No me llames Padrazo, llámame Padre

Saben una cosa

La palabra responsabilidad no está muy de moda que digamos. Vivimos en un sociedad donde se nos llena la boca con la palabra derechos, pero se nos olvida que también hay deberes, y que sin un perfecto equilibrio entre derechos y deberes la sociedad no termina de funcionar. Y porque hablo de deberes, porque uno de los más  primordiales y fundamentales es educar y cuidad de nuestros hijos e hijas, y eso hay que hacerlo por igual hombres y  mujeres.

Sucede que hasta ahora hemos sido las mujeres las que nos hemos ocupado de esa tarea, fundamentalmente porque es el rol que una sociedad machista nos ha adjudicado, pero esto no debe ser así. Lo que debería ser normal es que el padre sea corresponsable y esté implicado en la crianza y educación de sus hijos

A pesar de los cambios y de intentar “normalizar” la situación, todavía estamos en una sociedad machista, y aún se ve como algo diferente que un hombre que se implica, que toma la crianza como algo natural y como parte activa de la familia, sea un ser extraño, ya que el estereotipo dice que el hombre para cuidar de sus hijos le basta con ser simplemente  el proveedor,  llevar el dinero a casa tras largas jornadas laborales y aparecer sólo en momentos muy puntuales formando parte de la familia.

De hecho existe un término que a veces se usa: el padrazo, el padre que siempre está con sus hijos, que los cuida, que los viste, que los lleva al parque, que se sienta con ellos a hacer los deberes, que los acuesta cada noche, que los anima en los deportes, en definitiva que se ocupa de ellos. Es una pena que haya que utilizar un aumentativo para describir las tareas normales que debe hacer un padre por sus hijos.

¿Sabes? Si eres un hombre de esos a los que llaman padrazo y me estás leyendo ahora, dile a tu familia y a tus amigos que se ahorren el aumentativo, que te llamen simplemente padre, y que tomen buena nota de lo que haces, porque de excepcional no tiene nada, es lo normal, lo que debería ser, tu deber y en el fondo, aunque muchos hombres aún no lo sepan también tu derecho. Son tus hijos, son tus hijas.

Son las once de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 10 grados. No me llames Padrazo, llamame Padre

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Se nos olvidó educar en igualdad, me temo

España es el país europeo en el que se ha producido un avance más notorio en cuanto a la equidad de género en las últimas décadas. La gran protagonista de este cambio es la mujer y se ha hecho por voluntad de la mujer.

Sin embargo perviven claros elementos de desigualdad y de desequilibrio en las relaciones intergénero. Fundamentalmente en el ámbito laboral, en el reparto de las tareas domésticas o cuidado de niños o ancianos, y en la persistencia de estereotipos sexistas.

El 42% de los varones y un 47% de las mujeres de 15 a 29 años creen que tener hijos puede ser un freno para la vida laboral de las mujeres. Pero solo el 23% de los varones y el 11% de las mujeres creen que puede ser un obstáculo para la vida del hombre.

El 33% de los chicos adolescentes y jóvenes españoles de 12 a 24 años están muy/bastante/algo de acuerdo con la afirmación siguiente: “Está bien que los chicos salgan con muchas chicas, pero no al revés”. El porcentaje de chicas de esas mismas edades que opina lo mismo no alcanza el 9%.

Además la justificación de determinados comportamientos machistas, sexistas o violentos, alimenta el germen de la violencia de género. En este sentido, algunas actitudes con las que, muy especialmente los chicos /12-24 años) están “bastante o muy de acuerdo” en proporciones nada despreciables, resultan preocupantes: tales como un chico agresivo resulta más atractivo, o Si una mujer es maltratada por su compañero y no le abandona es que tal vez le guste, o Un buen padre debe hacer saber al resto de la familia quien es el que manda.

Otro tema en el que los jóvenes siguen estancados es la diferencia salarial por género, que  también sigue siendo importante en España y ello no solo ocurre entre los adultos mayores, como decía,  que han desarrollado ya parte de su carrera laboral y familiar. Entre los hombres y mujeres jóvenes, que tienen niveles de preparación y de experiencia muy similares, también se manifiesta la diferencia salarial. Según un estudio de 2012. las mujeres ocupadas de entre 15 y 29 años ganaban, como media, 100 euros menos que los hombres, siendo el salario medio masculino de 889 euros y de 786 euros el femenino.

Como ven hay mucho trabajo por hacer y sobre todo con las nuevas generaciones. No se distraigan en la educación de sus hijos y sus hijas, porque estos datos que hoy les he puesto encima de la mesa, pueden traer consecuencias terribles para la sociedad del futuro, y no se engañen para hombres y para mujeres.

Son las once de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 22 grados. Se nos olvidó educar en igualdad, me temo

 

Señorita… #Sexismo #Mujeres

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Saben una cosa el hace unas semanas escuchaba a la escritora colombiana Carolina Sanin en un Facebook Live hablar de cómo en América Latina  se sigue manifestando el sexismo contra las mujeres.  Por ejemplo en el caso de  la mujer adulta se la suele llamar “niña” y cuando no se habla de “una niña”, se habla de “una vieja”.

Con estos apelativos se desconoce la autonomía de la mujer, por una parte, y, por otra, también  se la desexualiza. Algo similar ocurre cuando, para supuestamente destacar el valor de las mujeres, los hombres se limitan a mencionarlas en relación con ellos “nuestras madres y nuestras hijas”, nuestras, nuestras… como si perteneciesen  a alguien, y también al usar el diminutivo “señorita” para la mujer soltera, como si fuese de vital importancia saber si una mujer esta soltera o casada…

También frecuentemente a la mujer se le impone un modo o un tono, lo cual hace que sea fácil descalificarla cuando sobrepasa ese tono prescrito o modifica el modo que se le permite. Cuando la acción de una mujer se sale del espectro de gestos e intensidades que se esperan de ella, se la ridiculiza y se la insulta con frases como: es una “fiera”, esta hecha una “furia”,  esta tía es una “histérica”. Esta claro que una mujer cuando se sale de “lo que se espera de ella” entre comillas empieza a ser pasto de comentarios que desde luego no se harían con un hombre

Sin embargo la sociedad empatiza rápidamente con las mujeres cuando estas ocupan el lugar de víctimas como asesinadas, violadas o golpeadas. Y sin embargo le cuesta  considerar o admirar a la mujer en situación de poder o de superioridad.

Todo esto y mucho más contaba la escritora colombiana Carolina Sanin en su facebook la pasada semana, haciendo referencia a la situación de la mujer en hispanoamerica… la verdad es que yo después de leerlo me anime a escribirle y a decirle que eso que ella cree que le sucede a la mujer en América Latina, es lo mismo que pasa en Europa, y en España. Sin ir mas lejos he contado esta semana las veces que me han llamado señorita, por poner un ejemplo, y no crean que exagero, desde el pasado domingo a este, llevo ya 11 “señoritas” en mi haber. Os animo a que midáis en vuestras vidas esto que os he contado… Seguro que obtenéis resultados “sorprendentes”

Son las doce de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 25 grados. Señorita #Sexismo #Mujeres

PP. Se me olvida: buscar la palabra señorita en imágenes de google y ya veréis el resultado #Ufff