Crowdfunding: Estamos juntos, hacemos cosas

El crowdfunding, o la financiación colectiva, es otra de las nuevas aportaciones del entorno 2.0, y desde luego puede llegar a suponer una alternativa al crédito bancario. Algo en nosotros está cambiando, y cuando el frio crédito bancario se hace imposible, la inteligencia, y sobre todo la inteligencia colectiva es capaz de desarrollar nuevos entornos para que el dinero fluya, y como consecuencia también de crear un nuevo modelo empresarial o por lo menos de organización empresarial.

La financiación colectiva, como así podemos traducir el crowdfunding (aunque no es muy preciso, pues engloba otras cosas), se rige por los mismos principios que en su momento revolucionaron la comunicación: el hecho de que el emisor y el receptor desaparecían para convertirse todos en emisores y receptores a la vez, pues bien el crowdfunding hace que el consumidor se convierta también en cierta manera en productor y esos roles tan rígidos se vayan diluyendo para hacer que todos podamos llegar a ser consumidores y productores a la vez.

Además este fenómeno del crowdfunding que está empezando a emerger, recibe todo el apoyo de las redes sociales, que a su vez sirven de motor para la interconexión de los intereses, y qué duda cabe, de la potenciación de esos intereses. Muchos deseos individuales, bien “enredados”, y en la misma dirección pueden llegar a convertirse en un hecho real colectivo factible.

El nicho donde ahora está empezando a funcionar el crowdfundign es en el de las organizaciones sociales, proyectos sin ánimo de lucro que necesitan una financiación que no encuentran en el sector financiero, pero no nos engañemos, el modelo es extensible para todos los ámbitos, y más para la pequeña y mediana empresa, y aun más para emprendedores, y además hay que tener en cuenta, que en este tipo de financiación colectiva el control es mucho mayor (cientos de ojos mirando hacia donde se dirige la empresa, el proyecto, y todos conectados) .

Pero además la filosofía del crowdfunding no solo es una cuestión de dinero, de financiación, es algo que va mucho más allá, con una entorno colaborativo respecto al proyecto en sí, en el que cabe, la aportación de talento, de ideas, de trabajo si es necesario, de tiempo, de espacios físicos y virtuales, en fin un asunto esférico, pues lo mires por donde lo mires es bueno y aporta valor, donde estamos creando empresa, mercado, producción y consumo, todo ello interconectado.

Yo de la Banca, empezaría a pensar en este tipo de modelos, pues pudiera ser, que esa intermediación en el crédito desde el frio y desolador  espacio de cualquier sucursal empiece a sentir sus horas bajas, y dé paso a nuevos modelos de hacer la sociedad, como en el caso de crowdfunding, modelos muy distintos y que repartan el poder económico de otra manera. Como decía ayer, el mundo está cambiando y a mi cada vez me gusta más.

Son las dos y media de la tarde. No llueve en Pozuelo, ni por asomo, y la temperatura exterior es de 19 grados (¡¡¡). Un recuerdo especial desde este post a mi friendface Lorenzo Silva, que anda tras un magnifico proyecto de crowdfunding, y a todos ellos que creen como yo, desde hace muchos años, que Internet vino para quedarse.

Atterres.org

 

Un grupo de economistas europeos se alza contra el pensamiento único y la dictadura de los mercados. Un Manifiesto de 26 páginas expone su pensamiento crítico. Ofrecemos aquí la introducción de dicho documento que deja en evidencia que el actual modelo no hace sino “justificar o racionalizar la sumisión de las políticas a las exigencias de los mercados financieros”. Los “economistas aterrados”, están aterrados al constatar que los principios absurdos que erigen al mercado en una especie de divinidad continúan siendo aplicados a pesar del brutal desmentido que entregan la realidad, la crisis, las tensiones sociales y políticas, el desempleo, en una palabra el desastre económico y social provocado por la “libre competencia”:

La reactivación económica mundial, lograda por medio de una colosal inyección de gasto público en el circuito económico (de los Estados Unidos a China), es frágil pero real. Un solo continente se queda atrasado, Europa. Encontrar el camino del crecimiento no es su prioridad política. Europa entró en otra vía: La de la lucha contra los déficits públicos.

En la Unión Europea estos déficits son elevados, es verdad -7% en promedio en el 2010-, pero mucho menos que el 11% de los Estados Unidos. Mientras algunos Estados norteamericanos de peso económico superior al de Grecia, California por ejemplo, están cercanos a la quiebra, los mercados financieros decidieron especular sobre la deuda soberana de los países europeos, particularmente los del sur. Europa está prisionera de su propia trampa institucional: Los Estados deben tomar créditos ante instituciones financieras privadas que obtienen liquidez a bajo precio del Banco Central Europeo. Así, los mercados tienen la llave del financiamiento de los Estados. En este marco, la ausencia de solidaridad europea suscita la especulación, tanto más cuanto que las agencias de calificación juegan a acentuar la desconfianza.

Fue necesaria la degradación de la nota de Grecia por la agencia Moody’s el 15 de junio, para que los dirigentes europeos retomaran el término de “irracionalidad” que tanto emplearon al inicio de la crisis de los subprimes. De este modo se descubre que España está más amenazada por la fragilidad de su modelo de crecimiento y de su sistema bancario que por su deuda pública.

Para “tranquilizar los mercados” se improvisó un Fondo de estabilización del euro, y se lanzaron por toda Europa drásticos, y a menudo ciegos, planes de reducción del gasto público. Los funcionarios son las primeras víctimas, incluso en Francia, en donde el alza de cotizaciones de su previsión será una disimulada baja de sus salarios. El número de funcionarios disminuye en todas partes, amenazando los servicios públicos. Las prestaciones sociales, de los Países Bajos a Portugal, pasando por Francia con su actual reforma de la previsión, están siendo gravemente amputadas. El paro y la precariedad del empleo crecerán forzosamente en los años venideros. Estas medidas son irresponsables desde un punto de vista político y social, e incluso en el estricto ámbito económico.

Esta política, que ha calmado provisoriamente la especulación, tiene ya consecuencias sociales muy negativas en numerosos países europeos, particularmente en la juventud, el mundo del trabajo y los más vulnerables. A corto plazo agudizará las tensiones en Europa y con ello amenazará la propia construcción europea, que es mucho más que un proyecto económico. Allí la economía debiese estar al servicio de la construcción de un continente democrático, pacificado y unido. En lugar de eso, se impone por todas partes una forma de dictadura de los mercados, y especialmente hoy en día en Portugal, España y Grecia, tres países que aún eran dictaduras a principios de los años 1970, hace apenas cuarenta años.

Que se la interprete como el deseo de “tranquilizar los mercados” por parte de gobiernos asustados, o bien como un pretexto para imponer decisiones dictadas por la ideología, la sumisión a esta dictadura es inaceptable, tanto ha dado ya la prueba de su ineficacia económica y de su potencial destructivo en los planos político y social.

Un verdadero debate democrático sobre las decisiones de política económica debe, pues, abrirse en Francia y en Europa. La mayor parte de los economistas que intervienen en el debate público lo hacen para justificar o racionalizar la sumisión de las políticas a las exigencias de los mercados financieros. Cierto, en todas partes los poderes públicos debieron improvisar planes keynesianos de reactivación e incluso nacionalizar temporariamente los bancos. Pero quieren cerrar este paréntesis lo más pronto posible. El software neoliberal aún sigue siendo considerado como legítimo, a pesar de sus patentes fracasos. Éste, fundado sobre la hipótesis de eficiencia de los mercados financieros, plantea reducir el gasto público, privatizar los servicios públicos, flexibilizar el mercado del trabajo, liberalizar el comercio, los servicios financieros y los mercados de capitales, aumentar la competencia en todo tiempo y lugar…

En tanto economistas, estamos aterrados al ver que estas políticas siguen a la orden del día y que sus fundamentos teóricos no son cuestionados. No obstante, los argumentos avanzados desde hace treinta años para orientar las decisiones de política económica europea son desmentidos por los hechos. La crisis desnudó el carácter dogmático e infundado de la mayor parte de las pretendidas evidencias repetidas hasta la saciedad por quienes deciden y por sus consejeros. Ya se trate de la eficacia y de la racionalidad de los mercados financieros, de la necesidad de mutilar el gasto para reducir la deuda pública o de reforzar el “pacto de estabilidad”, hay que interrogar dichas falsas evidencias y mostrar la pluralidad de decisiones posibles en materia de política económica. Otras decisiones son posibles y deseables, a condición, primero que nada, de liberarse del dominio impuesto por la industria financiera sobre las políticas públicas.

Hacemos más adelante una presentación crítica de diez postulados que continúan inspirando cada día las decisiones de los poderes públicos en toda Europa, a pesar de los brutales desmentidos aportados por la crisis financiera y sus consecuencias. Se trata de falsedades que inspiran medidas injustas e ineficaces, frente a las cuales proponemos al debate veintidós contra proposiciones. Ellas no cuentan necesariamente con el asentimiento unánime de los signatarios de este texto, pero deben ser tomadas en serio si queremos sacar a Europa del atolladero.

Falsedad N°1: Los mercados financieros son eficientes.

Falsedad N°2: Los mercados financieros son favorables al crecimiento económico.

Falsedad N°3: Los mercados son buenos jueces de la solvencia de los Estados.

Falsedad N°4: El aumento de la deuda pública resulta de un aumento del gasto.

Falsedad N°5: Hay que reducir el gasto para reducir la deuda pública.

Falsedad N°6: La deuda pública le hará pagar nuestros excesos a nuestros nietos.

Falsedad N°7: Hay que tranquilizar a los mercados financieros para financiar la deuda pública.

Falsedad N°8: La Unión Europea defiende el modelo social europeo.

Falsedad N°9: El euro nos protege contra la crisis.

Falsedad N°10: La crisis griega permitió avanzar hacia un gobierno económico y una verdadera solidaridad europea.

Toda la información en este link : http://www.atterres.org/

Son las ocho de la noche. No llueve en Aravaca y la temperatura exterior es de 4 grados.

Cuento de Invierno

 

Dicen que la nieve desdibuja los paisajes y las realidades, incluso mucho más que la niebla, que lo que hace es difuminarla. Tal vez sea esa nieve, anacrónica caída en Madrid, que debe estar al margen, bien por azar, bien por capricho, de eso del calentamiento del planeta, ha sido lo que ha hecho que durante unos días el paisaje gris de la crisis haya desaparecido de nuestro horizonte.

Tal vez, la crisis sea solo una ficción pasajera, un mal sueño del que cualquier mañana al despertar, solamente nos deje alguna legaña o un poco de sequedad de boca, y tal vez solo sean los banqueros, los poseedores, los que la estén viviendo y que, nosotros los mortales, los poseídos, solo soñamos.

Por eso hoy, en vez de escribir un post al uso, de esos de denuncia, o de protesta, o de rebelión, solo voy a contaros un cuento. Una historia que nos ayude a dormir, o mejor dicho a seguir durmiendo y fabricando el sueño, porque creo, que aun, y a pesar de la nieve, no estamos preparados para despertar.

Y el cuento dice así:

Me llamaron del banco para ver si les podía dejar algo de dinero, que iban muy justos. Les dije la verdad, que en ese momento no me iba nada bien, y que incluso había tenido que malvender la consola del niño. “Va, venga, danos algo, que más vale pedir que robar…”, me insistió el director, un tipo muy majo. Al final me llegó al corazón, y cedí. “Tranquilo, que en cuanto la cosa mejore te lo devolvemos… Ya verás como todos salimos ganando”. El dinero lo doy por perdido, pero me queda la conciencia de haber hecho una buena obra. (Jordi Cebrian)

Son las once y media de la noche. No llueve en Pozuelo pero nevó esta mañana. Hay mucha niebla y la temperatura exterior es de 1 grado. De vez en cuando hay “saltar” de la realidad a la imaginación para poder seguir viviendo.

Postpost: La canción está especialmente dedicada a… ¿A ver si lo adivinais?

Estamos esperando soluciones

Hoy, prácticamente de verdad que se acaban mis vacaciones, pues el puente ha hecho un poco más leve la vuelta al trabajo. Los titulares en la prensa, a la vuelta de este verano, que ha sido como un enorme paréntesis en blanco, donde nada se ha resuelto, hablan y hablan de las medidas de carácter social que parece ser, que el gobierno de Zapatero va a llevar a cabo en los próximos meses, pero a penas cuentan nada de que es lo que se va a poner en marcha para hacer frente a la crisis. Algunos como Marc Vidal con el que compartí una estupenda charla y también cena, junto con El Intermediario y Alana – pues no solo de palabras vive el hombre/mujer- dicen que hay muy poco que hacer, pero yo cada día que pasa veo con más y más tristeza, los titulares como los de hoy sobre los despidos de Ford, General Motors y Seat en nuestro país.

El caso es que no termino de comprender como se pueden anunciar medidas sociales que tendrán que salir todas del dinero publico, si ya a penas queda dinero público. Las arcas del estado están vacías, y a pesar que la crisis ya chirría por nuestras calles, el Presidente ha prometido que las pensiones subirán un 6% , aunque la economía del país no crezca, pero no ha hablado nada, en su puesta en escena de El Bierzo, de cómo vamos a pagar a los cuatro millones de parados que habrá para finales del 2009.

Bien sabéis que creo profundamente en la función social del Estado, y que los impuestos tienen que servir para algo más que para hacer carreteras y hospitales, pero los hechos son patentes, y lo primero que habrá que hacer es remendar la bolsa de dinero público, que tiene un buen agujero por el que se está marchando la poca liquidez que ya nos quedaba, pues de los barros vendrán los lodos, y cuando el sistema “pete”, vendrá la inestabilidad social y además de no tener trabajo, de no tener dinero en el bolsillo para tomarnos una caña, de no poder cambiar de traje por temporada, o tal vez de no tener para comer o para vivir – que aunque suene duro, por el camino que vamos a más de uno le/nos va a tocar- tampoco podremos ni salir a la calle, pues la calle cuando las cosas van mal puede llegar a ser tremendamente peligrosa.

No es pesimismo, no es catastrofismo, es visión de un futuro posible, y aunque el Presidente marque y remarque que el pesimismo no crea puestos de trabajo, lo que hay que ser es realista. Zapatero aun tiene una baza, y si es capaz de dejar de hacer castillos en el aire, y ponerse de verdad manos a la obra, tal vez pase a la historia por haber intentando paliar la crisis que vamos/estamos sufriendo. Lo demás puede esperar, ahora toca pisar suelo y bajar de las nubes. El verá.

Son las diez y veinte de la noche. Hay tormenta en Pozuelo y la temperatura exterior es de 20 grados. Estamos esperando soluciones.

La crisis selectiva

Los bancos extranjeros (extra comunitarios) que operan en España obtuvieron un beneficio neto conjunto de 27 millones de euros en los primeros seis meses del ejercicio, un 161,13% más que el registrado en el mismo periodo del año precedente, que fue de 10,34 millones de
Euros, según reflejan los últimos datos hechos públicos por la Asociación Española de Banca (AEB).

La asociación que preside Miguel Martín incluye en este grupo a ocho entidades financieras, entre las que se encuentran Credit Suisse, JP Morgan, Bank of America, Bank of Tokio Mitshubishi, el Banco de la Nación Argentina, Deutsche Bank Trust Company Americas, el Banco do Brasil y el Citibank NA, aunque este último no figura en los datos de 2007, porque aún no presentaba sus estados financieros en España.

El margen de intermediación conjunto fue de 38,66 millones de euros, un 18,7% más que al cierre del primer semestre de 2007. Según los datos de la AEB, estas ocho entidades bancarias dedicaron 24,36 millones de euros a remunerar a su personal, un 8% menos que en 2007.

En el capítulo de gastos generales, estas ocho entidades financieras dedicaron de forma conjunta 11,86 millones. El margen de explotación, resultado de restar los gastos al margen ordinario, cerró la primera parte del ejercicio en los 34,34 millones de euros, con un crecimiento del 66% con respecto a los seis primeros meses de 2007.

A la hora de analizar estos resultados, conviene no olvidar que las entidades extranjeras a las que pertenecen estos datos no suelen presentar una tendencia estable en sus cuentas, ya que su actividad depende, en buena medida, de los negocios que realicen en España las empresas de sus países de origen.

De este grupo de entidades, el banco que menos beneficio obtuvo hasta junio fue el Banco do Brasil, con 222.000 euros, frente a los 13,57 millones de euros obtenidos por la entidad
Financiera suiza Credit Suisse.

Como veis la crisis no afecta por igual a todo el mundo. Solo nos afecta a los de siempre. Son las diez y media de la noche. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 23 grados. Recordarme, por si se me olvida, que los 33 euros que no me está devolviendo Zapatero, via Solbes, por indicación de Sebastian, pues este mes, por un tema de comas, que no llego a entender me han subido la retención, con igual salario que los meses anteriores, no los invierta en banca extranjera, que ya van “sobraos”, y mira que lloran.

El final del Verano

El folio en blanco, o mejor dicho la pantalla en blanco de nuevo, porque se han terminado las vacaciones. Las vacaciones de todo, porque cuando una descansa lo hace al completo, y vuelvo de Cádiz con las pilas puestas, la felicidad en la cara, y la piel tan oscurecida, que puede que este a punto de cambiar de raza. Pero todo lo que empieza debe terminar, y hay que seguir marcando los ciclos, y entrando en ellos, que cuando se paran, mal asunto.

Podría darle a la tecla con muchos y múltiples contenidos, pues a pesar de haber estado casi quince días, quince estupendos días sin escribir ni una coma, por deformación profesional y personal, cada tarde a la caída del sol, he pensado un posible post con que ilustrar este blog, durante esos días de asueto, pero escatimar tiempo de mi ocio y los “míos”, siempre me ha parecido una traición. Si ya se, que hay gente que vacaciona de una manera sui generis, y nunca desconecta del trabajo. Ese móvil sonando en la playa, o en el golf, o en los restaurantes, en manos de hombres y mujeres “imprescindibles” – vamos eso creen ellos- para la empresa, a mi personalmente me da mucha pena. Y no es falta de responsabilidad. La responsabilidad se mide también en la capacidad de ocio que tiene cada uno, y aunque sean individuos/as – por si Bibiana lo lee- con salarios de 150.000/200.000 euros anuales, la falta de capacidad de disfrutar al margen de las empresas, por lo menos de 10 días de descanso completo, es algo que no me cabe en la cabeza. De hecho yo si fuera alguna vez empresaria – cosa que dudo muchísimo, vamos me parece ciencia ficción- no confiaría en empleados/as que no desconectan nunca. Mal asunto.

El caso es que hay que tocar tierra de nuevo, y escribir, y pensar, y trabajar, y comunicarse, y esta vez lo tenemos bastante fácil, vamos los que vivimos de contar lo que pasa, porque desde luego, para ser finales de Agosto, hay tema para rato. La crisis, la recesión, la desaceleración, o como quieran llamarlo – que más da si da lo mismo- esta ya empezando a mostrar su peor cara. Ya lo decía Marc Vidal en su blog a principios de Agosto, que en Septiembre iban a pintar bastos, y es lo que viene. La inversión va cuesta abajo y con patines, a la deuda externa parece que le den de comer pienso compuesto, pues no para de engordar, y la destrucción de empleo – en la que somos lideres en la UE, menuda vergüenza- se ha asentado y llama a nuestra puerta, diciendo: Hola soy tu amigo el paro, y he venido para quedarme. Mi exiguo patrimonio, ya no es exiguo, es famélico, pues en lo que va de año, así haciendo “la cuenta la vieja” ha perdido un 20 por ciento de su valor – si ya era poco, imaginaros lo que me queda- , y como el mío el de la mayoría de los ciudadanos de este país, que vemos con gran alarma como cada día que pasa, esto se va poniendo más y más negro.

Pero mientras esto sucede y es nuestro drama personal, siempre hay humo para hacer cortinas, y tanto el gobierno como la oposición, que tanto el uno como el otro no saben por donde se andan con esto de la crisis, la recesion, o la desaceleración – vamos a utilizar todas las palabras, para ver si con alguna acierto- están dedicados a hablarnos, a través de sus respectivos gabinetes de prensa, de falacias tales como la financiación autonómica, que es como repartir la nada entre todos, pues nada queda, o mejor dicho como contentar a Cataluña con lo que sea, aunque a los que les toque la nada, que serán a la mayoría, tengan que tener menos que nada – parece un razonamiento complicado, pero si lo lees dos veces no lo es tanto- . También está el tema del accidente de Spanair, una desgracia desde luego, como todo aquello que lleve hilvanada la muerte, pero al fin y la postre es un accidente, y lo que hay que hacer, en vez de montar este circo mediático, con alevosos fines de distracción del paisanaje, es enterrar a los muertos, consolar a las familias, y buscar las responsabilidades si es que las hay, pues a veces los accidentes suceden sin nadie pueda hacer nada, porque las vidas son frágiles y finitas, y por muchas medidas de seguridad, que se tomen, no hay nada que hacer. Pero es también una buena cortina, una cortina de humo conveniente y puntual, pues seguramente dentro de unos meses, y que digo años, nadie hablara de los muertos, ni de los vivos del vuelo de Spanair, y es muy posible que se cierre el tema en falso, culpando al piloto, que para eso esta muerto y no puede defenderse. Eso si mientras, la opinión publica vuelve la cabeza hacia otro punto, dejando de mirar a donde estaba, que parece ser que se estaban “fijando” mucho.

Hasta la nariz de Leticia vale para estos fines distraccionales, pero mientras, algunos de mis amigos no duermen porque han perdido el puesto de trabajo a la vuelta de vacaciones, y otros no duermen tampoco, porque aunque sigan conservándolo, no saben por cuanto tiempo, y vuelven sus ojos hacia las cúpulas de poder esperando una solución que no termina de llegar, porque tampoco estoy muy convencida que quieran darla. Al fin y al cabo, como me dijo un político, en una conversación privada a principios de verano, “la crisis no “tumban” gobiernos, y si no mira a Felipe que tiro “palante” con el país patas arriba – cito textual- , esto hay que pasarlo Marta, y el que venga detrás que “arree”, a nosotros no nos va a faltar el trabajo, y tampoco hay que dramatizar”. Después de la conversación tarde unos días en que la nausea abandonara mi estomago.

Esto es lo que hay, y no es que haya vuelto guerrera, que va, de lo más pacífico, pero las cosas hay que decirlas, por su nombre, y cuando una ve, como la ciudadanía cada vez importa menos, y que lo importante para los que mandan es perpetuarse, y mantenerse bien sujetos a la silla, lo menos que podemos hacer es contarlo, que es mi responsabilidad y no otra, y así tal vez, aunque sigan sin solucionar nada, por lo menos se sonrojen, y tal vez pasen alguna noche de insomnio, como mis amigos los que ya no duermen.

Es la una de la madrugada. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 26 grados. El final de verano… retomamos…