Un día de conflicto

Todos los aspectos de nuestra vida presentan lo que llamamos máximos y mínimos, y entre ellos siempre una serie de estados intermedios. La ética de nuestros actos desde luego también se sujeta a estos parámetros.

Si nos vamos a las facetas máximas de la ética nos encontramos con el modelo de excelencia, de idoneidad que cada uno consideramos cercanos a la perfeccion pura y obviamente nuestra aspiraciones se encaminan hacia ella. Sin embargo estos parámetros de perfección los percibimos cada uno de manera distinta, es un sentimiento puramente subjetivo, y no podemos exigirle a los demás que se acerquen a esas cotas, ya que la escala de valores no es igual para todos

En el otro lado están los mínimos, que se conforman con lo que es básico y en el que todos deberíamos estar de acuerdo. Estos mínimos de ética proporcionan los elementos de convivencia esenciales, las líneas que no se pueden sobrepasar, y  que generan estados de tolerancia, haciendo que el respeto fluya y se produzca limpiamente el hecho democrático.

Todo esto forma parte de la teoría pura, porque en la practica hay un hecho en el que se mueven esos aspectos éticos que es la convivencia, y esta convivencia no esta ausente de conflictos. Afortunadamente no vivimos solos, somos seres sociales y nos entremezclamos, interactuamos permanentemente unos con otros, y además somos diversos, esa diversidad hace que cada uno pensemos de una forma diferente, y eso siempre o casi siempre lleva al conflicto.

Lo cierto es que los hechos nos demuestran que es imposible no llegar al conflicto, es más seria realmente malo la ausencia  permanente de los conflictos, pero el éxito de la convivencia esta que esos conflictos que aparecen de continuo seamos capaces de resolverlos pacíficamente, utilizando el dialogo y alejándonos de la violencia, y sobre todo manteniendo el respeto por la posición del otro, entendiendo que uno puedo luchar por sus posiciones, sin la necesidad de agredir o desacreditar al contrario.

Hoy es un día de esos, de conflicto, donde unos y otros, cada uno desde sus opciones y sus creencias van a dar lugar a posiciones encontradas. Un día de prueba, donde se va a poner sobre la mesa, donde se va a testar si somos una sociedad democrática madura, o simplemente aun nos encontramos ante una democracia adolescente.

Son las doce y veinte de la noche. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 6 grados.