Las Mujeres aun no están en el periodismo 

Seguro que ustedes piensan que en este sector en el que trabajo, el periodismo, las mujeres están ya de pleno derecho. Se equivocan. Las mujeres aún no están en el periodismo, aunque lo parezca. Si que las cosas han cambiado, y el feminismo que lo va impregnando todo, también va dejando su poso en la tarea de informar. Algunos medios han creado secciones de igualdad, aparecen tímidamente las editoras de género, se empieza a trabajar también con datos disgregados por género en temas como el paro o la pobreza, reflejando por fin la realidad de lo que supone la situación de las mujeres en la sociedad, y porque no decirlo también, las páginas de nuestros diarios, las televisiones, las radios y los medios digitales, visibilizan mujeres que antes estaban opacadas, quedando al margen de la información, su trabajo, sus iniciativas o sus logros.

Pero no se equivoquen, frente a todo esto, la realidad es insoslayable, los estereotipos están ahí a la orden del día, dándonos en lo cotidiano testimonios de periodistas misóginos, medios sin mujeres en las direcciones, discriminación en las plantillas, por cierto, mayoritariamente integradas por mujeres, y un largo etc., que no hace falta que les enumere, pues son evidentes con dar un vistazo al sector de la información.

El problema fundamental es que llevamos tanto tiempo inmersos en una sociedad que ha colocado a la mujer en un plano inferior, que apenas si nos extraña encontrarnos con titulares o noticias abiertamente machistas, o lo que es peor, en muchas ocasiones ni nos damos cuenta que, lo que estamos leyendo, viendo o escuchando, está totalmente marcado por el estereotipo y con una carga machista de profundidad.

Desde luego el periodismo no es una anomalía, pues este sector en el que trabajo forma parte de toda la sociedad, y aunque a veces nos creamos mejores que los demás, estamos en la misma situación que todo el mundo, en cuanto a igualdad de género se refiere.

Informar con perspectiva de género, que no es ni más ni menos que informar sobre toda la sociedad, debe ser una cualidad esencial de la profesión, de lo contrario no estaremos haciendo periodismo, estaremos haciendo otra cosa y mala. El periodismo como todo o es bueno, riguroso y veraz, o no es periodismo, y desde luego constituye una de las herramientas más esenciales de transformación de la sociedad, pero no solo eso, es la voz de los que no pueden ser escuchados, y es uno de los más importantes factores de control del poder, un poder, que, a día de hoy, sigue con las mujeres ausentes. Aun hacemos periodismo sesgado, en estas cuestiones, bueno y en alguna más que no vienen al caso ahora, y no puede seguir así. No les quepa duda, que nada cambiara a mejor, si las mujeres no están en todas las agendas.

¿Por qué tengo que seguir hablando de periodismo feminista o con perspectiva de género cuando se trata simplemente de hablar de periodismo?

Esa pregunta, este interrogante, que a estas alturas debería tener respuesta, o lo que es más importante, que  ni siquiera deberíamos estar planteándola, sigue siendo necesaria, y no puede pasar más tiempo sin que una profesión como esta, con la que tanto ha avanzado la sociedad, tenga que enfrentarla, y darle solución una vez por todas.

Porque los datos no mienten, y son tremendamente claros. En el estudio dedicado a analizar en profundidad la situación de las mujeres periodistas en España y cómo esta influye en el derecho a la información de la ciudadanía, realizado por La Plataforma en Defensa de la Libertad de Información (PDLI) junto con Ideara, una de las empresas más reputadas del sector demoscópico encontramos algunas situaciones que son verdaderamente alarmantes.

El informe pone de manifiesto las razones de la falta de presencia de mujeres en puestos directivos, donde solo el 2,5% afirma que hay igualdad mientras el 95,6% de las periodistas consideran que están copados mayoritariamente por hombres.

2 de cada 3 mujeres periodistas (el 66,7%) no ve posible conseguir un ascenso, siendo solo el 3,8% las que lo perciben como algo seguro o con toda probabilidad.

Casi la totalidad de las mujeres encuestadas (el 88,2%) lo atribuyen a razones estructurales (redes de relaciones masculinas…) y a estar condicionadas por la esfera privada.

Un escaso 7,7% de las participantes estima que tiene las mismas oportunidades de promoción o ascenso que un hombre.

Solo el 3,8% de las encuestadas cree que ‘casi seguro’ o ‘con toda probabilidad’ tienen posibilidad de ascender en su trabajo. Esta percepción de falta de expectativas se ve corroborada por los resultados de la encuesta ya que existe una alta correlación entre el tiempo que llevan en el puesto actual y el tiempo que han permanecido en la empresa/entidad, lo que denota una baja probabilidad de promoción.

Además, las periodistas también resultan penalizadas por el distinto nivel de exigencia: un elevado porcentaje (casi 6 de cada 10) manifiestan que se auto exigen más que un hombre por el hecho de ser mujeres. Asimismo, denuncian que en las mujeres se consideran defectos algunos de los rasgos valorados positivamente en los periodistas hombres (como la ‘agresividad’ profesional).

De las periodistas que se encuentran en ámbitos de responsabilidad, solo el 4,3% coordinan equipos de más de 10 personas.

En cuanto a las tareas que se desempeñan, en general se considera que las mujeres están relegadas a tareas más sistemáticas, tediosas y de menor valía que los hombres, ya que el 25,5% piensa que ocurre siempre o casi siempre, y el 43,5% afirma que ocurre pero que depende del tipo de puesto.

Un resultado que demuestra sin matices la desigualdad es que la discriminación salarial existe para el 66,5% de las periodistas.

El estudio también refleja que existe una alta presencia del acoso en redes sociales (y en algunos casos fuera de ellas): más de dos tercios afirman que han sufrido acoso online ellas u otra periodista de su entorno por el hecho de ser mujer.

También se denuncia que la mujer sufre críticas mucho más agresivas que el hombre, cuyo objetivo suele ser humillar a la profesional y atacar en lo personal aparte de en lo profesional (insultos, comentarios con respecto al físico de la periodista, etc.).

En estos casos, la medida más frecuente es silenciar o bloquear las cuentas del origen del acoso (40,7% del total de respuestas), aunque es preocupante que en un 16,5% de no se hizo nada.

El informe de la PDLI también apunta que existe un elevado nivel de acuerdo entre las periodistas encuestadas en que deben de tomarse medidas que fomenten la igualdad, como la implantación de planes de igualdad en todas las empresas para mejorar las condiciones laborales, o la creación de programas de conciliación para facilitar ascensos y promociones

Además, a nivel cualitativo se constata que este es un mercado muy atomizado donde la existencia de muchos trabajadores por cuenta propia sumada a la falta de una conciencia colectiva de “profesional de la comunicación” dificulta la consecución de logros colectivos, entre los que se encuentra la lucha en contra de la desigualdad de género.

También se hace patente la necesidad de introducir una perspectiva de género tanto dentro de las instituciones como en la elaboración de las noticias para minimizar, entre otros, “el poco reconocimiento del que gozan las mujeres en comparación con los hombres en este sector, y acabar con conductas micro machistas que dañan a la mujer y la figura de la mujer”.

Por último, el informe también refleja que se percibe mayor desigualdad de género en el sector privado que en el público, en las empresas grandes que en las más pequeñas y que la televisión se considera el medio de comunicación que mayor uso mercantilista del cuerpo de la mujer hace.

El informe integro se puede consultar en este enlace http://libertadinformacion.cc/wp-content/uploads/2020/03/Infome-PDLI-sobre-la-situaci%C3%B3n-de-las-mujeres-periodistas-en-Espa%C3%B1a-2020.pdf , en la Plataforma de Defensa de la Libertad de la Información,  un informe por cierto que me temo que ha pasado inadvertido para muchos profesionales y muchos medios.

Desde luego es lamentable ver que la inmensa mayoría de los medios a día de hoy se conforman con cubrir el expediente para ser políticamente correctos en esto de la igualdad de género, incluso algunos ni se molestan en guardar las apariencias. Mientras, las redacciones llenas de mujeres, son las que están haciendo el periodismo contemporáneo, nos encontramos que en los despachos de la planta alta o la zona noble, donde anidan las direcciones y los consejeros, están copados por hombres que hacen y deshacen, quitan y ponen, y se nutren del trabajo de muchísimas mujeres que difícilmente lograran llegar a la cima de esa escalera.

Abordar esta asignatura pendiente es urgente, y ahora, y sin perder más tiempo hay que trabajar en ello. Hagámoslo. Somos periodistas.

Son las nueve y media de la mañana. No llueve en Madrid y la temperatura exterior es de 16 grados. Las Mujeres aun no están en el periodismo

¿MOCION DE CENSURA O MOCION DE IMPOSTURA? #MocionDeCensura

No hay nadie peor que aquel que te enfoca a creer en algo con el solo propósito de su beneficio, y aunque nos parezca evidente que vamos a darnos cuenta, caemos una y otra vez en su red, generándonos esas expectativas que luego nos llevan a la frustración, y si es reiterativo a la desesperación. 

Hoy nos han puesto el foco en una Moción de Censura absurda, y condenada al fracaso con el único fin de la mayor gloria del que la presenta: VOX. No hay propósito de construir país, no hay propósito ni siquiera de controlar al gobierno de Sánchez, no hay propósito siquiera de pedir cuentas de la situación que nos embarga a los ciudadanos y ciudadanas de este país. Pero sí que hay una intención espuria y absolutamente abyecta, que es debilitar a los partidos políticos, tanto al Partido Popular como la PSOE, que a día de hoy son los que aún se mantienen dentro del marco constitucional y alejados del populismo. 

Porque esta moción, no les quepa duda que dejará al PSOE tocado, ya que su socio de poder, PODEMOS, populista donde los haya, no va a dejar pasar la oportunidad de visibilizarse llenando la cabeza de los ciudadanos y ciudadanas de posibilismos materialmente imposibles, pero que verbalizados, dan pie a la gente que ahora se encuentra en situación desesperada, por la pandemia, a pensar que pueden venir a salvaros. Les recuerdo que Podemos en un acto de populismo más “utilizara” – y lo escribo con todo el sentido de la palabra- a mujeres para defender la moción, y que, en el otro lado, VOX, ha arrancado la defensa de esta moción con un hombre de raza negra. Utilizar sectores discriminados para la puesta en escena es un acto por parte de ambos de populismo de manual: el populismo en estado puro. 

Y también, y desde luego es la intención primera de VOX en este trance, debilitar al Partido Popular, los conservadores, para sembrar la duda en sus votantes sobre la eficacia de este partido en cuanto a defender sus intereses, probablemente, porque eso si son bien predecibles, calificando al PP de derechita cobarde, de falta de decisión, de falta de eficacia, y de falta de definición pólitica. 

Con esta moción el caos está servido salvo que los partidos que se encuentran alejados del populismo, y que desde luego que a lo largo de la historia han demostrado eficacia y sentido constitucional y democrático, como el PSOE o el PP, se molesten durante el debate, en marcar las diferencias con Podemos y con VOX. 

Me temo que eso no va a suceder en ningún momento, porque tanto VOX como Podemos ahora son compañeros de viaje de ambos partidos, que gran error, y es probable que se dejen llevar por esa generación de caos, que tan bien se les da a los populismos, ese rio revuelto, el ecosistema que más beneficia a estas tendencias extremas. 

Es normal en democracia que existan partidos populistas de extrema izquierda y de extrema derecha, lo que no es normal, es que siendo partidos minoritarios, como sucede en España, sean los que marquen la agenda de la actividad política del gobierno y de la oposición. Eso es una anomalía de tamaño natural y, como vemos, solo trae consecuencias, desastrosas. 

Esta no es una moción de censura, que va, ni por asomo, esta es una moción de impostura, otro acontecimiento luctuoso más de los últimos tiempos políticos insalubres que vivimos, y si los que pueden no lo remedian, traerá sus consecuencias. Al tiempo, no se equivoquen, al tiempo 

Son las diez de la mañana. Llueve ligeramente en Madrid y la temperatura exterior es de 14 grados. ¿Moción de Censura o Moción de Impostura? 

Del #coronavirus también han hecho un relato #NoOlvidamos

Pueden contarnos las historias que quieran desde el gobierno. La creatividad, especialmente de algunos ministros y ministras, del propio presidente o de su vicepresidente de asuntos sociales, es infinita. Es una pena que no se hayan dedicado al noble arte de la narrativa y el relato porque se les da de cine. En cambio, sus capacidades como políticos dejan mucho, pero que mucho que desear. Excuso decir lo que deja de desear su calidad humana.

He tardado varios días en empezar a escribir “largo” – que en el pequeño género de twitter, lo hago todos los días- más que nada porque en caliente, y en este caso, en muy caliente no se debe escribir ni una línea. Lo cierto es que sigo sin enfriarme.

No voy a contar aquí cual es la situación personal y familiar por la que paso, porque seguramente la mía es una más, y habrá incluso peores. Pero si, ese calentamiento, no viene solo por la situación personal en medio de esta pandemia, sino por todo lo que veo, leo y escucho por parte del gobierno, o de los gobiernos. ¿saben? La pandemia del coronavirus, ha puesto de manifiesto lo que ya sabíamos, que no hay un gobierno sino dos, enfrentados y uno de ellos, el de Podemos con el vicepresidente Iglesias que se salta la cuarentena un día sí y otro también, dedicado al chantaje permanente, y a dejar en ridículo a los ministros que no son de su formación. Pero no se equivoquen no voy a escribir de política hoy, voy a escribir de vida, de pura vida, o quizás de muerte, de pura muerte.

El panorama que nos ha tocado vivir hace que me tiemblen las piernas y se me erice el pelo, porque un gobierno endeble y preso de la maldición de los espejos, puede ser perjudicial para los ciudadanos en un escenario normal, excuso decirles lo que puede suponer en medio de una pandemia, con las personas confinadas en sus casas, con más de 10.000 muertos, las uvis saturadas, el personal sanitario infectado en parte, y sin material a la vista de protección, detección y prevención, por no hablar del paisaje económico que es de aúpa. Creo que es lo más parecido a una película de terror de esas que hemos visto de grandes epidemias, pero que claro, esta vez no es una película, es la realidad, la cruda realidad.

Una realidad que, lo mismo, la vemos solo algunos porque el gobierno, a pesar de todo lo que está pasando, sigue con relato para arriba y relato para abajo. Ahora, en su versión de la historia, parece que quieren ignorar la pandemia, porque se refieren a ella como “una crisis parecida a la anterior”, una frase que hace que revuelva. Veo que han optado por no mencionar la palabra pandemia, y ha decidido sustituirla, y solo hablar de crisis. El maquillaje es para las fiestas no para la política, y el tratamiento que nos están dando desde el gobierno a los ciudadanos, tratándonos como si fuésemos niños o inmaduros da verdadero asco, amén del desprecio que se hace de las víctimas de esta pandemia, no reflejando, por cierto, ni un ápice de compasión en sus comparecencias diarias, tan abundantes y tan escasas de transparencia, que hasta los propios periodistas hemos tenido que firmar un manifiesto por #LaLibertadDePreguntar … Fíjense hasta donde estamos llegando.

Cuando salen a la palestra, en ese croma que ha montado La Moncloa de los Ivanes y los asesores, tan aséptico, tan pulcro, tan nítido, tan alejado de la cruda realidad de los hospitales y los “hacinatorios” de los enfermos, para aparecer en las televisiones, no hay apenas menciones para los muertos. Si, los muertos parece que se esfuman en cuanto se enciende el piloto rojo de la cámara a la que hay que mirar. Si, muertos y muertas, como la madre de Vicente, que entro por una puerta de un hospital una mañana y a los dos días le llamaron para darle una cajita con cenizas, o los padres de Rosa, que yacen aun asfixiados en la residencia, en este caso Rosa aún no ha llegado a verlos, o la abuela de Patricia que estaba en su casa saturando a 60 sin que la pudiesen poner oxigeno porque no había un médico que fuera a verla, o el compañero José María, o el hermano de Carlos, o el marido de Ana, o la hermana de Cristina …, cientos de casos que todos los días me llegan, a mí y a otros compañeros, contándonos la historia más terrible de nuestra vida periodística. Pero el gobierno no quiere hablar de los muertos que eso da mala imagen. La mierda de la imagen, la mierda de la sociedad del postureo en la que vivimos, donde se esconde lo desagradable, lo que no conviene desde un punto de vista mediático, el silencio conveniente para poder seguir en la poltrona, para el minuto de gloria, para el tiro de cámara, para que los egos crezcan hasta reventar, y eso si mantener a los corderos en silencio.

El relato, el jodido relato, frente a la realidad que nos ha explotado en la cara con su venganza terrible, como decía Ortega.

Desde mediados de febrero mi hermana la médica y sus compañeros de atención primaria venían advirtiendo que estaban viendo “coronas” en los centros de salud, pero los tachaban de alarmistas, de catastrofistas… “es como una gripe”, pero médicos y medicas como mi hermana, modestísima pediatra de Atención Primaria, con mucha experiencia por la edad y por el trato continuo con pacientes día a día, sabían que no era así. Ellos, seguían con atención los casos y casos que les llegaban, y les preocupaba sobremanera que hubiera un pico de gripe cuando ya estaba bajando la curva de contagios, y que precisamente ese pico de gripe fuera en vacunados. “Son coronas” me decía, mi hermana, una y otra vez, “Marta, son coronas, ten mucho cuidado, hay que recluirse, no hay otra, solo hay una solución: domicilio, domicilio y domicilio”. Así un día tras otro. “No vayas a la manifestación del 8M” “No bajes por el barrio cuando haya partido en el Bernabeu” “No vayas a sitios con mucha gente” “Padre y Madre que no salgan de casa” “No te acerques mucho a ellos, a dos metros, Marta, a dos metros”. 

Todo esto que os cuento sucedía a finales de febrero cuando ya muchos médicos estaban convencidos de lo que se nos venía encima, cuando sabían que no habría efectivos de mascarillas, ni de trajes, ni de guantes, cuando sabían que no habría respiradores, y que las uvis se iban a colapsar, cuando sabían que se iban a contagiar ellos los primeros, como sucedió en el caso de mi hermana. Si ellos lo sabían y lo advirtieron ¿Cómo no iba a saberlo el gobierno? Es tan inverosímil todo…

Pero nadie hizo nada, porque había que seguir con el relato, el siniestro relato. Había que seguir con la matraca de Cataluña, con los viajes a ver a Puigdemont con autobuses llenos de ancianos para mayor gloria del exilado,  con la manifestación del 8M metida con calzador por la Ministra de Igualdad, Irene Montero, que no iba a consentir, que además de tirarle la ley de libertad sexual, otra aberración más llena de sin sentidos como la pérdida de identidad de género, que ahora no me voy a parar en hablar de ello, desde luego, con la que está cayendo,  le quitaran su momento de gloria como ministra, su placer egoísta y ególatra de encabezar la manifestación y salir en todas las televisiones defendiendo la bandera del feminismo, un movimiento por el que ella jamás lucho, hasta que le pareció que eso del feminismo molaba y ella iba a ser más feminista que nadie, eso sí, dejando a las feministas de toda la vida, las que daban la cara, las que sacaron adelante el pacto de estado contra la violencia de género, las que se ocupaban de las maltratadas, las que se ocupaban de las mujeres sin empleo, de las precarias, de las autónomas mil euristas, de las que arañaban cada año milésimas, pero buenas eran, a base de tremendo esfuerzo a la brecha salarial, de las que atendían a las prostitutas víctimas del proxenetismo,  de las que clamaban en el desierto, al margen, fuera de la foto – ya había empezado esa tarea hacía unos meses para sacarlas del encuadre- porque la foto era para ella, de ella, y por ella. Otro ego atronador enmarcado en su relato al margen de la realidad importándole un bledo que pasara lo que pasara. La desaprensión hecha carne y habitando entre nosotras.

¿Saben una cosa? Unos días antes de la manifestación del 8M se reunió la coordinadora del 8M, que agrupa a todas las asociaciones feministas, y en esa reunión las feministas, salvo las asociaciones próximas a Podemos y el propio Ministerio de Igualdad, manifestaron que estaban dispuestas, si Sanidad lo consideraba peligroso, aplazar la manifestación, incluso suspenderla. Pero desde el Ministerio de Igualdad se presionó hasta límites insospechados, poniendo incluso al gobierno en peligro de ruptura, y Sanidad se calló – Illa se plegó a lo que mandaba Sánchez, y Sánchez a lo que mandaba Iglesias, y el gobierno cruzo los dedos y cedió, abriéndole la puerta de par en par a la muerte.

Pero no solo estaba pasando eso, había más, con la manifestación en el horizonte como un hecho absoluto e inaplazable, no se podían tomar medidas para suspender partidos u otros eventos ¿Cómo justificar la suspensión de unos temas si y otros no? Y así una cosa llevo a la otra, y se celebraron los partidos de futbol multitudinarios, si, aun sabiendo los propios directivos de esos equipos lo que se nos venía encima, y también los congresos de los partidos, como VOX, los de la patria y la bandera, otros que tal bailan que llenaron Vistalegre de coronavirus, para que sus egos, también, reventaran de gloria, y seguir con su propio relato.

Todo un Sin Dios, en pro del relato que se iban construyendo unos y otros mientras la realidad avanzaba por nuestras calles, se metía hasta la cocina en nuestros domicilios, se adentraba en nuestras escuelas, llenaba los cines y los teatros, y entraba también, esa realidad sigilosa en los hospitales y en las residencias de ancianos, una realidad infecta sobre unos ciudadanos ajenos, indefensos y rehenes de una panda de desaprensivos que nos han llevado hasta donde estamos ahora mismo.

Y lo peor de todo es que para esos desaprensivos lo que ha pasado no les ha parecido bastante, siguen en su relato, porque ahora, desde luego, si cambian el guion se tienen que apear en marcha de este tren desbocado de la realidad que no se siquiera a donde nos lleva, o si lo sé, no me atrevo ni a escribirlo.

A mis 60 años nunca he llorado tanto como en estos días con un llanto lleno de impotencia, de rabia, de dolor, de ira, de desprecio, pero también de compasión, de angustia, de miedo y de desesperación. He llorado por los muertos y por los vivos, he llorado por mis hijos y mi familia, por mis amigos, por mis compañeros de trabajo, por mis padres, por los vecinos, he llorado por gente que no conozco, por gente que me escribe y ni siquiera sé cómo responderles, pero lo mismo dentro de poco también nos van a decir que está prohibido llorar, no lo descarto, porque los del relato no quieren tampoco llanto, que les estropea el maquillaje y les saca brillos en la imagen. Claro que ellos, me parece, que no saben de sentimientos, es lo que tiene el afán de poder, te hace inmune a los sentimientos, te hace inmune a la humanidad, son donantes vivos de corazón, creo que les late una piedra en el tórax, o ni siquiera eso, pero nosotros no vamos a olvidar, y desde luego alguien tiene que pagar por esto, y tú y yo sabemos ya cuáles son sus nombres. No Olvidamos

Son las siete y media de la tarde. No llueve en Madrid y la temperatura exterior es de 15 grados, quizás la primavera más fría de mi vida. Del Coronavirus también han hecho un relato

nota: la imagen pertenece al diario 20 minutos y es del tanatorio de campaña de Barcelona

A ti que tienes 20 años … #Coronavirus  

Supongo que si eres joven y estás viendo lo que está pasando, pensaras que los mayores como siempre somos unos alarmistas y unos miedosos. Que hace muy buen tiempo y que como no hay clase vas a aprovechar estos días para salir, viajar, tomar copas etc 

Pensarás también que el #coronavirus no te va a afectar a ti que tienes 20 años. Pero te equivocas. Si no tomas las medidas que proponen los expertos sanitarios es probable que tus abuelos contraigan la enfermedad, y la tasa de fallecimientos en mayores es muy elevada 

Si, esos abuelos y abuelas que están en riesgo grave de #coronavirus que te limpiaron el culo, te sacaron al parque, que ayudaron a tus padres en las crisis, que en algunos casos te pagaron las vacaciones, que te leyeron cuentos o te hicieron la comida 

Si con eso no te basta, que sepas que el #coronavirus cuanto más tiempo este entre nosotros, afectará más a tu futuro laboral, a tus expectativas como futuro profesional, a esa sociedad del bienestar en la que naciste gracias al esfuerzo precisamente de tus abuelos 

Así que chaval, chavala, ya sé que te parece un mundo no salir en unos días o suspender el viaje de finde que tenías previsto, o estar en casa soportando a eso que vosotros llamáis “mis viejos”, que están muy pesados con el #coronavirus.  Pero la sociedad del bienestar ahora atacada por el #coronavirus, la hacemos todxs y ahora a vosotrxs os toca cumplir con vuestra parte. De antemano os doy las gracias porque al igual que os preocupáis por el medio ambiente y otras nobles causas que os engrandecen como generación, ahora os toca colaborar con esta causa, luchar contra el #coronavirus, probablemente la causa más importante, ahora mismo, de vuestras vidas. Estoy segura que estaréis a la altura. Estoy Segura que lo haréis. Gracias de nuevo

Son las diez de la mañana. No llueve en Madrid y la temperatura exterior es de 15 grados. A ti que tienes 20 años … #Coronavirus

Contra el borrado de Mujeres desde el Ministerio de Igualdad #8M Día de la Mujer

El movimiento feminista es uno de los mejores espacios de convivencia que han existido a lo largo de la historia, un lugar común donde muchas mujeres hemos aprendido unas de otras y hemos compartido miles de experiencias positivas y negativas, que nos han ido ayudando a avanzar.

El movimiento feminista es una mirada fresca a una sociedad caduca que no sabe ni siquiera que es lo que le está pasando, y porque vive permanentemente en crisis, y desde esa mirada feminista, ejercida por muchas mujeres y algunos hombres, se está contribuyendo al cambio para que esta sociedad deprimida modifique sus parámetros apostando por la igualdad, y dotando tanto a hombres como mujeres de atribuciones como persona alejadas del estereotipo.

Es verdad que el feminismo no es un movimiento uniforme. La uniformidad no es ni libre ni democrática, pero no se equivoquen no hay tantos feminismos como mujeres y hombres en el planeta. La esencia de la teoría es básica y muy simple,  a la vez que tremendamente revolucionaria: la búsqueda de la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, ​ y la  eliminación de  la dominación y violencia de los varones sobre las mujeres por el mero hecho de ser mujeres, pero también  conviene recordar que, en su persecución de la igualdad, el feminismo no aboga por la eliminación de las diferencias, sino por la supresión de la discriminación en razón de las mismas. Esta última parte es básica y esencial dentro de este movimiento, negar la diferencia es, no se equivoquen, negar el feminismo y negarnos a las mujeres.

El texto presentado ayer para la futura Ley de Libertad Sexual elaborado por el Ministerio de Igualdad, que lidera Irene Montero, contiene de una manera encubierta, artículos que, de aprobarse en las Cortes, quebrantarían los derechos de las mujeres. Estos artículos incrustados con calzador en la futura ley, y que desde luego una vez leído el borrador no vienen al caso, pretenden que la legislación incorpore unos términos y conceptos que diluyan la identidad de la mujer y abran la puerta a la próxima ley, sobre la que el Ministerio de Igualdad ya trabaja en su elaboración, y que van a nombrar como Ley de Autodeterminación de la Identidad.

Es curioso que un gobierno que se autodefine como feminista haya sido capaz de abrirle la puerta a estos conceptos que no solo nos diluyen como mujeres, sino que además ponen en riesgo todo el trabajo hecho por feministas a través de años para acabar con lacras como la violencia machista o la violencia sexual. No olviden que la ley de violencia de genero se basa en el principio fundamental de que a las mujeres se las agrede, se las viola, se las mata, se las maltrata, se las discrimina por el mero hecho de ser mujeres. Si estos artículos de esta ley o de la que pretende presentar el Ministerio de Igualdad en los próximos meses sobre Autoderminación de la Identidad vieran la luz, la propia ley contra la violencia de genero quedaría abolida y desnaturalizada.

Como ven lo que está sucediendo con la Ley de Libertad Sexual va mucho más allá de las banalidades sobre consentimiento o no, o sobre los tweets que ayer se lanzaban desde la cuenta del Ministerio de Igualdad con textos y comparaciones bastante desafortunadas. Están poniendo en cuestión nuestra identidad como mujeres, y llevándonos a asumir el concepto “sexo” como una autopercepción individual, como un deseo, debilitando así hasta su anulación las iniciativas políticas que pretenden la igualdad entre mujeres y hombres.

Por supuesto las organizaciones feministas, las de verdad, y no las impostadas, oportunistas y usurpadoras que también las hay, han lanzado ya una plataforma llamada Contra el Borrado de Mujeres en la que manifiestan ser contrarias a que se asalte la legislación en materia de igualdad entre mujeres y hombres para entregarla al generismo queer y sus peligrosas derivadas neoliberales, y nos alertan sobre ello.

Ya ven lo que está pasando, desde ese Ministerio de Igualdad, ahora convertido en un instrumento de autobombo de determinadas personas y en un continuo publirreportaje de la Ministra, si precisamente desde ese Ministerio se va a atentar contra los derechos de las mujeres, quizás, contra el más esencial y fundamental, el derecho a ser mujer. No me extraña que el Ministro de Justicia y la Vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo se echaran las manos a la cabeza cuando vieron el texto, porque lo que se esconde detrás no puede ser más siniestro. Pero no basta con escandalizarse, no, no basta, es responsabilidad del Gobierno de España, impedir que esta barbaridad se materialice ¿O es que vamos a cambiar los presupuestos por el derecho a ser mujeres y hombres? Espero que no.

Son las ocho de la mañana. No llueve en Madrid y la temperatura exterior es de 8 grados. Contra el borrado de Mujeres desde el Ministerio de Igualdad #8M Día de la Mujer

Mujeres Machistas: Lana Lokteff

¿Saben una cosa?

Siempre que pensamos en machismo pensamos en hombres. Es verdad que hay muchos más machistas entre el género masculino que entre el femenino. Pero el machismo entre las mujeres no les quepa duda que también existe, y desgraciadamente para nosotras aquí en nuestro país tenemos claros ejemplos con nombres que seguro que ahora mismo les vienen a la cabeza. Por cierto como para hacer caja estas tipas se han especializado en demandar cada vez que se las nombra, pues no les voy a dar el gusto de nombrarlas para que, desde luego conmigo, no hagan caja.

Pero si les voy a hablar para que se hagan una idea de la dimensión que está adquiriendo el machismo auspiciado por mujeres de quien es Lana Lokteff. Esta señora – seremos educadas- es una líder supremacista y machistas norteamericana qué sostiene y defiende entre otras lindezas, que el papel de las mujeres es cuidar a los hombres y tener hijos

Lokteff es miembro de la Alt-right, el movimiento que se opone a la inmigración y el multiculturalismo, están convencidos y apoyan la supremacía blanca. Comenzaron a ser muy populares en los Estados Unidos cunado apoyaron la campaña de Donald Trump a la presidencia. ¡Que sorpresa! ¿Verdad?

Para propagar sus ideas presenta y dirige un programa de radio en la cadena Red Ice, una alianza de medios de comunicación que dirige su esposo, el sueco Henrik Palmgren, que desde luego no les recomiendo que escuchen salvo que quieran pasar un mal rato.

Lokteff asegura que “las mujeres modernas son muy infelices debido al feminismo y a la igualdad que han alcanzado en ciertos aspectos con los hombres”, y mantiene, sin pestañear, siéntense si están de pie, no vayan a caerse, que lo que ha hecho el feminismo, y que  le parece terrible,  es haber logrado que las mujeres tengan que trabajar y hacer carreras universitarias. Les dije que se sentaran…

Defiende, además, sigan sentados por favor, que aún queda alguna boutade mas de esta abeja reina como la llaman en Estados Unidos, que la capacidad de elección para las mujeres no es importante, que las mujeres no queremos confesarlo pero que verdaderamente no pensamos ni por asomo en esas cosas de la igualdad, y que las mujeres de este mundo, realmente, solo queremos tres cosas: ser bellas, atraer a un hombre exitoso que nos proteja y tener una familia. Insisto, les dije que esta articulo conviene leerlo sentado, para no caerse de culo con las afirmaciones de la Señora Lokteff

Podría seguir contándoles más historias de esta mujer, pero no me da la gana, si quieren más información busquen en internet que hay verdaderas perlas de esta supremacista y machista, pero no se les ocurra hacerlo antes de dormir porque lo mismo tienen verdaderas pesadillas.

Son las once de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 12 grados. Mujeres Machistas: Lana Lokteff