Se nos olvidó educar en igualdad, me temo

España es el país europeo en el que se ha producido un avance más notorio en cuanto a la equidad de género en las últimas décadas. La gran protagonista de este cambio es la mujer y se ha hecho por voluntad de la mujer.

Sin embargo perviven claros elementos de desigualdad y de desequilibrio en las relaciones intergénero. Fundamentalmente en el ámbito laboral, en el reparto de las tareas domésticas o cuidado de niños o ancianos, y en la persistencia de estereotipos sexistas.

El 42% de los varones y un 47% de las mujeres de 15 a 29 años creen que tener hijos puede ser un freno para la vida laboral de las mujeres. Pero solo el 23% de los varones y el 11% de las mujeres creen que puede ser un obstáculo para la vida del hombre.

El 33% de los chicos adolescentes y jóvenes españoles de 12 a 24 años están muy/bastante/algo de acuerdo con la afirmación siguiente: “Está bien que los chicos salgan con muchas chicas, pero no al revés”. El porcentaje de chicas de esas mismas edades que opina lo mismo no alcanza el 9%.

Además la justificación de determinados comportamientos machistas, sexistas o violentos, alimenta el germen de la violencia de género. En este sentido, algunas actitudes con las que, muy especialmente los chicos /12-24 años) están “bastante o muy de acuerdo” en proporciones nada despreciables, resultan preocupantes: tales como un chico agresivo resulta más atractivo, o Si una mujer es maltratada por su compañero y no le abandona es que tal vez le guste, o Un buen padre debe hacer saber al resto de la familia quien es el que manda.

Otro tema en el que los jóvenes siguen estancados es la diferencia salarial por género, que  también sigue siendo importante en España y ello no solo ocurre entre los adultos mayores, como decía,  que han desarrollado ya parte de su carrera laboral y familiar. Entre los hombres y mujeres jóvenes, que tienen niveles de preparación y de experiencia muy similares, también se manifiesta la diferencia salarial. Según un estudio de 2012. las mujeres ocupadas de entre 15 y 29 años ganaban, como media, 100 euros menos que los hombres, siendo el salario medio masculino de 889 euros y de 786 euros el femenino.

Como ven hay mucho trabajo por hacer y sobre todo con las nuevas generaciones. No se distraigan en la educación de sus hijos y sus hijas, porque estos datos que hoy les he puesto encima de la mesa, pueden traer consecuencias terribles para la sociedad del futuro, y no se engañen para hombres y para mujeres.

Son las once de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 22 grados. Se nos olvidó educar en igualdad, me temo

 

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Los adolescentes gastan 4 veces más de lo que ingresan

CONSUMO

KEEPUNTO, – El PreBANCO de los jóvenes y la primera comunidad de Internet dirigida a adolescentes (14 a 24 años) que fomenta y promueve el esfuerzo como base del aprendizaje y su educación económico-financiera a través de la gamificación- ha trazado la Radiografía del Consumidor Adolescente de nuestro país. Esta radiografía se basa en diversos estudios recogidos en el prólogo del estudio “Adolescentes 2013: hacia una correcta formación y autonomía en el consumo”, elaborado en la cátedra de Keepunto con la Universidad Complutense de Madrid, y que se articula en la premisa de la “cultura del esfuerzo” a inculcar en los adolescentes.

Los adolescentes gastan 4 veces más de su paga mensual en ropa, alimentación y tecnología

  • La paga media mensual es de 40€, pero se gastan en torno a 150 euros al mes.
  • Consumen su presupuesto mensual en ropa (26 €/mes), alimentación (24 €/mes) y tecnología (20 €/mes).
  • 6 de cada 10 adolescentes participan activamente en la compra de alimentación y productos del hogar, pese a estar en una etapa en la que están definiendo su comportamiento como consumidores.
  • Los adolescentes influyen en la toma de decisiones de las compras familiares sin generar ingresos, especialmente en las de alimentación, ropa e higiene personal.
  • Sin embargo el 70% depende por tanto de su familia por dedicarse la mayor parte de su tiempo a estudiar. De hecho, sólo el 19% compagina estudios y trabajo.

Son marquistas para integrarse e infieles por naturaleza

  • Se inclinan principalmente hacia los productos de marca. La marca consumida por el adolescente favorece la admisión o no a un grupo concreto: el adolescente potencia su sentimiento de pertenencia.
  • Aunque son, por naturaleza, infieles. Una infidelidad que va desapareciendo con la edad y que, según diversos estudios sobre la llamada generación Z, desaparece cuando el adolescente encuentra la marca que le satisface.

Las chicas consumen para diferenciarse del resto y los chicos, para parecerse

  • Las chicas compran productos que les permita diferenciarse y les proporcionen permanencia, en especial relacionados con la casa: para su habitación, detalles que marquen la diferencia… y centran más su consumo en la formación, y aspectos relacionados con el estudio y el conocimiento.
  • Los chicos compran para parecerse más al resto de los chicos. Prefieren bienes que les proporcionen movilidad, como motos o bicicletas; y centran más su consumo en la producción, es decir, lo que se necesita para el trabajo.

Para ellos consumir es importante y necesario, pero no está a su alcance en la medida que desearían

  • Este aspecto provoca sentimientos de frustración, ya que es una de las cosas que más les gusta realizar y no la ponen en práctica por falta de dinero.

Quieren ser más mayores de lo que son y se refleja en su consumo

  • Los adolescentes aspiran a parecerse a los grupos de edad que están justo por encima de ellos, por lo que esto se refleja en su consumo (ropa, complementos…). Como se puede observar en la tabla a continuación, la diferencia entre la edad real y la edad a la que aspiran va disminuyendo a medida que pasa el tiempo, quedando estancada en los 20 años.