Cuando se mezcla la pobreza, con la falta de libertad, con la corrupción y con una población con acceso a los medios de comunicación e Internet, el resultado a no tardar, es como poco, manifestaciones en la calle. Esto es lo que ha sucedido en Egipto, cosa que no tendría ninguna trascendencia, en lo que a violencia se refiere, si el régimen de Mubarak hubiera permitido esa manifestación de protesta. Pero Mubarak, no solo no ha consentido la libre expresión del pueblo egipcio en las calles, sino que ha ido más allá, aun en cuanto a grados de represión totalitarios, ha reprimido violentamente a todo aquel que osara a salir a la calle, ha intentado callar la voz de la prensa tanto local como internacional, y para que no le quedara nada en el tintero, ha intentado cerrar la comunicación vía Internet, para dejar todo atado y bien atado, como uno de cuyo nombre no quiero acordarme.
Pero no ha podido ser. A veces la necesidad y los años de represión pesan más que la propia supervivencia, y los egipcios han ido a por todas, aun sabiendo que la población civil cuando se manifiesta en contra del poder establecido, siempre tiene las de perder, a corto plazo – y las de perder “gordas” pues se puede llegar a perder hasta la vida- , pero que a la larga, aunque no siempre, se puede conseguir salir del sometimiento y la tiranía.
Además esta vez, y por primera vez, anda por medio un elemento distorsionador de los planes de gentes totalitarias y déspotas, como Mubarak, que hace que sus mecanismos de propaganda y amedrentamiento, no sean tan efectivos, y es la Internet 2.0, si la de los blogs, la de las redes sociales, la de los usuarios, que a pesar de intentar cerrarla y bloquearla, no ha podido conseguirlo, ya que la red, tal y como está concebida hoy, tiene una dimensión mundial, y no basta con bloquear simultáneamente varios proveedores, para callar y evitar ese ruido tan molesto para los represores, que es el sonido sordo pero constante que en la red producen las manifestaciones virtuales de los ciudadanos, exigiendo sus derechos como vivir digna y libremente, y contando con peros y señales – véase fotos y videos- la brutalidad del ejercito y la policía egipcia.
Hace años, si esto hubiera sucedido, el tema habría pasado mucho más desapercibido para la opinión pública mundial, pero ahora, afortunadamente las cosas han cambiado, y aunque algunos piensa que Internet es solo un vehiculo de marketing, publicidad y promoción, la red de redes es algo mucho más sólido y más profundo, es la voz de todos, y para todos. Todos los mecanismos de la red, durante estos días en Egipto, han cumplido perfectamente su rol, desde las redes sociales, como twitter y Factbook, hasta los blogs, desde los más grandes a los más pequeños. La palabra escrita digitalmente tomando forma de voz, que está vez no clama en el desierto.
Son las once y media de la noche. No llueve en Aravaca y la temperatura exterior es de 4 grados. Ya lo he dicho muchas veces: Internet es la última trinchera de la democracia, a los hechos me remito.
