Los Doscientos Mil

Leerse todos los días de continuo cientos de informes y estadísticas sirve para mucho, si una es capaz de digerirlos. Y hoy, viernes, que tengo “un clarito” he terminado de hacer esta digestión más que pesada de un montón de papeles relacionados con las previsiones que tiene, o que se prevé que tiene el gobierno, para los funcionarios públicos y para las empleados públicos, que por cierto no es lo mismo.

El caso es que después de terminar estas lecturas “tan apasionantes” (mejor me vendría leer a Salgarí, que siempre me gusto eso de las aventuras) se me ha puesto un poco el vello de punta, porque el tema no pinta bien.

Cuando empezó la crisis fuimos informados que había un excedente de 400.000 empleados públicos, y poco a poco la administración ha ido “evacuando”. Ahora mismo de esos 400.000 quedan ya “solo” 200.000, que probablemente estén a punto de salir, para poder así cerrar las previsiones del gobierno.

Para llevar a cabo esto de los 200.000, hay que tener en cuenta algunas cosas. La primera es que no van a ser funcionarios públicos, ya que al haber entrado por oposición, no pueden ser despedidos de sus puestos, ahora eso sí, me temo que la intención del gobierno es la de no convocar, por lo menos durante el próximo 2013, ninguna oposición, salvo en cuerpos de seguridad del estado, donde realmente no pueden evitarlo, por la necesidad del servicio. Dice el gobierno que la tasa de reposición será de un 10 por ciento, es decir que por cada 10 funcionarios que se jubilen, solo se convocarán oposiciones para 1 o 2, a lo máximo.

El tema de los empleados públicos es distinto, y me temo que ahí es donde se va a hacer la criba, sobre todo en los que tienen contrato laboral, de hecho la tendencia al despido está claramente en este sector. La Asociación de Grandes Empresas de Trabajo Temporal, en su informe del mes de noviembre publicaba que el perfil del empleado público que se despide es hombre, de una edad comprendida entre los 25 y 45 años, y con contrato temporal en ayuntamientos y comunidades autónomas. Los más afectados hasta ahora han sido obviamente donde más “sobraban” y donde el presupuesto había que ajustarlo más: Castilla – La Mancha esta a la cabeza de esos despidos. Hay que tener en cuenta que el 25% de las personas que trabajan en esa comunidad autónoma lo hacían para el sector público. Allí el tema de la reducción ya está en marcha, pero sin embargo en otras comunidades aun no ha empezado esa criba, y no les va a quedar más remedio que hacerla, pues los números no cuadran

Además está el colectivo de los interinos, que también van a ser objeto de esta disminución de los empleados del sector público. Sin embargo aquí se da una peculiaridad, ya que el interino está contratado para cubrir el puesto de un funcionario o de un empleado público, a estos solo se les puede despedir, según ley, si el funcionario o el empleado público vuelve a su puesto o bien, si se amortiza ese puesto. En el primer supuesto va a ser muy difícil despedirlos, en el segundo supuesto es tremendamente sencillo, y de hecho ya se está llevando a cabo, salvo en el sector sanitario donde los profesionales escasean.

Lo cierto es que cuando escuchamos que a principios de 2013 habrá en nuestro país ya más de 6 millones de parados tengo que entender, que visto lo visto y leído lo leído, es que esos 200.000 empleados públicos son los que van a incrementar la estadística. Así que si eres empleado público y sobrevives a esta criba que está a punto de llegar de DOSCIENTOS MIL, estás salvado, pero por si acaso vete mirando algo, porque los números de la crisis es lo que dicen, y no es que una tenga una bola de cristal, como he dicho muchas veces, pero si hilas todos los informes, las declaraciones del gobierno, los  números de la crisis, el hecho de que el sector privado no da para más despidos ya, las informaciones que vienen de Bruselas, y demás datos, llegas a la conclusión, que desgraciadamente esto es lo que hay.

Otro día escribiré sobre el tema del incremento de los pensionistas (porque en este asunto tampoco salen las cuentas para la sostenibilidad del país) que están a punto de llegar a los nueve millones, que unidos a los seis millones de desempleados hacen la bonita cifra de 15 millones de personas que no trabajan ( no cuento a los estudiantes… porque si no me iba a empezar a poner aun más nerviosa), supone si no me equivoco el 31 por ciento de la población. Glups¡¡

Es la una y cuarto de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 14 grados.

Postpost: Para aclarar ciertas dudas de algunos compañeros que no dejan de preguntarme ¿Qué va a pasar? … Yo lo veo así, ojalá me equivoque…  Esto lo ajustan en el primer trimestre del 2013, de otra manera no podrán seguir adelante

Hablando de recortes

Esta claro que dadas las circunstancias económicas que estamos viviendo, hay veces que no queda más remedio que, en las empresas, ir a una reducción de costes para poder sobrevivir. Pero el pánico y las prisas no son buenos aliados, y hacer un recorte en una empresa como reacción inmediata, sin una planificación previa, que obviamente lleva su tiempo, solo puede llevar a una solución equivocada, que perjudique en vez de beneficiar a la empresa, y lo que es peor la deje tan tocada, que haya que llegar a eso tan grave llamado cierre.

La experiencia nos demuestra que aquellas empresas que tomaron una decisión equivocada al hacer recortes de personal y de presupuesto, tienen una dirección incapaz, con muy poca visión empresarial, y que no tienen cintura para aguantar la presión provocada por el miedo y por la crisis. Porque nada es para siempre, y aquel que mantiene el barco a flote, posiblemente navegando a menor velocidad, sobrevive, y aquel que quema sus naves se convierte en pasto de los peces.

Las miras a corto plazo no son buenas, y cuando se plantee un recorte hay que pensar como poco a 10 años vista, y eso solo lo da el knowhow  y la experiencia.

La pregunta más importante que se tienen que hacer los gestores ante situaciones como esta es ¿Quiero seguir, o quiero tirar la toalla? ¿Voy a trabajar con miedo, o voy a trabajar con riesgo? Que son conceptos totalmente distintos…

Pues bien una vez hechas esas preguntas, y si la respuesta es que vamos a seguir, lo siguiente es planificar como se atraviesa el desierto, pasando la menor sed posible y dejando al menor número de gente por el camino, pues cuando en una empresa se despide indiscriminadamente por uno de estos recortes, obviamente se abarata el presupuesto de personal, una solución momentánea, pero se pierde valor y talento, uno de las armas más necesarias para la empresa.

Por eso no conviene empezar la casa por el tejado, y lo primero que hay que poner en marcha es un plan estratégico, en el que se aborde el presente – la situación de crisis – y el futuro de la empresa. Desgraciadamente lo que observo en estos días es que lo único que se contempla en las empresas, incluida la mía, RTVE, son intenciones de despidos que simplemente suponen medidas para reducir costes a corto plazo sin que formen parte de un plan más general. Si mi empresa, RTVE, estuviera cotizando en bolsa, este anuncio de recortes presupuestarios probablemente le llevaría a perder entre un 6 o un 7 por ciento del valor, y eso sería verdaderamente un duro golpe.

Además hay que tener en cuenta siempre al cliente, que es de lo que vive la empresa, y si el recorte se hace de una manera indiscriminada va a afectar de una manera o de otra a la calidad del producto. Cuando se despide a personas que tienen experiencia en las habilidades propias del objeto de la empresa, la calidad del producto disminuye, si o si. Está claro que si una empresa hace desaparecer su equipo de marketing con personas con más de 10 años de experiencia en la estrategia de ventas, y los sustituye por otros trabajadores, obviamente más baratos (porque no se puede quedar sin vendedores)  “los nuevos” ni conocen el producto, ni la agenda de clientes, ni las estrategias de venta de la empresa como los salientes, y eso va en contra de los posibles beneficios.

Otro tema fundamental, en ese plan estratégico que hay que poner en marcha antes de hacer los recortes, es no generar incertidumbre. Y vuelvo a lo mismo de antes, si mi empresa, RTVE cotizara en bolsa, a día de hoy, nuestras acciones estarían por los suelos, pues no hay nada peor para el mercado que la zozobra en las decisiones, la ausencia de directrices, o lo que es peor un rosario de “donde digo dije, ahora digo  diego”, y una trayectoria sin orden ni concierto. Dudo mucho que ninguna empresa pueda mantenerse sin un Presidente del Consejo de Administración o con un presidente rotativo durante, prácticamente cinco meses. Desde luego nuestro ejemplo es un asunto a tratar en las facultades de Economía y en las escuelas de dirección y administración de empresas, porque una de dos o no somos una empresa, o es un verdadero milagro que sigamos a flote. Con lo cual se debería para poder empezar a andar terminar con esa incertidumbre.

En cualquier caso  el posible recorte ha de ser transversal, es decir, que habrá que ir analizando uno a uno los distintos estamentos en los que se apoya la empresa, y ver cómo afecta a futuro. Y desde luego hay que empezar por los gastos no estratégicos, es decir aquellos no están relacionados con la producción y calidad del producto y servicios.  Una vez identificados, habrá que analizar cuáles son las necesidades reales y pensar si es fundamental mantenerlos. Además hay que observar el mercado y buscar proveedores o negociar con los existentes un menor precio en sus prestaciones, pero siempre sin mermar la calidad del producto que ofrece la empresa.

Así que ante un recorte como se nos avecina en RTVE, de más del 20 por ciento del presupuesto, habrá que trasladar inmediatamente ese recorte a gastos no estratégicos, que generalmente suelen producir incomodidad, pero son los que hacen menor daño, tanto a los trabajadores, como a la estructura de la empresa, como a la calidad del producto que se ofrece. La experiencia demuestra que los recortes en gastos no estratégicos pueden llevar no solo a un ahorro, sino a un aumento de utilidades de hasta un 40 por ciento. Esos gastos no estratégicos van desde alquileres, viajes, servicios de comunicación, energía, seguros, representación, vestuario etc… El análisis de cada una de esas partidas y su optimización va a llevar, de seguro a un ahorro a medio plazo.

También deberíamos saber en mi empresa, RTVE si estamos ante un recorte coyuntural o estructural, cosa que desconocemos hasta ahora, pues la información que manejamos es solo que tenemos 204 millones menos en el presupuesto. Esa información es tremendamente valiosa a la hora de la planificación y de la estrategia que debemos seguir.  Si el recorte es coyuntural, lo único que hay que hacer es identificar bien los costes que aun no tengamos comprometidos y que no van a afectar al desarrollo normal de la empresa , pero sin embargo si a lo que vamos es a un recorte estructural, es decir quitar producto o dejar a la empresa minimizada, dedicada solo a actividades puramente esenciales para justificar una pequeña supervivencia , entonces hay que pensar en la inversión en una gestión mucho más complicada, y que requiere su tiempo, cosa que desde luego ni espero, ni deseo, pero que es una posibilidad que desde luego hay que contemplar.

Hay que analizar también los efectos a posteriori que van a tener esos recortes. Por ejemplo, si en una empresa quitamos de un plumazo las comisiones a los vendedores, cuando siempre las ha tenido, vamos a incidir peligrosamente en una fatal de motivación, que ira en detrimento del producto. Así que aquí, en RTVE, me gustaría ver en negro sobre blanco, una batería de los efectos que puede producir ese recorte en el presupuesto, en nuestro caso la falta de motivación iría claramente ligada a una bajada de la audiencia, lo quieran ver o no.

Otro asunto muy importante, ante un recorte de este tipo, es perder la perspectiva de lo que somos. ¿Cuánto valor estamos generando? ¿Qué tipo de valor es? ¿Cuánto estamos gastando en generar ese valor? Porque hay que medir, y de eso hay gente que sabe mucho más que yo, la relación entre el valor que tenemos para la sociedad y el gasto que le supone a la sociedad que generemos ese valor. Creo que a día de hoy esa relación calidad precio para el ciudadano español es bastante pequeña. Me parece que 19 euros anuales por ciudadano. No se, no me parece mucho. Así que tal vez el recorte, no sea tan urgente, aunque si que haya que hacerlo.

También hay que hacer un análisis de los gastos de lo que podemos llamar lujo, viajes innecesarios de representación donde las delegaciones son de grupos demasiado nutridos, campañas de promoción y publicidad innecesarias y con un alto coste, pues una marca como RTVE, que está bien afianzada en el mercado y que además no tiene competencia, no necesita esa potenciación, ese valor añadido que supone la publicidad de la marca. Pero lo que si es un verdadero lujo para mi empresa, o para cualquier otra empresa, es la ineficiencia por falta de optimización de recursos. Hay que focalizar los recursos en el verdadero objeto de la empresa, y en los que no tenemos competencia, que hoy por hoy es el servicio publico, acompañado por entretenimiento de calidad. Incidiendo en la optimización de ese área es la única manera de asegurar el éxito. No se puede trabajar ni en radio ni en televisión, en momentos de crisis, con los parámetros de prueba-error, pues eso incrementa los costes, y como decía alguien por ahí, los experimentos mejor con coca-cola, ya que no se puede perder ni un solo céntimo del presupuesto.

Y por ultimo y lo que es realmente vital es que la empresa no puede olvidarse de las personas que la forman, las que están haciendo la empresa, en este caso RTVE. Nadie mejor que ellos conocen donde se pueden ahorrar costes, porqué hacen el día a día de la producción, porqué saben de donde, como, cuanto  y cuando se puede recortar, pero desde el primero hasta el último. Y por cierto, hablando de los primeros, es también fundamental dar ejemplo, no se pueden pedir sacrificios a los trabajadores, si los directivos, o las estrellas, o los que más ganan – pongámosle el nombre que sea- no están dispuestos a hacerlos ellos los primeros. Y aunque algunos crean que esto es solo una política de gestos, nada más lejos de ello, pues en la política del recorte, el ejemplo de los de arriba también genera eficacia.

Habrá que hacer muchas más cosas, entre ellas un cronograma con los tiempos bien marcados, un plan de comunicación de crisis, pues que duda cabe que una empresa con un recorte de un 20 por ciento del presupuesto, con posibilidades de ir a más, está inmersa en una crisis, y en ese plan elegir cuidadosamente el mensaje y los portavoces, que hablarán todos con el mismo mensaje, claro y conciso, y en la misma dirección.

En fin, esto solo es un post, un poco más largo de lo habitual, pero no da para más, ni yo soy quien va a solucionar este asunto del recorte presupuestario en RTVE, pero desde luego tendrá que ir en esta dirección, pues lo que os estoy contando, no es que haya venido el Espiritu Santo, a soplarme la ciencia infusa, es de libro, y utilizando de nuevo el vocabulario eclesiástico, doctores tiene la iglesia, que pongan en marcha todo este entramado de medidas.

Claro todo esto suponiendo que seamos una empresa, que tengo que partir de ahí, porqué si no somos una empresa ¿Qué demonios somos?

Son las once de la noche. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 10 grados. Tal vez piensen que quien soy yo para escribir todo esto, pues no soy ni más ni menos que nadie, pero digamos que  llevo mas de 40.000 horas, así a bote pronto, trabajando, observando, estudiando y desarrollando en mi empresa, RTVE. Dicen los entendidos que con más de 10.000 horas dedicados a un tema eres ya un experto, yo no podría decir tanto de mi, pero de esto de la radio televisión pública creo que algo, o más que algo, entiendo, y eso que mi gran duda es la de Hamlet ¿Ser o no ser (una empresa)? He ahí el dilema… en este caso, sustituyamos dilema por problema… Que paséis buena noche…

 

Viernes de Reforma

En las empresas andan con las mosca detrás de la oreja, hay un parón general en cuanto a lo que despidos y contrataciones se refiere, porque el viernes, salvo sorpresas de última hora se va a aprobar la tan temida reforma laboral. Si esa la que Mariano Rajoy se refería off the record y que decía que le iba a costar una huelga.

Los agentes sociales no se han puesto de acuerdo, así que el gobierno va a poner en marcha los mecanismos que hagan realidad esta reforma, que desde luego, llega llena de múltiples polémicas. Por un lado el Gobierno va a incluir una indemnización más barata por despido, -de 20 días por año trabajado-, y además hay una simplificación de los contratos, pero no solo un modelo como pretendía de Guindos, ya que parece ser que los sectores que más crean empleo en España, que son la construcción y los servicios, tienen unas características muy especiales, y un solo modelo de contrato, les llevaría a una situación inviable. Tampoco parece que vaya en la reforma laboral el asunto de los minijobs , ya que la Ministra de Trabajo, Fatima Bañez, ha manifestado que ese tipo de empleos son incompatibles con las leyes de trabajo españolas.

El tema de las indemnizaciones por despido, es otro apartado que se va a modificar, y parece ser que la intención es que dentro de estas nuevas directrices de despido, se detalle lo más posible cuales van a ser las causas de despido procedente, para así evitar el uso continuo de los tribunales. También se contemplan los despidos objetivos por causas económicas que llevarían una indemnización de 20 días por año trabajado.

El gobierno, en el Real Decreto que aprobará el viernes (al final no va a ser un proyecto de ley como pretendían las centrales sindicales), va a mantener, a pesar de la oposición de la CEOE, el despido improcedente, rebajando la indemnización de 45 a 33 días.

El Real Decreto no va a tener efectos retroactivos por lo que los trabajadores que en el momento de su entrada en vigor tengan un contrato indefinido van a poder seguir acogiéndose a la indemnización de 45 días por año si el despido es improcedente, este era uno de los grandes escollos con los sindicatos, y parece ser que el gobierno va a ceder en que el real decreto no tenga efectos retroactivos, para así bajar la posible conflictividad social que genere esta reforma laboral.

Son las diez menos cuarto de la noche. Llueve un poquito en Pozuelo y la temperatura exterior es de 10 grados. Pues nada a esperar al viernes.