Del #coronavirus también han hecho un relato #NoOlvidamos

Pueden contarnos las historias que quieran desde el gobierno. La creatividad, especialmente de algunos ministros y ministras, del propio presidente o de su vicepresidente de asuntos sociales, es infinita. Es una pena que no se hayan dedicado al noble arte de la narrativa y el relato porque se les da de cine. En cambio, sus capacidades como políticos dejan mucho, pero que mucho que desear. Excuso decir lo que deja de desear su calidad humana.

He tardado varios días en empezar a escribir “largo” – que en el pequeño género de twitter, lo hago todos los días- más que nada porque en caliente, y en este caso, en muy caliente no se debe escribir ni una línea. Lo cierto es que sigo sin enfriarme.

No voy a contar aquí cual es la situación personal y familiar por la que paso, porque seguramente la mía es una más, y habrá incluso peores. Pero si, ese calentamiento, no viene solo por la situación personal en medio de esta pandemia, sino por todo lo que veo, leo y escucho por parte del gobierno, o de los gobiernos. ¿saben? La pandemia del coronavirus, ha puesto de manifiesto lo que ya sabíamos, que no hay un gobierno sino dos, enfrentados y uno de ellos, el de Podemos con el vicepresidente Iglesias que se salta la cuarentena un día sí y otro también, dedicado al chantaje permanente, y a dejar en ridículo a los ministros que no son de su formación. Pero no se equivoquen no voy a escribir de política hoy, voy a escribir de vida, de pura vida, o quizás de muerte, de pura muerte.

El panorama que nos ha tocado vivir hace que me tiemblen las piernas y se me erice el pelo, porque un gobierno endeble y preso de la maldición de los espejos, puede ser perjudicial para los ciudadanos en un escenario normal, excuso decirles lo que puede suponer en medio de una pandemia, con las personas confinadas en sus casas, con más de 10.000 muertos, las uvis saturadas, el personal sanitario infectado en parte, y sin material a la vista de protección, detección y prevención, por no hablar del paisaje económico que es de aúpa. Creo que es lo más parecido a una película de terror de esas que hemos visto de grandes epidemias, pero que claro, esta vez no es una película, es la realidad, la cruda realidad.

Una realidad que, lo mismo, la vemos solo algunos porque el gobierno, a pesar de todo lo que está pasando, sigue con relato para arriba y relato para abajo. Ahora, en su versión de la historia, parece que quieren ignorar la pandemia, porque se refieren a ella como “una crisis parecida a la anterior”, una frase que hace que revuelva. Veo que han optado por no mencionar la palabra pandemia, y ha decidido sustituirla, y solo hablar de crisis. El maquillaje es para las fiestas no para la política, y el tratamiento que nos están dando desde el gobierno a los ciudadanos, tratándonos como si fuésemos niños o inmaduros da verdadero asco, amén del desprecio que se hace de las víctimas de esta pandemia, no reflejando, por cierto, ni un ápice de compasión en sus comparecencias diarias, tan abundantes y tan escasas de transparencia, que hasta los propios periodistas hemos tenido que firmar un manifiesto por #LaLibertadDePreguntar … Fíjense hasta donde estamos llegando.

Cuando salen a la palestra, en ese croma que ha montado La Moncloa de los Ivanes y los asesores, tan aséptico, tan pulcro, tan nítido, tan alejado de la cruda realidad de los hospitales y los “hacinatorios” de los enfermos, para aparecer en las televisiones, no hay apenas menciones para los muertos. Si, los muertos parece que se esfuman en cuanto se enciende el piloto rojo de la cámara a la que hay que mirar. Si, muertos y muertas, como la madre de Vicente, que entro por una puerta de un hospital una mañana y a los dos días le llamaron para darle una cajita con cenizas, o los padres de Rosa, que yacen aun asfixiados en la residencia, en este caso Rosa aún no ha llegado a verlos, o la abuela de Patricia que estaba en su casa saturando a 60 sin que la pudiesen poner oxigeno porque no había un médico que fuera a verla, o el compañero José María, o el hermano de Carlos, o el marido de Ana, o la hermana de Cristina …, cientos de casos que todos los días me llegan, a mí y a otros compañeros, contándonos la historia más terrible de nuestra vida periodística. Pero el gobierno no quiere hablar de los muertos que eso da mala imagen. La mierda de la imagen, la mierda de la sociedad del postureo en la que vivimos, donde se esconde lo desagradable, lo que no conviene desde un punto de vista mediático, el silencio conveniente para poder seguir en la poltrona, para el minuto de gloria, para el tiro de cámara, para que los egos crezcan hasta reventar, y eso si mantener a los corderos en silencio.

El relato, el jodido relato, frente a la realidad que nos ha explotado en la cara con su venganza terrible, como decía Ortega.

Desde mediados de febrero mi hermana la médica y sus compañeros de atención primaria venían advirtiendo que estaban viendo “coronas” en los centros de salud, pero los tachaban de alarmistas, de catastrofistas… “es como una gripe”, pero médicos y medicas como mi hermana, modestísima pediatra de Atención Primaria, con mucha experiencia por la edad y por el trato continuo con pacientes día a día, sabían que no era así. Ellos, seguían con atención los casos y casos que les llegaban, y les preocupaba sobremanera que hubiera un pico de gripe cuando ya estaba bajando la curva de contagios, y que precisamente ese pico de gripe fuera en vacunados. “Son coronas” me decía, mi hermana, una y otra vez, “Marta, son coronas, ten mucho cuidado, hay que recluirse, no hay otra, solo hay una solución: domicilio, domicilio y domicilio”. Así un día tras otro. “No vayas a la manifestación del 8M” “No bajes por el barrio cuando haya partido en el Bernabeu” “No vayas a sitios con mucha gente” “Padre y Madre que no salgan de casa” “No te acerques mucho a ellos, a dos metros, Marta, a dos metros”. 

Todo esto que os cuento sucedía a finales de febrero cuando ya muchos médicos estaban convencidos de lo que se nos venía encima, cuando sabían que no habría efectivos de mascarillas, ni de trajes, ni de guantes, cuando sabían que no habría respiradores, y que las uvis se iban a colapsar, cuando sabían que se iban a contagiar ellos los primeros, como sucedió en el caso de mi hermana. Si ellos lo sabían y lo advirtieron ¿Cómo no iba a saberlo el gobierno? Es tan inverosímil todo…

Pero nadie hizo nada, porque había que seguir con el relato, el siniestro relato. Había que seguir con la matraca de Cataluña, con los viajes a ver a Puigdemont con autobuses llenos de ancianos para mayor gloria del exilado,  con la manifestación del 8M metida con calzador por la Ministra de Igualdad, Irene Montero, que no iba a consentir, que además de tirarle la ley de libertad sexual, otra aberración más llena de sin sentidos como la pérdida de identidad de género, que ahora no me voy a parar en hablar de ello, desde luego, con la que está cayendo,  le quitaran su momento de gloria como ministra, su placer egoísta y ególatra de encabezar la manifestación y salir en todas las televisiones defendiendo la bandera del feminismo, un movimiento por el que ella jamás lucho, hasta que le pareció que eso del feminismo molaba y ella iba a ser más feminista que nadie, eso sí, dejando a las feministas de toda la vida, las que daban la cara, las que sacaron adelante el pacto de estado contra la violencia de género, las que se ocupaban de las maltratadas, las que se ocupaban de las mujeres sin empleo, de las precarias, de las autónomas mil euristas, de las que arañaban cada año milésimas, pero buenas eran, a base de tremendo esfuerzo a la brecha salarial, de las que atendían a las prostitutas víctimas del proxenetismo,  de las que clamaban en el desierto, al margen, fuera de la foto – ya había empezado esa tarea hacía unos meses para sacarlas del encuadre- porque la foto era para ella, de ella, y por ella. Otro ego atronador enmarcado en su relato al margen de la realidad importándole un bledo que pasara lo que pasara. La desaprensión hecha carne y habitando entre nosotras.

¿Saben una cosa? Unos días antes de la manifestación del 8M se reunió la coordinadora del 8M, que agrupa a todas las asociaciones feministas, y en esa reunión las feministas, salvo las asociaciones próximas a Podemos y el propio Ministerio de Igualdad, manifestaron que estaban dispuestas, si Sanidad lo consideraba peligroso, aplazar la manifestación, incluso suspenderla. Pero desde el Ministerio de Igualdad se presionó hasta límites insospechados, poniendo incluso al gobierno en peligro de ruptura, y Sanidad se calló – Illa se plegó a lo que mandaba Sánchez, y Sánchez a lo que mandaba Iglesias, y el gobierno cruzo los dedos y cedió, abriéndole la puerta de par en par a la muerte.

Pero no solo estaba pasando eso, había más, con la manifestación en el horizonte como un hecho absoluto e inaplazable, no se podían tomar medidas para suspender partidos u otros eventos ¿Cómo justificar la suspensión de unos temas si y otros no? Y así una cosa llevo a la otra, y se celebraron los partidos de futbol multitudinarios, si, aun sabiendo los propios directivos de esos equipos lo que se nos venía encima, y también los congresos de los partidos, como VOX, los de la patria y la bandera, otros que tal bailan que llenaron Vistalegre de coronavirus, para que sus egos, también, reventaran de gloria, y seguir con su propio relato.

Todo un Sin Dios, en pro del relato que se iban construyendo unos y otros mientras la realidad avanzaba por nuestras calles, se metía hasta la cocina en nuestros domicilios, se adentraba en nuestras escuelas, llenaba los cines y los teatros, y entraba también, esa realidad sigilosa en los hospitales y en las residencias de ancianos, una realidad infecta sobre unos ciudadanos ajenos, indefensos y rehenes de una panda de desaprensivos que nos han llevado hasta donde estamos ahora mismo.

Y lo peor de todo es que para esos desaprensivos lo que ha pasado no les ha parecido bastante, siguen en su relato, porque ahora, desde luego, si cambian el guion se tienen que apear en marcha de este tren desbocado de la realidad que no se siquiera a donde nos lleva, o si lo sé, no me atrevo ni a escribirlo.

A mis 60 años nunca he llorado tanto como en estos días con un llanto lleno de impotencia, de rabia, de dolor, de ira, de desprecio, pero también de compasión, de angustia, de miedo y de desesperación. He llorado por los muertos y por los vivos, he llorado por mis hijos y mi familia, por mis amigos, por mis compañeros de trabajo, por mis padres, por los vecinos, he llorado por gente que no conozco, por gente que me escribe y ni siquiera sé cómo responderles, pero lo mismo dentro de poco también nos van a decir que está prohibido llorar, no lo descarto, porque los del relato no quieren tampoco llanto, que les estropea el maquillaje y les saca brillos en la imagen. Claro que ellos, me parece, que no saben de sentimientos, es lo que tiene el afán de poder, te hace inmune a los sentimientos, te hace inmune a la humanidad, son donantes vivos de corazón, creo que les late una piedra en el tórax, o ni siquiera eso, pero nosotros no vamos a olvidar, y desde luego alguien tiene que pagar por esto, y tú y yo sabemos ya cuáles son sus nombres. No Olvidamos

Son las siete y media de la tarde. No llueve en Madrid y la temperatura exterior es de 15 grados, quizás la primavera más fría de mi vida. Del Coronavirus también han hecho un relato

nota: la imagen pertenece al diario 20 minutos y es del tanatorio de campaña de Barcelona

A ti que tienes 20 años … #Coronavirus  

Supongo que si eres joven y estás viendo lo que está pasando, pensaras que los mayores como siempre somos unos alarmistas y unos miedosos. Que hace muy buen tiempo y que como no hay clase vas a aprovechar estos días para salir, viajar, tomar copas etc 

Pensarás también que el #coronavirus no te va a afectar a ti que tienes 20 años. Pero te equivocas. Si no tomas las medidas que proponen los expertos sanitarios es probable que tus abuelos contraigan la enfermedad, y la tasa de fallecimientos en mayores es muy elevada 

Si, esos abuelos y abuelas que están en riesgo grave de #coronavirus que te limpiaron el culo, te sacaron al parque, que ayudaron a tus padres en las crisis, que en algunos casos te pagaron las vacaciones, que te leyeron cuentos o te hicieron la comida 

Si con eso no te basta, que sepas que el #coronavirus cuanto más tiempo este entre nosotros, afectará más a tu futuro laboral, a tus expectativas como futuro profesional, a esa sociedad del bienestar en la que naciste gracias al esfuerzo precisamente de tus abuelos 

Así que chaval, chavala, ya sé que te parece un mundo no salir en unos días o suspender el viaje de finde que tenías previsto, o estar en casa soportando a eso que vosotros llamáis “mis viejos”, que están muy pesados con el #coronavirus.  Pero la sociedad del bienestar ahora atacada por el #coronavirus, la hacemos todxs y ahora a vosotrxs os toca cumplir con vuestra parte. De antemano os doy las gracias porque al igual que os preocupáis por el medio ambiente y otras nobles causas que os engrandecen como generación, ahora os toca colaborar con esta causa, luchar contra el #coronavirus, probablemente la causa más importante, ahora mismo, de vuestras vidas. Estoy segura que estaréis a la altura. Estoy Segura que lo haréis. Gracias de nuevo

Son las diez de la mañana. No llueve en Madrid y la temperatura exterior es de 15 grados. A ti que tienes 20 años … #Coronavirus

Contra el borrado de Mujeres desde el Ministerio de Igualdad #8M Día de la Mujer

El movimiento feminista es uno de los mejores espacios de convivencia que han existido a lo largo de la historia, un lugar común donde muchas mujeres hemos aprendido unas de otras y hemos compartido miles de experiencias positivas y negativas, que nos han ido ayudando a avanzar.

El movimiento feminista es una mirada fresca a una sociedad caduca que no sabe ni siquiera que es lo que le está pasando, y porque vive permanentemente en crisis, y desde esa mirada feminista, ejercida por muchas mujeres y algunos hombres, se está contribuyendo al cambio para que esta sociedad deprimida modifique sus parámetros apostando por la igualdad, y dotando tanto a hombres como mujeres de atribuciones como persona alejadas del estereotipo.

Es verdad que el feminismo no es un movimiento uniforme. La uniformidad no es ni libre ni democrática, pero no se equivoquen no hay tantos feminismos como mujeres y hombres en el planeta. La esencia de la teoría es básica y muy simple,  a la vez que tremendamente revolucionaria: la búsqueda de la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, ​ y la  eliminación de  la dominación y violencia de los varones sobre las mujeres por el mero hecho de ser mujeres, pero también  conviene recordar que, en su persecución de la igualdad, el feminismo no aboga por la eliminación de las diferencias, sino por la supresión de la discriminación en razón de las mismas. Esta última parte es básica y esencial dentro de este movimiento, negar la diferencia es, no se equivoquen, negar el feminismo y negarnos a las mujeres.

El texto presentado ayer para la futura Ley de Libertad Sexual elaborado por el Ministerio de Igualdad, que lidera Irene Montero, contiene de una manera encubierta, artículos que, de aprobarse en las Cortes, quebrantarían los derechos de las mujeres. Estos artículos incrustados con calzador en la futura ley, y que desde luego una vez leído el borrador no vienen al caso, pretenden que la legislación incorpore unos términos y conceptos que diluyan la identidad de la mujer y abran la puerta a la próxima ley, sobre la que el Ministerio de Igualdad ya trabaja en su elaboración, y que van a nombrar como Ley de Autodeterminación de la Identidad.

Es curioso que un gobierno que se autodefine como feminista haya sido capaz de abrirle la puerta a estos conceptos que no solo nos diluyen como mujeres, sino que además ponen en riesgo todo el trabajo hecho por feministas a través de años para acabar con lacras como la violencia machista o la violencia sexual. No olviden que la ley de violencia de genero se basa en el principio fundamental de que a las mujeres se las agrede, se las viola, se las mata, se las maltrata, se las discrimina por el mero hecho de ser mujeres. Si estos artículos de esta ley o de la que pretende presentar el Ministerio de Igualdad en los próximos meses sobre Autoderminación de la Identidad vieran la luz, la propia ley contra la violencia de genero quedaría abolida y desnaturalizada.

Como ven lo que está sucediendo con la Ley de Libertad Sexual va mucho más allá de las banalidades sobre consentimiento o no, o sobre los tweets que ayer se lanzaban desde la cuenta del Ministerio de Igualdad con textos y comparaciones bastante desafortunadas. Están poniendo en cuestión nuestra identidad como mujeres, y llevándonos a asumir el concepto “sexo” como una autopercepción individual, como un deseo, debilitando así hasta su anulación las iniciativas políticas que pretenden la igualdad entre mujeres y hombres.

Por supuesto las organizaciones feministas, las de verdad, y no las impostadas, oportunistas y usurpadoras que también las hay, han lanzado ya una plataforma llamada Contra el Borrado de Mujeres en la que manifiestan ser contrarias a que se asalte la legislación en materia de igualdad entre mujeres y hombres para entregarla al generismo queer y sus peligrosas derivadas neoliberales, y nos alertan sobre ello.

Ya ven lo que está pasando, desde ese Ministerio de Igualdad, ahora convertido en un instrumento de autobombo de determinadas personas y en un continuo publirreportaje de la Ministra, si precisamente desde ese Ministerio se va a atentar contra los derechos de las mujeres, quizás, contra el más esencial y fundamental, el derecho a ser mujer. No me extraña que el Ministro de Justicia y la Vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo se echaran las manos a la cabeza cuando vieron el texto, porque lo que se esconde detrás no puede ser más siniestro. Pero no basta con escandalizarse, no, no basta, es responsabilidad del Gobierno de España, impedir que esta barbaridad se materialice ¿O es que vamos a cambiar los presupuestos por el derecho a ser mujeres y hombres? Espero que no.

Son las ocho de la mañana. No llueve en Madrid y la temperatura exterior es de 8 grados. Contra el borrado de Mujeres desde el Ministerio de Igualdad #8M Día de la Mujer

Mujeres Machistas: Lana Lokteff

¿Saben una cosa?

Siempre que pensamos en machismo pensamos en hombres. Es verdad que hay muchos más machistas entre el género masculino que entre el femenino. Pero el machismo entre las mujeres no les quepa duda que también existe, y desgraciadamente para nosotras aquí en nuestro país tenemos claros ejemplos con nombres que seguro que ahora mismo les vienen a la cabeza. Por cierto como para hacer caja estas tipas se han especializado en demandar cada vez que se las nombra, pues no les voy a dar el gusto de nombrarlas para que, desde luego conmigo, no hagan caja.

Pero si les voy a hablar para que se hagan una idea de la dimensión que está adquiriendo el machismo auspiciado por mujeres de quien es Lana Lokteff. Esta señora – seremos educadas- es una líder supremacista y machistas norteamericana qué sostiene y defiende entre otras lindezas, que el papel de las mujeres es cuidar a los hombres y tener hijos

Lokteff es miembro de la Alt-right, el movimiento que se opone a la inmigración y el multiculturalismo, están convencidos y apoyan la supremacía blanca. Comenzaron a ser muy populares en los Estados Unidos cunado apoyaron la campaña de Donald Trump a la presidencia. ¡Que sorpresa! ¿Verdad?

Para propagar sus ideas presenta y dirige un programa de radio en la cadena Red Ice, una alianza de medios de comunicación que dirige su esposo, el sueco Henrik Palmgren, que desde luego no les recomiendo que escuchen salvo que quieran pasar un mal rato.

Lokteff asegura que “las mujeres modernas son muy infelices debido al feminismo y a la igualdad que han alcanzado en ciertos aspectos con los hombres”, y mantiene, sin pestañear, siéntense si están de pie, no vayan a caerse, que lo que ha hecho el feminismo, y que  le parece terrible,  es haber logrado que las mujeres tengan que trabajar y hacer carreras universitarias. Les dije que se sentaran…

Defiende, además, sigan sentados por favor, que aún queda alguna boutade mas de esta abeja reina como la llaman en Estados Unidos, que la capacidad de elección para las mujeres no es importante, que las mujeres no queremos confesarlo pero que verdaderamente no pensamos ni por asomo en esas cosas de la igualdad, y que las mujeres de este mundo, realmente, solo queremos tres cosas: ser bellas, atraer a un hombre exitoso que nos proteja y tener una familia. Insisto, les dije que esta articulo conviene leerlo sentado, para no caerse de culo con las afirmaciones de la Señora Lokteff

Podría seguir contándoles más historias de esta mujer, pero no me da la gana, si quieren más información busquen en internet que hay verdaderas perlas de esta supremacista y machista, pero no se les ocurra hacerlo antes de dormir porque lo mismo tienen verdaderas pesadillas.

Son las once de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 12 grados. Mujeres Machistas: Lana Lokteff

 

Un pacto es un pacto. Si no hay mesa no hay legislatura #Rufian

Ya lo dijo Rufián en la sesión de investidura: si no hay mesa no hay legislatura. Un vaso es un vaso, una taza es una taza y un pacto es un pacto. Así que el gobierno de Sánchez ayer a la tarde rectifico “again” para contarnos que sí, que, por fin, si, habría mesa de dialogo antes de las elecciones no convocadas, pero si anunciadas por Torra, que tampoco tienen fecha, rectificando el comunicado de Moncloa en la mañana, en el que manifestaban desde “la carretera de la Coruña” que no habría mesa de dialogo con el gobierno de Cataluña.  Todo muy normal, si muy normal dentro de la categoría de normalización errática, un concepto en el que debemos empezar a trabajar, investigar y documentarnos, si queremos seguir de cerca esta legislatura.

Rufián estuvo en modo suave, incluso disculpando la desconvocatoria de la mesa, atribuyendo esta decisión a falta de información por parte del ejecutivo. Magnánimo Rufián, que bien sabe que aunque no maneje los tiempos – les recuerdo que la mesa aún no ha sido convocada, a pesar de haberse dado un plazo de 15 días de la formación de gobierno- sí que maneja las decisiones, y para Rufián dejar pasar la posibilidad de escenificar una negociación bilateral entre el gobierno de España y el gobierno de Cataluña, como si fueran iguales, es una oportunidad de oro, más en cuanto, ese tanto se lo apuntan para usar como gran baza y logro de ERC de cara a las próximas elecciones catalanas, que parece – esa es otra- serán pronto.

Lo que se consiga en esa Mesa de Dialogo es irrelevante. Sánchez dirá que las exigencias de los indepes no pueden ser atendidas sin vulnerar la Constitución, y los indepes, escandalizadísimos y ultrajadísimos, nos informaran que el gobierno de España, como siempre habla y no escucha. Irrelevante, insisto, porque el objetivo que Rufián dejo atado y bien atado a cambio de la abstención de ERC para la investidura era la puesta en escena, y en la agenda política de España de una negociación entre iguales. Eso ya es mucho.

Rufián le ha ganado a Sánchez por la mano en esta negociación, pues si bien la figura de los indepes sale muy bien parada para su electorado con esta mesa, la del presidente de gobierno, no tanto. Admitir que puede haber bilateralidad entre el gobierno de España y la Generalitat es una cesión que le pasará factura en las urnas, más en cuanto, y si no llega a tiempo la sentencia firme de inhabilitación de Torra, o si éste hace oídos sordos a esta sentencia, el presidente por accidente de la Generalitat ocupará un puesto relevante en la mesa, bueno de hecho será el igual, el primus inter pares de Sánchez, algo que en si deteriora la imagen de cualquiera que se acerque al personaje, con las consecuencias también de verse salpicado por lo que cuente el personaje después de la primera reunión de la mesa. Mal negocio para Sánchez, que a pesar de, que ayer vieron una ventana para, como en novia a la fuga, huir de esa boda con Torra, ahí estaba Rufián en modo padre de la novia para impedir la evasión.

Así que a Pedro Sánchez le toca Velis Nolis y ya puede ir pensando en un poco de azúcar porque esta píldora se la traga, y la de dormir también, que con los Indepes y Pablo Iglesias “en casa” difícilmente va a poder conciliar ese sueño, ese que tanto ansiaba cuando convocó elecciones.

Son las once y media de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 10 grados. Un pacto es un pacto. Si no hay mesa no hay legislatura

 

La Verdad, toda la verdad y nada más que la verdad o #Abalos en pijama

Lo de Ábalos crece como bola de nieve. Que contar la verdad por muy inverosímil que parezca es la mejor receta de comunicación no es una novedad, claro que hay ocasiones que es imposible contarla por todos los condicionantes, como parece que sucede en este caso, que rodean a la historia.

En cualquier caso lo menos que se puede hacer es construir una buena historia, y para eso nada mejor que un buen guionista. De eso, de momento, parece que no tienen en Moncloa y me temo que les está empezando a hacer mucha falta.

Las 7 versiones de Ábalos, que no es el título de una película, pero bien podría serlo, solo han añadido a la historia de La Dama y el Aeropuerto dos ingredientes peligrosísimos en situaciones como esta, que son a saber, imaginación y elucubración. Por separado son especialmente tóxicos pero ya juntos constituyen una mezcla tremendamente explosiva.

Como será la cosa, que ayer por la noche estaba yo acompañando a mi madre frente a la televisión cuando ella exclamó:

– ¡Y ese pobre hombre, allí en pijama, en mitad de la noche y en mitad de un aeropuerto, con ese frio! 

Levanté la cabeza del libro que leía en esos momentos para prestar atención a lo que estaba en pantalla. Allí estaba la foto de Ábalos  mientras que unos tertulianos comentaban el “incidente” de la vicepresidenta venezolana. Ni que decir tiene que se me cayeron las gafas a plomo por el comentario de mi madre.

Madre, que el ministro no estaba en pijama, vamos eso creo– exclamé.

Que vas a saber tu si estaba o no en pijama – dijo mi madre mientras le daba volumen a la tele – si le habían sacado de su casa a las dos de la mañana a toda prisa, el hombre estaría en pijama –

Yo no daba crédito a lo que estaba escuchando.

Pero vamos a ver, madre, pero … ¿ha dicho alguno de los tertulianos que estaba en pijama el ministro? – pregunté porque como últimamente la gente se inventa cosas sobre la marcha, no fuera a ser que alguno de los que asomaban por el televisor hubiera contado semejante estupidez.

No hija, pero esta mañana, mi amiga Pepa, que se ve todos los programas de la mañana, me ha puesto al cabo de la calle y me ha dicho que el ministro salió en pijama de su casa a toda prisa, y en el coche de un primo suyo, porque la señora esa venezolana se quería colar en España y hacerse refugiada, parece mentira que seas periodista, porque al final no te enteras de nada.

Yo ya en esos momentos tenía las cejas en la espalda y la boca para redondear galletas. Vamos alucinando en colores.

Vamos a ver, madre, que eso se lo ha inventado tu amiga

De eso nada –mi madre cuando coge carrerilla con algo no hay manera de pararla – y además me ha dicho la Pepa que ha visto en el ordenador (mi madre a internet le llama el ordenador) que el pobre lo paso fatal, que la señora esa se le escapo por el aeropuerto y tuvo que ir tras ella corriendo por la pista y las terminales. Pobre hombre, lo que debió pasar esa noche. Bueno y me ha contado más cosas

Pues nada madre, cuénteme a ver si así me informo– añadí rindiéndome porque se la veía emocionadísima, dándome la primicia.

Pues mira, hija, que sepas que la Pepa ha oído que ningún ministro quiso a ir a por la venezolana y que el de interior ese que es vasco (supuse que se refería a Marlaskano quiso ni levantarse de la cama, ¡Menudo vago!, y le mando a él, al pobrecillo, y que ahora encima le quieren echar del gobierno, que el Iván ese, el que se ha puesto el pelo en Turquía, no le deja ya ni hablar ni ir a ningún sitio. Y que el guapo (mi madre se refiere a Pedro Sánchez como el guapo) ni le habla, y fíjate, fíjate, que, hasta una ministra que salió por la radio esta mañana ha dicho que no le preguntaran por él, haciendo como si no lo conociera, hija me hago las cruces, que malos compañeros

Pero, madre, insisto, eso no es verdad – dije haciendo un último esfuerzo por convencerla de que todo ese relato era fruto de eso tan peligroso que antes he mencionado: elucubraciones e imaginación.

Pues no insistas, que no te enteras, si hasta él mismo lo ha declarado un montón de veces en la tele ya, que Tomas (Tomas es el portero de su casa) también está al tanto, y me ha contado que él pobre Ábalos se ha defendido como ha podido, que le ha oído decir que al él no lo echa nadie. Hija que injusticia, encima que fue en pijama hasta Barajas. Si es que no te enteras de nada, mañana cuando vuelvas dile a Tomas que te cuente, que tiene un primo que trabaja en la T4 en el turno de noche, y lo vio todo, todito, todo, que la arpía esa venía en una avión falcón de esos, como el del guapo, con un ministro con gorra, y le tuvieron que abrir hasta las tiendas a la venezolana para que se comprara un esmalte y un cortaúñas, que se lo había dejado en Caracas. Menuda bruja, y que Ábalos detrás de ella “parriba” y “pabajo”, y dice también el primo de Tomas, que se comió todo lo que había en el vending de la sala VIP, y que Abalos tuvo que pedir suelto para echar en la máquina

En fin, que no merece la pena seguir relatando la “primicia” de mi madre, sobre todo porque hubo ya un momento en el que desconecte, con la cabeza dándome vueltas como un giroscopio, y encima mi madre estaba poniendo tanto entusiasmo en el “chisme” que temí, por un momento, que le diera una subida de tensión.

Como ven, nada mejor que decir la verdad, solo una vez no hace falta más, para que no corran como la pólvora historias e historietas que según se van relatando, se van llenado de añadidos y ampliaciones, y más en política, y más en esta política.

Ni que decir tiene que mi madre me ha llamado esta mañana al trabajo para darme nuevos datos. No les voy a molestar con ellos porque esto se me está haciendo muy largo, y que, desde luego, aunque a mí y alguno de ustedes les parezcan inverosímiles, falaces y tremendistas hay mucha gente que se los cree a pie juntillas. Anda que no somos los españoles buenos inventando, vamos insuperables. Y nos gusta una historia como esta más que a un niño, un caramelo. A los hechos me remito.

Son las seis de la tarde. Llueve ligeramente en Madrid, y la temperatura exterior es de 12 grados. La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad #Abalos en pijama