Feliz Navidad

La vida en red

La noche era especialmente fría. El aire estaba tan congelado que al respirar, llegaba a los pulmones convertido en mil alfileres. Bajo los arcos luminosos que adornaban la calle, cientos de personas se apresuraban a hacer las últimas compras. La calle era una fiesta de luces, villancicos, escaparates disfrazados con guirnaldas y espumillones, gentes atiborradas de paquetes, lazos y papeles brillantes. Un Santa Claus con el logotipo de unos grandes almacenes impreso en la grupa repartía caramelos que los niños tiraban unos pasos más adelante. No hay que fiarse de nadie hoy en día, ya se sabe. Todos iban abrigados hasta las orejas, deseando llegar a casa para guarecerse al calor del radiador, del champán y de la cena de Nochebuena.

-Yo fui pastor en Belén- Oí las palabras por casualidad, mientras escudriñaba un escaparate abigarrado buscando algo no demasiado vulgar para regalar. Sentados en el escalón del portal contiguo…

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