Un pacto es un pacto. Si no hay mesa no hay legislatura #Rufian

Ya lo dijo Rufián en la sesión de investidura: si no hay mesa no hay legislatura. Un vaso es un vaso, una taza es una taza y un pacto es un pacto. Así que el gobierno de Sánchez ayer a la tarde rectifico “again” para contarnos que sí, que, por fin, si, habría mesa de dialogo antes de las elecciones no convocadas, pero si anunciadas por Torra, que tampoco tienen fecha, rectificando el comunicado de Moncloa en la mañana, en el que manifestaban desde “la carretera de la Coruña” que no habría mesa de dialogo con el gobierno de Cataluña.  Todo muy normal, si muy normal dentro de la categoría de normalización errática, un concepto en el que debemos empezar a trabajar, investigar y documentarnos, si queremos seguir de cerca esta legislatura.

Rufián estuvo en modo suave, incluso disculpando la desconvocatoria de la mesa, atribuyendo esta decisión a falta de información por parte del ejecutivo. Magnánimo Rufián, que bien sabe que aunque no maneje los tiempos – les recuerdo que la mesa aún no ha sido convocada, a pesar de haberse dado un plazo de 15 días de la formación de gobierno- sí que maneja las decisiones, y para Rufián dejar pasar la posibilidad de escenificar una negociación bilateral entre el gobierno de España y el gobierno de Cataluña, como si fueran iguales, es una oportunidad de oro, más en cuanto, ese tanto se lo apuntan para usar como gran baza y logro de ERC de cara a las próximas elecciones catalanas, que parece – esa es otra- serán pronto.

Lo que se consiga en esa Mesa de Dialogo es irrelevante. Sánchez dirá que las exigencias de los indepes no pueden ser atendidas sin vulnerar la Constitución, y los indepes, escandalizadísimos y ultrajadísimos, nos informaran que el gobierno de España, como siempre habla y no escucha. Irrelevante, insisto, porque el objetivo que Rufián dejo atado y bien atado a cambio de la abstención de ERC para la investidura era la puesta en escena, y en la agenda política de España de una negociación entre iguales. Eso ya es mucho.

Rufián le ha ganado a Sánchez por la mano en esta negociación, pues si bien la figura de los indepes sale muy bien parada para su electorado con esta mesa, la del presidente de gobierno, no tanto. Admitir que puede haber bilateralidad entre el gobierno de España y la Generalitat es una cesión que le pasará factura en las urnas, más en cuanto, y si no llega a tiempo la sentencia firme de inhabilitación de Torra, o si éste hace oídos sordos a esta sentencia, el presidente por accidente de la Generalitat ocupará un puesto relevante en la mesa, bueno de hecho será el igual, el primus inter pares de Sánchez, algo que en si deteriora la imagen de cualquiera que se acerque al personaje, con las consecuencias también de verse salpicado por lo que cuente el personaje después de la primera reunión de la mesa. Mal negocio para Sánchez, que a pesar de, que ayer vieron una ventana para, como en novia a la fuga, huir de esa boda con Torra, ahí estaba Rufián en modo padre de la novia para impedir la evasión.

Así que a Pedro Sánchez le toca Velis Nolis y ya puede ir pensando en un poco de azúcar porque esta píldora se la traga, y la de dormir también, que con los Indepes y Pablo Iglesias “en casa” difícilmente va a poder conciliar ese sueño, ese que tanto ansiaba cuando convocó elecciones.

Son las once y media de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 10 grados. Un pacto es un pacto. Si no hay mesa no hay legislatura

 

La Verdad, toda la verdad y nada más que la verdad o #Abalos en pijama

Lo de Ábalos crece como bola de nieve. Que contar la verdad por muy inverosímil que parezca es la mejor receta de comunicación no es una novedad, claro que hay ocasiones que es imposible contarla por todos los condicionantes, como parece que sucede en este caso, que rodean a la historia.

En cualquier caso lo menos que se puede hacer es construir una buena historia, y para eso nada mejor que un buen guionista. De eso, de momento, parece que no tienen en Moncloa y me temo que les está empezando a hacer mucha falta.

Las 7 versiones de Ábalos, que no es el título de una película, pero bien podría serlo, solo han añadido a la historia de La Dama y el Aeropuerto dos ingredientes peligrosísimos en situaciones como esta, que son a saber, imaginación y elucubración. Por separado son especialmente tóxicos pero ya juntos constituyen una mezcla tremendamente explosiva.

Como será la cosa, que ayer por la noche estaba yo acompañando a mi madre frente a la televisión cuando ella exclamó:

– ¡Y ese pobre hombre, allí en pijama, en mitad de la noche y en mitad de un aeropuerto, con ese frio! 

Levanté la cabeza del libro que leía en esos momentos para prestar atención a lo que estaba en pantalla. Allí estaba la foto de Ábalos  mientras que unos tertulianos comentaban el “incidente” de la vicepresidenta venezolana. Ni que decir tiene que se me cayeron las gafas a plomo por el comentario de mi madre.

Madre, que el ministro no estaba en pijama, vamos eso creo– exclamé.

Que vas a saber tu si estaba o no en pijama – dijo mi madre mientras le daba volumen a la tele – si le habían sacado de su casa a las dos de la mañana a toda prisa, el hombre estaría en pijama –

Yo no daba crédito a lo que estaba escuchando.

Pero vamos a ver, madre, pero … ¿ha dicho alguno de los tertulianos que estaba en pijama el ministro? – pregunté porque como últimamente la gente se inventa cosas sobre la marcha, no fuera a ser que alguno de los que asomaban por el televisor hubiera contado semejante estupidez.

No hija, pero esta mañana, mi amiga Pepa, que se ve todos los programas de la mañana, me ha puesto al cabo de la calle y me ha dicho que el ministro salió en pijama de su casa a toda prisa, y en el coche de un primo suyo, porque la señora esa venezolana se quería colar en España y hacerse refugiada, parece mentira que seas periodista, porque al final no te enteras de nada.

Yo ya en esos momentos tenía las cejas en la espalda y la boca para redondear galletas. Vamos alucinando en colores.

Vamos a ver, madre, que eso se lo ha inventado tu amiga

De eso nada –mi madre cuando coge carrerilla con algo no hay manera de pararla – y además me ha dicho la Pepa que ha visto en el ordenador (mi madre a internet le llama el ordenador) que el pobre lo paso fatal, que la señora esa se le escapo por el aeropuerto y tuvo que ir tras ella corriendo por la pista y las terminales. Pobre hombre, lo que debió pasar esa noche. Bueno y me ha contado más cosas

Pues nada madre, cuénteme a ver si así me informo– añadí rindiéndome porque se la veía emocionadísima, dándome la primicia.

Pues mira, hija, que sepas que la Pepa ha oído que ningún ministro quiso a ir a por la venezolana y que el de interior ese que es vasco (supuse que se refería a Marlaskano quiso ni levantarse de la cama, ¡Menudo vago!, y le mando a él, al pobrecillo, y que ahora encima le quieren echar del gobierno, que el Iván ese, el que se ha puesto el pelo en Turquía, no le deja ya ni hablar ni ir a ningún sitio. Y que el guapo (mi madre se refiere a Pedro Sánchez como el guapo) ni le habla, y fíjate, fíjate, que, hasta una ministra que salió por la radio esta mañana ha dicho que no le preguntaran por él, haciendo como si no lo conociera, hija me hago las cruces, que malos compañeros

Pero, madre, insisto, eso no es verdad – dije haciendo un último esfuerzo por convencerla de que todo ese relato era fruto de eso tan peligroso que antes he mencionado: elucubraciones e imaginación.

Pues no insistas, que no te enteras, si hasta él mismo lo ha declarado un montón de veces en la tele ya, que Tomas (Tomas es el portero de su casa) también está al tanto, y me ha contado que él pobre Ábalos se ha defendido como ha podido, que le ha oído decir que al él no lo echa nadie. Hija que injusticia, encima que fue en pijama hasta Barajas. Si es que no te enteras de nada, mañana cuando vuelvas dile a Tomas que te cuente, que tiene un primo que trabaja en la T4 en el turno de noche, y lo vio todo, todito, todo, que la arpía esa venía en una avión falcón de esos, como el del guapo, con un ministro con gorra, y le tuvieron que abrir hasta las tiendas a la venezolana para que se comprara un esmalte y un cortaúñas, que se lo había dejado en Caracas. Menuda bruja, y que Ábalos detrás de ella “parriba” y “pabajo”, y dice también el primo de Tomas, que se comió todo lo que había en el vending de la sala VIP, y que Abalos tuvo que pedir suelto para echar en la máquina

En fin, que no merece la pena seguir relatando la “primicia” de mi madre, sobre todo porque hubo ya un momento en el que desconecte, con la cabeza dándome vueltas como un giroscopio, y encima mi madre estaba poniendo tanto entusiasmo en el “chisme” que temí, por un momento, que le diera una subida de tensión.

Como ven, nada mejor que decir la verdad, solo una vez no hace falta más, para que no corran como la pólvora historias e historietas que según se van relatando, se van llenado de añadidos y ampliaciones, y más en política, y más en esta política.

Ni que decir tiene que mi madre me ha llamado esta mañana al trabajo para darme nuevos datos. No les voy a molestar con ellos porque esto se me está haciendo muy largo, y que, desde luego, aunque a mí y alguno de ustedes les parezcan inverosímiles, falaces y tremendistas hay mucha gente que se los cree a pie juntillas. Anda que no somos los españoles buenos inventando, vamos insuperables. Y nos gusta una historia como esta más que a un niño, un caramelo. A los hechos me remito.

Son las seis de la tarde. Llueve ligeramente en Madrid, y la temperatura exterior es de 12 grados. La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad #Abalos en pijama