#AsesinatosDeMujeres #ViolenciaMachista

violencia machista

Tres mujeres han sido asesinadas por violencia machista este fin de semana. Tres mujeres han sido asesinadas por el mero hecho de ser mujer. ¿Qué más nos queda por ver?… Pues si nos queda más, porque lo peor de todo esto es que habrá más. Es durísimo tener que escribir esto, pero es la realidad y no se puede vivir de espaldas a lo que pasa, que es lo que hacen la mayoría de los españoles y las españolas – solo el 1,7% de interés en el CIS  en violencia de género –

Con este dato, está claro que nos preocupa muy poco que en este país estén asesinando mujeres. De hecho ni siquiera el hashtag #ViolenciaDeGenero o #ViolenciaMachista ha sido Trending Topic en twitter este fin de semana, mientras otras etiquetas relacionadas con el futbol, por ejemplo, han ocupado las timelines de miles de usuarios.

Si, ya hemos condenado. Si, ya hemos escrito nuestro twitt de condolencia. ¿Y qué más?… No hay nada más, así como suena, no hay nada más… solo esperar hasta la próxima…

Se me abren las carnes de pensar que vivimos en un sociedad -y ahí estamos todos, no solo los políticos, los jueces, la policía, no, también estamos los ciudadanos que con lamentarnos creemos que ya lo hemos hecho todo – tolerante con el asesinato de mujeres, tan tolerante que, salvo las organizaciones civiles de feministas – que desde luego claman en el desierto- miran para otro lado cuando una mujer muere asesinada por su pareja o ex pareja.

Hoy en las escuelas, en las universidades, en los centros de trabajo, en las redacciones deberíamos estar hablando de esto, pero no, estamos a otras cosas, que como me dijo una vez un jefe “son las que importan, porque estas son cosas que pasan”

Una sociedad que permite que sus mujeres sean asesinadas es una sociedad enferma, estúpida, malvada, perversa y machista. Una sociedad consentidora con el asesinato y el maltrato, en definitiva una sociedad violenta, aunque con eso de adjetivarla occidental pensemos que somos civilizados. Ja¡ civilizados. Que mierda de sociedad es en la que vivo, y lo peor en la que van a vivir mis hijos… y también los tuyos, si me estás leyendo ahora, una sociedad que permite que la muerte salga al encuentro de las mujeres y luego las olvidamos, porque no os quepa duda que dentro de una semana nadie recordara ni el nombre, ni el apellido de las asesinadas. Esta es la realidad ¿Estás haciendo algo para cambiarla? ¡Que pregunta tan incómoda¡ ¿Verdad?

Es la una de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 21 grados. #AsesinatosDeMujeres #ViolenciaMachista

El 80 por ciento de #mujeres que sufren #violenciadegenero no presentan denuncia

violencia de genero

Saben una cosa:

Señalaba la pasada semana la presidenta del Observatorio Nacional contra la Violencia Doméstica y de Género, María Ángeles Carmona, en un coloquio organizado por la Universidad de Valladolid, que el 80 por ciento de las mujeres que sufren violencia machista o violencia de género, no presentan denuncia.

Estas cifras de silencio son demasiado altas para una sociedad supuestamente sana como en la que pretendemos vivir. La Violencia de género se salda anualmente con una media de 60 asesinatos, y en estos casos también escasean las denuncias.

Esto significa que los mecanismos de defensa de las mujeres frente a la violencia cometida por hombres no están funcionando como debieran. Y no solo debemos mirar al estado, efectivamente hacen falta más ayuda para la protección y la prevención, pero hay que mirar también dentro de los ambientes puramente civiles: la sociedad, las familias, la escuela, el trabajo, los entornos de los amigos donde se calla y se mira para otro lado.

Dicen que tenemos la ley de violencia de género más avanzada de Europa, pero sin las ayudas, si los dineros necesarios para desarrollarla de poco sirve, y también sin una educación en la familia, en la escuela y en la universidad que ponga en claro que un hombre que maltrata a una mujer comete un hecho moral deleznable, que no merece habitar dentro de una sociedad sana, que no merece la protección del silencio de sus familiares y amigos,  y que desde luego es un delito gravísimo, que debe ser corregido y castigado.

Pudo pasarte a ti #victimas #ETA #OteguiEnSalvados

dominicana

Pudo pasarte a ti. Cualquiera de las más de 800 víctimas mortales que dejo ETA durante su acoso asesino a este país y sus ciudadanos, podría haber sido uno de nosotros.

No me gusta mucho hablar de temas personales, pero hoy lo voy a hacer como una excepción. Durante 18 años estuve casada con un militar, un gremio  que vivió muy de cerca el terrorismo de ETA.

Nadie sabe la angustia que causa, delante de tus hijos, tener que mirar los bajos de tu coche, si en algún momento  lo habías dejado en la calle. O de pronto abrir el buzón y ver la carta sospechosa. El nudo en la garganta, sacar a los niños de casa, llamar a tu marido al cuartel: “la carta tiene mala pinta, parece que tiene algo metálico, está mal escrita la dirección” (nos conocíamos a dedillo el protocolo)… Gente que llega a tu casa, se llevan la carta, tus hijos te miran, dos niños… a los que no sabes que decirles… porque asuntos como el de la carta, que eran falsas alarmas pasaron muchas veces. Y más, como ver un par de hombres desconocidos, que casualmente, ya te has encontrado más de tres veces cerca de tu portal o de tu casa. Y vuelta a llamar: “Hoy estaban otra vez, avisa”. Y llegan policías a tu casa, con libros gordos llenos de fotos, y míralas una y otra vez. “¿Reconoce a alguno? – señora”. Y las remiras y de pronto aparece uno de ellos. “Es este”. Los policías se miran el uno al otro, y llaman a mi marido a parte…. “Tranquila, no  pasa nada” – pero su cara no era la misma…. Y los niños que vuelven a preguntar… y tu no ya no sabes que decirles…

Cada vez que capturaban a un comando, requisaban listas y planos, listas con nuestros nombres, con el de nuestros maridos, planos de nuestras casas, mapas de nuestras vidas.

Aun recuerdo la mañana del 14 de Julio del año 1986. Vivía en la calle Chile esquina Costa Rica, justo al lado de la Plaza de la Republica Dominicana. Estaba embarazada de 6 meses y esperaba mi primer hijo. Mi exmarido salió como todas los días a coger la ruta a la Plaza que le llevaba a la base. Yo, aun en casa, estaba desayunado, y a los pocos minutos de decirle adiós, escuche un tremendo estruendo, se rompieron varios cristales y tembló toda la casa. Me asomé a la terraza, y el vecino me dijo: “Vamos a bajar, hay que salir, puede ser el gas”. Bajé corriendo las escaleras y cuando llegue a la calle, en la esquina, pude ver la más terrible escena de terror de toda mi vida. Recuerdo que grite: “Dios, mi marido, ha sido su ruta”. La confusión, los gritos, los cadáveres, trozos de hombres enganchados en los grandes abetos que entonces había en la plaza, el humo, algunos de los heridos gimiendo, alguno llamaba a su madre, a gritos. Alguien me cogió por los hombros y me sacó de allí. “¿Dónde está mi marido?”. Noté una punzada fuerte en la tripa. Mi hijo se resentía también de la tragedia. Esa vez no fue mi exmarido. Su ruta, como pude saber 2 horas más tarde – entonces no había móviles – le había recogido 5 minutos antes de que estallara la bomba. Solo fue cuestión de suerte, de que él no estuviera en la plaza, de que yo no hubiera bajado a desayunar, como hacía otras veces a algunas de las cafeterías cercanas. Como todos sabéis, a las 7:45 de ese día, la banda terrorista ETA provocó una masacre de guardias civiles en la plaza de la República Dominicana de Madrid. Una furgoneta-bomba, que estalló al paso de un convoy de vehículos de la Guardia Civil procedente de la Escuela de Tráfico de la calle Príncipe de Vergara, mató en el acto a cinco guardias civiles. Otros cuatro guardias civiles murieron en las horas posteriores al atentado. Tres más lo hicieron en los siguientes días. Doce asesinados. Los etarras Idoia López Riaño y Juan Manuel Soares Gamboa habían aparcado una furgoneta-bomba marca Sava cargada con 35 kilos de Goma 2 y cinco ollas a presión con varios kilos de metralla compuesta por tornillos, tuercas, varillas metálicas y eslabones de cadenas de acero. Anton Troitiño Arranz, situado en una parada de autobús cercana, la parada de autobús donde recogió la ruta a mi ex marido, accionó el mando a distancia cuando vio que el convoy se puso a la altura de la furgoneta-bomba. Muy cerca, José Ignacio de Juana Chaos esperaba en un vehículo en el que emprendieron la huida. En las labores de vigilancia y en la preparación del explosivo participaron también Esteban Esteban Nieto e Inés del Río Prada. Todos los asesinos formaban parte del grupo Madrid de ETA. Si, esos que ayer Otegui en la entrevista que le hizo Jordi Evole, en La Sexta, dijo que no tenían intención de matar. La víctima pude ser yo, pudo ser él, pudo ser cualquiera de vosotros.

Son las once y media de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 16 grados. Pudo pasarte a ti

P.P. Ayer cuando Otegui en la entrevista con Jordi Evole dijo con un gran énfasis la palabra “cuidado” volví a sentir un escalofrío que hacía tiempo que no notaba mi piel… Se puede perdonar, pero el miedo nunca se olvida y Otegui y su banda sembró 20 años de miedo en mi vida, … y en las vuestras…

 

 

El día después #ViolenciaDeGénero #ViolenciaMachista

violencia

Me gustaría contarles, que en el tema de la violencia de género o violencia machista o violencia contra la mujer -fíjense que ni en el título nos ponemos de acuerdo –  eso que digo cuando empiezo cada domingo el programa: Ellas Pueden, pero la realidad nos avisa, que con una media en 2015, de una mujer asesinada a la semana, me temo mucho que nosotras solas no podemos.

Lo que sí que debería estar claro a estas alturas es que la sociedad debe “poder”. Si, debe poder acabar con este goteo de asesinatos y demás tipos de violencia machista, que amen de causar miedo, dolor, pena y angustia, nos dice, que a pesar de las apariencias de modernidad, a pesar de eso que dicen por ahí, eso que les llena la boca a muchos cuando mirándonos complacientes desde sus “pulpitos políticos” nos cuentan que estamos en el siglo XXI, y que este es el siglo de las mujeres, si, la lectura de la violencia machista es que,  nuestra sociedad aun es un reducto cavernario donde prima la desigualdad y donde el asesinato y el maltrato de mujeres, está a la orden del día.

Esta semana, el pasado miércoles 25, se conmemoraba el día internacional para la eliminación de la violencia contra la mujer… Dejo unas preguntas en el aire ¿Qué pasará el día después? ¿Qué pasará la semana después cuando se apaguen las luces de los múltiples actos celebrados esta semana? ¿Qué pasará cuando guardemos el color morado hasta el año que viene?

Ya saben la respuesta verdad… Pues esperemos que esa respuesta no se cumpla.

Son las nueve de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 10 grados. El día después #ViolenciaDeGenero

Viven Solas y Mueren Solas #ViolenciaMachista #Mujeres

violencia machista

Las entierran en silencio, en la soledad. Apenas un puñado de familiares y amigos, o algunos vecinos del pueblo… como mucho, tal vez, algún alcalde o concejales. Nadie del gobierno, nadie de la oposición,  ningún líder de esos partidos que escriben, a vuela pluma, un tuit o un comunicado de 5 líneas de condena. Solas.

El 70 % de la violencia contra las mujeres en nuestro país no se denuncia ¿Sabéis porque? Porque están solas frente a la sociedad y aquellos que nos representan. Viven solas y mueren solas.

Son las diez y media de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 16 grados. Viven solas y Mueren Solas

 

Foto de Brais Lorenzo : Amigos y allegados a Isabel Fuentes, con lazos contra la violencia de género en el velatorio