Las elecciones se ganan por partes y en equipo

Las cosas cambian, que le vamos a hacer. Y lo que ayer era eficaz y útil, hoy ya no lo es. Esto se lo deberían meter en la cabeza,  aquellos que diseñan las estrategias políticas de los partidos, porque ahora las elecciones se ganan por partes, que van desde partes pequeñitas y locales, hasta otras más grandes, y donde la visibilización y el liderazgo es múltiple. Ni siquiera le está funcionando a Podemos, que a pesar de que arrancaba de una manera colaborativa y cogiendo el todo por las partes, según ha ido pasando el tiempo ha sucumbido al error de aglutinar los esfuerzos en un “líder”.

Al PSOE le sucede lo mismo. Parece que hay un interés desmedido en visibilizar a Pedro Sánchez, siguiendo el viejo modelo de crear un líder “carismático” al que todos van a seguir en un determinado momento, pero lo cierto es que la sociedad actual ya no demanda líderes de ese corte. En la era de la información y del conocimiento compartido, casi que un líder viene a ser un estorbo. Los ciudadanos sobre los que ahora se asienta la sociedad española tienen un nivel cultural y de información bastante aceptable, y también están suficientemente conectado para no tener que buscar a un individuo “único” que la pastoree, y al final cual “Sabrina hermosa” les salve.

La política es un dinosaurio que se mueve tremendamente despacio, y en esa cinética propia, no ha terminado de percibir como han cambiado los entornos, como ha evolucionado la sociedad y las personas que la forman. Los partidos políticos siguen gestionando capital humano conforme a los postulados del pasado siglo. Trabajan como hace 50 años sin apenas percibir que ya nada se mueve así. Hasta las grandes corporaciones empresariales están entrando en el cambio, mientras ellos siguen dándole vueltas a viejas fórmulas que cada vez los distancian más de la realidad de las personas. De hecho si ponemos atención nos daremos cuenta que muchos políticos y sus partidos ponen en funcionamiento eso que llaman innovación acerándose a medios sociales, a redes sociales, a proyectos colaborativos, pero no lo hacen por convencimiento, y desde luego desconocen en la mayoría de los casos que es lo que supone esa innovación. Lo hacen por puro mimetismo, porque alguien les ha dicho que tienen que “estar ahí”, pero la realidad es que van dando palos de ciego, sin saber exactamente cuál es la verdadera razón, y por supuesto lo hacen mal y sin ningún criterio, o aplicando criterios para afianzar ese concepto antiguo de liderazgo, usando nuevas herramientas que desde luego poco casan con el fin de ellas, y no terminan sirviéndoles para nada.

A todo esto además hay que añadir que al no entender los entornos colaborativos, el liderazgo compartido y repartido, y las herramientas tecnologías con las que se debe trabajar, aparece un factor determinante que lo suele frenar todo, que es el miedo. Les aterroriza que las redes sociales amplifiquen sus errores. Miedo a la pérdida de control sobre los ciudadanos. Miedo a que tanta información repartida deje al descubierto sus más íntimos secretos. Miedo a no saber cómo reaccionar en un momento determinado usando las redes sociales. Miedo en definitiva a que otros conozcan tanto como ellos. La información es poder, y antes esa información estaba precisamente concentrada en el líder, ahora ya no sucede eso, ahora la información está muy repartida, y por tanto ese poder también se reparte.

El caso es que se avecina año electoral, el primer año electoral en el que todo esto que os cuento se va a materializar en gran medida por parte de los ciudadanos, y en menor medida por parte de los políticos. Esa falta de sintonía puede dar más de un susto a algunos, y generar resultados insospechados. El proceso de este cambio político se ha materializado entre los ciudadanos, a los hechos de Catalunya me remito, donde Artur Mas ha experimentado en carnes propias lo poco que significa un líder a la vieja usanza, que a pesar de un insistente mensaje durante muchísimo tiempo, sobre la independencia de Catalunya, no ha logrado convencer ni siquiera al 30 por ciento de la población. Este experimento realizado por Artur Mas ahora, probablemente hace 50 años habría triunfado sin mayores problemas, pero ahora hay otra realidad, y sobre esa es la que todos tienen que trabajar.

Desde luego no es tarea fácil porque para empezar hay que cuestionar las estructuras, los procesos, a las personas que generan esos procesos y sus capacidades para convencer, y por supuesto la estrategia de las organizaciones políticas de este país. El cambio está ahí, y aunque todos los políticos se empeñen en posponerlo, antes o después se va a materializar, y me temo que algunos no van a sobrevivir. Más en cuanto los mileniards, que cada vez tienen un papel más relevante en la sociedad, vayan creciendo, tomando las riendas y convirtiéndose en generación dominante.

Los seres humanos no cambiamos mucho, lo que si cambian son los procesos que generamos. El proceso de la tecnología ha hecho que los ciudadanos ya no se sientan aislados, y que el espacio y la distancia no sean barreras insoslayables para acercarnos entre nosotros. “Están hablando entre ellos “escuché decir una vez a un tipo que esto de la comunicación colectiva le ponía los pelos de punta. Efectivamente ahora todo se comenta, y mis conclusiones, pueden ser tus conclusiones, o las conclusiones del otro, pueden ser las mías. Se llama información compartida e inteligencia colectiva. Mal asunto para aquellos que piensan que con cuatro frases, con unos cuantos tweets, y con algunas fotos en las redes sociales, van a convertirse en los grandes líderes del siglo XXI. Tal vez deberían dedicar sus esfuerzos a coleccionar sellos o mariposas porque como vulgarmente se dice “no cuela”. Mejor que se pongan a trabajar, que se aprendan el “catón” de la tecnología y para qué sirve, y dejen de intentar lo imposible. Ahora las elecciones se ganan por equipo, por partes y entendiendo que el ciudadano no es un artífice para sus propósitos personales, sino que forma parte del proceso, y por cierto el ciudadano ya no pasa ni una.

Son las nueve y cuarto de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 3 grados…

Anuncios

Ellas Pueden: Caso de Éxito en Diversidad de Género PwC2013

ellaspuedenPwc

Hoy se ha presentado en Madrid el Segundo Informe Women as Leader: Inspirando. Casos de Éxito en diversidad de Género, que realiza la consultora PwC y el programa ELLAS PUEDEN – Radio 5 – RNE , que dirijo y presento  ha sido elegido, junto al programa CONVIVE de La 2 TVE como casos de Éxito en Diversidad de Género en el sector de Medios de Comunicación. El acto ha sido clausurado por la Secretaria de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, Dña Susana Camarero y ha contado con la presencia de D. Carlos Mas, Presidente de PwC España.

Esta distinción ha sido otorgada a ELLAS PUEDEN por su labor proactiva en la tarea de comunicación en temas de igualdad para la mujer, y por visibilizar durante el pasado 2013 a mujeres con perfiles profesionales en el campo de la dirección, reflejando adecuadamente la presencia de los colectivos femeninos en los diversos ámbitos de la vida social y profesional de nuestro país, y además encauzar sus contenidos en la dirección de proyectar en la audiencia, la realidad de los intereses de las mujeres de nuestro país

http://www.pwc.es/es/sala-prensa/notas-prensa/2014/assets/informe-pwc-women-leaders-inspirando2.pdf

El Silencio

Conozco gente, bastante cercana por cierto, que cree que el silencio es una forma de comunicación.  Yo opino lo contrario, el silencio también es un receptáculo, un espacio que si no lo ocupas alguien puede llenarlo de información, tal vez falsa o con una interpretación distinta a la que está destinada a llenar ese silencio.

Creo que Rajoy es de los que piensan en la utilidad del silencio. Tal vez entiende que la comunicación es solo un atrezzo, un condimento, una guarnición totalmente prescindible en las tareas de gobierno. Me temo que piensa que hay que gobernar, pero  no hace falta comunicar que se está gobernando.

Se equivoca. Tal vez antes las cosas fueran así. En un mundo hiperconectado, donde la comunicación es casi total, casi completa entre los ciudadanos, mantenerse al margen de ese progreso es un Sigue leyendo

¿Fue un Consejo de Ministros o no?

Estamos acostumbrados a no ver más allá de nuestras narices o ver lo que queremos ver o lo que esperamos ver, y eso nos hace, con frecuencia, no llegar al fondo de las cuestiones, y no darnos cuenta de lo que en realidad está sucediendo a nuestro alrededor.

La rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros del pasado viernes, es un claro ejemplo de ello.

Todo empezó antes, una semanas antes…(Sigue leyendo)

@martapastor en @Estrella_digit

Indignarse no es suficiente

¿Que es exactamente estar indignado? Pues es difícil de describir. Para empezar el sentimiento de indignación, es lo que se llama un “mal rollo”, porque se mire como se mire es un sentimiento negativo. Además no se elige. Tampoco es un patrimonio de la izquierda o de la derecha. Esta claro que la indignación no tiene una ideología concreta. Uno va poco a poco saturándose por los acontecimientos y los que los acontecen, y un día de pronto va y estalla, y dice eso de “Estoy indignado”, como válvula de escape para no estallar y llegar a mayores.

Pero la indignación, que no es más que un estado de ánimo, no es una solución en si misma. Es más cuanto mas elevadas son las cotas de indignación menos se razona, y cuanto menos se razona menos se soluciona, y con lo cual más se indigna uno. Vamos un circulo vicioso.

Llevamos meses hablando y hablando de indignación, de indignados, incluso se han creado movimientos, pero me temo mucho, que estamos estancados en un estadío puramente sentimental, y es necesario avanzar, pues con los sentimientos, muy a mi pesar, no se mueve el mundo, aunque algunos ilusos así lo crean.

La sociedad indignada desde luego es una sociedad que denuncia, que se expresa manifestando su desanimo, su desasosiego, su intranquilidad y sobre todo su desconfianza, pero nada más allá de eso, pues la indignación tiene un techo que construye el propio sentimiento por el cual impide evolucionar. En situación de cabreo, ira, enojo, enfado o irritación es imposible pensar de una manera clara, por eso es necesario salir de esta fase, en la que llevamos ya tiempo estancados, para, una vez que nos hemos desahogado lo suficiente, pasar al siguiente paso, pero eso si, habrá que hacerlo, ahora desde la serenidad y el sosiego.

Si ya sé que es muy difícil, porque los sentimientos iracundos son complicados de aislar y de frenar, pero más que nunca ahora es cuando hay que hacerlo.

Que hayamos sido capaces de generar un sentimiento colectivo, sin color, a pesar de que algunos intenten apropiarse de sus réditos, es ya un logro, que duda cabe. Es la primera vez desde que tengo uso de razón que lo he percibido de una manera clara, nítida y comprensible, pero si hemos conseguido generar ese pensamiento colectivo (la tecnología y la comunicación total ha ayudado mucho) estoy segura de que podemos llegar a generar otros pensamientos colectivos nacidos de la ciudadanía que supongan soluciones, avances y resultados para salir no solo de la crisis económica, sino lo que es más importante de la crisis de valores en la que nos encontramos.

Creo que, aprovechando que empezamos año, hay que ir cambiando el chip, que este ya ha cumplido su papel, ahora toca crear, hay que empezar a crear desde el ámbito del pensamiento y el liderazgo colectivo, y desde luego podemos, los resortes son los mismos, solo que ahora hay que aplicar la mirada positiva.

Somos más listos, más solidarios, más eficaces, más capaces, tenemos un nivel formativo que no se ha dado antes  y conocemos ya muchos, casi a la perfección los resortes de la comunicación y la tecnología, solo falta desatascarnos de la indignación y pasar a la dignificación del ciudadano hecha por ciudadanos, un proyecto capaz, atractivo, racional y congruente que nos ilusione y empiece a movernos hacia el terreno de las soluciones.

Somos muchos, todos con cerebros que piensan y sabemos como conectarnos, así que hagámoslo, tenemos un año por delante. Todo es ponerse porque la corriente de pensamiento, el flujo, los cauces ya están creados, solo hay que arrancar, por eso escribo este post.

Son las cinco de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 3 grados. Yo creo que podemos

 

Escuchar, analizar y procesar, esto es lo que toca

Las cosas pocas veces suceden por casualidad, aunque los amantes de la teoría del caos digan lo contrario, es más es tan poco el protagonismo de la casualidad ya en ciertos eventos que hasta el propio caos puede ordenarse y desordenarse según la información, los datos que tengas en tu poder, y la capacidad que tengas para interpretarlos.

Uno de los ejemplos mas relevantes de que esto del buen manejo e interpretación de los datos puede dar muy buenos frutos, es la victoria de Barack Obama en las últimas elecciones estadounidenses,  que combinado con el uso de herramientas tecnológicas de análisis de datos, ha dado como resultado la puesta en practica en todo su esplendor de lo que llamamos la sociedad de la información y la comunicación, un tema  que yo y algunos pocos más, que llevamos años leyendo y escuchando la red, como mi buena amiga Mari Luz Congosto, una de las mujeres que más saben en este país de la interpretación de los datos que recogemos en internet, creemos firmemente.

También estas elecciones americanas y concretamente el trabajo electoral de Obama, ha dejado claro que a las campañas electorales hay que llegar con los deberes hechos, y que esa recta final de unos cuantos días, que apenas pasan a veces de un mes, solo sirve para recoger el fruto de un trabajo preciso y metódico, a lo largo como poco de un par de años. Y que salvo el líder, y alguno más de poco sirve estar todos los días en los medios de comunicación convencionales, pero que sin embargo sirve de mucho otro tipo de trabajos, hechos en equipo, para generar esa victoria.

La campaña demócrata se gesto durante los dos años anteriores a las elecciones. No hay ninguna magia, ni ningún proyecto secreto, como han dicho algunos, sobre como Obama tenía tanta información de sus electores, de sus gustos, de sus tendencias, de su modo de vida, de lo que deseaban y de lo que detestaban. Todo ello fue posible a un equipo de matemáticos y especialistas de la información, que fueron poco a poco recogiendo datos de millones de personas, haciendo una escucha activa en las redes sociales, blogs y demás foros de opinión y participación virtuales, hasta tal punto que les permitieron llegar a predecir e incluso incitar a los votantes a que apoyaran a su candidato.

El equipo de análisis de datos de Barak Obama se ubico fundamentalmente en Chicago y estuvo, y sigue estando, dirigido por el científico Rayid Ghani , trabajaban en un área llamada The Cave, la cueva, y su tarea fundamental fue organizar y recoger todas las bases de datos, con ellas elaboraron los perfiles de los grupos a los que deseaban incentivar y además generaron una estrategia para lograrlo, basándose en los propios datos que recogían.

El análisis y la escucha previa sirvieron además para todo. Así se dotó a los voluntarios de una información máxima de a quienes debían dirigirse, pues cada uno de ellos recibía, no una lista al azar de personas con las que hablar por teléfono o visitar, sino una lista precisa, en su mayoría personas de perfil demócrata, con datos de sus gustos, sus aficiones, su estilo de vida, sus deseos,  su situación laboral presente y pasada, hasta aquello que les inquietaba más de la situación actual del país, haciendo así mucho más fácil y mucho mas cercana la tarea de esos voluntarios a la hora de entablar una relación de confianza con esos posibles electores y a la hora de animarlos a depositar su voto para Obama.

Pero también sirvió incluso para recaudar dinero para la campaña, en la recogida de donaciones. En Mayo, George Clooney recaudo 14 millones de dólares en fondos para la campaña de Obama, mediante una cena en su casa de Los Ángeles, a la que asistieron unas 150 personas, y se vio que quienes pagaron más por cenar junto al actor fueron mujeres entre 40 y 50 años, pero además lo que observo el equipo de La Cueva, The Cave, es que ese método que efectivamente era capaz de recaudar mucho dinero en poco tiempo, se complementaba con otro tremendamente sencillo, las microdonaciones  mediante mensajes de texto o por internet sin requerimientos de información de la tarjeta de crédito, y se observo que daban cuatro veces mas que otras personas, con lo cual el método de las microdonaciones telemáticas se convirtió en un punto fuerte de la estrategia de recaudación de fondos

Pero además de convencerles de que Obama era el candidato ideal a la presidencia, había una segunda parte que era el de animar a los electores a ejercer su derecho al voto, sobre todo en estados decisivos. Uno de los métodos más interesantes fue una aplicación para Facebook que mandaba a los amigos de un usuario ciertos mensajes, los cuales tenían un 20% de posibilidades de ser cumplidos debido a que provenían de alguien que se conocía. También se puso especial interés en los correos electrónicos de figuras como Michell Obama, con una popularidad de un 70 por ciento, del vicepresidente Biden y de otros componentes del equipo de Obama, que a través de la recolección de datos previos se veía que tenían un altísimo índice de popularidad.

La red social Reddit tomo también una especial relevancia en la campaña, ya que los analistas de datos, también descubrieron que había un importantísimo grupo de votantes posibles que participaban en esa red, con lo cual el presidente Obama trabajo esa red social hasta la saciedad, con sus continuas apariciones.

Tambien el grupo de La Cueva, The Cave, hacia continuamente simulaciones de las elecciones, dicen que se llegaron a realizar hasta sesenta y seis mil veces cada noche.

Podría seguir contado más cosas sobre este evento electoral y como ha sido posible la victoria de Obama con el análisis de datos usando la tecnología, pero creo que no merece la pena. Hay ya muchos blogs, en ingles, casi todos, que lo cuentan, pero lo que si deja claro el, digamos Método Obama, es que las campañas electorales, y otras muchas cosas más, ya se hacen de otra manera, y aquel que es capaz de trabajar con los datos y utilizarlos, con una planificación de tiempos suficiente, es el que gana las elecciones, y también aplicado a otros ámbitos de la vida o de la empresa, es el que consigue los objetivos.

He intentado explicar este tema de los datos, ya mas de una vez en mi empresa, pero me temo que no terminan de entenderlo, aunque no les culpo, es algo tan innovador y tan revolucionario, que lo cierto es que cuesta entenderlo, y también a veces explicarlo, pero la escucha activa y el posterior análisis de esa escucha puede ser fundamental en cualquier empresa y más en una empresa de comunicación como es la mía.

Desgraciadamente, muchos directivos que ya saben lo que son las redes sociales, y en especial twitter, piensan que estas son meros escaparates o vehículos publicitarios de sus propios medios, vamos una manera de hacerse más visibles. En efecto si lo son, pero mucho más importante que esa visibilidad es la captación de tendencias, de usos, de costumbres, de inquietudes de los usuarios. Si uno es capaz de escuchar, analizar y procesar de que se esta hablando, lo que antes llamábamos audiencia (ahora son usuarios) seremos capaces de servir la información de lo que ellos demandan de ser informados, e igual sucede con los temas de entretenimiento.

Las cosas están cambiando muy deprisa, y como hoy comentábamos en ese magnifica comida homenaje que nos hemos proporcionado Mari Luz Congosto y yo, aquel que sepa entender esta historia y ponerla en marcha en su ámbito, tiene muchas papeletas para ganar en todos los sentidos. Esto es progreso en toda su extensión, miles de voces hablando de continuo explicando lo que les sucede, lo que necesitan, el tipo de sociedad que quieren, como quieren que se les gestiones, como desean que se les informe, en definitiva como quieren que sean sus vidas. Me temo que eso de la mayoría silenciosa ha muerto, ahora llega la mayoría sonora, y solo hace falta escucharla y ponernos a trabajar en lo que demandan.

Son las doce de la noche. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 6 grados.