La paja en el ojo ajeno

Si yo fuera el Presidente del Banco Central Europeo, esta mañana, sin más dilación, me pondría a comprar deuda española a la velocidad de la luz, cosa que veo que no está haciendo, pues la prima a estas horas, va que se mata ( y nunca mejor dicho), pues está a 630.

¿Y porque digo esto? – estaréis pensando…, pues fundamentalmente por sentido común, pues para llegar a esta deducción, ni siquiera hay que saber mucho de economía.

Supongamos por un momento que la prima de riesgo continua creciendo por encima de los 600, entonces los tipos de interés de la deuda soberana subirán hasta tal punto que llegue un momento que no podrá refinanciarse, y  qué duda cabe, que entonces vendría el tan temido rescate, pero no solo el nuestro. A continuación Italia caería inevitablemente y, ya no habría dinero para rescatarla. El euro se rompería y, el Banco Central Europeo, ya no tendría ninguna necesidad de existir, bueno ni el BCE, ni la eurozona, amén de que esa ruptura del euro llevaría al caos a toda la economía mundial.

¿Por qué, para que sirve el Banco Central Europeo? ¿Cuál es su misión? Pues fundamentalmente como cualquier Banco Central su papel principal es ocuparse de las políticas monetarias, y entre otras cosas tiene la obligación de generar liquidez para así mantener alejada la inflación y preservar la buena salud del euro, cosa que estos momentos no está haciendo, con lo cual está tirando piedras (que digo piedras, verdaderos cantos) contra su propio tejado, pues el euro es a día de hoy la moneda europea objeto de su trabajo.

Hoy el BCE, debería ponerse por fin a hacer sus labores y colaborar en esa reducción de los costes de la duda pública española e italiana, porque está claro que los intereses se están comiendo día a día la liquidez de la nuestra economía y también de la italiana, y hace que nuestro déficit sea cada vez mayor. Lo que tenemos encima ya no es moco de pavo, para 2013 los intereses estarán alrededor de los 9000 mil millones, un dinero que, digamos se lleva el viento, pues con él no se van a poder pagar ni servicios, ni inversión pública, ni los bancos tampoco podrán dedicar sus recursos a la financiación de empresas. No hay que olvidar, que ahora mismo son los bancos españoles (algunos, que no todos) los que están comprando deuda española en la subasta (véase el ejemplo del pasado jueves).

Draghi se equivoca, o lo que es peor, quiere equivocarse, porque esto, que entiendo yo con una claridad meridiana, creo que a él no debe serle muy difícil de entender. Las instituciones públicas, como el BCE, deben ser gestionadas de una manera eficaz y procurar el mejor servicio público a los ciudadanos, y las personas que están al frente de ellas, como en el caso de Draghi, no pueden hacer dejación de sus funciones, como estamos viendo estos días, ya que los daños, en algunos casos, serán irreparables para la ciudadanía. El BCE no está por encima del bien y del mal, y se sujeta, como cualquier otro estamento público, a las mismas normas, y si tan punible es que políticos españoles hayan mirado para otro lado en la gestión de la crisis de nuestro país, igualmente sucede con los políticos europeos, que no me duelen prendas en decirlo y escribirlo, pues este mal hacer, esta perversión en el modo de gestionar el Banco Central Europeo, está haciendo que nos encontremos todos, y digo todos, incluido Draghi y su tan amado BCE, en una situación realmente embarazosa y desde luego peligrosa donde las haya, pues estamos a punto de asistir, de seguir así la cosa, en un drama en el que muere hasta el apuntador…

Son las nueve y media de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 24 grados. El refrán de ver la paja en el ojo ajeno, y  no la viga en el propio, le viene que ni pintada a Draghi esta mañana.

Tanta austeridad no es camino

Para ser viernes hoy me he levantado preguntándome algunas cosas de gran trascendencia, cosa que me inquieta enormemente, pues los viernes siempre han sido un día, para mí, de tremendo relajo.

Pero hete aquí, que bajando de la cama, me ha asaltado una gran duda existencial ¿Es Grecia la excepción que confirma la regla? O ¿Es Grecia, la regla, y ha sido la primera en llegar a ese camino donde vamos a llegar todos? (No obstante recomiendo no pensar cosas así al levantase, sin tener una bolsa de papel cerca, para hiperventilar).

Sigamos. Pues bien, lo primero que hay que ver es si todos estamos en la misma condición que estaba Grecia cuando empezó a “mascarse la tragedia”, y la conclusión es que no exactamente, pero si se dan algunas características comunes, que hace que me tiemblen las rodillas, por ejemplo, por ejemplo, los gobiernos de los distintos países de la Unión Europea, por si mismos no tienen resortes para solucionar la crisis: no pueden devaluar, no hay política monetaria propia, no pueden imponer controles a los capitales, no tiene dinero para apoyar a las empresas, tienen una deuda considerable que crece por días, y además la directriz de Europa para todos es incrementar los recortes.  Y aunque Grecia estuviera en situación más precaria que los demás, lo cierto es que los gobiernos, de cualquier color que sean, están atados a la hora de organizar una salida de la crisis.

Esto hace que el ciudadano, que difícilmente aun percibe la realidad europea, fundamentalmente porque creo personalmente que no hay ninguna realidad europea, y que todo esto es un artificio, que ha salido bastante mal por cierto, se vea abocado a escuchar otras voces mucho más radicales, que les prometen y les juran que ellos van a ser capaces de devolver esas soberanías perdidas, con discursos extremos y muy peligrosos por cierto, ya sea por la derecha o por la izquierda, véase el caso de Marine Le Pen en Francia, o el más reciente, el de Grecia de estas últimas elecciones.

Pero como todo es susceptible de solucionarse, (también de empeorar) convendría que Europa, mejor dicho Alemania, porque aquí es quien manda, le diera una vueltecita a eso de la deuda, la austeridad y el crecimiento, para ver si está yendo por el buen camino, o al final nos van a llevar a todos a “helenizarnos”, que mejor que no.

La deuda de cualquier país, que además está dentro del marco de otros países formando un contexto único, como sucede en Europa no pueden llevarnos a dinamitar la economía y sobre todo los formatos políticos democráticos que tanto tiempo ha costado poner en marcha, y sobre todo hay que combinar el pago de esa deuda con crecimiento, o de lo contrario ni deuda, ni nada de nada, porque la señora Merkel debería recordar, pues le toca muy de cerca, que la llegada al poder de Hitler en 1933 fue fruto, entre otras cosas, de la situación de deflación y de depresión que vivía Alemania en esos momentos.

La deuda no solo es responsabilidad del que la adquiere, y la postura de cargar solo sobre el deudor no es la solución, no porque yo lo diga, que yo no soy nadie, sino que a día de hoy los hechos demuestran que la política de la eurozona para solucionar esta crisis dista mucho de dar algún resultado, sino todo lo contrario, está haciendo que empeore por meses el panorama. No hay que olvidar que la recesión y el paro son dos factores determinantes que hacen que los ciudadanos paguemos menos impuestos, en conjunto, la recaudación es menor, el crecimiento es inexistente, con lo cual sino se recauda, no se paga, y si no se paga la credibilidad de cualquier país para los mercados sigue estando en entredicho. Así que cuanto más presiones a un país deudor, menos crecerá, ergo menos capacidad tendrá de pagar.

El gran acreedor de Europa es Alemania, y, o afloja sus pretensiones, y colabora de alguna manera a la solución (hay muchas por ejemplo eurobonos, quitas, demoras en el cobro) o nos caemos con todo el equipo, porque no nos engañemos, la austeridad está reñida con la sociedad de consumo, y esa es, salvo que alguien invente algo mejor y muy rápidamente por cierto, la sociedad en la que vivimos. No hay otra salida, y a no tardar, porque de seguir así nos cargamos el invento, el de la estabilidad económica y el de la estabilidad democrática. Y ¿Hay vida fuera de eso? … pues tal vez, pero creo que es un sitio frio, oscuro y aterrador, donde el país de Blade Runner queda a la altura de paraíso.

Son las once de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 20 grados. No se tal vez Rajoy debería de dar menos mensajes a la gallega a la Merkel, y explicarle “very polite” a Madame eso de “ya basta”, al estilo de Guindos, que mira esta vez estuvo bien…

De Guindos cree que España entrará en recesión

El Director del Centro del Sector Financiero de PwC y del IEE Business School, Luis de Guindos, ha asegurado que España puede entrar en recesión en los próximos meses ante la desaceleración económica que hoy confirmó la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). 

De Guindos ha participado hoy en la jornada “Internacionalización, multinacionales y marca España”, organizada por la Fundación Ramón Areces, y ha aseverado que ante el gran endeudamiento público y privado que deberá acometer el Estado en 2012, el próximo gobierno debe llevar a cabo políticas de austeridad y generar la confianza de que España puede volver a crecer. 

De Guindos ha considerado que en el cuatro trimestre del año la economía española decrecerá y se enfrentará a un semestre en 2012 “complejo”. 

Además ha alertado que si los mercados financieros no se estabilizan y continua la falta de créditos, la situación puede ir a peor. 

Como solución ha propuesto que las próximas políticas económicas vayan orientadas a intentar que las renovaciones de pago de deuda se hagan parcialmente a través de los mercados y no a través del Banco Central Europeo. 

De Guindos ha considerado que la desaceleración que vive la economía de la eurozona es mayor de la estimada a principios de año y que ha sido una “sorpresa”, por eso la salida de la crisis esta siendo “más titubeante”, por lo que ve una mayor austeridad en las administraciones públicas. 

En lo referido a las soluciones que han propuesto las instituciones europeas para frenar la crisis de la deuda soberana cree que la próxima Cumbre de los 27 gobiernos de la UE tendría que rehacer el entramado institucional para formar un grupo de nueve países con mayor integración fiscal y monetaria, cuyos presupuestos sean supervisados por Bruselas antes de ser aprobados por los parlamentos nacionales.

Son las cuatro y media de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 10 grados. 

 

Ya sabemos lo que quiere “la Merkel”

 

Vaya por fin sabemos que es lo que Alemania quiere hacer. Ya lo sospechábamos, pero eran solo eso indicios: esa oposición al asunto de los eurobonos y el aumento del mandato del Banco Central Europeo eran mucho más que pistas. Ahora sabemos que lo que quiere Alemania es el poder absoluto, así sin más.

Sin pestañear Merkel está dejando caer a Europa con el único fin de hacerse con el control total, con un poder absoluto de Alemania sobre el resto de los países de la eurozona.

Hoy podéis leerlo en el Financial Times “Bruselas va a proponer medidas para tener más autoridad sobre los presupuestos nacionales de los estados de la eurozona, incluida la presentación de impuestos y planes de gasto a los gobiernos de la Unión Europea antes de acudir a sus parlamentos nacionales”. Esto quiere decir que, Alemania no solo va a controlar, que ya lo hace el Banco Central Europeo, sino que además van a marcar la pauta al resto de los países europeos de lo que hay y de lo que no hay que hacer, y esto desde luego supone una gran cesión por parte del resto de los países, en lo que a soberanía se refiere.

Como veis, ni elecciones, ni gaitas, la prima de riesgo sube y sube, y hablamos de mercados y de inversores, pero eso es solo la punta del iceberg, lo que hay debajo es un asunto solo de poder.

Podríamos esperar, tal vez, una cumbre de los lideres del resto de los países frente a Alemania, pero de eso también se han ocupado en Europa, ya no queda nadie. No queda practicamente ningún lider europeo, y Rajoy es aun practicamente un embrión, en cuanto a liderazgo internacional se refiere,  y además le queda un mes largo de transición, en el que poco puede hacer, pues no es aún presidente de gobierno, y no puede ejercer como tal frente a estas circunstancias tan adversas. Alemania tiene ahora vía libre para hacer y deshacer a su antojo, y esa unificación fiscal – lo vamos a llamar así, pero eso se llama intervención – esta llamando a la puerta, que digo llamando, ha entrado ya en nuestras vidas como elefante en cacharrería. Y vuelvo a preguntarme… Y ahora ¿que hacemos?…

Son las doce del mediodía. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 12 grados.

Postpost: Todos somos conscientes de que la gestión de Zapatero ha sido nefasta, de que las cosas no han ido bien, de que hay que hacer ajustes y recortes importantes, pero de ahí, a que desde Alemania nos pongan “al dictado” hay un abismo, porque a pesar de esos “germanófilos” que ahora proliferan por la red como setas en otoño alabando lo bien que lo está haciendo Alemania, y lo magnifica que es la vida alli, y lo mal que lo hacemos el resto, no tengo nada claro que lo que sea bueno para Alemania, sea bueno para España, y lo que tengo menos claro es, que prácticamente todos los países de la eurozona tengan que estar al servicio de Alemania. Me temo que esto de la unificación de Europa, históricamente, siempre termina igual, para que Alemania gane, los demás perdemos todos, aunque la historia también demuestra que Alemania a la larga pierde siempre. Demasiada ambición… demasiada ambición…

 

Tiempos extraños

 

Cada tres segundos un niño muere en el mundo por causas evitables. Cada año son diez millones los menores de cinco años que pierden la vida por enfermedades como el sida, la malaria, el sarampión, las diarreas o la pulmonía, cuya prevención es relativamente barata.

Sin embargo aun no he visto una cumbre mundial, ni europea, para evitar la muerte de diez millones de niños. Es curioso ¿Verdad?

Esta crisis aun no ha costado ninguna vida, y sin embargo, andan los lideres de cabeza, viendo a ver como se le inyecta “pasta” a un estamento como la banca, que por cierto dice Zapatero, y Solbes asiente, que está muy, pero que muy saneada.

No sé bien lo que estamos haciendo y lo que está pasando, pero huele fatal, porqué ¿Realmente tenemos un problema? ó ¿Realmente, estamos fabricando un problema? ó ¿Realmente el problema lo tienen aquellos que llevan años muriendo de enfermedad, sed, guerras, inanición, etc?

Pensaba que con lo que llevo vivido, ya había visto mucho, pero no, creo que aún me quedan momentos para levantar mucho las cejas y abrir la boca por pura sorpresa… ¡Que cosas!

Desde luego si todo sigue por estos derroteros, habrá que ir pensando en la objeción fiscal… ¿O es que los impuestos han perdido también la función social y de fomento del servicio público? Los míos no.

Son las diez de la noche. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 18 grados. Hace un tiempo extraño, tal vez acorde con los acontecimientos, que también son harto extraños.