Compromiso versus Coyuntura

 

Una de las palabras que más escucho últimamente es el término compromiso. Son interminables las veces que escucho o leo a lo largo de un mismo día esa palabra… ‘Vamos a mantener nuestros compromisos’ ‘Me comprometo a…’ ‘El compromiso de nuestro partido es…’ ‘Estoy comprometido con esta causa’, o simplemente voy a hacer esto o lo otro, dando a entender al que escucha que esa persona o grupo de personas se compromete a algo.

Sin embargo, también son innumerables las veces que compruebo, tanto en las relaciones personales, laborales o sociales como la mayor parte de las veces no se mantiene el compromiso, y se utiliza también otra palabra muy de moda, que es el término coyuntura. ‘La coyuntura nos impidió realizar lo que habíamos prometido’ ‘Lo siento no ha podido ser la coyuntura no es favorable’ ‘Más quisiera yo, pero la coyuntura no me lo permite’, o igual que antes, simplemente, no se hace el asunto sobre el  que se adquirió el compromiso, dando a entender que claro, las circunstancias no lo han permitido.

Probablemente hemos prostituido tanto el lenguaje que ya no nos damos cuenta que el habito de mantener los compromisos es el modo más rápido de generar confianza en cualquier relación, ya sea con un compañero de trabajo, con un cliente, con tus hijos, con tu pareja, con los amigos, o bien como sucede en la política con el ciudadano, vamos con el público en general. Lo contrario, la ruptura de esos compromisos, es la vía más rápida de crear desconfianza.

Vivimos tan deprisa, y tan pegados a eso que cada día me gusta menos, que es la coyuntura, que no nos damos muchas veces ni cuenta, que cuando llegamos a un compromiso, por muy pequeño que sea, creamos esperanza, cuando además lo mantenemos, creamos un vinculo mayor, que es la confianza, y cuando hay una relación de confianza todo fluye muchísimo mejor en cualquier ámbito.

Nos pasamos la vida censurando y juzgando a la clase política porque rompen de continuo sus promesas. Prácticamente ya ni ponemos atención a lo que dicen en sus campañas, porque sabemos en nuestro interior, que la mayor parte de las veces, no van a cumplirlo. Ellos ya, han generado una relación de desconfianza, difícil de arreglar, pero también deberíamos echar una mirada a nosotros mismos, y ver como en nuestros ámbitos personales y cercanos, hemos adquirido la costumbre, también de no mantener lo que prometemos o lo que planeamos respecto a los otros. Al fin y al cabo un político no es un ser mutante de otra galaxia, es un igual, que tiene los mismo defectos o virtudes que nosotros mismos, y reflejan las mismas conductas que muchos de nosotros practicamos a diario.

La desconfianza anida cada vez más en nuestra sociedad, y solo nosotros somos y estamos capacitados para resolver esta situación, porque como dijo alguien por ahí, el que esté libre de pecado que tire la primera piedra. No podemos exigirles a los demás lo que nosotros no ponemos en práctica en nuestra vida cotidiana. Así que mejor empezar por los ámbitos cercanos e ir desechando la palabra coyuntura que mira que da de sí últimamente.

Son las once menos cuarto de la mañana. No llueve en Pozuelo, aun. Y la temperatura exterior es de 14 grados.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s