#EMPLEOPARATODAS: MUJER EN RIESGO DE EXCLUSIÓN EN EL MERCADO LABORAL #8M

El 31% de las mujeres en edad laboral se encuentra en riesgo de exclusión o pobreza

  • El desempleo, la inactividad o la contratación irregular son las principales causas que subyacen detrás de esta realidad, afectando más intensamente a las mujeres mayores de 55 años, con discapacidad, con responsabilidades familiares no compartidas y/o víctimas de violencia de género, entre otras.
  • Las mujeres mayores de 55 años ya representan un 12,6% del total de desempleadas. Este porcentaje constituye un máximo histórico y es llamativo en su comparación con hace una década, cuando representaban el 5,9% del total de paradas.
  • Según Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco: “la mujer mayor de 55 años tiene cada vez más peso sobre el total de desempleadas; en primer lugar por una cuestión demográfica, en un país en máximos históricos de envejecimiento, pero también por una mayor cronificación del desempleo, ante un mercado cuyas necesidades cambian vertiginosamente”.
  • La discapacidad es otro factor que eleva el riesgo de exclusión social de las mujeres, convirtiéndolas, de hecho, en la ficha más débil en el tablero del empleo: su tasa de actividad es la menor y su tasa de paro es la mayor.
  • Las mujeres al frente de una familia monoparental también se ven aquejadas por el paro de larga duración: 7 de cada 10 lleva más de un año sin empleo y un 18% manifiesta trabajar, pero sin contrato o, lo que es lo mismo, en la economía irregular en situación de absoluta desprotección.
  • Por último, 7 de cada 10 mujeres víctimas de la violencia de género destaca el desempleo como un factor que perpetúa la violencia, al ser un freno para denunciar o pedir ayuda.

El próximo 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer. En este marco, la Fundación Adecco, en colaboración con 7 empresas comprometidas (Grupo Red Eléctrica, Gas Natural Fenosa, Endesa, Enagás, Makro, Yelmo Cines y thyssenkrupp), ha realizado un análisis de la situación profesional de las mujeres a las que ayuda a encontrar empleo[1]. Todas ellas se enfrentan a un mayor riesgo de exclusión social, por diferentes circunstancias: discapacidad, edad avanzada, responsabilidades familiares no compartidas y/o una situación de violencia de género.

Según Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco: “históricamente, las mujeres han tenido que enfrentar mayores obstáculos para acceder al mercado laboral, debido a tics culturales relacionados con la maternidad, el liderazgo y otros prejuicios y estereotipos. El hecho de tener una discapacidad o más de 55 años se convierte en una dificultad añadida, incrementando el riesgo de exclusión de las mujeres desempleadas. Precisamente, el empleo se convierte en el factor fundamental de inclusión, en la única herramienta capaz de dotar de la autonomía y realización suficientes como para que estas mujeres normalicen su situación y tengan una vida plena”.

Casi un tercio de las mujeres en edad laboral se encuentra en riesgo de exclusión

Según el informe AROPE (at risk of poverty and inclusión), elaborado por EAPN, un 27,9% de las mujeres en España se encuentra en situación de riesgo de exclusión o pobreza. Este porcentaje se eleva cuando las mujeres tienen edad laboral, hasta un 30,9%.

Pero, ¿qué personas se consideran en riesgo de pobreza y exclusión, según AROPE? Aquéllas que cumplen, al menos, uno de los siguientes criterios:

  • Vivir en un hogar con una renta inferior al umbral de la pobreza (el 60% de la mediana de la renta nacional, fijada en 2016 en 684 euros mensuales).
  • Estar en privación material severa, no pudiendo afrontar, al menos, 4 de los siguientes gastos: vivienda, calefacción, vacaciones, alimentación básica, gastos imprevistos, teléfono, televisor en color, lavadora o automóvil.
  • Vivir en un hogar con baja intensidad de trabajo (inferior a 0,2), definida como la relación entre el número de meses trabajados por todos los miembros de la unidad familiar y el número total de meses que podrían trabajar, como máximo, todas las personas en edad laboral de dicho hogar.

Según Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco: “aunque el desempleo sólo se menciona en el último de los 3 indicadores, es el desencadenante de todas las situaciones de pobreza y exclusión social.  No parece aventurado señalar que, en este 30,9% de mujeres en riesgo de pobreza o exclusión social, en edad laboral, predominan las desempleadas, aquellas que trabajan en situación irregular (sin contrato) o inactivas, con habilidades para el empleo, pero que no trabajan por cuestiones culturales (discapacidad) o responsabilidades familiares”.

La mujer mayor de 55 años: fuerza clave, en máximos de envejecimiento

La mujer mayor de 55 años ha ganado un importante protagonismo en el mercado laboral durante la última década. Así, si en 2007 se contabilizaban 62.900 desempleadas de este grupo de edad, 2017 se cerró con 245.100, lo que supone un incremento del 289%. Esta cifra es muy superior al desempleo de las mujeres de todas las edades, que se ha incrementado un 85% en los últimos 10 años.

Con todo ello, observamos cómo el porcentaje de mujeres mayores de 55 años tiene cada vez más peso sobre el total, representando en la actualidad el 12,6% de las desempleadas, frente al 5,9% de 2007.

Pero, ¿a qué se debe este peso cada vez mayor de la fuerza laboral femenina senior?

  • En primer lugar, a una cuestión demográfica. El envejecimiento poblacional se encuentra en máximos históricos y, cada año, más mujeres van a parar a esta franja de edad. Concretamente y, según el INE, en 2007 se registraban 2,4 millones de mujeres mayores entre 55 y 64 años en España, frente a las 2,9 millones de 2017. A la luz de estas cifras y, por pura estadística, resulta lógico que tengan cada vez más peso sobre el total de desempleadas.
  • En segundo lugar, a una cronificación del desempleo. Gran parte de las mujeres mayores de 55 años se ven abocadas al paro de larga duración, es decir, llevan más de un año sin encontrar una ocupación. Esta situación conduce a las mujeres a una gran desconfianza en el mercado: 8 de cada 10 desempleadas mayores de 55 años cree que no volverá a trabajar nunca, según el informe Tu Edad es un Tesoro, de la Fundación Adecco.

Según Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco: “la mujer mayor de 55 años tiene cada vez más peso sobre el total de desempleadas; en primer lugar por una cuestión demográfica, pero también por una mayor cronificación del desempleo. Ante esta realidad, urge erradicar la discriminación laboral a la que aún están expuestas, ya que nuestra economía no puede permitirse renunciar a una fuerza laboral tan representativa y que va en aumento”.

Un 68% de las desempleadas mayores de 55 lleva más de un año en paro

El 68,3% de las mujeres mayores de 55 años lleva más de un año desempleada. Este porcentaje supera en casi 20 puntos porcentuales a la media: el 50% de las mujeres a nivel general es desempleada de larga duración.

Llama asimismo la atención el hecho de que la mayoría de las desempleadas de larga duración supera los 2 años en búsqueda activa de empleo. Concretamente, un 54%, mientras que un 14% lleva entre uno y 2 años buscando trabajo.

¿Por qué esta cronificación del desempleo entre las mujeres senior? A continuación, analizamos las causas:

  • De la inactividad al desempleo. Con la crisis económica, una gran masa de mujeres, senior, hasta el momento inactivas, decidieron buscar empleo para apoyar a una economía doméstica resentida. En concreto, 2017 cerró con 1.642.800 mujeres mayores de 55 años activas, un 88% más que en 2007, cuando se contabilizaron 825.200. Sin embargo, muchas de las que se iniciaron en la búsqueda de empleo se toparon con la crudeza de un mercado muy competitivo, de modo que al incorporarse al mercado laboral, lo hicieron directamente al desempleo.
  • Prejuicios culturales, que conducen directamente a la discriminación laboral. Se materializan en creencias estereotipadas, como que su valía profesional está obsoleta o que su capacidad de aprendizaje será exigua. Estos prejuicios eclipsan algunos valores que habitualmente están muy presentes en la fuerza laboral senior, y que se convierten en garantes de productividad: madurez, templanza, fidelidad al proyecto, búsqueda de la estabilidad, etc.
  • Desactualización competencias. Habitualmente, la mujer mayor de 55 años se incorpora a la búsqueda de empleo tras largos periodos de inactividad o tras muchos años en la misma empresa. Ello hace que cuando se enfrentan a esta búsqueda, lo hagan con unos recursos y herramientas que ya han quedado obsoletos, en un mercado laboral cuyas necesidades evolucionan a pasos agigantados. Todo ello lleva a que su candidatura no conecte con las empresas actuales. Además, en muchos casos, necesitan un reciclaje profesional, actualizando conocimientos técnicos que conviertan su experiencia en un valor añadido.

Según Francisco Mesonero: “En un país en máximos históricos de envejecimiento, es vital desterrar prejuicios y estereotipos que alejan a la mujer mayor del mercado laboral, ofreciendo las herramientas y flexibilidad necesarias para un mercado más competente e inclusivo. Además, resulta imprescindible reorientar las políticas activas de empleo a la realidad actual, para que vayan alineadas a un objetivo claro de mejora de la empleabilidad y se centren en la formación, en aras de que no se pierda el talento de una masa tan significativa de desempleadas”.

En la misma línea, Mesonero comenta que: “los jóvenes constituyen también una generación clave para nuestro mercado laboral. En este contexto de envejecimiento, todos somos piezas estratégicas para la sostenibilidad de nuestro Estado del Bienestar. El reto es potenciar el intercambio intergeneracional como fuente de riqueza para toda organización, de modo que los senior puedan compartir experiencias y competencias de gestión con los más junior y éstos, a su vez, aporten creatividad y apoyo en la transformación digital, entre otros”.

La mujer con discapacidad: la ficha más débil del tablero

La discapacidad se convierte en una dificultad añadida para las mujeres que buscan empleo, ya que a los prejuicios derivados del sexo (maternidad, posibles incapacidades temporales a ésta asociadas o liderazgo), hay que añadir la discriminación que a menudo experimentan las personas con discapacidad.

Además, tradicionalmente, las mujeres con discapacidad han tenido un menor acceso a la educación, lo que incrementa su riesgo de pobreza y las deja más expuestas a otras situaciones desfavorables como la violencia de género. “Los prejuicios hacia la discapacidad, especialmente cuando es de tipo intelectual, son responsables de la invisibilidad de las víctimas: se cuestiona su credibilidad y numerosos casos de violencia se mantienen en la sombra”- recalca Mesonero.

 

TASAS RELACIONADAS CON LA ACTIVIDAD LABORAL
Tasas Hombres (%) Mujeres (%) Total (%)
Personas con discapacidad
 Actividad 40% 36% 38%
Paro 32% 33% 32%
Personas sin discapacidad
Actividad 82% 71% 77%
Paro 23% 25% 24%

Fuente: SEPE. El empleo de las personas con discapacidad 2016

  • Como se observa, la participación de las mujeres con discapacidad en el empleo (36%) es 4 puntos porcentuales inferior a la de los hombres (40%). En otras palabras, el 64% de las mujeres con discapacidad en edad laboral no tiene empleo ni lo busca. La cifra se reduce al 60% en el caso de los hombres.

La escasa participación de las personas con discapacidad en el mercado laboral tiene mucho que ver con el arraigo cultural, que pesa especialmente en el caso de las mujeres. Factores como la sobreprotección familiar, una educación segregada o la falta de alternativas formativas reales, alejan a la mujer con discapacidad del mundo del empleo, de modo que en muchos casos optan por cobrar una prestación, aun teniendo habilidades y potencial para trabajar”- destaca Mesonero.

  • Por otra parte, la tasa de paro femenina en las personas con discapacidad se sitúa en un 33%, 8 puntos porcentuales por encima de la del resto de las mujeres en el momento de realizar el análisis y superando ligeramente a la de los hombres con discapacidad (33%). Además: “esta cifra de desempleo no es representativa de la totalidad de mujeres. Aquéllas que tienen discapacidad intelectual tienen una presencia exigua en el empleo y particularmente en la empresa ordinaria. Se estima que su tasa de paro puede llegar al 90%”- comenta Mesonero.

Sin embargo, donde las desigualdades se vuelven más patentes es en el ámbito de la contratación. Según los últimos datos del SEPE, sólo el 39% de los contratos firmados por personas con discapacidad en 2016 fueron para mujeres, mientras  que los hombres rubricaron un mayoritario 61%.

Mujeres “monoparentales”: víctimas de la economía irregular

El desempleo también tiende a cronificarse en el caso de las mujeres al frente de una familia monoparental. Las cifras hablan solas: un 53% supera los 2 años de búsqueda de empleo mientras que un 16% lleva entre 1 y 2 años desempleada. En total, casi 7 de cada 10 (69%) es desempleada de larga duración, cifra 15 puntos porcentuales superior a la del resto de las mujeres (55%).

Además, un 18% de las mujeres encuestadas afirma tener algún tipo de ocupación, pero sin contrato laboral, o, lo que es lo mismo, trabajar en la economía irregular.

Según Francisco Mesonero: “el desempleo de larga duración puede conducir a muchas personas a priorizar la urgencia en la consecución de ingresos por encima de la legalidad en sus formas de obtención. Este tipo de empleos concentran a muchas mujeres que trabajan principalmente en la hostelería, la atención a personas dependientes y/o servicio doméstico, uno de los menos regulados. Sin entrar a valorar las nefastas consecuencias que la economía irregular tiene en la globalidad del país, genera una preocupante desprotección al trabajador en todos los ámbitos (médico, económico, laboral), conduciendo directamente a la precariedad y a la exclusión social”.

Mujeres víctimas: el desempleo perpetúa la violencia de género

Si a menudo, las mujeres víctimas de la violencia de género encuentran obstáculos para reconocer su situación, pedir ayuda y, en última instancia, denunciar, cuando además se encuentran desempleadas, las dificultades se tornan mayúsculas: la dependencia económica del agresor, unida a una merma de autoestima, les conduce directamente al temor a verse solas y sin recursos. En consecuencia, no reconocen su situación y la violencia de género se perpetúa en el tiempo.

El informe Un Empleo Contra la Violencia, elaborado por la Fundación Adecco, ha profundizado en los motivos que frenan a una mujer víctima a denunciar, obteniéndose los siguientes resultados: 7 de cada 10 destaca el desempleo o la situación de precariedad como razones de peso

En este contexto, es vital acercar el empleo a las mujeres víctimas de la violencia de género, atendiendo a los siguientes argumentos:

  • El empleo proporciona autonomía e independencia económica, ayudándoles a romper el vínculo con su pareja.
  • El empleo incrementa su confianza en sí mismas, al sentirse parte productiva de la sociedad, mejorando su autoestima y fortaleza para poner fin a la situación.
  • El empleo amplía su círculo social, permitiéndoles conocer nuevas personas, así como fortalecer su red de apoyos.
  • El empleo posibilita desconectar del ámbito familiar y descubrir nuevas motivaciones.
  • El empleo se convierte en el mejor mecanismo preventivo para evitar que la situación de violencia se vuelva a producir en el futuro.

 

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Voto de conciencia… o a conciencia…

 

Escucho una y otra vez en estos días eso del voto en conciencia. Se han llenado miles de líneas con ese término, y todos lo tenemos en la boca, repitiéndolo sin cesar, sin fijarnos, creo, en lo que estamos diciendo, y a quien aplicamos ese término.

El político tiene la obligación de ordenar la realidad en la que vivimos y ponerla en marcha acorde con los mandatos que han depositados sobre ellos los ciudadanos. Su trabajo es desde luego, normativo y casi siempre, debido a esa praxis se aleja mucho de la filosofía, que es a la que atañe un término tan profundo y tan denso como la palabra conciencia.

Casi ningún político es filosofo, demasiada inmediatez en sus acciones, en muchos casos apresuradas por el estrés de la permanencia en el puesto, o por la recuperación de los sitios perdidos, como para tener el tiempo suficiente que requiere la filosofía. Para un político el peso de la conciencia, o de eso que llaman la ‘voz de la conciencia’, para centrar más la situación, es muy liviano, hay muchos hechos en la historia de la humanidad que lo demuestran, y desde luego siempre es comparativo con otras servidumbres, en la que esa propia conciencia termina por diluirse, convirtiéndose en solo una palabra, que ‘decora’ espléndidamente bien cualquier acción política controvertida que vaya a tomarse.

Lo cierto es que para un político, en la mayor parte de los casos, no es necesario que su conciencia apruebe una determinada acción, cosa que desde luego no ocurre en el caso de un filósofo, porque es condición ‘sine qua non’ haber antes dedicado un tiempo a cultivar eso que llamamos conciencia. Una conciencia supeditada a otros intereses pierde totalmente la esencia del significado del término, y desde luego hay que pasar por un proceso, en muchos casos doloroso y profundo, donde el sujeto tiene que cultivar sus sentimientos, tiene que llegar a un gran desarrollo de la fortaleza moral y sufrir una catarsis personal, que tal y como concebimos a un político, está muy lejos de definirlo, y que probablemente, muy pocos políticos españoles y también de otros países hayan pasado por ella.

Hay una tendencia generalizada a confundir conciencia con preguntas sin respuesta y tribulaciones. Eso es un error. Para que la voz de la conciencia pueda hablarnos y que nosotros la entendamos, y sepamos exactamente qué es lo que debemos hacer en función de ese eco interno que escuchamos, hay que recorrer un camino, que estoy segura que muy pocos diputados, tanto del PSOE, como del PP y otros partidos que conforman el Congreso hayan recorrido. Así que eso que decía con tanto interés la Señora Valenciano sobre la votación secreta y en conciencia que ayer se produjo en el Congreso de los Diputados es, como en la mayoría de los casos, pura retorica vacua o política de gestos.

Poner límites a una vida que empieza ya sea en plazos o en supuestos es algo que es muy difícil de delimitar, muy complicado de sintetizar, y que muchos de los ciudadanos y ciudadanos que asistimos silentes a ese debate tan ‘político’  y tan poco ‘filosófico’ que se ha suscitado con la ley del aborto, no llegamos siquiera a comprender y apenas, como yo, si entendemos hasta donde llega cada uno con sus posiciones, pues si lo sacamos de ese contexto en el que la palabras vida, madre, mujer o derechos se diluyen y se funcionalizan, nos damos cuenta que, en el fondo poco importan los conceptos, y si que importa la instrumentalización de esos conceptos.

Quizás los unos y los otros, deberían, hoy el día después mirarse sus conciencias, y pensar si cada uno de ellos ayer votaron en conciencia, o tal vez lo que hicieron fue votar a conciencia de perpetuarse, dejando a un lado la profundidad del asunto, si, ese asunto de la vida, que tienen entre manos.

Que fuera secreto, es otro matiz a considerar, pues la conciencia cuando está bien cultivada y bien formada, da gusto verla, de lejos y de cerca, y no hay ninguna necesidad de esconderla, ni de taparla, ni ocultarla.

Creo que el espectáculo de ayer fue muy definitorio, aunque hubiera preferido personalmente, que no hubiera sucedido, o tal vez, es mejor que estas cosas pasen, así sabemos a qué atenernos.

Son las doce de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 12 grados

La Milonga de la Igualdad

No me da tiempo de nada últimamente. Tengo este blog desatendido y no encuentro el momento de escribir cinco frases seguidas, si no es para cosas de mi trabajo, que allí si que escribo, tal vez tanto que llego seca a casa.

Pero hoy mientras preparaba el programa de Ellas Pueden de la semana que viene me ha empezado a rondar una y otra vez una idea en la cabeza, y cuando la idea va y viene, y vuelve a ir y a venir, y así una y otra vez, es la señal de que hay que escribirla para que cese el ronroneo, y sobre todo venga el desahogo, porque entre otras cosas para esto sirve este blog.

¿Y cuál es esa idea que lleva todo el día perturbándome con su recurrencia?… Pues bien, va de igualdad, o mejor dicho de desigualdad, y sobre todo de “motos bien vendidas”

Y es que, a nosotras las mujeres nos han vendido la moto –sin ruedas, ni manillar- de que somos iguales, que por fin esa tan buscada igualdad a lo largo de los siglos, ha llegado, aunque ni lo estemos notando, ni nos demos cuenta de lo iguales que somos a los hombres. Pero lo peor de todo es que nos lo estamos creyendo, y lo mejor de todo, que el problema de que no seamos capaces de triunfar en ese “supuesto” plano de igualdad, la tenemos nosotras. Toma ya¡¡¡

Así que vamos a ir aclarándonos, porque lo de la igualdad es M E N T I R A. No existe tal igualdad. Para empezar no ganamos lo mismo, a igual trabajo igual salario, no se cumple en el caso de mujeres. Tampoco tenemos las mismas oportunidades que ellos, a nosotras siempre hay algo  que nos resta. Además en muchos casos tenemos que elegir entre subir en nuestra vida profesional y atender a nuestra familia, porque si nosotras no lo hacemos, no lo haría N A D I E, y como no somos unas desaprensivas, no somos capaces de dejar a nuestros hijos sin comer, o solos, por triunfar en nuestro trabajo, ya que E L L O S, no E S T A N para esos menesteres. Cuando por la noche nos sentamos reventadas frente al televisor, en las múltiples tandas y tandas de anuncios, nos hinchamos de ver a mujeres poniendo el friegaplatos, abrillantando los baños, sujetando botes de lejía, cocinando pollos que vienen en bolsas, untándose de mil cremas con el recuerdo perenne de que nos hacemos viejas – y eso debe ser malísimo en el caso de las mujeres- , ingiriendo cualquier tipo de fibra adelgazante, y en otros casos laxante, y ahora por estas fechas – que mira que me deprime- a niñas ( en el futuro serán mujeres) acunando y meciendo muñecas … y en ninguno, o casi ninguno de esos supuestos, aparecen    V A R O N E S.

Y puedo seguir un rato más con otros temas, como por ejemplo las alusiones de los compañeros cuando estas en plena discusión por unos presupuestos, y que cuando ve que le vas ganando por la mano, te suelta eso de “A ver guapa”, o la del otro que le apoya con lo de “¿Cómo dices bonita?”, cosa que a la viceversa nunca sucede, porque si sucede y le dices bonito o guapo a un tio en medio de una reunión, el resto te empiezan a mirar como si fueras un pez. ¿Os habéis parado a pensar porque ellos dicen con naturalidad “mi mujer” y sin embargo tu cuando dices “mi hombre” te miran como si fueras una ordinaria?

Y no voy a hablar de relaciones sexuales porque me enervo… ellos y su poderío, basado en coleccionar mujeres, como si de bibelots se tratara, y a más mujeres, más interesante el tío, vamos casi a la altura de héroe mitológico, y sin embargo, ellas, cuando hacen lo mismo, lo más fino que se les llama es promiscuas, y de ahí para arriba, pasando por golfa, y llegando a puta en la mayor parte de las ocasiones.

Como veis eso de la igualdad es el cuento del siglo. Ni hay igualdad ni nada que se le parezca. Obviamente las leyes y la Constitución, están ahí como uno de esos buenos bargueños que decoran el salón, pero que no sirven para nada pues los cajones hace mucho que ya no se pueden abrir, porque eso de que no habrá discriminación por razón de sexo, etc, etc, es lo mismo que lo de que todos tenemos derecho al trabajo o a una vivienda digna, que hay que ver lo bonito que queda escrito, pero que a la hora de la verdad hay seis millones de personas sin trabajo, y mucha gente sin un techo con el que cobijarse, pues lo mismo sucede, lo mismo, con eso de la igualdad.

Así que deberíamos darnos cuenta de que hay mucho de milonga en todo esto de la igualdad, que hay mucho de aparato publicitario conveniente, y que hay  mucho atrezzo , y mucho uso de esa igualdad supuesta para decorar actos políticos, pero a la hora de la verdad, de momento nada de nada. Así que, más que quejarnos, que ese no es el camino, conviene que como primera medida que nos demos cuenta de lo que pasa, y como segunda, nos pongamos manos a la obra para ir solucionando esta farsa y convertir esas leyes que se suponen que protegen nuestros derechos en realidad social.

Son las once de la noche. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 2 grados.

#8M ¿Vale para algo este despliegue de medios en el Día Internacional de la Mujer?

día de la mujer

El día 8 de Marzo se celebra, como ya viene siendo habitual el Día Internacional de la Mujer, y son muchos los actos que, ya preparan las diferentes administraciones para recordarlo un año más: charlas, conferencias, exposiciones, eventos de todo tipo, hasta marcas comerciales se “implican” en este acontecimiento, aprovechando el tirón que tiene esta fecha.

Pero… ¿Vale para algo este despliegue de medios? O tal vez ¿Estamos ante una puesta en escena que solo sirve para maquillar la dura realidad que vivimos las mujeres en el mundo?

Lo que está claro, es que una vez que pasen estas “celebraciones”, la próxima semana si nos fijamos un poco, veremos que siguen patentes las discriminaciones por sexo, que la mujer sigue permaneciendo en la sombra en otras sociedades menos avanzadas que la nuestra, que una mujer tiene un salario un 17 por ciento menos, como media, que un hombre en el mismo trabajo, que la violencia machista sigue siendo el pan nuestro de cada día, que las mujeres siguen sin avanzar hacia puestos de responsabilidad en las empresas, y que por mucha celebración que haya, los consejos de administración de las grandes empresas continúan decorados por muros de corbatas.

 

Luego tenemos a los políticos, a los que se les llena la boca, con eso de la igualdad de la mujer, obviamente de cara a la galería, porque en lo que llevamos de legislatura, no hay ni una sola proposición de ley por parte de sus señorías, que indique su preocupación por la brecha de género en nuestro país. Si tanto les emociona nuestra causa ¿Por qué nadie propone una iniciativa parlamentaria para que a igual trabajo, el salario sea el mismo para hombres y mujeres?

Ah¡ Eso son palabras mayores… eso ya es mucho decir… No, de eso nada, es mucho más cómodo hacerse la foto de rigor, rodeado de señoras y soltar cuatro o cinco discursos grandilocuentes sobre lo importante que es la mujer en la sociedad y los “grandes avances” que hemos tenido en los últimos tiempos, siempre gracias a “ellos”. Y luego, si te he visto no me acuerdo…

No pasa un día en el que no escuche o lea, algún comentario machista sobre alguna mujer para hacerlas de menos, o simplemente insultarlas. Fijaros en esta lista que a continuación expongo:

Jesús Ferrera, PSOE, Huelva sobre la Ministra Báñez: “estaría mejor haciendo punto de cruz en San Juan del Puerto que al frente de un Ministerio de tanta relevancia para la situación por la que atraviesa España».

Toni Cantó, UpyD: “La mayoría de las denuncias por violencia de género son falsas”

José Manuel Castelao, Presidente del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior: “las leyes son como las mujeres, están para violarlas”

Alberto Ruiz Gallardón, Ministro de Justicia: “la libertad de la maternidad es la que hace a las mujeres auténticamente mujeres”

Rafael Sánchez-Acera, PSOE Alcobendas sobre una concejala: “Muchas… has tenido que chupar para estar donde estás”

Javier León de la Riva, alcalde de Valladolid sobre la ex ministra Leire Pajín: “una chica preparadísima, hábil y discreta, que reparte condones a diestro y siniestro. Cada vez que veo esa cara y esos morritos pienso lo mismo, pero no lo voy a decir”, “No creo en las paridades, me parecen paridas” o haciendo referencia a la ex ministra de Defensa Carme Chacón “señorita Pepis vestida de soldado”

José María Aznar,ex Presidente del Gobierno de España, cuando Marta Nebot le quiso preguntar en una rueda de prensa, este, por toda respuesta, le colocó un bolígrafo en el escote

Y ya en plan histórico, recuerdo a Manuel Fraga hablando de la que fuera portavoz socialista de Educación en el Congreso, Clementina Díez: “Lo único interesante que esa señora exhibió fue su escote” o Alfonso Guerra cuando “soltó” aquello de “Hay que convivir con la economía sumergida como con algunas mujeres. No se las puede eliminar”

No nos hace falta, ni una semana, ni un día, ni una hora para darnos cuenta de que algo sigue yendo mal en este asunto de la igualdad. No se están tomando verdaderas medidas, y además aquellos que nos representan, desde luego, son los primeros en ponernos palos en las ruedas, y todo lo que veo y siento, en estos días, es puramente decorativo, “engatusante”, maniobras de distracción para mantenernos entretenidas durante estas fechas que algunos aprovechan para “salir en la foto”, y luego, de nuevo, dejarnos de lado, fuera de los círculos de poder del hombre, o a los que solo entran, las que ellos quieren y les conviene, porque, en el fondo de la cuestión está latente el espíritu de esta frase, que escuché hace bien poco: “Habéis llegado hasta donde estáis porque no nos ha quedado más remedio”. Por supuesto quien la dijo es un varón.

Son las diez menos cuarto de la mañana. Llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 13 grados

 

 

 

 

 

Cierre ONU Mujeres: No somos un juguete en vuestras manos

 

La creación de la  red de oficinas ONU MUJERES en distintos países ha sido una de las prioridades de la directora ejecutiva de ONU Mujeres, la ex presidenta chilena Michelle Bachelet. Estas oficinas se dedican recabar  información de las políticas y prácticas de los distintos gobiernos en materia de igualdad y violencia de género,  y favorecer la cooperación institucional. Además funcionan como dinamizador de recursos económicos para proyectos y rinden cuentas sobre sus resultados. En nuestro país, la oficina de enlace llevaba abierta desde 2007, cuando la igualdad tenía menor rango en Naciones Unidas y se repartía entre cuatro organismos -incluido Unifem-. Este organismo internacional dependiente de la ONU trabaja por la erradicación de la violencia de género y por la participación igualitaria de las mujeres en la construcción de la paz, las decisiones políticas, la economía y la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, aplicando la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) ratificada por España en 1983, su Protocolo Adicional ratificado en 2000 y la Plataforma de Acción de Beijing de 1995.

Dicho esto, es lamentable y altamente sospechoso, la invitación del gobierno de España a ONU mujeres para que proceda a cerrar sus oficinas, y la justificación, que desde luego dista mucho de la realidad, la daba desde la Secretaría General de Cooperación del Ministerio de Exteriores, su responsable Gonzalo Robles: “ONU Mujeres tiene sentido en los países donde tiene que impulsar políticas que aquí ya existen. Nos parece más inteligente tener a alguien en el lugar donde se toman las decisiones”. Hay que recalcar que es la primera vez que un Estado invita a la ONU a cerrar oficinas en su territorio, sin que medie conflicto alguno.

Parece ser que lo que reside en el fondo de esta lamentable historia, es un lo que algunos llaman un “asunto político”, ya que  dicen que había poca sintonía entre el ejecutivo y la organización internacional. Es decir, que porque como vulgarmente se dicen “no se llevan”, el ejecutivo de nuestro país procede al cierre de las oficinas de un organismo de la importancia de NACIONES UNIDAS.

Creo que deberíamos meditar profundamente esta “salida de tono” del ejecutivo español, ya que los derechos de las mujeres  deben ser defendidos y respetados independientemente de cualquier sigla política, y la inmadurez política que han demostrado con este cierre, me lleva a sospechar que, por lo menos, en algunos ámbitos, no estamos ante un gobierno tan sólido como pretenden demostrarnos.

La oficina ONU Mujeres era un resorte importante en el campo de las políticas de género y de igualdad en nuestro país, y me da igual si el ejecutivo no sintonizaba con la Señora Bachelet, si la mano del PSOE o de Bibiana Aido llegaba hasta esa oficina, o si el PP se quería apuntar una baza contra el PSOE, cerrando la oficina. Hay temas que deben estar por encima de la política de partidos, y los unos y los otros saben que este es uno de ellos, y que no se deben hacer juegos de poder con ellos. Hay otras maneras de hacer las cosas. No somos un juguete en vuestras manos

Son las nueve y media de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 12 grados

Nos felicitamos ¿No?…

You can dance, you can jive, having the time of your life See that girl, watch that scene, dig in the Dancing Queen….

Son las cuatro y media de la tarde del 8 de Marzo de 2012. No llueve en Pozuelo, como siempre, y la temperatura exterior es de 15 grados. Gracias por los mails de felicitación por el Día de la Mujer y gracias por el ramito de violetas, que yo no soy como la Almudena (9 de noviembre suponemos que se llamaba Almudena) de Cecilia, si sé quien me las ha enviado.