Efecto Mariposa: Puigdemont, PNV, Cifuentes y los demás …

Una no puede volver de las vacaciones de Semana Santa y encontrarse con esto. La diletancia propia de las vacaciones no te prepara precisamente para encontrarte con una realidad caótica, y es que la primavera, tan desorganizada ella,  ha irrumpido en la política con todo su esplendor.

Lo de Puigdemont, que desde luego no es estacional, sigue con una explosión nueva cada día. Que si va, que si viene, que si llega o si se queda – ¡Que agitación, por Dios¡-, y sus fieles y  correligionarios, esos de la revolución de las sonrisas, que ahora, a mi modesto juicio han pasado a llamarse la revolución del “pijismo indepe” andan por las calles de Barcelona haciendo como si fueran revolucionarios de verdad, pero eso si solo a ratos, que luego hay que ir a tomar las copas, lucir el bolso y el “modeli”, y bajar a la torre los “findes”.  Mientras el PNV, si el PNV – las conexiones primaverales son infinitas – , no sabe qué hacer con Torrent y sus muchachos para que de una buena vez “confeccionen” un presidente para Cataluña. Así, el Gobierno de España dejaría de aplicar el 155, y ellos podrían apoyar los presupuestos. Una conexión, esta, que demuestra que la teoría del caos, cada día está más de actualidad, porque si por un casual, no se aprobaran los PGE, el PNV perdería un importante trozo de pastel que llevan estos PGE18 para ellos. Pero no acaba ahí la cosa, si además como consecuencia de la no aprobación de los PGE, hubiera que convocar elecciones, tal vez, solo tal vez, pudiera ser, que Ciudadanos ganará esos comicios, y todos sabemos que la formación naranja tiene en su programa acabar con el cupo vasco… ¡Madre mía … qué debacle¡

Y mientras las mariposas primaverales y caóticas aletean en Cataluña, en Madrid, otros lepidópteros también agitan sus alas porque “Lo de Cifuentes” – que así lo ha nombrado twitter- va a traer cola. Mientras escribo este post no se aun si Cristina Cifuentes ha dimitido o no. Verdaderamente es irrelevante ya el hecho de la dimisión, porque los datos aportados por el Diario y el Confidencial, a estas horas, entran dentro de la categoría “blanco y en botella” sobre el trabajo fin de Máster de la Presidenta de la Comunidad de Madrid, y si dimite malo y si no lo hace malo también, en cualquier caso este caos primaveral tan apasionante traerá alguna consecuencia más, y sino al tiempo. Por lo que se lee entre líneas la situación empieza a ser especialmente preocupante, no sobre la figura de Cristina Cifuentes, que ya es una mera anécdota, sino sobre lo que pasa y ha estado pasando en la URJC con ese “pacto” (vamos a ser finas) entre miembros de Izquierda Unida y miembros del Partido Popular para hacer de su capa un sayo en el campus de la Rey Juan Carlos. ¿Es el supuesto caso del TFM de Cristina Cifuentes un hecho aislado? ¿Existen más casos como este o parecidos? ¿Cuál es la conexión entre Izquierda Unida de la Comunidad de Madrid, el Partido Popular y la Universidad Rey Juan Carlos? ¿A qué pacto llegaron Moral Santin e Ignacio González sobre esa Universidad? Hay muchas preguntas sin respuesta en este momento que van más allá del TFM de Cristina Cifuentes, aunque la cadena de sucesos se puso en marcha el día que Cifuentes “abrió un cajón y envió noseque a la fiscalía”

Cómo ven los aleteos primaverales de Madrid no le van a la zaga de los aleteos presupuestarios y los catalanes, claro que cuando alguien se aventura a abrir la caja de pandora de las mariposas de colores, se arriesga mucho, tanto, que como esto siga así lo mismo el  Tsunami está servido.

Por cierto, muy loables los esfuerzos de algún servicio de inteligencia en filtrar unas imágenes de la Familia Real, en su modo más real, para distraer la atención de todas estas historias. Vano esfuerzo, porque en el efecto mariposa que estamos viviendo en esta primavera – conviene advertirles a estos “chicos tan inteligentes”- va a su libre albedrío y,  que lo de la mariposa adiestrada, teledirigida, a modo de dron, no funciona en la teoría del caos, que tanto me gusta.

La última imagen que me viene a la cabeza antes de terminar este post es de “gente” con cazamariposas corriendo de un lado a otro para intentar guardar de nuevo las mariposas en la cajita… pero eso ya no va a poder ser, me temo, porque el caos tiene una tendencia a ordenarse solo, aunque esa ordenación suele ser brutal.

Son las siete de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 7 grados. Efecto Mariposa: Puigdemont, PNV, Cifuentes y los demás …

 

Anuncios

Cataluña y la investidura: Antón Pirulero que cada cual atienda a su juego

El tema de Cataluña es harto curioso en muchísimos aspectos, pero el que más me llama la atención, es que esto que llaman el proces ha puesto de relieve un circo de ambiciones.

Me temo que algunos en vez de ver un problema, que es lo que apreciamos los comunes mortales, ven desde hace unos meses en el proces, una oportunidad. Me estoy refiriendo a políticos “of course” que andan “midiendo” cómo, porqué, cuándo y cómo sacar el mayor rédito a uno de los problemas más graves que han afectado a la sociedad española en los últimos años. Lo de la vocación de servicio público me temo que ni esta ni se le espera.

Son curiosas las actitudes de los diferentes líderes en esta situación tan comprometida y tan controvertida, que desde luego no conviene perder de vista, a la hora de hacer lo poco que nos dejan hacer a los ciudadanos, votar de vez en vez, aunque hay que decir que cada vez lo hacemos más frecuentemente y sobre lo mismo. Otra de las anomalías de las muchas que vivimos.

El sin dios de los políticos que apoyan el Proces es público y manifiesto. Mientras nos encontramos con un Puigdemont que se aferra al cargo o al futuro cargo con uñas y dientes, eso sí sin arriesgar nada, desde sus cuarteles de invierno de Bruselas, proponiendo investiduras telemáticas y presidencias propias de la canción “contigo en la distancia” para evitar la cárcel, encontramos al otro lado, aunque se supone que están en el mismo – que lio, señor, que lio – a Junqueras que opina que hay que estar presente en la investidura o en cualquier acto del Parlament, porque, no os quepa duda, ese es un medio de salir aunque sea unas horas de la trena. Una situación de unos supuestos socios para gobernar – me temo que va a ser desgobernar – realmente dantesca, incoherente, espeluznante y desde luego – para seguir rimando- irritante para los ciudadanos que asistimos atónitos a este circo.

También está Domenech, que visto el percal… juega sus propias cartas, desconcertando al electorado de su partido que no se encuentra, desde luego, demasiado cercano a la independencia. Pero, eso es pecata minuta. Lo importante, en este caso, como en otros, es ver si Domenech se “coloca”, y luego ya inventaran algo para justificar esa acritud contra los partidos que no abogan por la independencia y apoyar proyectos dignos de haber sido diseñados por un Unicornio.

Iceta, silente. De haber hecho un ruido enorme durante la campaña, ha pasado a estar escondido detrás de la tabaiba, esperando que esto de la investidura no le salpique demasiado, y vea peligrar “su sitio”, ahora puesto en entredicho por sus bases, pues tras sus peticiones de indulto para los golpistas no ha salido demasiado bien parado con los resultados.

Albiol no cuenta, o mejor dicho si cuenta, pues el Partido Popular ha anunciado que no decidirá sobre el cese de este “político de altura” hasta que no esté constituido el Parlament. Cosa que puede suceder nunca al paso que vamos. Así que de momento Albiol también salva su sitio, aunque sea pequeñito.

La Cup a su bola, tampoco cuenta demasiado. Estos juegan por fuera de todo y contra todos, con lo cual si estuviéramos escribiendo una ecuación para resolver todo este galimatías, personalmente, no le asignaría ninguna variable. Tampoco es que estén demasiado interesados por el poder tal y como lo entendemos nosotros. Ellos viven una entelequia política anarquista donde el poder llega por ocupación del no poder. Complicadísimo de explicar porque tampoco tiene mucha explicación, y una ya tiene una edad y no está para perder el tiempo.

¿Y Arrimadas? Curiosa la situación de ciudadanos en este Juego de Tronos. El despegue de Ciudadanos, no solo en Cataluña, sino también a  nivel nacional, está íntimamente ligado a la situación de inestabilidad en Cataluña. Si no se hubiera producido el conato de independencia, probablemente Ciudadanos seguiría estancado, pero Cataluña ha cambiado el panorama. De repente la intención de voto se ha disparado hacia la formación naranja. Y “casualmente” Inés Arrimadas, cuya obligación como líder del partido más votado, es ir a la investidura, se descuelga con que no va a pasar por ese trance porque la perdería. Curioso argumento, el de la Sra. Arrimadas, porque por esa misma regla, y con los resultados que daban las encuestas antes de las elecciones del 21D, no debería haberse presentado tampoco a esos comicios. En cualquier caso Ciudadanos debería valorar que es un deber que han contraído con sus electores, y que cuando se pide el voto, el partido se tiene que jugar hasta el final.

Pero, me temo, que Ciudadanos y Arrimadas han valorado ya lo favorable que es la situación que vive en estos momentos Cataluña para sus intereses personales y partidistas ¿Le conviene a Ciudadanos que se estabilice la situación en Cataluña? ¿Qué sucedería con la intención de voto para ciudadanos si Cataluña fuera una comunidad estable? ¿Un periodo largo de inestabilidad en Cataluña a quien beneficia más? Me temo que las respuestas a estas preguntas son más que evidentes.

Estamos viviendo una vez más un caso típico de Antón Pirulero, que cada cual atienda a su juego, y el que no lo atienda pagará una prenda. Menudo panorama se nos presenta y mientras tanto… la casa por barrer.

Son las once de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 9 grados. Afortunadamente no nieva que esa es otra.

Cataluña y la investidura: Antón Pirulero que cada cual atienda a su juego

DUI y 155: Todos Ante El Abismo

 

Ayer percibía cierta euforia empalagosa en las redes sociales, un entusiasmo lleno de vehemencia irresponsable por unos hechos, que desde luego, a mi juicio, constituye una de las peores paginas de nuestra historia. Había un aroma de pequeñas venganzas personales en las timelines de twitter de muchos usuarios hacia Cataluña, hacia los catalanes, como si fueran todos ellos una tribu arcaica e insurrecta a la que por fin el jefe de la otra tribu los ha metido en cintura solo blandiendo un papel con 15 puntos. También algunos, y no pocos, iban más allá, derramando odio con cada uno de sus tweets y comentarios hacia una porción de su país y sus habitantes, que olvidan, desde luego, que también es España.

Lo cierto es que ayer no terminó nada, no se soluciono nada, no obtuvimos la resolución de la ecuación que plantea la incógnita de la independencia, que por cierto, me temo que ha venido para quedarse, y para mucho tiempo. Ayer llegamos al borde del precipicio. Todos. Todos juntos. Y ahora nos hemos despertado mirando el abismo del 155, un articulo que tiene el aroma del oleo de la extremaunción cuando uno se acerca mucho a él.

Es verdad que a estas alturas de la película, tal vez no quedaba otro artificio. Con una Cataluña rota y dividida, con unos lideres enrocados en un bucle del que ni saben salir, ni quieren salir, con la democracia hecha pedazos, con la soberbia impertérrita de la clase política española, aplicada en este caso, en toda su extensión, no quedaban muchos caminos que explorar y por los que transitar, salvo ese articulo, al que nos hemos agarrado todos como un clavo ardiendo, y que desde luego nos va a dejar una cicatriz profunda, a la que miraremos cuando pase el tiempo, evocando estos días de infausto recuerdo, cuando entre todos destrozamos esa casa que tantos años nos costo construir y amueblar.

Puigdemont no ha querido ir solo hacia el abismo. No lo quiso nunca, desde el primer momento ha buscado como atraer al estado a ese despeñadero. Una y otra vez lo ha estado intentando hasta que por fin lo ha conseguido. Así que hoy, nos hemos levantado con la resaca de un atracón de noticias, que vamos a tardar tiempo en digerir. Pero la realidad es que tampoco han cambiado mucho las cosas, salvo que la división y el odio entre las personas se han acrecentado un poquito más.

Esta semana, hasta el viernes, que el Senado aplique lo que tenga que aplicar, las cosas están igual o peor. Si tal vez peor, porque el articulo 155 no es una pócima mágica, no es el bálsamo de Fierabras, que cura la “enfermedad” de la independencia. De hecho el 155, tal y como están hoy las cosas, es inaplicable.
¿Alguien piensa que se puede entrar en una conselleria o en la radio televisión publica o en los cuartes de los mossos blandiendo un papel, por muchos sellos y marchamos de Estado que tenga, y que todos se van a rendir a sus pies, abandonar sus sillones y ponerse a las ordenes de aquel que llegue? ¿Es que unas elecciones van cambiar la composición del parlament? ¿Se pueden poner en marcha unas elecciones en medio de un zafarrancho de combate, donde a la primera de cambio, van a surgir montones de voces para deslegitimarlas? ¿Se puede enviar a la carcel a todo aquel que no acate la hoja de ruta, a 7000 personas? ¿Se puede expedientar a cientos de funcionarios que no cumplan las instrucciones dictadas por el gobierno de España? No creo que sean ustedes tan ingenuos como para pensar eso. Es entonces cuando veremos, que se ha llegado tarde, que la falta de acción política en Cataluña tiene unas consecuencias que difícilmente se invertirán con esta hoja de ruta.

Desde luego no le arriendo las ganancias a aquellos que emprendan el viaje de la ejecución del 155, pues se van a encontrar con una resistencia difícil de soslayar y, me temo también, con una soledad tremenda, porque una vez que se vea que el fracaso se materializa – en este caso también es una opción y muy real – vamos a empezar a ver bajarse gente del barco, y a toda velocidad. Luego seguirán los reproches, las culpas, los ya te lo dije, etc, etc .

Saben una cosa, ni la DUI, ni el articulo 155 son reales. Son elementos de ficción puestos al servicio de intereses personales. La DUI es imposible de materializar y el 155 también. Son las dos caras de la misma moneda, una moneda falsa que no sirve absolutamente para nada, que no compra nada, salvo alguna cosa, si, el aumento de la brecha entre Cataluña y el resto del país y el comienzo de una crisis política de gran envergadura.

Que poco dura la alegría en la casa del pobre, en este caso del pobre de espíritu, de ideas, de inquietudes, de inteligencia, de política. Salimos de la crisis económica más grande de nuestra historia reciente,  y nos hemos metido solitos en una crisis política mucho peor que la de los “dineros”. De los baches económicos se termina saliendo bien, antes o después, de las crisis de juicio, de razón, de inteligencia y de política se sale, claro que se sale, pero mal, tan mal que ni siquiera me atrevo a ponerlo por escrito.

Son las once y cuarto de la mañana. No llueve en Madrid, y la temperatura exterior es de 14 grados. DUI y 155: Todos Ante El Abismo

#4Oct No quiero que mi historia y la de mis hijos la escriba un golpista

 

No quiero que mi historia y la de mis hijos la escriba un golpista. Ya estuvo a punto de pasar el 23 de Febrero de 1981, cuando unos militares, también en nombre de instaurar “su supuesta democracia”, intentaron tomar el congreso y darle la vuelta a la historia.

Si eso hubiera sucedido, no les quepa duda que yo no podría estar ahora escribiendo estas líneas, porque todo aquel que intenta revertir el orden democrático establecido y romper con la Constitución de una manera individual, unilateral y por la fuerza, como es el caso que estamos viviendo ahora mismo por los políticos independentistas en Cataluña, es capaz de arrancar de cuajo todas las libertades y todas las voces que van en contra de su voluntad.

No les voy a relatar los hechos que vienen ocurriendo desde el 6 de Septiembre relacionados con este tema, porque ustedes los conocen ya a la perfección, y vamos de delito en delito, de vulneración en vulneración, de intimidación en intimidación, en definitiva un rosario de actos ilegales y no democráticos que nos tienen alterada la vida a todos los españoles y en especial al pueblo de Cataluña.

Pero si que le voy a poner nombre, porque las cosas hasta que no se nombran no existen. Y es este, porque no hay otro: Golpe de Estado, La Revolución de Octubre del 17.

Sí, estamos asistiendo a la primera revolución del siglo XXI en nuestro país, una revolución que a día de hoy aun no ha sido sofocada, a pesar incluso de las palabras de ayer del Rey Felipe VI, que no podían ser más claras y contundentes, que ante la inoperancia y el egoísmo de los que dirigen los partidos políticos, ha tenido que bajar a la arena para dejar negro sobre blanco lo que hay que hacer, y lo que no hay que hacer. El rey no puede ir más allá, pero los partidos políticos que defienden la Constitución que, si no me salen mal las cuentas, en este momento son una gran mayoría, tienen el deber, porque para eso los hemos votado – la primero que hace un representante del pueblo al tomar posesión de su cargo, es jurar defender la Constitución – de sofocar esta revolución y este golpe de Estado cuanto antes.

Creo que la sociedad española está más que convencida de que lo que está sucediendo es gravísimo, pero la sociedad en un régimen democrático tiene el resorte de sus representantes políticos para que hagan el trabajo de salvaguardar sus derechos, y ella por si sola, salvo colgar banderas o salir pacíficamente a la calle, no puede sofocar una rebelión de esta envergadura. Creo que el rey Felipe VI, y a sus palabras de ayer me remito, está también convencido de la situación extrema en la que estamos. Creo que los jueces en la medida de sus atribuciones están haciendo su trabajo. Creo que los medios de comunicación también, son conscientes de la amenaza y del riesgo que supone para la convivencia pacífica y democrática lo que está sucediendo en Cataluña. Solo faltan los que pueden parar el golpe, los que pueden parar esta revolución, los políticos que juraron y prometieron defender la Constitución y la democracia. Y yo como ciudadana les demando que hagan ya su trabajo, porque tal y como he empezado este post, no quiero que la historia y la de mis hijos, y la tuya, y la de tus hijos, la escriba un golpista.

Es la una y diez de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 26 grados. No quiero que mi historia la escriba un golpista.

Ladrones de Democracia #ReferendumCAT 1-O

“A menudo el odio se disfraza con una careta sonriente y la lengua se expresa en tono amistoso, mientras el corazón está lleno de hiel.” Solón

Saben una cosa. Nos están robando. Si,  miren ustedes, hay ladrones de democracia sueltos.

Lo que está sucediendo en Cataluña y proyectado hacia el resto de España en un robo en toda regla.

Un robo perpetrado a través de asaltos a sedes de partidos, a través de señalar y marcar casas y comercios, de cerrar el parlament para que no se escuche ni una sola voz discrepante,  de presiones sibilinas y no tan sibilinas a los directores de las escuelas e institutos, para que el día 1-O pongan a disposición sus centros de eso que llaman “referéndum”, de utilizar a los niños en  las movilizaciones, de utilizar a los medios de comunicación públicos de Cataluña como medios de propaganda, de las listas negras de periodistas, de tomar las calles, de políticos que se saltan las leyes una y otra vez, mientras obligan a los ciudadanos a cumplirlas a raja tabla, de colocar como héroes a miembros de bandas asesinas como ETA, de invitar una y otra vez a los ciudadanos a participar en un referéndum ilegal, sin censo, sin garantías democráticas, de hurtar los datos de los ciudadanos y enviarlos a webs alojadas en lugares remotos y gestionadas por piratas informáticos, de mentir una y otra vez contándonos que los culpables de sus males somos los españoles cuando llevan toda su legislatura desatendiendo los asuntos de sanidad, cultura, educación etc para dedicarse a eso que ellos llaman el proces y que ya hemos visto en qué consiste, de linchar a intelectuales, escritores, artistas, científicos que han manifestado públicamente estar en contra de ese simulacro de referéndum, de utilizar los medios económicos del Estado, es decir de todos, para sus fines espurios, desatendiendo las necesidades de los hombres y mujeres de Cataluña, de dividir la sociedad en malos y buenos catalanes como si ellos fueran el dedo supremo que marca la bondad o la maldad de los individuos, de romper familias y  romper amistades.

Son ladrones de libertad, son ladrones de democracia. Están hay disfrazados de libertadores, con un rictus de sonrisa cosida en el rostro con puntadas de odio, de un odio que jamás en lo que llevo de vida había visto antes. No dejemos que nos roben lo que tanto nos ha costado conseguir: la democracia y la convivencia.

Son las once de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 20 grados. Ladrones de Democracia

Algunas anotaciones sobre la independencia II #ArturMas #27S

mingote

No sé si Artur Mas está siendo capaz de generar un sentimiento de independencia en la mayoría de los ciudadanos de Cataluña. De momento eso está por ver, pero lo que sí está desarrollando con sus discursos erráticos es un clima de profunda desconfianza.

La confianza es uno de los pilares básicos para el desarrollo y la buena convivencia de cualquier sociedad. No hay nada mejor para el ciudadano que sentirse seguro, tranquilo, confiado  cuando se compra una casa , o cuando monta un negocio, o cuando invierte sus ahorros en la bolsa o los deposita en un banco, o cuando va a su puesto de trabajo, o cuando lleva a sus hijos a la escuela, o cuando paga sus impuestos. Es  esa confianza la que lleva a la estabilidad, y esa estabilidad la que hace que las sociedades sean más prosperas y avancen.

Eso no quiere decir que vivamos en sociedades estáticas y monolíticas, donde no hay sitio para la reforma o para los cambios, que, por supuesto, también son necesarios para que se produzca el progreso, pero esos cambios, esas reformas no deben estar basadas en simple ilusiones, que apenas tienen fundamento, y sobre todo no pueden fundamentarse en sentimientos negativos  como el odio, la envidia, la revancha o la frustración.

Las sociedades se perfeccionan avanzando en los derechos de los ciudadanos, y no creo que los derechos de los catalanes difieran mucho de los derechos del resto de los españoles…, y por supuesto, perfeccionar el derecho de unos, rompiendo o alienando el derecho de otros, no tiene nada de progreso, de avance, ni de perfeccionamiento de la convivencia.

Este experimento sentimental – y vamos a tratarlo así, por no abundar sobre otros rasgos que lo mezclan con el más puro interés personal o coyuntural de unos cuantos – de la independencia que baraja Artur Mas y sus socios en estas elecciones catalanas, dista mucho de llevar las garantías de seguridad que conlleven a una situación de confianza. Las incógnitas que deja en el aire el actual presidente de la Generalitat son muchas y de gran calado. Sus tesis se basan en  un pensamiento circular, que se retroalimenta, donde se promueve el cambio por el cambio, el discurso repartido en falsas promesas,  un futuro que no va más allá del 27 de Septiembre, y una vulneración continua de la Constitución Española. Todo esto, está manteniendo en vilo a la sociedad española, incluida la catalana, donde empiezan a aparecer ya de una manera continua signos de intranquilidad y desconfianza. Hace unos días hemos llegado a ver como un diputado rompía un texto de la Constitución Española en sede parlamentaria.

España está hecha entre todos; entre todos hemos de perfeccionarla. ¿Por qué tengo yo que pagar impuestos al estado español, y un catalán quiere poder pagar “sus impuestos” solo para  “su territorio” ? Y… ¿Cuál es exactamente su territorio? ¿Quién los legitima para ese ejercicio de egoísmo? ¿Cuál es el hecho diferencial que los hace poder eximirse de contribuir al mantenimiento del bienestar común de todos los españoles? No hay respuesta a ninguna de esas preguntas.

La campaña de Artur Mas para las elecciones del 27 de Septiembre es puro artificio. Es un ejercicio de prestidigitación, de magia, llena de trucos baratos, y se le empieza a ver la paloma dentro de la chistera. Mientras la desconfianza crece, se multiplica, llevándonos a todos a mirar de reojo al de al lado, a pensar en fronteras, a fomentar el enfrentamiento, a marcar más y más la ruptura entre los unos y los otros, a quebrar la en definitiva la convivencia.

Son las once de la mañana. No llueve en Pozuelo y  la temperatura exterior es de 26 grados. Lo peor es que ni siquiera hay corazón en esta historia…

Viñeta de Mingote publicada en ABC el 30 de Junio de 2010