, clamando por la situación de déficit en la que han dejado el país, muy loable ese clamor, pero Rajoy es ahora quien gobierna, con un marco de mayoría absoluta, que le permite hacer cambios que otros no han podido llevar a cabo por sus resultados electorales, y es quien tiene la responsabilidad de sacarnos del desastre, para eso le votamos los españoles, y pasado ya un tiempo prudencial, en el que los ciudadanos le hemos permitido la queja y el derecho al pataleo y a los lamentos por la mala gestión de Zapatero, ahora le toca hacer, gobernar, y una de las primeras cosas que tiene que ir poniendo en marcha es la reforma la Constitución, y cambiar el modelo de Estado, esa si sería una tarea digna e indiscutiblemente histórica, pues marcaría un hito, y probablemente sacaría del atolladero a este país. Tiene las herramientas, tiene las personas, ahora solo tiene que tener la valentía de hacerlo, porque a los hombres de estado, a los estadistas que es lo que nos está haciendo mucha falta, el valor no basta suponérselo, como a los militares, hay que demostrarlo y demostrarlo con creces.

Son las doce menos cuarto. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 25 grados. Mariano Rajoy lleva muchos años queriendo ser presidente de gobierno, pues bien ahora le toca serlo…el cambio es la salida

Crowdfunding: Estamos juntos, hacemos cosas

El crowdfunding, o la financiación colectiva, es otra de las nuevas aportaciones del entorno 2.0, y desde luego puede llegar a suponer una alternativa al crédito bancario. Algo en nosotros está cambiando, y cuando el frio crédito bancario se hace imposible, la inteligencia, y sobre todo la inteligencia colectiva es capaz de desarrollar nuevos entornos para que el dinero fluya, y como consecuencia también de crear un nuevo modelo empresarial o por lo menos de organización empresarial.

La financiación colectiva, como así podemos traducir el crowdfunding (aunque no es muy preciso, pues engloba otras cosas), se rige por los mismos principios que en su momento revolucionaron la comunicación: el hecho de que el emisor y el receptor desaparecían para convertirse todos en emisores y receptores a la vez, pues bien el crowdfunding hace que el consumidor se convierta también en cierta manera en productor y esos roles tan rígidos se vayan diluyendo para hacer que todos podamos llegar a ser consumidores y productores a la vez.

Además este fenómeno del crowdfunding que está empezando a emerger, recibe todo el apoyo de las redes sociales, que a su vez sirven de motor para la interconexión de los intereses, y qué duda cabe, de la potenciación de esos intereses. Muchos deseos individuales, bien “enredados”, y en la misma dirección pueden llegar a convertirse en un hecho real colectivo factible.

El nicho donde ahora está empezando a funcionar el crowdfundign es en el de las organizaciones sociales, proyectos sin ánimo de lucro que necesitan una financiación que no encuentran en el sector financiero, pero no nos engañemos, el modelo es extensible para todos los ámbitos, y más para la pequeña y mediana empresa, y aun más para emprendedores, y además hay que tener en cuenta, que en este tipo de financiación colectiva el control es mucho mayor (cientos de ojos mirando hacia donde se dirige la empresa, el proyecto, y todos conectados) .

Pero además la filosofía del crowdfunding no solo es una cuestión de dinero, de financiación, es algo que va mucho más allá, con una entorno colaborativo respecto al proyecto en sí, en el que cabe, la aportación de talento, de ideas, de trabajo si es necesario, de tiempo, de espacios físicos y virtuales, en fin un asunto esférico, pues lo mires por donde lo mires es bueno y aporta valor, donde estamos creando empresa, mercado, producción y consumo, todo ello interconectado.

Yo de la Banca, empezaría a pensar en este tipo de modelos, pues pudiera ser, que esa intermediación en el crédito desde el frio y desolador  espacio de cualquier sucursal empiece a sentir sus horas bajas, y dé paso a nuevos modelos de hacer la sociedad, como en el caso de crowdfunding, modelos muy distintos y que repartan el poder económico de otra manera. Como decía ayer, el mundo está cambiando y a mi cada vez me gusta más.

Son las dos y media de la tarde. No llueve en Pozuelo, ni por asomo, y la temperatura exterior es de 19 grados (¡¡¡). Un recuerdo especial desde este post a mi friendface Lorenzo Silva, que anda tras un magnifico proyecto de crowdfunding, y a todos ellos que creen como yo, desde hace muchos años, que Internet vino para quedarse.

Yo también voy a hacer una quita

Voy a ver si le hago una quita a mi banco respecto a la deuda que me queda por pagar de mi crédito hipotecario. Y diréis ¿Y eso?  ¿Una quita a tu banco? Pues si, porque parece ser que eso de la quita, ni esta regulado por ley, ni por nada, es una cosa que se puede hacer como y cuando te da la gana y con quien quieras.

Me refiero al mecanismo de financiación a entidades locales para el pago a proveedores que salió a la luz en el Consejo de Ministros del Viernes. Y por cierto, haciendo un inciso, hay que ver lo sesgadas que empiezan a ser las ruedas de prensa posteriores a los Consejos de Ministros, pues cuando una se lee luego el contenido de la normativa que emana de esos consejos descubre cantidad de “letra pequeña”. (Claro que en la etapa anterior tampoco es fueran demasiado sueltos en eso de la transparencia de los mensajes)

En este caso parece ser que el mecanismo de financiación, que se aprobará en las próximas semanas, y al que los Ayuntamientos podrán acogerse, establecerá que se va a priorizar el pago a proveedores en función del “descuento ofertado sobre el importe principal de la obligación pendiente de pago o la antigüedad de la factura”. De este modo, los proveedores deberán aceptar un descuento o quita sobre el principal de la deuda para poder cobrar lo antes posible.

Bien, esto es lo que se llama una encerrona, o me descuentas (de momento no sabemos cuanto, salvo que haya “letra más pequeña” y mi gafas de cerca no puedan con esos microcaracteres) o ya veremos cuando cobras. Y está claro además que las empresas mas fuertes podrán jugar con más margen con eso de las quitas, y las más pequeñas con menos.

Por otro lado, también me parece que está bastante claro que el plan diseñado por el Gobierno para el pago a proveedores de entidades locales va a ser  un nuevo business para los bancos que serán los encargados de pagar las facturas pendientes.  El mecanismo es el siguiente: los acreedores podrán ir a los bancos que formen parte del consorcio que se cree al efecto (de momento no sabemos a que bancos les va a tocar esa lotería, pero supongo que el tema va para los grandes) con la factura sellada por el ayuntamiento, respaldada por Hacienda y cobrar la deuda. Por supuesto, esto los bancos no lo hacen gratis, y obviamente irán a porcentaje un 2 o un 3 por ciento, será la comisión. Una vez que se cobre la factura, la administración deberá ese dinero y sus correspondiente intereses al banco que, con los pagarés, podrá hacer dos cosas: o bien cobrarle al ayuntamiento el interés correspondiente durante el período que se fije en función de los planes de viabilidad de los ayuntamientos, o bien descontarla a su vez en el ICO, que reintegrará el importe al banco por el total de la factura y se encargará entonces de cobrar los intereses. Yo no entiendo mucho de esto pero me parece que es un buen negocio para el banco, bueno para el banco y para cualquiera.

Así que visto lo visto, si el Estado puede hacer esto de las quitas, que es un “aquí te pillo y aquí te mato” con las empresas, vamos como decía antes una encerrona en toda regla, pues yo el lunes me pondré “de limpio”, me subiré en mis tacones del 12 (siempre conviene tomar un poquito de altura en estás ocasiones) y me voy a dirigir al director de mi sucursal para irle anunciando que a partir del mes que viene le voy a hacer una QUITA, pues no voy a ser yo menos que el Gobierno. Vamos…faltaría…

Son las doce menos cuarto de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 12 grados. Y ahora me voy a lo que estaba, seguir el tema Urdangarín, que es lo que nos lleva este sábado, aunque no espero nada espectacular, porque en este país, por eso de meter la mano en caja ajena nadie va a la cárcel, ni nadie devuelve nada. Creo que los españoles somos gente tremendamente honrada pues visto lo visto, aquí lo de tener la mano larga, que decía mi abuela, es de una impunidad máxima. Y no lo digo por Urdangarín que es inocente mientras no se demuestre lo contrario… estoy generalizando… por si acaso, que aquí se la cogen algunos con papel de fumar. Buen finde

Atterres.org

 

Un grupo de economistas europeos se alza contra el pensamiento único y la dictadura de los mercados. Un Manifiesto de 26 páginas expone su pensamiento crítico. Ofrecemos aquí la introducción de dicho documento que deja en evidencia que el actual modelo no hace sino “justificar o racionalizar la sumisión de las políticas a las exigencias de los mercados financieros”. Los “economistas aterrados”, están aterrados al constatar que los principios absurdos que erigen al mercado en una especie de divinidad continúan siendo aplicados a pesar del brutal desmentido que entregan la realidad, la crisis, las tensiones sociales y políticas, el desempleo, en una palabra el desastre económico y social provocado por la “libre competencia”:

La reactivación económica mundial, lograda por medio de una colosal inyección de gasto público en el circuito económico (de los Estados Unidos a China), es frágil pero real. Un solo continente se queda atrasado, Europa. Encontrar el camino del crecimiento no es su prioridad política. Europa entró en otra vía: La de la lucha contra los déficits públicos.

En la Unión Europea estos déficits son elevados, es verdad -7% en promedio en el 2010-, pero mucho menos que el 11% de los Estados Unidos. Mientras algunos Estados norteamericanos de peso económico superior al de Grecia, California por ejemplo, están cercanos a la quiebra, los mercados financieros decidieron especular sobre la deuda soberana de los países europeos, particularmente los del sur. Europa está prisionera de su propia trampa institucional: Los Estados deben tomar créditos ante instituciones financieras privadas que obtienen liquidez a bajo precio del Banco Central Europeo. Así, los mercados tienen la llave del financiamiento de los Estados. En este marco, la ausencia de solidaridad europea suscita la especulación, tanto más cuanto que las agencias de calificación juegan a acentuar la desconfianza.

Fue necesaria la degradación de la nota de Grecia por la agencia Moody’s el 15 de junio, para que los dirigentes europeos retomaran el término de “irracionalidad” que tanto emplearon al inicio de la crisis de los subprimes. De este modo se descubre que España está más amenazada por la fragilidad de su modelo de crecimiento y de su sistema bancario que por su deuda pública.

Para “tranquilizar los mercados” se improvisó un Fondo de estabilización del euro, y se lanzaron por toda Europa drásticos, y a menudo ciegos, planes de reducción del gasto público. Los funcionarios son las primeras víctimas, incluso en Francia, en donde el alza de cotizaciones de su previsión será una disimulada baja de sus salarios. El número de funcionarios disminuye en todas partes, amenazando los servicios públicos. Las prestaciones sociales, de los Países Bajos a Portugal, pasando por Francia con su actual reforma de la previsión, están siendo gravemente amputadas. El paro y la precariedad del empleo crecerán forzosamente en los años venideros. Estas medidas son irresponsables desde un punto de vista político y social, e incluso en el estricto ámbito económico.

Esta política, que ha calmado provisoriamente la especulación, tiene ya consecuencias sociales muy negativas en numerosos países europeos, particularmente en la juventud, el mundo del trabajo y los más vulnerables. A corto plazo agudizará las tensiones en Europa y con ello amenazará la propia construcción europea, que es mucho más que un proyecto económico. Allí la economía debiese estar al servicio de la construcción de un continente democrático, pacificado y unido. En lugar de eso, se impone por todas partes una forma de dictadura de los mercados, y especialmente hoy en día en Portugal, España y Grecia, tres países que aún eran dictaduras a principios de los años 1970, hace apenas cuarenta años.

Que se la interprete como el deseo de “tranquilizar los mercados” por parte de gobiernos asustados, o bien como un pretexto para imponer decisiones dictadas por la ideología, la sumisión a esta dictadura es inaceptable, tanto ha dado ya la prueba de su ineficacia económica y de su potencial destructivo en los planos político y social.

Un verdadero debate democrático sobre las decisiones de política económica debe, pues, abrirse en Francia y en Europa. La mayor parte de los economistas que intervienen en el debate público lo hacen para justificar o racionalizar la sumisión de las políticas a las exigencias de los mercados financieros. Cierto, en todas partes los poderes públicos debieron improvisar planes keynesianos de reactivación e incluso nacionalizar temporariamente los bancos. Pero quieren cerrar este paréntesis lo más pronto posible. El software neoliberal aún sigue siendo considerado como legítimo, a pesar de sus patentes fracasos. Éste, fundado sobre la hipótesis de eficiencia de los mercados financieros, plantea reducir el gasto público, privatizar los servicios públicos, flexibilizar el mercado del trabajo, liberalizar el comercio, los servicios financieros y los mercados de capitales, aumentar la competencia en todo tiempo y lugar…

En tanto economistas, estamos aterrados al ver que estas políticas siguen a la orden del día y que sus fundamentos teóricos no son cuestionados. No obstante, los argumentos avanzados desde hace treinta años para orientar las decisiones de política económica europea son desmentidos por los hechos. La crisis desnudó el carácter dogmático e infundado de la mayor parte de las pretendidas evidencias repetidas hasta la saciedad por quienes deciden y por sus consejeros. Ya se trate de la eficacia y de la racionalidad de los mercados financieros, de la necesidad de mutilar el gasto para reducir la deuda pública o de reforzar el “pacto de estabilidad”, hay que interrogar dichas falsas evidencias y mostrar la pluralidad de decisiones posibles en materia de política económica. Otras decisiones son posibles y deseables, a condición, primero que nada, de liberarse del dominio impuesto por la industria financiera sobre las políticas públicas.

Hacemos más adelante una presentación crítica de diez postulados que continúan inspirando cada día las decisiones de los poderes públicos en toda Europa, a pesar de los brutales desmentidos aportados por la crisis financiera y sus consecuencias. Se trata de falsedades que inspiran medidas injustas e ineficaces, frente a las cuales proponemos al debate veintidós contra proposiciones. Ellas no cuentan necesariamente con el asentimiento unánime de los signatarios de este texto, pero deben ser tomadas en serio si queremos sacar a Europa del atolladero.

Falsedad N°1: Los mercados financieros son eficientes.

Falsedad N°2: Los mercados financieros son favorables al crecimiento económico.

Falsedad N°3: Los mercados son buenos jueces de la solvencia de los Estados.

Falsedad N°4: El aumento de la deuda pública resulta de un aumento del gasto.

Falsedad N°5: Hay que reducir el gasto para reducir la deuda pública.

Falsedad N°6: La deuda pública le hará pagar nuestros excesos a nuestros nietos.

Falsedad N°7: Hay que tranquilizar a los mercados financieros para financiar la deuda pública.

Falsedad N°8: La Unión Europea defiende el modelo social europeo.

Falsedad N°9: El euro nos protege contra la crisis.

Falsedad N°10: La crisis griega permitió avanzar hacia un gobierno económico y una verdadera solidaridad europea.

Toda la información en este link :
http://www.atterres.org/

Son las ocho de la noche. No llueve en Aravaca y la temperatura exterior es de 4 grados.