Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí #VOX

Está claro que los dos grandes vencedores en estas elecciones son el PSOE y Ciudadanos. No cabe ninguna duda. Dos partidos que, con opciones ideológicas diferentes han tendido hacia el centro, y ya sabemos que en España el que juega acercándose hacia el centro, gana las elecciones. Ya sucedió antes. Con Felipe, con Zapatero, con Rajoy, según se acercaron más o menos a posiciones de moderación y dialogo, con más pragmatismo que ideología, ganaron o perdieron votos. No somos un país de extremos, aunque haya algunos que se empeñen en llevarnos a esos escenarios, incluidos nosotros los medios de comunicación, porque obviamente “vende” mucho más el sensacionalismo de los radicales, por la derecha y por la izquierda, que las posiciones centradas, pragmáticas y transversales.

También hay mucho perdedor en estos comicios, aunque a estas horas intenten esconderlo. Para empezar el Partido Popular, que en una campaña escorada hacia la derecha y haciéndose eco de propuestas que jamás vimos en la última etapa de gobierno de ese partido, le han llevado al peor resultado de su historia reciente. Con una intención de opacar la etapa de Rajoy, no han sabido encauzar los logros económicos de su etapa de gobierno, y se han acercado peligrosamente hacia posiciones que dejaban a los ciudadanos y a las ciudadanas hacia la duda ¿Para qué votar una opción si hay otra, VOX, que define esa derecha anacrónica y a la que, en el penúltimo día de campaña, ya anuncio Casado, que estaba dispuesto a que entrara en su gobierno si ganaba las elecciones? ¿Cómo votar a un partido que se acerca peligrosamente a opciones xenófobas, machistas y homófobas, en una sociedad que ya tiene superados esas discriminaciones? El error de PP es de manual, y desde luego, o enmiendan esa deriva ideológica o probablemente desaparezcan. Amén de que el recuerdo en el elector de la corrupción aún está muy reciente, por mucho cambio de caras que hayan hecho.

Otro de los perdedores es Unidas Podemos. Insisto, la radicalidad no gusta al elector. A pesar de los vanos intentos de Pablo Iglesias de aparecer como un abad en los debates, con un tufo impostado de pacificador y domador de tormentas, los y las votantes de la izquierda han desconfiado de la opción morada. Su intento de última hora de apuntarse a las tesis feministas, cuando nunca estuvo en su adn, con ese cambio de nombre al femenino: Unidas Podemos, no ha valido para mucho. De hecho, le ha restado votos. No hay nada que guste menos a las feministas, que se las utilice para lavados la cara, y distraer la atención de otros temas de más importancia. Los que seguimos el parlamento de cerca, hemos visto como le ponían palos en las ruedas al PSOE, una y otra vez en temas de políticas de igualdad de género.

Y otro de los perdedores, a pesar de haber conseguido un escaño más, ha sido el PNV. Anoche escuche ya a algún dirigente de esta formación ponerse medallas, pero … – ¡Ay los peros, cuanto cuentan los peros! – han sido incapaces de frenar el crecimiento de Bildu, que duplica sus resultados en los territorios vascos. Mala noticia para el PNV, que no sé si es que no lo ve, o que no quiere verlo.

Tal vez, y solo tal vez, la mejor noticia es que el PSOE puede gobernar en solitario, y si se esmera, hacerlo durante cuatro años, aportando estabilidad a este país, que tanto lo necesita. Claro, eso si saben embridar bien el tema catalán, que tanto distorsiona el panorama. Con estos resultados los independentistas no juegan la partida en el Congreso, pero si la juegan en la calle que es su territorio desde hace unos meses. El acierto o el error en el tema catalán por parte de Pedro Sánchez es un tema decisivo en esta legislatura. Al loro, con esto, porque que como vemos ya no es un tema local, sino que se ha extendido como una mancha de aceite, a todo el territorio nacional, condicionando la opinión de los ciudadanos de cualquier parte de España.

Y la peor noticia, de estas elecciones generales, y que me quita el sueño desde hace algún tiempo, es la irrupción en el congreso de VOX, un partido fascista, y que no lo esconde, en estado puro, lleno de odio, machismo, homofobia y xenofobia. Sus 24 diputados, desde luego no van a ser relevantes para ninguna acción parlamentaria, pero van a tener grupo propio, van a tener presupuesto público y van a ser un altavoz permanente del totalitarismo en la cámara baja. No es una buena noticia que las mujeres de este país tengamos que pagar de nuestros impuestos la “estancia” de los diputados de VOX en el parlamento, y digo las mujeres, porque entre sus principales objetivos de odio, estamos nosotras. Tener un partido con voz y voto en el parlamento, que ha sido capaz de sembrar la duda sobre las acciones encaminadas a la igualdad de derechos que han llevado a cabo las distintas administraciones a lo largo del tiempo, es malo. Tener a un partido que ha puesto en duda la lucha contra la violencia de género y las políticas de protección a las mujeres víctimas de esa violencia, es malo. Tener un partido, en el corazón de la democracia, que es el parlamento, que miente, una y otra vez sobre las denuncias sobre violencia de género, y ha sembrado la duda sobre el tema de las denuncias, es malo. Tener un partido que miente sobre las mujeres – entre otras cosas- que odia a la mujer libre e independiente, que quiere relegar a la mujer a posiciones, que creímos superadas, es francamente malo. Y con eso hay que lidiar en esta legislatura.

Ninguno de los cuatro partidos más fuertes en estos comicios ha sido capaces de cerrarles las puertas del parlamento, y 24 diputados – aunque algunos digan que podía haber sido peor, eso desde luego no es un consuelo- son muchos diputados, son muchas voces, amén de sus seguidores que desde luego son lo peor de cada casa, con unas conversaciones de bar y testosterona que ponen los pelos como escarpias. Tal vez esos cuatro partidos, además de los independentistas, que están todos como Antón Pirulero: “que cada cual atienda a su juego”, deberían hacérselo mirar, y trabajar, para que en esta legislatura el fascismo, encarnado claramente en VOX, desaparezca y deje de crecer en nuestro país, porque de momento como escribió el hondureño Augusto Monterroso: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”.

Son las once de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 19 grados. Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí

 

Sentencia Gurtel: Aznar y Rivera o el elogio de la hipocresía

Es curioso todo lo que está pasando. Aznar el tipo que ahora coquetea con Albert Rivera y viceversa, tenía un gobierno con un enorme parecido a la banda de Frank Niti. Hoy, con la sentencia del caso Gurtel, y la detención de Zaplana se materializa un pasito más hacia el momento en el que tal vez algún día, lleguemos a conocer  de donde salió ese maravilloso mundo de lujos, corrupciones y “variedades” del ex presidente, que sigue como si con él no fuera la cosa, mientras el mundo político señala a Rajoy, porque el caso no es contar la verdad sino señalar al que más conviene derribar, dejando al responsable que se vaya de rositas.

Aznar ya no es nadie, mientras Rajoy representa el poder a demoler, y algunos que, con hábitos de escrupulosas intenciones de verdad verdadera se visten ahora, no les conviene poner el dedo para señalar al hombre del bigote y el pullover sobre los hombros con nudito al pecho, porque también, este bigotes que no es “el bigotes” – por cierto absuelto, inaudito-  se ha convertido en un instrumento de acoso y derribo contra el inquilino de La Moncloa.

Rivera, ¡ay Rivera, riverita, que cuando lanza sus dardos sobre el PP corrupto olvida siempre a José Mari! Que no solo lo borra de la memoria, sino que se va con el “de conferencias” como el que se va de vinos, sin importarle la mácula gigante que enloda y mantiene bajo sospecha – que digo sospecha si ya hay sentencias – a los gobiernos del hombre de la boda de El Escorial. Mira que lo mismo si Rivera hubiera sido entonces un “alguien” en la pasarela política, también le hubiéramos visto en ese enlace tan faraónico y petulante que puso el broche final a la etapa más sucia de la historia del Partido Popular.

Pero José Mari sigue al margen, le invitan a programas de televisión, se pasea por la playa de Guadalmina con sus perros y sus nietos, da conferencias, sienta cátedra sobre lo que hay que hacer en el PP y sobre lo que no se hace,  y con ese impermeable de marca –siempre de marca- bajo el que se guarece y le guarecen, asiste impertérrito a la tormenta tórrida y exuberante que se desata sobre la calle Génova, que él ya no pisa por cierto, mientras critica la falta de acción política de Rajoy pero en ningún momento asume que él lideró el Partido Popular de las “manos largas”.

Hay familias que heredan deudas y otras corrupciones. Siempre pensé que cuando Mariano hablaba de la herencia recibida, no se refería a los agujeros negros casi abisales que dejo Zapatero, sino al pozo de mierda, en el que dejo José Mari y sus ministros, sumido al Partido Popular, batiendo records de enriquecimiento ilegal en la historia de la política española.

Pero ¿saben? como la política es el arte de lo posible ahora vemos a Aznar de la mano de Rivera, el campeón de la lucha contra la corrupción, haciendo gala de un “colegueo” repulsivo y, contándonos que ellos son amigos y liberales… Todo como siempre de aurora boreal, pero… está pasando.

Por cierto a estas horas Albert Rivera ya ha hecho declaraciones rasgándose las vestiduras sobre la sentencia de Gurtel, diciendo que le parece poco, pero sin mencionar para nada a José Mari… ¡Que cosas! … Me sonrió pero también me sonrojo.

Son las dos de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 23 grados.

Másteres, Místicas y Crianzas

Con tanto máster y no máster se nos están pasando frases memorables como la de Marta Rovira, que en una entrevista desde Suiza, decía ayer que “en Barcelona vivía en una prisión interior”… el cuerpo místico de Rovira… vamos como Santa Teresa en sus mejores momentos. El dislate que no cesa. Torrent, el especialista en desconvocar investiduras, el “desinvestidor” de futuros imposibles investidos, desconvoca de nuevo. Yo ya había hecho planes porque Torrent empieza a ser previsible en sus “espantas”. A él no le van a hacer pasar por la trena ni por las Salesas, vamos faltaría más. Eso si, como tira con pólvora del rey, y es un campeón en ocurrencias, dice que el Parlament se va a querellar contra el Juez Llarena – no tengo en Word el emonji de “me muero de risa” que si no lo ponía- De chocarrerías en chocarrerías hasta el infinito y más allá.

Y mientras tanto en el planeta de los “máster” al otro lado de la galaxia, el patio se revuelve. En ese ínterin, esperamos una “masteroctomía”, – hecho por el cual se extirpa un máster falso a un político o una política- , la del máster que lleva incrustado con calzador Cristina Cifuentes, y su posterior cese en clave mariana – es decir sangrarlos hasta el final, mientras el fuma su puro y lee el Marca-. Y también, presenciamos  un levantamiento de zombis, que saliendo de lúgubres cementerios portan prueba de falsos títulos, falsos másteres, falsas carreras de una infinidad de políticos que huyen despavoridos por las calles desiertas de sus partidos, cuál escena de The Walking Dead.

Y como la cosa se pone en clave electoral en Madrid, bien porque la Cifuentes puede coger el cesto de las chufas, y al grito de “Madrid no me la quita nadie, me la quito yo sola”, disuelve la cámara autonómica, o bien, porque se materialice esa moción de censura que no quiere nadie, pero a la que todos se agarran como un clavo ardiendo, lo mismo  las cosas se precipitan y Podemos tiene que entrar también en el juego. Es entonces cuando Errejón tira el chupete, lanzándolo a la cara de su “padre político”, Pablo Iglesias – ¿Serán celos por los gemelos en camino? – y dice eso de “no sin mis amigos y las listas las hago yo”, mientras Iglesias, que ya va entrenando para lo de la paternidad, le encara, y le dice la frase tan manida, en un ejercicio de la paternidad del siglo pasado: “ Chaval, ni media tontería” … que tierno es todo … que bonita es la crianza.

Lo cierto es que esta semana acaba en un tono de “sálvese quien pueda” aunque no todos están en un brete. Me dicen que han visto a Albert Rivera sentado en su sillón, mirando con una media sonrisa hacia esa ventana por la que se ve todo el panorama político, acariciando su gato mientras el sol sale, que no para todos, y tiene un tono tremendamente naranja.

Son las nueve y cuarto de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 8 grados. Másteres, Místicas y Crianzas.

#4Oct No quiero que mi historia y la de mis hijos la escriba un golpista

 

No quiero que mi historia y la de mis hijos la escriba un golpista. Ya estuvo a punto de pasar el 23 de Febrero de 1981, cuando unos militares, también en nombre de instaurar “su supuesta democracia”, intentaron tomar el congreso y darle la vuelta a la historia.

Si eso hubiera sucedido, no les quepa duda que yo no podría estar ahora escribiendo estas líneas, porque todo aquel que intenta revertir el orden democrático establecido y romper con la Constitución de una manera individual, unilateral y por la fuerza, como es el caso que estamos viviendo ahora mismo por los políticos independentistas en Cataluña, es capaz de arrancar de cuajo todas las libertades y todas las voces que van en contra de su voluntad.

No les voy a relatar los hechos que vienen ocurriendo desde el 6 de Septiembre relacionados con este tema, porque ustedes los conocen ya a la perfección, y vamos de delito en delito, de vulneración en vulneración, de intimidación en intimidación, en definitiva un rosario de actos ilegales y no democráticos que nos tienen alterada la vida a todos los españoles y en especial al pueblo de Cataluña.

Pero si que le voy a poner nombre, porque las cosas hasta que no se nombran no existen. Y es este, porque no hay otro: Golpe de Estado, La Revolución de Octubre del 17.

Sí, estamos asistiendo a la primera revolución del siglo XXI en nuestro país, una revolución que a día de hoy aun no ha sido sofocada, a pesar incluso de las palabras de ayer del Rey Felipe VI, que no podían ser más claras y contundentes, que ante la inoperancia y el egoísmo de los que dirigen los partidos políticos, ha tenido que bajar a la arena para dejar negro sobre blanco lo que hay que hacer, y lo que no hay que hacer. El rey no puede ir más allá, pero los partidos políticos que defienden la Constitución que, si no me salen mal las cuentas, en este momento son una gran mayoría, tienen el deber, porque para eso los hemos votado – la primero que hace un representante del pueblo al tomar posesión de su cargo, es jurar defender la Constitución – de sofocar esta revolución y este golpe de Estado cuanto antes.

Creo que la sociedad española está más que convencida de que lo que está sucediendo es gravísimo, pero la sociedad en un régimen democrático tiene el resorte de sus representantes políticos para que hagan el trabajo de salvaguardar sus derechos, y ella por si sola, salvo colgar banderas o salir pacíficamente a la calle, no puede sofocar una rebelión de esta envergadura. Creo que el rey Felipe VI, y a sus palabras de ayer me remito, está también convencido de la situación extrema en la que estamos. Creo que los jueces en la medida de sus atribuciones están haciendo su trabajo. Creo que los medios de comunicación también, son conscientes de la amenaza y del riesgo que supone para la convivencia pacífica y democrática lo que está sucediendo en Cataluña. Solo faltan los que pueden parar el golpe, los que pueden parar esta revolución, los políticos que juraron y prometieron defender la Constitución y la democracia. Y yo como ciudadana les demando que hagan ya su trabajo, porque tal y como he empezado este post, no quiero que la historia y la de mis hijos, y la tuya, y la de tus hijos, la escriba un golpista.

Es la una y diez de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 26 grados. No quiero que mi historia la escriba un golpista.

En el Pacto #PSOE y #Ciudadanos la igualdad ni está, ni se la espera #SeInducira

inducira

Los imagino sentados, mirándose los unos a los otros, dubitativos, con el folio en blanco en la pantalla, cuando, en la redacción del documento de pacto PSOE y Ciudadanos, llegaron a eso de hablar de igualdad entre hombres y mujeres. Y tal vez, también visto el resultado, imagino que pudo suceder esto:

-Y ¿Qué hacemos con esto de la igualdad?

-No se chico, algo habrá que poner, sino el documento se nos queda cojo, y claro ahí están las feministas, que como no rellenemos esto van a poner el grito en el cielo.

– Ya, pero es que lo de las cuotas los del IBEX no se lo tragan, y menudo lio organizamos si ponemos cuotas en las empresas cotizadas.

– Además, tío yo no creo en ellas, que pian mucho pero no están preparadas, y luego ya sabes como son, que tienen una manera de pensar, chico, no sé …de lo más rara.

– Ya, insisto, pero algo hay que poner, que como no lo hagamos la liamos.

– Venga, pues escribe, …a ver como lo ponemos … a ver… mira, vamos a escribir que “aconsejamos que las empresas cotizadas incrementen la presencia de mujeres en la dirección y en los órganos decisión”

– No se tío, es muy flojo.

– Vale si es muy flojo, pero no podemos ir más allá, que bastantes problemas tenemos ya, como para meternos en ese jardín.

– ¿Y si en vez de “aconsejamos”, escribimos esto “entendemos necesario que las empresas cotizadas incrementen la presencia de mujeres en los consejos y en los órganos de dirección”?

– Si, podría valer… no sé, no sé, yo le daría otra vuelta, venga piensa, algo que no nos implique pero, que nos deje en buen lugar.

– Tal vez si ponemos la palabra “estimularemos” quedamos mejor… Joder tío… esto es un marrón… con la de cosas que nos quedan aún por hacer, y la verdad es que así, no termina de convencerme.

– Espera, ya se lo que vamos a hacer. Escribe en Word “estimularemos”, pon el cursor encima y mira a ver que sinónimos nos salen.

– Pues tío, sale “provocaremos”, “espolearemos”  e “induciremos”

– A ver, a ver, repíteme eso último…

– ¿El qué?

– Si eso último que has dicho…

– Induciremos, he dicho induciremos …

– ¡Bingo¡  Tío, eso nos vale… si queda hasta bonito, claro que sí, “Induciremos”. Mira que bien queda.

– Para, para… no corras tanto… “induciremos” nos implica, es mejor ponerlo en impersonal

– ¿Impersonal?

– Si mira, así: “Se inducirá”

– mmm… a ver escríbelo entero, a ver qué tal queda

– “Se inducirá a las sociedades cotizadas a adoptar medidas dirigidas a incrementar la representación de mujeres en los cargos directivos y los consejos de administración, con el objetivo final de conseguir, al menos, el 40%”

– Desde luego tío, eres un hacha, te ha “quedao niquelao”… ¿Y le ponemos fecha o algo? No sé en 5 años o así…

– Quita, quita no compliques más la cosa, queda así y punto.

– Pues venga tirando que esto ya nos ha quitado mucho tiempo. Vamos a por lo siguiente… Anda que el temita tiene tela… lo de las chicas… que pesadilla…

– ¿y si paramos y nos tomamos un café?

– Pues venga que nos lo hemos “ganao”

Arriba, en la imagen tienen en resultado… Pudo ser así.

Son las cinco y cuarto de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 12 grados. En el Pacto #PSOE y #Ciudadanos la igualdad ni está, ni se la espera #SeInducira

 

El Elector Desencantado #Pactos #Gente

Gente

No hay mejor termómetro social que tomar café en un bar y escuchar lo que dice la gente que te rodea.

Como todas las mañanas paro a tomarme ese cafelito de máquina, que es lo que más me pone para arrancar el día, y mientras lo hago, repaso algún periódico – el que me dan en el local – y escucho, si escucho lo que dicen unos y otras.

La verdad es que lo que se puede oír a los parroquianos habituales es verdaderamente desolador. La palabra que más flota en el ambiente es corrupción, que todos mencionan asociada a gestos de indignación, pero además teñida de tonos de escepticismo. Si, las noticias sobre corrupción alarman, molestan, cabrean, pero, aunque la gente la identifica con un determinado partido, la consecuencia es que al final de esas conversaciones lo que queda es eso de “todos son iguales”. Cuanto más suena el ruido de la corrupción más y más se deteriora la imagen de la clase política, y como consecuencia el sistema. Hay muy pocos corruptos en la trena, y, sobre todo, y es lo que a la gente más le molesta, se han llevado el dinero, no lo van a devolver nunca, y en breve estarán en la calle.  Me temo que la mayor parte de los políticos nos son conscientes, que ese ejercicio de lanzamiento de barro de unos contra otros, está dejando a los pies de los caballos la imagen general del sistema democrático.

Lo siguiente que se puede percibir de esas conversaciones es el desencanto y el descontento. Esta dinámica tan desordenada y tan desconcertante de los posibles pactos han dejado al votante fuera de juego. Se han dado cuenta de que ya no pintan nada, y que, si vuelve a haber elecciones en unos meses, serán de nuevo utilizados, para luego una vez recogido su voto, lanzados al cajón de los juguetes rotos, o a la papelera de reciclaje.

Los votantes del PP están abochornados por los ríos de mierda y de codicia que corren por las venas de su partido. Los votantes del PSOE, apenas si llegan a comprender, porque su partido se sienta a negociar con aquellos que le humillan y le insultan cada día. Decía un señor esta mañana, con un cabreo más que manifiesto: “Si yo hubiera querido votar al de la coleta, lo hubiera hecho, pero he votado a Sánchez, que pensaba que no tenía nada que ver con esa gente”. Los votantes de Ciudadanos también andan perdidos. Toda su campaña ha sido proyectada sobre la regeneración, sobre el cambio, y el resultado es el apoyo al PSOE, de momento, o tal vez, después al PP, que representan para esos votantes lo viejo, lo que no debe ser, lo que debe mutar, lo que debe regenerarse. Y luego está Podemos. Esta formación tiene mucho más cerca a sus votantes que el resto de los partidos por la estructura de círculos que han ido conformando en su creación, y desde luego lo hace más vulnerable. Los líderes de Podemos no han jugado el rol de líder al uso, al modo tradicional, se suponía que eran uno más, meros interlocutores de la gente, y ahora se encuentran con líderes entronizados por ellos mismos, que se sientan con el establishment para conseguir ministerios para sus amigos y familiares. Han formado lo que sus votantes tanto detestaban: una casta, una clase al margen del votante. Para muchos de sus electores han quedado vacías esas palabras de Pablo Iglesias: “Nosotros solo gobernaremos si tenemos mayoría absoluta”. Que lejos queda ya el espíritu del 15M

Y lo que es peor, todos, se han lanzado a los medios a decir NADA, con ruedas de prensa en horarios leoninos,  llenas de palabrería vacua, con el espíritu de “Vuelva Usted Mañana”, y eso si a contar lo buenos que son ellos y lo malos que son los otros, como si siguieran en campaña electoral, haciendo promesas que ya sabemos que nunca van a cumplir y con mucho postureo, que eso si que lo han aprendido bien.  Pero a la vez que abren el enfrentamiento, al que pretenden arrastrarnos,también se sientan a negociar con aquellos que momentos antes han puesto de vuelta y media.

En el bar, hoy, hay hartura y lejanía, cada vez más de lo que representan políticos y políticas de nuestro país, y no me equivoco mucho si avanzo, que si hay nuevas elecciones, la abstención va a ser mucho más que elevada.

Este tiovivo enloquecido en el que se ha montado la clase política y acompañada, por cierto, de nosotros, los medios de comunicación, es incomprensible para el ciudadano, para la gente, que a su trabajo acude, el que lo tiene y con su dinero paga, que después de ese café mañanero tiene que resolver miles de problemas para seguir adelante, y miran ya con mucho escepticismo y desagrado, a unos cuantos que se les ve mucho y de lejos una ambición desmesurada, y poco, prácticamente nada, el servicio público, que les encomendó, los que en teoría mandan: el pueblo, la gente, los ciudadanos, las personas.

Como decía una señora hace un rato: “Administren y no enreden, que para eso se les paga, que cada vez nos salen más caros”

Son las diez menos cuarto de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 7 grados. El Elector Desencantado.