LOS MONSTRUOS NO VIVEN EN LOS ARMARIOS, ESTÁN ENTRE NOSOTRAS #diacontralaviolenciadegenero

Los monstruos existen y no viven en los armarios. Están entre nosotros, entre nosotras. Se mueven ahora en los entornos institucionales, en la política, y desde luego, por mucho que algunos quieran mirar para otro lado, porque ahora les conviene, son fácilmente identificables. 

Hoy lo hemos vuelto a ver primero en el acto institucional de la Comunidad de Madrid, en el que se entregaban los premios contra la violencia de género y después en el Ayuntamiento de la capital de España. 

La intervención de Ortega Smith, concejal de VOX, partido de extrema derecha, hoy, 25 de noviembre, Dia contra la Violencia de Genero, pidiendo un pacto contra el silencio negacionista y haciendo mofa de la violencia machista, o describiendo como chiringuitos las asociaciones feministas no puede ser una señal más clara, que deja en evidencia a VOX como un partido que se ha convertido en cómplice de los maltratadores y asesinos de mujeres. 

Pero el tema no ha acabado ahí, no que va, cuando la víctima Nadia Otmani le ha increpado por su actitud contra mujeres víctimas de violencia de género, feministas e inmigrantes, el Sr. Ortega Smith ni siquiera se ha dignado a mirarla a la cara, mientras Nadia le estaba hablando. Nadia Otmani es presidenta de la Asociación Al Amal, de ayuda a mujeres migrantes maltratadas. Hace más de dos décadas, Otmani recibió tres disparos de su cuñado al defender a su hermana de los ataques machistas de su pareja. Desde entonces, desde 1997 va en silla de ruedas. 

¿Recuerdan Vds. cuando en el País Vasco los familiares de algunas víctimas tenían el valor y el coraje de increpar a los abertzales en los plenos de los ayuntamientos por los crímenes de ETA? ¿Recuerdan Vds. la actitud de los abertzales que les volvían la cabeza y ni siquiera los miraban a la cara? Pues bien, hoy Ortega Smith ha hecho lo mismo con Nadia Otmani. Lo mismo, no se equivoquen, lo mismo. Una vergüenza y desde luego una falta gravísima de sus deberes como representante electo de los ciudadanos y ciudadanas. 

Desde luego no estaría de más que todos los grupos municipales, a tenor de estos hechos, y otros anteriores, pues no es la primera vez que el Sr. Ortega Smith humilla y desprecia a las víctimas o hace alegatos contra leyes en vigor, como la LVG o la ley de Igualdad, pidieran la reprobación de este concejal, cuyo deber, como representante institucional, y porque así lo juro en su toma de posesión, y para eso fue elegido, es, entre otras cosas, defender y respetar la Constitución, y también, las leyes que rigen en este país. La realidad es que Ortega Smith y otros miembros de VOX están utilizando sus cargos para atacar a los ciudadanos y ciudadanas que representan y eso tiene un nombre: VIOLENCIA INSTITUCIONAL.  

Pero hay más grupos políticos en el ayuntamiento de Madrid, más grupos políticos que respetan y defienden, la Constitución, la igualdad y la ley contra la violencia de género, y las mujeres de Madrid estamos esperando ansiosas ya el pleno en el que se repruebe a los concejales de VOX, y se deje claro donde están ellos y donde está el resto del consistorio ¿A que están esperando?  

Son las ocho de la tarde. No llueve en Madrid y la temperatura exterior es de 12 grados. Los Monstruos no viven en los armarios, están entre nosotras  

 

Adiós Camelot

Hay nubes grises y amenazantes sobre Camelot. Los muros de sus torres se están llenado de grietas. El cuento de hadas, magos, reyes, caballeros y damas de largos cabellos de oro con el que comenzó Pedro Sánchez su andadura política, se torna sombrío y tenebroso, y se difumina poco a poco mientras sus caballeros de la tabla redonda, sus magos, sus damas y princesas van esfumándose en la niebla de las malas decisiones.

Hay mal rollo en Camelot-Moncloa. A pesar de que los magos Tezanos y Redondo vaticinaban momentos de gloria para el 10 de noviembre, la realidad es que nada ha salido como ellos predecían, y su magia no ha hecho ni el más mínimo efecto. De hecho, hemos comprobado que son un par de impostores y de magia saben poco, tal vez si, algo más de malas artes.

Sánchez está metido en un buen problema, mucho peor que el que tenía en abril. Ahora ya, no le queda más remedio que aceptar lo que exija Pablo Iglesias, que, a base de perder votos, cada vez se consolida más como líder- perplejidades propias que solo pasan en nuestro país- y anda ya llamando a la puerta del castillo pidiendo sitio en la mesa redonda. El caballero negro de la coleta pide ya, ni más ni menos que 6 ministerios, y eso para garantizar la investidura, que no la legislatura, que eso ya lo ira viendo Sir Pablo de Galapagar, que, si Pedro se porta bien, le dejará seguir de inquilino en Moncloa, y si no ya le mandará con el colchón a otra parte.

Todo lo que no quería Sánchez está pasando por esta repetición de elecciones, por cierto, convocadas según Carmen Calvo, por el mismísimo espíritu santo, y que según “il conseglieri” Abalos han servido para frenar a la ultra derecha, a pesar de que VOX ha más que doblado el número de diputados, ha conseguido grupo parlamentario propio, va a tener puesto en la mesa del congreso, y va a tener la capacidad, también, de recurrir leyes en el Tribunal Constitucional. Una extraña manera de frenar.  Impresiona ver como nadie desde las filas del PSOE hace la más mínima reflexión por haber perdido más de 700.000 votos en seis meses, y eso, teniendo la mejor herramienta para conseguir votos que es ser gobierno.

Nada, en el horizonte, vaticina un buen final para esta aventura, ni siquiera le queda el comodín de ciudadanos, que Rivera por fin, y también por insistencia en el dislate, ha terminado destrozando. Albert ha acabado con él mismo y con la marca naranja, que se desangra diseminando a los pocos que quedan por las diferentes formaciones como personajes en busca de autor de una novela fallida. Esos 10 diputados que caben en un taxi o en un ascensor, también tendrán su protagonismo en ese gobierno que tiene que conformar Sánchez, antes de navidades, siempre según la vicepresidenta, y ya se están pensado “que se piden” porque a pesar del descalabro algo van a sacar de este desastre. Porque no se engañen, aquí ya no va de gobernar, va de ir pillando, me temo.

Pero, tal vez, lo peor, es que Sánchez puede necesitar los diputados de ERC, si los “indepes”, los que tienen a su líder en la cárcel de Lladoners, cumpliendo pena por sedición y malversación. Esos ya podéis imaginar lo que “se van a pedir”, no hace falta ser muy avezado para ver cuáles son los cromos que quiere Rufián en este lance.  Es curioso como Sánchez va a empoderar a perdedores y convictos. Es lo que tiene convocar elecciones para ver si suena la flauta, pero como ven esta vez no solo no sonó la flauta, sino que ya no hay flauta con la que soplar, ahora lo que habrá será eso de “no quieres caldo, pues toma dos tazas, Sanchez”

Camelot se va desdibujando, como en La Historia Interminable la nada se iba apoderando de todo. En Camelot ya no solo no duerme Sánchez, ya no duerme prácticamente nadie, porque todo lo que podía salir mal, salió, porque no es que hayan crecido los enanos, peor, han crecido los dragones, si dragones verdes de los que echan fuego y vienen a quemar la democracia, y de paso a todo aquel que se interponga en su camino, y Arturo-Sánchez tiene que entregar su mesa redonda a los que quieren acabar con su reino. La realidad es que Camelot ha pasado de ser un sueño a una pesadilla.

Son las siete de la mañana. No llueve en Madrid y la temperatura exterior es de 4 grados. Adios Camelot

 

Menos Patria y Más Concordia

Estamos ahítos de patriotas. Los tenemos de todo tipo: patriotas de la economía, patriotas de la empresa, patriotas de territorios y de barrios, patriotas de marcas, patriotas de tumbas y hasta patriotas de bolsos, como me dijo hace unos días una amiga: “mi patria es mi bolso” – increíble, pero cierto. Una ya no da abasto para tanta exaltación y tanto fanatismo. Se nos ha abierto el tarro de las esencias del patriotismo, se ha esparcido a los cuatro vientos y ahora no sabemos cómo cerrarlo. 

Desde luego siempre he sospechado de aquellos que sacan la bandera, incluida la pirata, para hacer de su capa un sayo y convencernos de que vienen a salvarnos de los malos, de los “otros”, incluso de nosotros mismos. Ellos los patriotas de todo saben perfectamente lo que es bueno o malo para mí, lo que me conviene, lo que tengo que hacer y no hacer, con quien tengo que estar en cada momento, quien puede acercase a mí, a quien tengo que alejar, lo que debo comer y no comer, con quien debo hablar, para que sirven mis impuestos, mi puesto en la empresa, mi negocio, en definitiva mi vida, y todo esto supuestamente por mi bien.  

La verdad es que, hasta hace bien poco, los salvapatrias me daban risa, me parecían unos tipos anacrónicos que, a base de diatribas y discursos grandilocuentes, querían imponer su santa voluntad a base de que yo perdiera la mía. Eran pocos y la sociedad apenas si les hacía demasiado caso, pero lo cierto es que las cosas están cambiando y estos próceres, parece que últimamente se multiplican como las esporas, y lo peor es que cada vez hay más gente que los escucha, y lo que es todavía peor, les cree. No sé si tanta maquina y tanto algoritmo nos está volviendo tontos, no sé si es que no nos alimentamos bien, que tenemos demasiado estrés o que se yo lo que está pasando para que estemos prestando una atención dilecta a estos individuos e individuas que poco a poco se van haciendo con “el patio”. 

Me da la náusea con tanta bandera de unos y otros para arriba y para abajo, cuando sabemos que las banderas tienen mástiles y que la historia nos demuestra que los utilizamos con frecuencia para arrearnos una y otra vez. No en vano en Europa nos hemos dado de banderazos varias veces a través de los siglos con unas consecuencias nefastas. Ahora, y no hace falta que de nombres, pues seguro que ustedes leen la prensa todos los días, hemos vuelto a eso de “mi patria, mi bandera”, una frase que queda muy mona como eslogan en cualquier caso, pero que apenas tiene significado, una frase que en vez de sacar lo mejor de cada uno, nos vuelve agresivos, incívicos, brutales y violentos, véase el caso de Cataluña, del Reino Unido, o de los fascismos de nueva generación esparcidos por España y Europa, que con racionalidad cero, andan haciendo un desaguisado detrás de otro. 

Háganme el favor de pensar que hay detrás de todo ese patriotismo coyuntural que nos invade. Háganme el favor de pararse unos minutos para darle una vueltecita a todo ese discurso vacío que nos impulsa al sin sentido más absurdo. Háganme el favor de pensar que les reporta todo ese patriotismo de attrezzo que nos convoca a los actos más violentos y deleznables. Háganme el favor de pensar si verdaderamente eso de la patria, que ahora se usa con una frivolidad de tamaño natural, les reporta algún beneficio o alguna satisfacción, que no sea la de dar suelta a la adrenalina durante un rato. 

Ni las pensiones, ni la desigualdad, ni el empleo, ni la sanidad, ni la educación, ni otros problemas de urgencia y perentorios para los españoles, se solucionan a base de eso que llaman patriotismo, y que de derecha a izquierda ahora todos usan como el comodín del público para distraernos, y desde luego, como fin último para someternos. Abran los ojos cuanto antes, fuera a ser que después de una borrachera patriótica de esas con la que nos embriagan, nos encontremos que hemos perdido toda la libertad de la que hemos gozado en los últimos años, y nos encontremos en manos de “un patriota” cuya patria sea la suya particular, para sus intereses particulares, y para sus intenciones personales. No digan que no les he avisado. Así que menos patria y mas gobierno, menos patria y más soluciones, menos patria y más gestión, y desde luego, menos patria y más concordia, que ha costado mucho llegar hasta aquí para que venga ahora un tipo envuelto en una bandera a tirarlo todo por la borda. ¡Vamos, faltaría más!   

Son las doce de la noche. Llueve en Madrid y la temperatura exterior es de 12 grados. Menos Patria y Mas concordia.  

Marchena en el Pais de las Maravillas #SentenciaProces

Parece que Puigdemont y Oriol entraron en el otro lado del espejo para acompañar a Alicia en una ensoñación independentista… Tal vez Puigdemont encarna al gato de Cheshire y Oriol a la propia Alicia, y mientras Cheshire – Puigdemont aparece y desaparece, Oriol-Alicia corre tras el conejo que repité y repite, “llego tarde, llego tarde”, pero no era real, estaban soñando. Y también los Jordis y la Forcadell mientras la malvada reina de corazones les perseguía hasta llevarlos a la cárcel. Esto es lo que le ha faltado escribir a Marchena en la #SentenciaProces. Parece ser que el juez también ha viajado al País de las Maravillas, aunque de momento no se que personaje adjudicarle ¿Tal vez el sombrerero?

Impresiona ver con que soltura maneja el juez Marchena la parte imaginativa de los acusados, hoy ya condenados, a unas penas por unos delitos que tan mal fundamenta en la Sentencia del Proces. Pero es lo que tiene forzar las unanimidades, y mezclar el poder político con el poder judicial, que tan alejados deberían de estar siempre, y que tan cercanos están en esta sentencia tan creativa.

Decía Marchena hace unos días que la Sentencia del Proces iba a gustar a todo el mundo. Una de dos o se estaba cachondeando de nosotros, o tal vez, es que él también viva en una “ensoñación irreal” como así cita refiriéndose a las actuaciones de los principales condenados.

No voy a discutir en este post si hubo rebelión o sedición, no es mi función, que si la del Tribunal Supremo, pero desde luego lo que si me preocupa es el “relato”, que no sentencia, porque más bien parece una historia fabricada exprofeso para salir del paso, que se construye para justificar la sentencia.

Todo apunta a que el proceso de discusión de la sentencia se ha hecho al revés, es decir, primero decidieron cual era el delito que convenía, y a partir de ahí, se ha ido montando una historia, un relato, en muchas ocasiones con calzador, o haciendo uso de palabras o frases  tan infantiles como “sueño imposible” “quimera” “fruto del imaginario” etc… pero el “relator” en este caso el juez Marchena ha olvidado la realidad, es decir la historia, a la que todos hemos asistido en primera persona, dejando con esta sentencia a muchos con el culo al aire, véase Rajoy en la aplicación del 155 o hasta el propio Rey Felipe VI, con el discurso del 3 de Octubre de 2017. El rey entonces, pidió que “se asegurase el orden constitucional y el normal funcionamiento de las instituciones” y añadía: “Han quebrantado los principios democráticos de todo Estado de Derecho y han socavado la armonía y la convivencia en la propia sociedad catalana”. Según la #SentenciaProces ¿se extralimitó Rajoy en sus funciones? ¿Se extralimitó el Rey Felipe VI en su discurso?

¿Cómo aplicar un delito de orden público a una violación de la Constitución? Pues bien, Marchena lo ha hecho, ha cuadrado el círculo y nos ha dejado a todos con la boca abierta, y también a los indepes, que ahora ven con esta sentencia la justificación a sus hechos y palabras -en los que siguen a esta horas-, sin apearse un ápice de su argumentario. Vulnerar el orden constitucional no es rebelarse contra el estado, ese ha sido su principal mantra desde el comienzo de esta historia, y Marchena se lo ha puesto en bandeja, claro que, aplicando penas máximas a un delito de orden público, en el que tampoco queda claro la directa autoría de todos los condenados, dejando también insatisfechos con el veredicto a los independentistas. Porque ¿si esto no era para tanto a que viene una pena de 13 años para Oriol Junqueras?

En el colmo de las contradicciones, en otra de las piruetas de esta sentencia, Marchena niega la existencia del “derecho a decidir”, para más adelante asumirlo argumentando que había sido sustituido por el “derecho a presionar”. Claro que no existe el derecho a decidir en el orden constitucional, pero tampoco el Código Penal tipifica delito por esa pretensión. El derecho a decidir, como todo en ese relato de unos y otros, es otra construcción artificial que confunde más que aclara, y a la que hace flaco favor Marchena haciendo uso de ella en la sentencia.

Y para acabar, ya que Marchena ha bajado hasta el terreno de la política cuando no debiera con esta sentencia, debería haber tenido en cuenta, que la extrema derecha anda muy empeñada en echar gasolina a esta hoguera, y que con una sentencia llena de lagunas puede avivar este fuego, que Moncloa pretende apagar con pequeños cubitos de agua en forma de vídeos institucionales, de los que por cierto a estas horas se sonroja y carcajea la prensa internacional.

Mal pinta, no por las revueltas en las calles que puedan producirse en estos días, sino porque este cóctel de justicia y política tiene un punto demasiado amargo para la ciudadanía, que, al fin y al cabo, catalanes o no, somos los que vamos a sufrir las consecuencias. Ya lo dije en un artículo anterior – pues soy muy fan de Ortega – “Toda realidad ignorada prepara su venganza”, nos cuenta en uno de sus párrafos finales del “Epílogo para ingleses” de su Rebelión de las masas, y la sentencia del proces convierte lo que sucedió de verdad en una realidad ignorada más, para unos y para otros. No les quepa duda que antes o después pondrá en marcha su venganza.

Son las dos de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 20 grados. Marchena en el País de las Maravillas.

 

Díaz Ayuso y Aguado a la puerta del 36 del Ministerio del Tiempo

En un ejercicio de dislate y anacronismo propio de mi abuela, la presidenta de la comunidad de Madrid Díaz Ayuso, en respuesta a una pregunta de Rocío Monasterio, la monja alférez de VOX, sobre la posición de la asamblea de Madrid por la exhumación de Franco, ayer la lió parda cuando lanzó una diatriba, señalando a la izquierda, con la frase “¿Será lo siguiente la Cruz del Valle, todo el Valle las parroquias del barrio arderán como en el 36?” Y como la sesión andaba ya poseída por el esperpento y el absurdo, Aguado, de ciudadanos, desde la vicepresidencia, amplificó el espectáculo afirmando que él iba a ser el garante de que no hubiera quema de iglesias y parroquias.

Ligar la exhumación del dictador con la quema de iglesias tiene su mérito, es una de las piruetas más difíciles que he visto últimamente, y todo ello para justificar la urticaria que le da la ley de memoria histórica, en la que parece que está muy empeñada en entrar, a pesar de que el tema no sea de su competencia. Parece que a la prócer se le olvida que el trabajo que le hemos encomendado los madrileños como presidenta de la comunidad autónoma es resolvernos los problemas y no crearnos más, y desde luego no inquietarnos con cuentos viejunos sobre quemas de iglesias y conventos, muy alejado de la realidad en la que vivimos.

Lo cierto es que ayer mientras la escuchaba me empezó a entrar eso que llaman mal rollo, porque una espera cualquier cosa, en cuanto a burradas y fascistadas, en lo que se refiere de VOX, pero escuchar en una mujer joven, representante de un partido liberal, supuestamente moderno, una arenga propia de la Sección Femenina, de tan infausto recuerdo, hizo que se me revolviera el cuerpo.

No sé quién le escribió la respuesta a la señora Díaz Ayuso, porque la contestación, como vimos todos, la traía escrita en unas cuartillas, pero desde luego flaco favor le hace a su propio partido, que tiene a los ciudadanos con la mosca tras la oreja por esos coqueteos con la extrema derecha que le dan de vez en cuando. Por mucho que se esfuerce Casado por mantenerse al margen de temas como este, la Sra Diaz Ayuso ayer le tiro media campaña electoral por la borda. Claro, que ese es un problema del Partido Popular. Allá ellos si hacen una política de extrema derecha porque los electores votarán extrema derecha y no derecha, y para eso desde luego, que es de primero de columpios de política, optaran por hacerlo por la marca original de esa tendencia, que es VOX. Pero lo que sí es un problema de todos es tener una presidenta de la Comunidad de Madrid, que desde la más absoluta irresponsabilidad agita, revuelve, asusta y enfrenta a los madrileños con arengas incendiarias que verdaderamente dan angustia, y un vicepresidente, Aguado, de Ciudadanos, que corroboró esos argumentos, garantizándonos que eso no iba a suceder …. A-lu-ci-nan-te …

¿Saben? Si tuviera las llaves de las puertas del Ministerio del Tiempo, les abría la puerta a ambos de 1936. Probablemente en esa fecha se sentirían más cómodos los dos.  A ver si hay suerte y Salvador Marti, Subdirector del Ministerio del Tiempo envía a Ayuso y Aguado a la puerta del 36.

Son las diez de la noche. No llueve en Madrid y la temperatura exterior es de 21 grados. Diaz Ayuso y Aguado a la puerta del 36 del Ministerio del Tiempo.