Tú segrega, que algo queda

Leo con atención el artículo publicado en la revista Sciencie en 2011 The Pseudoscience of Single-Sex Schooling” (“La pseudociencia de las escuelas por sexos”) en el que queda claro que la  segregación en las aulas por sexos dirige a los niños y niñas hacia unos patrones de conducta prefijados por la sociedad  y refuerza el sexismo. Pero como en esta sociedad tiene que haber de todo, en el otro lado, y digo en el otro lado, porque dejo claro que no me gusta la segregación por sexos, están los que defienden este tipo de educación, basándose en que los resultados académicos son mejores.

Las mujeres de mi generación nos educamos en un sistema en el que la segregación por sexos era prácticamente obligatoria. ¿Y porque existía esa segregación? Es muy fácil, los motivos no eran los mejores resultados escolares. Las niñas de mi época teníamos que aprender a ser buenas esposas y madres, ocuparnos de las tareas del hogar, mantenernos vírgenes hasta el matrimonio, y al final casarnos. Eso era lo más importante. A los niños por el contrario les educaban en el éxito y la independencia, y se les enseñaba que tenían que ser magníficos trabajadores y si se casaban, para ellos eso no era lo más importante, debían mantener a su esposa y los hijos.

Supongo, y solo supongo, que todo esto ha cambiado, o yo pensaba que había cambiado, y pensaba también – ilusa de mi- que no había ningún motivo para que en un mundo donde se apuesta en todas las instituciones y empresas por la diversidad, se mantuviera en la escuela esa segregación por sexos.

Los defensores de ella parten, y con eso nos hacen creer que tienen alguna razón, de una premisa falsa, y nos dicen que el que los niños y las niñas estén separados en las aulas evita las distracciones y las presiones entre ellos, y así están más tranquilos, con lo que los resultados académicos son mejores. No sé donde habrán testado eso de “los resultados académicos”. He buscado en Internet y no encuentro nada puramente científico que lo corrobore. Pero me temo mucho que esa premisa es falsa y endeble. La vida de un niño o una niña está llena de distracciones, afortunadamente, juegos, conversaciones, televisión, internet, ropa, viajes, libros, revistas, deportes, naturaleza, en fin… hay infinidad de eso que los segregacionistas llamas “distracciones”, y no por ello vamos a aislar a los niños en burbujas perfectas, donde nada interfiera, para que sean chicos y chicas con media de sobresaliente. Tal vez evitando todas las distracciones conseguiríamos que llegaran a la Universidad con unos expedientes magníficos – lo dudo- , pero me temo que tarados para la vida. Compartir el aula con diferentes no es una distracción, simplemente no es nada, es una vil añagaza, inventada para justificar una injerencia más de la religión, o de las religiones. Pues casualmente la mayor parte de las religiones separan a los hombres de las mujeres

Lo cierto es que el concepto de igualdad es algo que debería ser inherente a la persona, pero como siglos de historia lo han distorsionado, siempre a favor del hombre, no hay nada mejor que educar juntos a niños y a niñas para que asuman desde bien pequeños ese concepto, esencial para la convivencia. La vida humana es diversa: altos, bajos, hombres, mujeres, ricos, pobre, blancos, negros, gordos, flacos, listos, tontos, feos y guapos. Y es algo que no nos debe llamar la atención en ningún momento. De hecho el adulto bien formado no nota la diversidad en su entorno aunque conviva en ambientes muy diversos donde hay pocos iguales cerca de él.

Decía mi madre que las cosas en su sitio, y me temo que algunos no saben que hay una jerarquía de valores, y que los resultados académicos, si así fuere, en el caso de escuelas separadas por sexos, no pueden estar nunca por encima de los valores democráticos, y la igualdad es una premisa fundamental en democracia. Claro que a lo mejor prefieren una sociedad  de tarados conductuales, donde los niños y las niñas llegan a la Universidad mirando al otro sexo como si vieran extraterrestres, a una sociedad donde hombres y mujeres están el mismo plano en todo y para todo.

Y para aquellos que se les llena la boca de religión cuando hablan de estos temas, les diré que una que es católica, de toda la vida y que lee, quizás lo que ellos no han leído nunca, o interpretan como les sale de sus fueros, para su mayor conveniencia, hay textos en la Biblia y en el Nuevo Testamento, que ponen bastante en entredicho eso de los niños con los niños y las niñas con las niñas, como por ejemplo la Carta a los Gálatas de Pablo de Tarso en la que dice: “ya no hay judío ni griego; ni esclavo ni libre; ni hombre ni mujer, ya que todos vosotros sois uno en Cristo Jesús”

Amén.

Son las doce del mediodía. No llueve en Pozuelo y la temperatura es de 17 grados. El maquiavelismo de algunos para seguir fomentando la desigualdad a veces llega a sorprenderme. Tú segrega, que algo queda…

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