Eduquen a sus hijos y a sus hijas en igualdad #EllasPueden

La pasada semana se clausuraba por orden del gobierno una escuela en China. Esto contado así no tiene el perfil de noticia, pero detrás de este cierre hay una historia bastante penosa y que conviene ser contada.

La escuela está en el noreste de China y se llama Escuela de la Cultura Tradicional de Fushum. Es una centro educativo para mujeres en el que se les enseña “moral”, y sus principios se basan en tres mandatos: Hablar menos, hacer más tareas domésticas y ser obedientes con los hombres.

Todo esto se puede ver en un video que se filtró en la red social china Weibo, en el que se describen como son las clases que se imparten en esa institución, y en el que por ejemplo se puede ver en él, el tipo de “virtudes tradicionales”  que aprenden allí las mujeres. En el video se contempla como la profesora explica a las chicas allí presentes que “las mujeres no deberían esforzarse por avanzar en la sociedad, sino que deberían permanecer siempre en el nivel inferior”. También, esta profesora, anima a las mujeres a que nunca pidan comida, porque lo que tienen que hacer es cocinarla, o que las mujeres deben obedecer incondicionalmente a sus padres, esposos e hijos, y nunca deben discutir cuando se les “regañe”, ni protestar cuando se les pegue. Y por supuesto queda terminantemente prohibido divorciarse.

En esta escuela se ha estado enseñando a las mujeres a tender la ropa, hacer la cama, fregar el suelo y también el inodoro, y en el video se pueden escuchar cosas tan peregrinas como a un maestro declarando que “si una mujer tiene relaciones sexuales con más de tres hombres, el semen se vuelve venenoso y puede llegar a matarla”.  También les expone que si el marido les solicita alguna cosa, la respuesta de la mujer debe ser “si enseguida”. Todo esto que les estoy contando no es fruto de mi imaginación, está pasando en China y es totalmente real.

Estas “clases”,  por llamar a esto de alguna manera,  se llevan impartiendo desde el  año 2011, y la escuela se formó por iniciativa de la Asociación de Investigación sobre la cultura tradicional de Fushum, en defensa de los valores que emanan de la filosofía de Confucio, y  que ha ido creciendo en los últimos años abriendo sucursales por todo el país. Los cursos de moral tradicional basados en la filosofía de Confucio se han multiplicado en China en los últimos años y sus enseñanzas remiten a valores conservadores de obediencia.

El confucionismo, que fue practicado durante la época imperial, se prohibió tras la revolución comunista de 1949.

Sin embargo, tras la llegada a la presidencia de Xi Jinping esta filosofía se ha puesto de moda, al punto que el propio presidente cita a Confucio en sus discursos como referencia patriótica a las tradiciones chinas.

Esta escuela fue clausurada hace unos días por las autoridades chinas ya que alegan, desde luego con buen criterio, que las enseñanzas que allí se imparten van en contra de la “moral socialista”, y visto lo visto han decidido incrementar el control para localizar escuelas e institutos similares en todo el país, pero el daño ya está hecho ¿Cuantas niñas y mujeres habrán pasado por esa escuela y otras similares en la última década? ¿Cómo desaprender lo mal aprendido con esas enseñanzas?

Este caso en China es un ejemplo extremo, y no podemos extrapolarlo de una manera generalizada,  pero es la educación la base más importante del machismo que impera en el planeta, donde millones de mujeres y niñas reciben cada día enseñanzas como estas, que probablemente las dejen marcadas de por vida, “convenciendolas” de que son seres inferiores al servicio del varón.

Cada semana cuando termino el programa de Ellas Pueden en Radio Nacional de España, cito esta frase: “Eduquen a sus hijas y a sus hijos en igualdad”. No es una frase hecha, no es una muletilla al uso, es una realidad, tal vez la más importante con la que hay que trabajar para acabar con el machismo imperante, y desgraciadamente creciente, y conseguir que las mujeres ocupen el sitio que le corresponde, que no es ni más ni menos que el de un igual.

Hechos como este no deben pasar inadvertidos. Si no vigilamos la educación de nuestros hijos e hijas, no solo en casa, sino también fuera de nuestro hogar, si tomamos hechos como este a la ligera, considerándolos una mera anécdota, estaremos contribuyendo a ralentizar la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, y no les quepa duda, que estaremos por tanto retrasando el progreso y el bienestar de toda la sociedad, porque una sociedad que considera a las mujeres como seres inferiores no es una sociedad progresista y de bienestar, es una sociedad mediocre, que alimenta al monstruo del machismo, que al final lleva a la violencia y desde luego infeliz y  tremendamente frustrada. Piensen en ello que merece la pena.

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¿Educamos nosotras en igualdad?

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Saben una cosa

Muchas mujeres cuando tienen conflictos con su pareja, o en su matrimonio, terminan cediendo y cuando lo explican usan una frase demoledora: Lo hice por la paz de mi matrimonio, y en esa frase se engloban cesiones como abandonar un trabajo importante, dejar de llevar a cabo una formación necesaria para su carrera, o dejar de lado una promoción en la empresa para dedicar más tiempo a la familia.

Pero además con esta actitud no solo somos nosotras las que perdemos, también pierden nuestras hijas y nuestros hijos, a ambos les mostramos con esta actitud que lo normal es que cedan las mujeres.

Les estamos enseñando que hay que complacer a los hombres para que una relación funcione, y más cosas que con esa y otras actitudes acrecentamos, como por ejemplo enseñamos a las niñas a rivalizar entre ellas por la pura complacencia de un hombre.

Dice la escritora Chimamanda Adichie que enseñamos a las niñas a que no pueden ser seres sexuales de la misma manera que lo son los hombres. Si tenemos hijos apenas si nos preocupamos  de saber cómo son sus novias, pero sin embargo andamos muy pendientes de cómo son los novios de nuestras niñas, o por ejemplo también, todavía en muchos casos, elogiamos la virginidad de nuestras hijas… Pero elogiamos igual la virginidad masculina?

Nos preocupamos por la forma de vestir de nuestras hijas: todas y todos habremos escuchado más de una vez eso de vaya como va esa niña vestida… parece una fulana… a mi hija no le voy a permitir vestir así… ¿Nos preocupamos de igual manera de cómo visten nuestros hijos varones? Censuramos la vestimenta de un varón si remarca su condición sexual? Me temo que no.

Si seguimos así estaremos enseñando a las niñas a tener vergüenza de ser mujeres, estaremos enseñando a las niñas a ser mujeres que acepten silenciarse a si mismas en pro de la conveniencia de cualquier varón.

El peor problema de la igualdad entre genero esta en nosotros mismos, en cada uno y cada una de nosotras, que en lugar de reconocer como somos de una manera natural y libre, hacemos corsés y estereotipos en los que encerramos las vidas de las mujeres y de los hombres.

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Discriminación de la Mujer: Los datos lo demuestran #Mujeres

desigualdad

Hace unos días el presidente de una organización de empresarios, y les recuerdo que también, de empresarias, generaba una polémica por unas supuestas declaraciones en una conferencia, sobre la situación del empleo en nuestro país y las consecuencias de la incorporación de la mujer al mercado laboral.

Desde esa organización de empresarios, e insisto  también de empresarias, afirmaron que esas declaraciones, que dejaban a la mujer como culpable de la falta de empleo en nuestro país eran falsas. Me alegro de que así lo fueran, pero convendría recordarles a esta y otras asociaciones de empresariales de nuestro país, que en vez de entrar en jardines sobre como solucionar la falta de empleo, con afirmaciones que luego dan lugar a polémica y a malestar, podrían emplear sus discursos en denunciar e intentar solucionar uno de los problemas más acuciantes que sufre la mujer española: El de la discriminación en el mundo laboral

Porque es un hecho demostrado y fehaciente que las mujeres están discriminadas laboralmente. Es un hecho y los datos lo demuestran como por ejemplo el estudio presentado hace unos días por el  centro de estudios de economía aplicada (FEDEA)en el que se analiza la situación de las mujeres en el mercado laboral.

El resultado refleja que “pese a que tienen más formación y nivel educativo sufren discriminación en materia de empleo, salarios y acceso a posiciones de liderazgo” con 10 datos que no dejan lugar a duda.

El Primero es que las mujeres están Mejor formadas que los hombres. Dice el estudio que  “Las mujeres en España tienen más años de educación formal que los hombres.

El segundo dato es que a pesar de estar mejor formadas, ya ven, tienen menos trabajo. El estudio FEDEA cuenta que En España hay 1.642.000 mujeres menos que están trabajando que los hombres.

El tercer dato es que sufren más desempleo. La brecha entre el paro masculino y femenino está volviendo a crecer con la recuperación económica.

El cuarto dato: es que las mujeres acceden a empleos de peor calidad.  1,16 millones de mujeres trabaja actualmente a tiempo parcial aun cuando desearan hacerlo a tiempo completo, más del doble que los hombres.

El quinto dato del informe FEDEA dice que la situación familiar afecta a las mujeres en sus empleos y en la búsqueda de empleo.

El Sexto dato es que  Las tareas domésticas generan desigualdad en nuestro pais. Las mujeres dedican al día 2,5 horas más de media a las tareas del hogar que los hombres, y sin embargo, los hombres destinan una hora al día más al ocio y tiempo libre.

El séptimo dato es que las mujeres están peor remunerada. Esto no supone que ante dos puestos iguales haya esa diferencia. Si no que se explica por la dificultad de las mujeres a acceder a determinados cargos y a la parte variable del sueldo, ahí está siempre la trampa. La brecha salarial crece con la retribución variable.

El Octavo dato, que demuestra esta discriminación, es que  en España el porcentaje de mujeres que tienen una formación mayor que el trabajo que desempeñan, supera en tres o cuatro puntos al de los hombres

El noveno dato es que se observa un menor desarrollo profesional por parte de la mujer. Desde principio de los noventa la proporción de mujeres con capacidad de gestión se mantiene estable en el entorno del 30%. No sube mientras que el de los hombres si

Y el decimo dato del Informe FEDEA es que solo  el 17% de las consejeras de las grandes empresas son mujeres, tasa muy por debajo de la media europea. Una de cada diez ejecutivos de máximo nivel son mujeres y solo el 3% son consejeras delegadas.

Con estos datos a la vista, tal vez las asociaciones de empresarios deberían preocuparse no solo por crear empleo para todos y todas, sino que además, que para eso reciben subvención del Estado,  corregir en las empresas estos 10 datos, que para que engañarnos, son, demoledores. Las mujeres no somos un problema, que quede claro,  pero desde luego y a la vista este informe lo que si  tenemos es un gran problema.

Son las nueve y media de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 6 grados.

Montoro y Wert, la combustión espontanea

Poco a poco se van apagando las luces de Montoro y Wert, mientras a la vez se enciende su llama.  Todos sabemos que siempre hay una parte de los gobiernos que entran en combustión espontánea a lo largo de la legislatura, pero está claro que tanto Wert como Montoro, son de un material altamente inflamable.

La falta de empatía comunicativa del ministro Wert, y su falta de entendimiento de la realidad, y el oscurantismo de Montoro, a la hora de dar explicaciones claras en un tema tan controvertido como el de la Infanta, su DNI y hacienda, con lo locuaz que es algunas veces, han prendido ya la mecha. A no tardar habrá eso que llaman una crisis de gobierno, que no sé porque le llaman crisis, cuando le deberían Sigue leyendo

Tú segrega, que algo queda

Leo con atención el artículo publicado en la revista Sciencie en 2011 The Pseudoscience of Single-Sex Schooling” (“La pseudociencia de las escuelas por sexos”) en el que queda claro que la  segregación en las aulas por sexos dirige a los niños y niñas hacia unos patrones de conducta prefijados por la sociedad  y refuerza el sexismo. Pero como en esta sociedad tiene que haber de todo, en el otro lado, y digo en el otro lado, porque dejo claro que no me gusta la segregación por sexos, están los que defienden este tipo de educación, basándose en que los resultados académicos son mejores.

Las mujeres de mi generación nos educamos en un sistema en el que la segregación por sexos era prácticamente obligatoria. ¿Y porque existía esa segregación? Es muy fácil, los motivos no eran los mejores resultados escolares. Las niñas de mi época teníamos que aprender a ser buenas esposas y madres, ocuparnos de las tareas del hogar, mantenernos vírgenes hasta el matrimonio, y al final casarnos. Eso era lo más importante. A los niños por el contrario Sigue leyendo

Fracaso escolar, fracaso de todos

Si nos fijamos todas las leyes de educación, que desde1985 se han promulgado en nuestro país, vemos que han sido hechas por  el PSOE,  pero también cabe destacar que el Partido Popular no ha derogado ninguna de ellas cuando ha tenido la responsabilidad de gobernar. Además es importante fijarse en que desde el comienzo del siglo XXI, según el  Ministerio de Educación, el presupuesto para educación en nuestro país  ha tenido un aumento  del 76% y se han duplicado las becas e incrementado el gasto medio por alumno. Sin embargo a pesar de estos incrementos económicos, vemos que no se ha paliado el fracaso escolar, y que el nivel cultural de nuestros estudiantes, que está situado en los puestos más bajos de la Unión Europea.

Ahora, estamos asistiendo a un nuevo debate político sobre la educación en nuestro país, y ahí radica el principal problema. Trabajamos una y otra vez, cuando hablamos de educación sobre debates ideológicos de partidos, y por ahí no vamos a ninguna parte. La educación es otra historia, y no puede ser manejada por unos y otros como arma arrojadiza dentro de programas políticos o como moneda de cambio. La educación tiene que estar dentro del marco del esfuerzo, del desarrollo del talento, de objetivos de excelencia como metas, de la evaluación continua sobre la asimilación de los conocimientos que se imparten, por supuesto del respeto hacia aquel que enseña y del que aprende. No tiene porque ser divertida, ni lúdica, algo que escucho incesantemente, pero tampoco pesada o aburrida. La educación es educación y debe residir en saber, ser hábil, conocer y aplicar, y para eso desde luego hay que alejarse de todo lo que hemos visto hasta ahora, y sobre todo generar un pacto entre todos, en la que a partir de ya, los sistemas educativos se diseñen para aprender y enseñar.

Hay que sacar mucha política de las aulas y llenarlas de matemáticas, de lengua, de historia, de cultura clásica, de geografía, de habilidades, en fin… hay que llenarlas para lo que una vez estuvieron pensadas, de conocimiento y de desarrollo de talento.

Mientras, si no enmendamos esta trayectoria tan errática que llevan los sistemas educativos de nuestro país, no habrá mucho futuro para nuestros jóvenes.

Hace unos días comentaba con mi amigo Urrechu, en una de esas sobremesas largas en su “casa”, que si ahora a la edad que tenemos nos dieran la oportunidad de pasar 20 años formándonos, sin más responsabilidad que esa, sería el mejor regalo de nuestras vidas. Pues bien, un joven desde que empieza hasta que acaba su periodo formativo esencial pasa casi 20 años dedicado exclusivamente a esa tarea, ocho horas diarias, cinco días a la semana… tanto tiempo… Así que ¿cómo, después de tan largo periodo seguimos con esos resultados tan desastrosos?  Haceros esta pregunta, porque la respuesta es algo más que tenebrosa.

Desde 1985, fracaso tras fracaso, y ahora ¿lo único que nos preocupa, que genera debate, que nos exalta, que nos desquicia es si la educación se imparte en una u otra lengua? Realmente somos una pandilla de imbéciles… incluida una servidora, que alguna vez también ha entrado “al trapo” de tamaña estupidez. Algo para pensar en ir solucionando rápidamente… porque el fracaso escolar es un fracaso de todos.

Son las dos de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 6 grados.