Aprendiendo de Google

 

Una empresa pública no tiene porque diferir en su filosofía de emprendimiento demasiado de una privada. Lo único que la distingue es el capital que invierte en ella, por lo demás deberían ambas tener los mismos patrones de funcionamiento.

Google es una empresa privada que nació de generar el buscador más rápido y más eficaz del planeta, basado en un algoritmo tremendamente sencillo, pero uno de sus verdaderos y primordiales éxitos está en que han sido capaces de convertir su logo en el sinónimo de buscador. Nadie ya prácticamente, entiende la vida sin Google.

Sin embargo ha habido y hay otros buscadores, también tremendamente sencillos, y con unos resultados de búsqueda similares que no han llegado a cuajar. Es muy fácil, Google desde el primer momento ha tenido muy en cuenta eso de la identidad digital, y ha sabido hacernos asociar en nuestros pensamientos que decir Google es decir buscador, y ese desde luego ese es uno de sus grandes logros.

Por supuesto esto no sucede por arte de magia. Lleva detrás mucho trabajo, y desde luego comprender la filosofía de la red, de Internet, que a día de hoy, y aunque muchos aun no lo entiendan, es la herramienta de comunicación y de generación de identidad más potente que hay en el mundo. Nadie puede crear ya una identidad corporativa creíble y usable al margen de Internet, y eso Google desde luego “lo borda”.

Pero esa filosofía 2.0, que como digo, a muchos les cuesta aun entender, nace fundamentalmente de las personas y de la interacción entre ellas, y Google, lo primero que hizo fue utilizar el capital humano de la propia empresa –nadie mejor que nosotros mismos para hablar bien de nosotros mismos- para generar proyectos, aprovechando así el talento cercano – el más barato y normalmente el más fiable-, y no solo haciendo una escucha activa de los proyectos de sus propios empleados, sino, además permitiendo que los trabajadores de la empresa dediquen una serie de horas al mes al desarrollo de esas ideas, que son independientes del trabajo que hacen cada día, y que en su momento GOOGLE los ha integrado o los financiado como proyectos independientes.

Esto hace que, a la vez que se utiliza el talento de los propios trabajadores para generar riqueza para la empresa, también se incentive al empleado pues siente que su idea forma parte de la empresa, que se cuenta con él, con lo cual la motivación es muy alta para seguir trabajando, pues además del incentivo económico, que siempre es importante, se suma el incentivo de participación, y de que el grupo cuenta con ellos.

Obviamente, en GOOGLE, como en cualquier otra empresa, no todo lo que se ha puesto en marcha han sido proyectos exitosos, es más podemos comprobar que a lo largo de su andadura como empresa GOOGLE ha dejado por el camino muchos emprendimientos que se han quedado en agua de borrajas. Está claro que cuando un proyecto no cuaja es porque o no es bueno, o porque no es el momento de ponerlo en marcha, o porque es difícil de entender, o porque es innecesario, o porque simplemente no gusta a los usuarios. Sin embargo, frente a esa idea de que algo que no termina de funcionar es un fracaso, ellos han cambiado esa filosofía y lo han convertido en una prueba, con lo que la conclusión es que de un fracaso se sale maltrecho, pero de una prueba se aprende, y nos han enseñado que en una empresa, eso que llaman éxito no está basado en un gráfico continuamente ascendente, y a veces si que hay que ir hacia atrás para “coger carrerilla”.

Con todos estos ingredientes que la posicionan como un producto de alta calidad y excelencia, palabras que los que hacen empresa deberían repetirlas cada día, han tenido además, el acierto de ocuparse de una manera exhaustiva del cuidado de la imagen corporativa, con una política de comunicación cuidadísima, y siguiendo unas pautas prácticamente férreas a la hora de contarnos que estaban haciendo, como lo estaban haciendo, con quien lo estaban haciendo y cuáles son sus proyectos de futuro.

Lo cierto es que GOOGLE, a pesar de que nos guste más o menos el producto, o nos guste más o menos como utilizan la información que manejan sobre los usuarios, cosa de la que podíamos hablar largo y tendido, porque el tema da mucho de sí, es un ejemplo a seguir por parte del mundo de la empresa, en especial por aquellos que nos dedicamos a la comunicación, porque la innovación en la comunicación no está en el uso de las herramientas tecnológicas, sino en cómo se usan esas herramientas, y GOOGLE lo  ha sabido hacerlo mejor que nadie.

A mí, me gustaría que mi empresa, tomara apuntes de casos como este, porque ni siquiera la puesta en marcha requiere de unos conocimientos excepcionales, solo requiere un pequeño proceso de adaptación, y sobre todo entenderlo, porque cuando el capital humano, el conocimiento y las habilidades se alían seguro que se logra un buen proyecto. El dinero también es importante, pero solo, por mucho que haya no sirve absolutamente para nada. A los hechos me remito.

Son las diez de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 24 grados

Un pensamiento en “Aprendiendo de Google

  1. Pingback: Aprendiendo de Google, por @MartaPastor | Periodísticos - Comunidad para profesionales y estudiantes de la comunicación

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