El 80 por ciento de #mujeres que sufren #violenciadegenero no presentan denuncia

violencia de genero

Saben una cosa:

Señalaba la pasada semana la presidenta del Observatorio Nacional contra la Violencia Doméstica y de Género, María Ángeles Carmona, en un coloquio organizado por la Universidad de Valladolid, que el 80 por ciento de las mujeres que sufren violencia machista o violencia de género, no presentan denuncia.

Estas cifras de silencio son demasiado altas para una sociedad supuestamente sana como en la que pretendemos vivir. La Violencia de género se salda anualmente con una media de 60 asesinatos, y en estos casos también escasean las denuncias.

Esto significa que los mecanismos de defensa de las mujeres frente a la violencia cometida por hombres no están funcionando como debieran. Y no solo debemos mirar al estado, efectivamente hacen falta más ayuda para la protección y la prevención, pero hay que mirar también dentro de los ambientes puramente civiles: la sociedad, las familias, la escuela, el trabajo, los entornos de los amigos donde se calla y se mira para otro lado.

Dicen que tenemos la ley de violencia de género más avanzada de Europa, pero sin las ayudas, si los dineros necesarios para desarrollarla de poco sirve, y también sin una educación en la familia, en la escuela y en la universidad que ponga en claro que un hombre que maltrata a una mujer comete un hecho moral deleznable, que no merece habitar dentro de una sociedad sana, que no merece la protección del silencio de sus familiares y amigos,  y que desde luego es un delito gravísimo, que debe ser corregido y castigado.

Populismo no es Democracia #Podemos

demagogia-dibujo

Cuando en un país la falta de ideologías se hace cada vez más patente, algunos partidos políticos se basan en las cuentas de resultados: un voto = un euro, y el único horizonte es solo conseguir el poder. Entonces es cuando los resortes del sistema democrático se resienten, y se deja paso a eso que todos conocemos como el populismo. La sonrisa amplia y el tirar “palante” se convierten en algo prioritario, cuando detrás no hay nada, ni nadie, y solo quedan ya mecanismos de pactos y componendas, para mantener situaciones dominantes o llegar a ellas.

Nunca, que yo recuerde, ha habido ningún régimen populista que haya conseguido, o que de veras lo pretendiera, poner remedio a la injusticia, mejorar la vida de los más desfavorecidos, acabar con la pobreza, remediar la miseria tanto económica como cultural. Ningún sistema político populista ha promovido una verdadera educación, orientada a fomentar el pensamiento crítico, a erradicar las formas de pensar acientíficas, supersticiosas, o las diversas formas de fanatismo.  En un régimen populista lo que menos interesa son los derechos de las personas, les despreocupan los intereses de la gente corriente, y por supuesto les importa un bledo la salud de las instituciones “democráticas”, la participación ciudadana, y toda la retahíla con la que adornan sus discursos vacíos.

En los regímenes populistas nunca falta el caudillismo, el culto al jefe; el partido se construye en base a una figura providencial, una figura carismática, al que la nación, la comunidad “le debe todo”… En la historia hay una larguísima lista de ellos. El líder populista, aparte de ser muy ocurrente y dicharachero, suele ser un demagogo, que miente, halaga, caricaturiza, criminaliza, “moraliza”, o desacredita según le convenga.

Un demagogo es “alguien que le dice cosas falsas a gente que considera idiotas” (Mencken, periodista, crítico social y librepensador norteamericano). Engatusa al personal con actitudes cautivadoras como besar a niños, darse “baños de multitud”, tomar botellines de cerveza, visitar hasta el último lugar del mapa, abrazar a indigentes y desconocidos, y sobre todo prometer maravillas. Por otro lado, es obligado que sea agresivo, hiriente, sarcástico, sin contemplaciones ni concesiones con aquellos a quienes sus seguidores consideran que hay que aborrecer, por ser considerados “el enemigo”, “los otros”… llegando incluso al extremo de encender el fuego del odio, y de la “crispación”…

No hay régimen populista que tolere la libertad de prensa o la libre expresión. Los medios de comunicación solo son consentidos, cuando son aduladores del partido del régimen, del jefe…. y se censura, cuantas ocasiones lo creen necesario y de múltiples maneras, a periodistas y medios.

Los presupuestos siempre son manipulados con arbitrariedad. Los controles son silenciados o ninguneados. El modelo populista identifica fondos del Estado con fondos del gobierno o -peor aún- fondos de quien tiene la vara de mando. Los usa a discreción para someter a opositores, comprar voluntades y hacerse auto bombo. No escatiman en gastos a la hora de transitar por el camino del narcisismo-absolutista. Para los regímenes populistas no hay limitaciones ni medidas fiscalizadoras o que fomenten la mínima transparencia en la gestión de la cosa pública, solo se admiten “observatorios inoperantes y laudatorios”, nada de instituciones independientes, llámense tribunales de cuentas, defensores del pueblo, o cuestiones semejantes.

También es característico de este tipo de régimen político su total desprecio hacia el orden legal. Igual que en las monarquías absolutistas y a la manera de los caudillos “dueños de vidas y haciendas de sus súbditos”, la ley es apenas un traje que se ajusta a gusto y medida.
Ni qué decir tiene que el régimen populista no acepta la alternancia, procura por todos los medios a su alcance perpetuarse en el poder, su ideal es la reelección ilimitada, la presidencia vitalicia, quizás incluso hereditaria.

Todo lo anterior está aderezado con una buena dosis de “pensamiento Alicia”. La constante propaganda de que se está avanzando hacia un futuro maravilloso, de dicha, de felicidad, de equidad nunca vistos. Lo mismo que un ilusionista, que crea un escenario impresionante, que sólo es perceptible desde un determinado ángulo. Es un espejismo que se publicita de manera machacona, hasta la saciedad. Repetir que se han logrado resultados notables desde que ellos gobiernan, y que nos espera un futuro aún mejor, no deja de confundir, “convencer” y tener realmente un efecto anestésico en los ciudadanos; o como poco siembra la resignación, la aceptación de mediocridad imperante como algo soportable.

El caudillismo, el culto a la personalidad en torno a lo cual gira casi todo, la carencia de controles institucionales de cualquier clase, la inseguridad jurídica, la ausencia de visión de futuro, de previsión, de planificación, la cada vez mayor crispación y el objetivo de mantenerse en el poder a toda costa impiden cualquier posibilidad de progreso real. Con semejante clima no se pueden esperar inversiones propiamente dichas, ni ningún tipo de acción emprendedora, ni nada que se le parezca.

Los regímenes democráticos no populistas, – aunque creo firmemente que el populismo y la democracia son términos contrapuestos, pero de alguna manera tendré que ponerle nombre a este engendro sobre el que estoy escribiendo esta noche- propiamente dichos no participan de la ristra de corrupciones mencionadas a lo largo de este escrito. No practican el personalismo narcotizante, anestésico, no manipulan los medios de comunicación, no usan de forma arbitraria el presupuesto, no alientan el odio, no desprecian la legalidad vigente, no boicotean la seguridad jurídica, no temen la alternancia, no descalifican a la oposición, no espantan las inversiones, sino que las reciben con los brazos abiertos, se abren al comercio exterior y no distorsionan las estadísticas para engañar a la ciudadanía. Los regímenes democráticos no populistas, poseen un mayor nivel de bienestar y de crecimiento, son previsibles e infunden confianza.

A partir de ahora habrá que tener mucho cuidado con el giro que den las cosas, las cosas de la política, me refiero, de aquí a unos meses. Hay que cuidar de la casa, de esta casa, que algunos, los que tenemos ya unos años, nos ha costado mucho llevar a cabo. Hay una historia detrás de todo esto, de hombres y mujeres, que se han dejado la piel, la vida, incluso las ilusiones, en poner en marcha un sistema democrático limpio. Años de lucha que no pueden convertirse en un sistema basura donde lo importante es conseguir, y luego perpetuarse en el poder cueste lo que cueste.

Soy de las que sigue creyendo en las ideas y en las ideologías, y entiendo que lo importante para la ciudadanía, no es precisamente que este el PSOE, o el PP, u otros en el poder, por más simpatías o antipatías que sienta hacia cualquiera de estas formaciones. Lo importante, lo vital es que esté quien esté, gobierne quien gobierne, mantenga la esencia de la libertad y del sistema democrático – por el que como dije antes luchamos durante años-, y que este no se debilite, ni se deteriore. Por eso habrá que prestar especial atención hacia los que hacen y deshacen, no vaya a ser que, en ese afán del poder por el poder, se rompa todo aquello en lo que creemos muchos y que es una garantía de libertad y convivencia.

Algunos piensan que ciertos regímenes de apariencia, solo de apariencia democrática, se puedan maquillar con urnas y votos, y que la palabra libertad se pueda usar como quien usa un klenex . Otros vemos claro, sin necesidad de limpiarnos los anteojos. Cuando todo se reduce a ganar sea cual sea el precio, aunque al final terminemos cayendo todos en esta apuesta infinita por hacer prevalecer personalismos, seguridades y sillones, la libertad se debilita, tanto que puede llegar a desvanecerse. Por eso conviene recordar lo que una vez dijo Benjamín Franklin :“Aquellos que son capaces de ceder la libertad esencial para adquirir una pequeña seguridad temporal, no merecen ni libertad ni seguridad.”

Son las once de la noche. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 12 grados. A veces tengo la sensación de estar recorriendo un desierto en un caballo sin nombre

#PabloIglesias #Podemos: ¿Nos plantamos o seguimos jugando?

La coalición #Podemos #IU podría dar estos resultados… podría … pero solo son matemáticas …

La vida en red

votos

Pablo Iglesias siempre tiene ases en la manga. A pesar de la rueda de prensa de ayer, en la que no tuvo una intervención brillante -mencionó en más de 10 ocasiones las palabras calefacción, sillón y emergencia nacional, amén de hacer alusión a la renuncia a un plan de pensiones inexistente para los diputados y, la no respuesta en 5 ocasiones a su condición al PSOE de poner en marcha el referéndum de Cataluña- no hay que perderle la vista, pues en cualquier momento puede hacer exactamente lo contrario, e incluso darnos alguna sorpresa.

No me cabe ninguna duda que el mejor escenario para Pablo Iglesias #Podemos es forzar la situación para llegar a unas nuevas elecciones, y es que en este nuevo escenario Podemos podría contar con los 920.000 votos que ha recogido UP-IU. Estos votos para la formación de Garzón han supuesto 2 diputados, pero en unas nuevas…

Ver la entrada original 394 palabras más

The Sky is now the limit #EllasPueden #Igualdad

thesky

Saben una cosa…

“The sky is now the limit”, es el título de un dibujo que apareció en el New York Times en el año1920.

En este dibujo hay una mujer que lleva dos cubos sujetos por una barra sobre los hombros, al comienzo de una inmensa escalera. En esa viñeta aparecen en cada uno de los escalones que tiene que subir la mujer, un mensaje, empezando por el primero que era el escalón de la esclavitud, hasta llegar al último que era el de la presidencia, pasando por decimosexto escalón que era, entonces,  el del sufragio universal.

El autor de este dibujo, the sky in now the limit,  Bushnell, lo hizo para representar la 19ª enmienda de la Constitución que permitía votar a las mujeres en los Estados Unidos.

Hoy los escalones que Bushnell dibujaría serían otros, como la brecha salarial, la violencia de género, la desigualdad de acceso a los puestos de poder, la discriminación o el estereotipo de género al que se ven expuestas las mujeres.

Como ven la escalera sigue ahí, esa escalera hacia el cielo, la mujer sigue intentando subir,  y me temo que, parafraseando el titulo de una película, ahora ya, el cielo no puede esperar. Así que mucho ánimo, porque aun nos queda trecho, pero no les quepa duda, de que vamos a subir esa escalera.

Son las 12.45. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 20 Grados #EllasPueden The Sky is now the limit

Claro que se puede cambiar… #EllasPueden #Conciliacion

Headline Change, concept of Change

Algunos dicen que la vida es eso que pasa mientras estamos trabajando… y desde luego no debería ser así. A todos y a todas nos gustaría trabajar en empresas en las que nuestro horario terminara a las 6 de la tarde, o que nuestra empresa tuviera un banco de tiempo, o poder trabajar en casa como tiempo efectivo de trabajo, es decir #teletrabajar, sin tener que desplazarnos hasta la oficina, o no tener que estar calentado la silla porque a nuestro jefe le gusta el presentismo y le da seguridad tenernos cerca.

Todo eso puede suceder, porque ahora no solo la tecnología ayuda, sino que además han cambiado los parámetros para medir el éxito de un negocio, de una empresa, y lo que prima es la productividad frente al viejo empleado de manguitos y muchas horas de silla, que debería tender a desaparecer.

Así que venga, hagamos un esfuerzo por ser ciudadanos y ciudadanas del siglo XXI, porque el verdadero cambio, ese del que se habla tanto en las últimas semanas, debería consistir en tener una vida donde se pueda trabajar y vivir, y que la vida no sea eso que pasa mientras estamos trabajando

Son las 12.32. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 20 grados. Entradilla #EllasPueden Hablando de cambios

Pudo pasarte a ti #victimas #ETA #OteguiEnSalvados

dominicana

Pudo pasarte a ti. Cualquiera de las más de 800 víctimas mortales que dejo ETA durante su acoso asesino a este país y sus ciudadanos, podría haber sido uno de nosotros.

No me gusta mucho hablar de temas personales, pero hoy lo voy a hacer como una excepción. Durante 18 años estuve casada con un militar, un gremio  que vivió muy de cerca el terrorismo de ETA.

Nadie sabe la angustia que causa, delante de tus hijos, tener que mirar los bajos de tu coche, si en algún momento  lo habías dejado en la calle. O de pronto abrir el buzón y ver la carta sospechosa. El nudo en la garganta, sacar a los niños de casa, llamar a tu marido al cuartel: “la carta tiene mala pinta, parece que tiene algo metálico, está mal escrita la dirección” (nos conocíamos a dedillo el protocolo)… Gente que llega a tu casa, se llevan la carta, tus hijos te miran, dos niños… a los que no sabes que decirles… porque asuntos como el de la carta, que eran falsas alarmas pasaron muchas veces. Y más, como ver un par de hombres desconocidos, que casualmente, ya te has encontrado más de tres veces cerca de tu portal o de tu casa. Y vuelta a llamar: “Hoy estaban otra vez, avisa”. Y llegan policías a tu casa, con libros gordos llenos de fotos, y míralas una y otra vez. “¿Reconoce a alguno? – señora”. Y las remiras y de pronto aparece uno de ellos. “Es este”. Los policías se miran el uno al otro, y llaman a mi marido a parte…. “Tranquila, no  pasa nada” – pero su cara no era la misma…. Y los niños que vuelven a preguntar… y tu no ya no sabes que decirles…

Cada vez que capturaban a un comando, requisaban listas y planos, listas con nuestros nombres, con el de nuestros maridos, planos de nuestras casas, mapas de nuestras vidas.

Aun recuerdo la mañana del 14 de Julio del año 1986. Vivía en la calle Chile esquina Costa Rica, justo al lado de la Plaza de la Republica Dominicana. Estaba embarazada de 6 meses y esperaba mi primer hijo. Mi exmarido salió como todas los días a coger la ruta a la Plaza que le llevaba a la base. Yo, aun en casa, estaba desayunado, y a los pocos minutos de decirle adiós, escuche un tremendo estruendo, se rompieron varios cristales y tembló toda la casa. Me asomé a la terraza, y el vecino me dijo: “Vamos a bajar, hay que salir, puede ser el gas”. Bajé corriendo las escaleras y cuando llegue a la calle, en la esquina, pude ver la más terrible escena de terror de toda mi vida. Recuerdo que grite: “Dios, mi marido, ha sido su ruta”. La confusión, los gritos, los cadáveres, trozos de hombres enganchados en los grandes abetos que entonces había en la plaza, el humo, algunos de los heridos gimiendo, alguno llamaba a su madre, a gritos. Alguien me cogió por los hombros y me sacó de allí. “¿Dónde está mi marido?”. Noté una punzada fuerte en la tripa. Mi hijo se resentía también de la tragedia. Esa vez no fue mi exmarido. Su ruta, como pude saber 2 horas más tarde – entonces no había móviles – le había recogido 5 minutos antes de que estallara la bomba. Solo fue cuestión de suerte, de que él no estuviera en la plaza, de que yo no hubiera bajado a desayunar, como hacía otras veces a algunas de las cafeterías cercanas. Como todos sabéis, a las 7:45 de ese día, la banda terrorista ETA provocó una masacre de guardias civiles en la plaza de la República Dominicana de Madrid. Una furgoneta-bomba, que estalló al paso de un convoy de vehículos de la Guardia Civil procedente de la Escuela de Tráfico de la calle Príncipe de Vergara, mató en el acto a cinco guardias civiles. Otros cuatro guardias civiles murieron en las horas posteriores al atentado. Tres más lo hicieron en los siguientes días. Doce asesinados. Los etarras Idoia López Riaño y Juan Manuel Soares Gamboa habían aparcado una furgoneta-bomba marca Sava cargada con 35 kilos de Goma 2 y cinco ollas a presión con varios kilos de metralla compuesta por tornillos, tuercas, varillas metálicas y eslabones de cadenas de acero. Anton Troitiño Arranz, situado en una parada de autobús cercana, la parada de autobús donde recogió la ruta a mi ex marido, accionó el mando a distancia cuando vio que el convoy se puso a la altura de la furgoneta-bomba. Muy cerca, José Ignacio de Juana Chaos esperaba en un vehículo en el que emprendieron la huida. En las labores de vigilancia y en la preparación del explosivo participaron también Esteban Esteban Nieto e Inés del Río Prada. Todos los asesinos formaban parte del grupo Madrid de ETA. Si, esos que ayer Otegui en la entrevista que le hizo Jordi Evole, en La Sexta, dijo que no tenían intención de matar. La víctima pude ser yo, pudo ser él, pudo ser cualquiera de vosotros.

Son las once y media de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 16 grados. Pudo pasarte a ti

P.P. Ayer cuando Otegui en la entrevista con Jordi Evole dijo con un gran énfasis la palabra “cuidado” volví a sentir un escalofrío que hacía tiempo que no notaba mi piel… Se puede perdonar, pero el miedo nunca se olvida y Otegui y su banda sembró 20 años de miedo en mi vida, … y en las vuestras…