Juegos de Poder

La  PSOE anda tocando terreno peligroso y resbaladizo. Ayer fue aprobada la ley de Estabilidad Presupuestaria sin los votos del PSOE y desde luego, difícilmente los ciudadanos vamos a entender que, estando el PSOE en acuerdo, en Agosto de 2011, para la reforma de la Constitución, en el que se trataba el tema de la estabilidad presupuestaria, ahora, haya cambiado de parecer, y le ponga palos a las ruedas al gobierno a la hora de hacer una ley, que pueda desarrollar esa norma, para que sea realmente operativa.

Esto lo único que denota, es que frente a todos esos discursos que escuchamos todos los días por parte de los líderes del PSOE, expresando “una tremenda tribulación por lo que sucede” (esto es sarcasmo que diría Sheldon Cooper), lo que nos deja claro es que están anteponiendo sus intereses particulares a los intereses generales del Estado.

Lo que está demostrando el PSOE, y no solo lo está demostrando, pues en sus círculos se habla de  ello sin tapujos, es que están montando una estrategia, basada en muchos casos, en la más pura demagogia (porque todo hay que decirlo) para tirar abajo al gobierno, antes de que cumplan los cuatro años de mandato, cueste lo que cueste, caiga quien caiga, y sea quien sea quien pague los platos rotos. Y obviamente, los ciudadanos de este país, como siempre vamos a ser los que paguemos la vajilla, cosa que esta vez – por mis hijos – que no estoy dispuesta, y que nadie debería estar dispuesto, a semejante tropelía. Están generando un clima, no solo muy alejado del consenso necesario en una situación de crisis extrema, sino de enfrentamiento y enemistades políticas dentro incluso de las propias instituciones.

Y con esto no digo, que al gobierno se le dé vía libre para hacer lo que le dé la gana, y cuando le dé la gana, para nada, pero de ahí, a lo que estamos viendo en estas últimas semanas va un trecho. El PSOE no está haciendo oposición, que es su trabajo por cierto y para eso se le paga, está haciendo negación, y creando un ambiente continuo de enfrentamiento, malo para todos, y aunque ellos crean lo contrario, malo también para ellos.

Cuando se ve claramente que los intereses de un determinado partido, en este caso del PSOE, no está íntimamente relacionado con los intereses generales del país, mal asunto, porque a día de hoy, y después de un poco más de 100 días de este nuevo escenario, no he visto ni por asomo, ni un solo consenso ( bueno el de esta mañana con el tema de Repsol- YPF Argentina, pero es que ya clamaría al cielo), ni siquiera una sola aproximación a lo que podía ser un mínimo de acuerdo, y no me refiero a temas ideológicos, sino en temas que son de interés para la nación ( véase la votación de ayer)

Y sin ir más lejos, porque lo tengo en casa, me refiero por ejemplo a la incapacidad de aportar un mínimo acuerdo en el nombramiento de un Presidente para el sitio donde trabajo, RTVE, que llevando más de 9 meses sin cubrir, y con un recorte presupuestario de envergadura, que puede llevar a la corporación a una situación caótica, que afectaría a más de 5000 personas que trabajan en esta casa, siguen cerrándose en banda, a cualquier propuesta del gobierno para cubrir de una vez la presidencia de esta casa.

Lo cierto es que estoy bastante harta de este tipo de estrategias donde el debate pierde su esencia democrática y pasa a convertirse en guirigáis de gritos y descalificaciones, con argumentaciones mínimas, y lo que es peor intentando proyectar sobre la sociedad civil sus miserias, sus enfrentamientos, sus venganzas y sus revanchismos, pretendiendo utilizarnos y ponernos al servicio de sus intereses, que desde luego no son los míos, ni los nuestros.

Son las once de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 10 grados. Podría extenderme más pero creo que se así se entiende perfectamente. Si quieren hacer juegos de poder, que jueguen con sus vidas (que muchos las tienen bien aseguradas) pero no con la mía, con las nuestras, ni soy una muñeca, ni somos juguetes en sus manos. Vamos, que no me dejo…