#EMPLEOPARATODAS: MUJER EN RIESGO DE EXCLUSIÓN EN EL MERCADO LABORAL #8M

El 31% de las mujeres en edad laboral se encuentra en riesgo de exclusión o pobreza

  • El desempleo, la inactividad o la contratación irregular son las principales causas que subyacen detrás de esta realidad, afectando más intensamente a las mujeres mayores de 55 años, con discapacidad, con responsabilidades familiares no compartidas y/o víctimas de violencia de género, entre otras.
  • Las mujeres mayores de 55 años ya representan un 12,6% del total de desempleadas. Este porcentaje constituye un máximo histórico y es llamativo en su comparación con hace una década, cuando representaban el 5,9% del total de paradas.
  • Según Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco: “la mujer mayor de 55 años tiene cada vez más peso sobre el total de desempleadas; en primer lugar por una cuestión demográfica, en un país en máximos históricos de envejecimiento, pero también por una mayor cronificación del desempleo, ante un mercado cuyas necesidades cambian vertiginosamente”.
  • La discapacidad es otro factor que eleva el riesgo de exclusión social de las mujeres, convirtiéndolas, de hecho, en la ficha más débil en el tablero del empleo: su tasa de actividad es la menor y su tasa de paro es la mayor.
  • Las mujeres al frente de una familia monoparental también se ven aquejadas por el paro de larga duración: 7 de cada 10 lleva más de un año sin empleo y un 18% manifiesta trabajar, pero sin contrato o, lo que es lo mismo, en la economía irregular en situación de absoluta desprotección.
  • Por último, 7 de cada 10 mujeres víctimas de la violencia de género destaca el desempleo como un factor que perpetúa la violencia, al ser un freno para denunciar o pedir ayuda.

El próximo 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer. En este marco, la Fundación Adecco, en colaboración con 7 empresas comprometidas (Grupo Red Eléctrica, Gas Natural Fenosa, Endesa, Enagás, Makro, Yelmo Cines y thyssenkrupp), ha realizado un análisis de la situación profesional de las mujeres a las que ayuda a encontrar empleo[1]. Todas ellas se enfrentan a un mayor riesgo de exclusión social, por diferentes circunstancias: discapacidad, edad avanzada, responsabilidades familiares no compartidas y/o una situación de violencia de género.

Según Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco: “históricamente, las mujeres han tenido que enfrentar mayores obstáculos para acceder al mercado laboral, debido a tics culturales relacionados con la maternidad, el liderazgo y otros prejuicios y estereotipos. El hecho de tener una discapacidad o más de 55 años se convierte en una dificultad añadida, incrementando el riesgo de exclusión de las mujeres desempleadas. Precisamente, el empleo se convierte en el factor fundamental de inclusión, en la única herramienta capaz de dotar de la autonomía y realización suficientes como para que estas mujeres normalicen su situación y tengan una vida plena”.

Casi un tercio de las mujeres en edad laboral se encuentra en riesgo de exclusión

Según el informe AROPE (at risk of poverty and inclusión), elaborado por EAPN, un 27,9% de las mujeres en España se encuentra en situación de riesgo de exclusión o pobreza. Este porcentaje se eleva cuando las mujeres tienen edad laboral, hasta un 30,9%.

Pero, ¿qué personas se consideran en riesgo de pobreza y exclusión, según AROPE? Aquéllas que cumplen, al menos, uno de los siguientes criterios:

  • Vivir en un hogar con una renta inferior al umbral de la pobreza (el 60% de la mediana de la renta nacional, fijada en 2016 en 684 euros mensuales).
  • Estar en privación material severa, no pudiendo afrontar, al menos, 4 de los siguientes gastos: vivienda, calefacción, vacaciones, alimentación básica, gastos imprevistos, teléfono, televisor en color, lavadora o automóvil.
  • Vivir en un hogar con baja intensidad de trabajo (inferior a 0,2), definida como la relación entre el número de meses trabajados por todos los miembros de la unidad familiar y el número total de meses que podrían trabajar, como máximo, todas las personas en edad laboral de dicho hogar.

Según Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco: “aunque el desempleo sólo se menciona en el último de los 3 indicadores, es el desencadenante de todas las situaciones de pobreza y exclusión social.  No parece aventurado señalar que, en este 30,9% de mujeres en riesgo de pobreza o exclusión social, en edad laboral, predominan las desempleadas, aquellas que trabajan en situación irregular (sin contrato) o inactivas, con habilidades para el empleo, pero que no trabajan por cuestiones culturales (discapacidad) o responsabilidades familiares”.

La mujer mayor de 55 años: fuerza clave, en máximos de envejecimiento

La mujer mayor de 55 años ha ganado un importante protagonismo en el mercado laboral durante la última década. Así, si en 2007 se contabilizaban 62.900 desempleadas de este grupo de edad, 2017 se cerró con 245.100, lo que supone un incremento del 289%. Esta cifra es muy superior al desempleo de las mujeres de todas las edades, que se ha incrementado un 85% en los últimos 10 años.

Con todo ello, observamos cómo el porcentaje de mujeres mayores de 55 años tiene cada vez más peso sobre el total, representando en la actualidad el 12,6% de las desempleadas, frente al 5,9% de 2007.

Pero, ¿a qué se debe este peso cada vez mayor de la fuerza laboral femenina senior?

  • En primer lugar, a una cuestión demográfica. El envejecimiento poblacional se encuentra en máximos históricos y, cada año, más mujeres van a parar a esta franja de edad. Concretamente y, según el INE, en 2007 se registraban 2,4 millones de mujeres mayores entre 55 y 64 años en España, frente a las 2,9 millones de 2017. A la luz de estas cifras y, por pura estadística, resulta lógico que tengan cada vez más peso sobre el total de desempleadas.
  • En segundo lugar, a una cronificación del desempleo. Gran parte de las mujeres mayores de 55 años se ven abocadas al paro de larga duración, es decir, llevan más de un año sin encontrar una ocupación. Esta situación conduce a las mujeres a una gran desconfianza en el mercado: 8 de cada 10 desempleadas mayores de 55 años cree que no volverá a trabajar nunca, según el informe Tu Edad es un Tesoro, de la Fundación Adecco.

Según Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco: “la mujer mayor de 55 años tiene cada vez más peso sobre el total de desempleadas; en primer lugar por una cuestión demográfica, pero también por una mayor cronificación del desempleo. Ante esta realidad, urge erradicar la discriminación laboral a la que aún están expuestas, ya que nuestra economía no puede permitirse renunciar a una fuerza laboral tan representativa y que va en aumento”.

Un 68% de las desempleadas mayores de 55 lleva más de un año en paro

El 68,3% de las mujeres mayores de 55 años lleva más de un año desempleada. Este porcentaje supera en casi 20 puntos porcentuales a la media: el 50% de las mujeres a nivel general es desempleada de larga duración.

Llama asimismo la atención el hecho de que la mayoría de las desempleadas de larga duración supera los 2 años en búsqueda activa de empleo. Concretamente, un 54%, mientras que un 14% lleva entre uno y 2 años buscando trabajo.

¿Por qué esta cronificación del desempleo entre las mujeres senior? A continuación, analizamos las causas:

  • De la inactividad al desempleo. Con la crisis económica, una gran masa de mujeres, senior, hasta el momento inactivas, decidieron buscar empleo para apoyar a una economía doméstica resentida. En concreto, 2017 cerró con 1.642.800 mujeres mayores de 55 años activas, un 88% más que en 2007, cuando se contabilizaron 825.200. Sin embargo, muchas de las que se iniciaron en la búsqueda de empleo se toparon con la crudeza de un mercado muy competitivo, de modo que al incorporarse al mercado laboral, lo hicieron directamente al desempleo.
  • Prejuicios culturales, que conducen directamente a la discriminación laboral. Se materializan en creencias estereotipadas, como que su valía profesional está obsoleta o que su capacidad de aprendizaje será exigua. Estos prejuicios eclipsan algunos valores que habitualmente están muy presentes en la fuerza laboral senior, y que se convierten en garantes de productividad: madurez, templanza, fidelidad al proyecto, búsqueda de la estabilidad, etc.
  • Desactualización competencias. Habitualmente, la mujer mayor de 55 años se incorpora a la búsqueda de empleo tras largos periodos de inactividad o tras muchos años en la misma empresa. Ello hace que cuando se enfrentan a esta búsqueda, lo hagan con unos recursos y herramientas que ya han quedado obsoletos, en un mercado laboral cuyas necesidades evolucionan a pasos agigantados. Todo ello lleva a que su candidatura no conecte con las empresas actuales. Además, en muchos casos, necesitan un reciclaje profesional, actualizando conocimientos técnicos que conviertan su experiencia en un valor añadido.

Según Francisco Mesonero: “En un país en máximos históricos de envejecimiento, es vital desterrar prejuicios y estereotipos que alejan a la mujer mayor del mercado laboral, ofreciendo las herramientas y flexibilidad necesarias para un mercado más competente e inclusivo. Además, resulta imprescindible reorientar las políticas activas de empleo a la realidad actual, para que vayan alineadas a un objetivo claro de mejora de la empleabilidad y se centren en la formación, en aras de que no se pierda el talento de una masa tan significativa de desempleadas”.

En la misma línea, Mesonero comenta que: “los jóvenes constituyen también una generación clave para nuestro mercado laboral. En este contexto de envejecimiento, todos somos piezas estratégicas para la sostenibilidad de nuestro Estado del Bienestar. El reto es potenciar el intercambio intergeneracional como fuente de riqueza para toda organización, de modo que los senior puedan compartir experiencias y competencias de gestión con los más junior y éstos, a su vez, aporten creatividad y apoyo en la transformación digital, entre otros”.

La mujer con discapacidad: la ficha más débil del tablero

La discapacidad se convierte en una dificultad añadida para las mujeres que buscan empleo, ya que a los prejuicios derivados del sexo (maternidad, posibles incapacidades temporales a ésta asociadas o liderazgo), hay que añadir la discriminación que a menudo experimentan las personas con discapacidad.

Además, tradicionalmente, las mujeres con discapacidad han tenido un menor acceso a la educación, lo que incrementa su riesgo de pobreza y las deja más expuestas a otras situaciones desfavorables como la violencia de género. “Los prejuicios hacia la discapacidad, especialmente cuando es de tipo intelectual, son responsables de la invisibilidad de las víctimas: se cuestiona su credibilidad y numerosos casos de violencia se mantienen en la sombra”- recalca Mesonero.

 

TASAS RELACIONADAS CON LA ACTIVIDAD LABORAL
Tasas Hombres (%) Mujeres (%) Total (%)
Personas con discapacidad
 Actividad 40% 36% 38%
Paro 32% 33% 32%
Personas sin discapacidad
Actividad 82% 71% 77%
Paro 23% 25% 24%

Fuente: SEPE. El empleo de las personas con discapacidad 2016

  • Como se observa, la participación de las mujeres con discapacidad en el empleo (36%) es 4 puntos porcentuales inferior a la de los hombres (40%). En otras palabras, el 64% de las mujeres con discapacidad en edad laboral no tiene empleo ni lo busca. La cifra se reduce al 60% en el caso de los hombres.

La escasa participación de las personas con discapacidad en el mercado laboral tiene mucho que ver con el arraigo cultural, que pesa especialmente en el caso de las mujeres. Factores como la sobreprotección familiar, una educación segregada o la falta de alternativas formativas reales, alejan a la mujer con discapacidad del mundo del empleo, de modo que en muchos casos optan por cobrar una prestación, aun teniendo habilidades y potencial para trabajar”- destaca Mesonero.

  • Por otra parte, la tasa de paro femenina en las personas con discapacidad se sitúa en un 33%, 8 puntos porcentuales por encima de la del resto de las mujeres en el momento de realizar el análisis y superando ligeramente a la de los hombres con discapacidad (33%). Además: “esta cifra de desempleo no es representativa de la totalidad de mujeres. Aquéllas que tienen discapacidad intelectual tienen una presencia exigua en el empleo y particularmente en la empresa ordinaria. Se estima que su tasa de paro puede llegar al 90%”- comenta Mesonero.

Sin embargo, donde las desigualdades se vuelven más patentes es en el ámbito de la contratación. Según los últimos datos del SEPE, sólo el 39% de los contratos firmados por personas con discapacidad en 2016 fueron para mujeres, mientras  que los hombres rubricaron un mayoritario 61%.

Mujeres “monoparentales”: víctimas de la economía irregular

El desempleo también tiende a cronificarse en el caso de las mujeres al frente de una familia monoparental. Las cifras hablan solas: un 53% supera los 2 años de búsqueda de empleo mientras que un 16% lleva entre 1 y 2 años desempleada. En total, casi 7 de cada 10 (69%) es desempleada de larga duración, cifra 15 puntos porcentuales superior a la del resto de las mujeres (55%).

Además, un 18% de las mujeres encuestadas afirma tener algún tipo de ocupación, pero sin contrato laboral, o, lo que es lo mismo, trabajar en la economía irregular.

Según Francisco Mesonero: “el desempleo de larga duración puede conducir a muchas personas a priorizar la urgencia en la consecución de ingresos por encima de la legalidad en sus formas de obtención. Este tipo de empleos concentran a muchas mujeres que trabajan principalmente en la hostelería, la atención a personas dependientes y/o servicio doméstico, uno de los menos regulados. Sin entrar a valorar las nefastas consecuencias que la economía irregular tiene en la globalidad del país, genera una preocupante desprotección al trabajador en todos los ámbitos (médico, económico, laboral), conduciendo directamente a la precariedad y a la exclusión social”.

Mujeres víctimas: el desempleo perpetúa la violencia de género

Si a menudo, las mujeres víctimas de la violencia de género encuentran obstáculos para reconocer su situación, pedir ayuda y, en última instancia, denunciar, cuando además se encuentran desempleadas, las dificultades se tornan mayúsculas: la dependencia económica del agresor, unida a una merma de autoestima, les conduce directamente al temor a verse solas y sin recursos. En consecuencia, no reconocen su situación y la violencia de género se perpetúa en el tiempo.

El informe Un Empleo Contra la Violencia, elaborado por la Fundación Adecco, ha profundizado en los motivos que frenan a una mujer víctima a denunciar, obteniéndose los siguientes resultados: 7 de cada 10 destaca el desempleo o la situación de precariedad como razones de peso

En este contexto, es vital acercar el empleo a las mujeres víctimas de la violencia de género, atendiendo a los siguientes argumentos:

  • El empleo proporciona autonomía e independencia económica, ayudándoles a romper el vínculo con su pareja.
  • El empleo incrementa su confianza en sí mismas, al sentirse parte productiva de la sociedad, mejorando su autoestima y fortaleza para poner fin a la situación.
  • El empleo amplía su círculo social, permitiéndoles conocer nuevas personas, así como fortalecer su red de apoyos.
  • El empleo posibilita desconectar del ámbito familiar y descubrir nuevas motivaciones.
  • El empleo se convierte en el mejor mecanismo preventivo para evitar que la situación de violencia se vuelva a producir en el futuro.

 

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Algunos que dicen que tenemos mucha prisa por mandar … #Mujeres

wecandoit

Me decía el otro día un amigo, si de esos que te explican las cosas que te sabes al dedillo, pero que insisten en explicártelas,  que las mujeres no ocupamos posiciones de liderazgo porque aun no hemos tenido tiempo, que las cosas pasan cuando tienen que pasar, y que tenemos mucha, demasiada prisa por mandar, cuando, según él, y siempre según él, tal vez la sociedad  no está aun  preparada.

Como a mi también se me da bien explicar las cosas, no pude por menos que decirle que esto no es una cuestión de tiempo ni de escalafón, y que si quiere ver a sus dos hijas, porque tiene dos hijas mi amigo, ocupando el puesto que se merecen por su talento, hay que transformar la sociedad, y que eso solo se puede hacer desde el liderazgo,  quienes lo ejercen movilizan recursos, gestionan poder, inspiran a las personas, y pueden conseguir  cambios importante en la sociedad, y por supuesto también en las cuestiones de género.

Por eso que las mujeres ocupen cargos directivos, de toma de decisión, de poder en el sector público y privado, que sean referentes y líderes  debería ser ya una prioridad en las agendas de los políticos y políticas de nuestro país.

Algunos problemas, como la brecha salarial, el desprecio, el mal trato, o control  de los chicos sobre las chicas, los abusos sexuales en el trabajo, u otros  mucho graves como la violencia de género, estarían en vías de solución son una sociedad donde los liderazgos estuvieran repartidos por igual entre hombres y mujeres.

Los referentes de mujeres en el poder son cada vez mas necesarios para hacer un sociedad mas justa, y donde la igualdad no sea, como siempre una asignatura pendiente y de menor importancia. Sino las hijas de mi amigo y las de ustedes, ya pueden estudiar 8 carreras, 20 masters , 11 idiomas, que no pasaran del segundo o tercer nivel como mucho, y además tendrán que soportar la secuelas de esa falta de liderazgo, las citadas antes, violencia de genero, brecha salarial, abusos, desprecio, etc etc… Yo creo que es para pensárselo antes de decir que lo que nos pasa es que tenemos mucha prisa por mandar.

Son las 9 y media de la mañana . No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 8 grados . Algunos que dicen que tenemos mucha prisa por mandar

Pablo Iglesias y Rosell : Su propia luz


Decía mi padre que la realidad es eso que nos sucede todos los días y que cada uno tiene la suya, y rara vez coinciden, y que para ser capaz de ser un líder hay que desechar la realidad propia e intentar vivir cada día el resto de realidades que nos circundan.
Esta reflexión me viene a la cabeza cuando escucho a “lideres” hablar y hablar solamente de sus propias realidades, de lo que les pasa a ellos, y ven con una distancia de luz de estrella cada cosa que les sucede a los demás, que en muchos casos esos demás, ni siquiera tienen cara y ojos, y pasan solo a pertenecer a la categoría de números.

Ejemplos de esto que os cuento suceden a diario. Sin ir más lejos, hace unos días Rosell, el “boss” de los empresarios afirmaba rotundamente que las cifras del INEM se habían hecho grandes, porque las amas y amos de casa (esto ultimo lo dijo con tonillo, ya le vale) se han apuntado masivamente al paro. Esta frase, que chirría en demasía, es un claro ejemplo de lo lejos que Rosell está de la realidad ajena. Si la analizamos con detalle, nos daremos cuenta de que, amen de que este señor desconoce diametralmente lo que es el INEM, ya que apuntarte al paro, si antes no has trabajado, no te reporta ningún beneficio económico, vamos que no puedes cobrar subsidio, lo que si deja patente es que Rosell esta muy lejos de saber que es lo que supone para una familia, una situación de largo desempleo para sus miembros, y lo desesperado y angustioso que puede ser.
Claro que en una cosa si tiene razón. En estos últimos años, aquellos y aquellas, sobre todo en las clases medias y bajas, que trabajaban en sus casas, dedicados al cuidado de la familia y el hogar, un trabajo tan digno como otro cualquiera y no remunerado, han tenido que salir a buscar trabajo, sustento, porque probablemente el único sueldo que entraba se ha volatilizado engullido por las fauces hambrientas de esta crisis, y desde luego la primera salida es apuntarse en las listas del INEM, a ver si hay suerte y pueden encontrar algo con que sacar adelante a sus familias.

Rosell ajeno a la realidad, y sin la mínima intención de empatizar, con aquellos que cobran un subsidio exiguo o ninguno, y tienen que pagar la luz, el agua, la ropa de sus hijos, la suya, los libros de texto, la comida, la hipoteca, el alquiler etc, etc, en fin todo eso a lo que llamamos mínimos de supervivencia, no debe entender que la única tabla de salvación para muchos hombres y mujeres de nuestro país es ir todos los meses a la oficina del INEM, a ver si sale algo, lo que sea y así ir tirando, incluidos algunos que hace unos años fueron empresarios, si, esos a los que el se supone que representa, y que ahora ven como la crisis y sus actores les han quitado todo, y cuando digo todo es todo.

La tremenda lejanía de la realidad de los otros, ha sido, la que probablemente le ha llevado a decir estas palabras tan duras, tan tremenda de hirientes, porque él está viviendo solamente su propia realidad no la realidad de los otros. Por eso Rosell no es un líder y no lo será nunca.

En la otra cara de esta historia de las realidades esta Pablo Iglesias, el “líder”, y de momento, algo tremendamente raro, la única cara visible de PODEMOS. En este caso, Pablo Iglesias, se aleja de la realidad, utilizando la demagogia de querer ser él más cercano a ella, pero a su realidad, o la que él quiere ver, o incluso a la que pretende que los demás veamos, que no es la realidad de muchos.

Utiliza la crisis como plataforma y en su discurso se apoya en el malestar generalizado, en la mala situación por la que están pasando ciertos sectores de nuestro país, especialmente los jóvenes, para lanzarnos el mensaje falaz de que existe un mundo feliz, y que el nos va a llevar hasta él. Es muy fácil, si manejas la retorica, hablar de grandes cambios, de grandes repartos, de acabar con la pobreza y las desigualdades, es muy facil ilusionar a la gente cuando sus cotas de desesperación son altas. El problema es que no se pueden cambiar las cosas cuando se desconoce el funcionamiento de estas, o rompiendo con el sistema, o fracturando la convivencia, o lo que es más grave, no se puede, ni se debe mentir, prometiendo lo imposible con el único fin de afianzar su realidad, la propia, la de Pablo Iglesias, que es ni mas ni menos que la de adquirir poder, no en vano “su partido” se llama PODEMOS, dejando a un lado las realidades ajenas, porque con sus propuestas utópicas, que el sabe perfectamente que son irrealizables – el chico es listo – , y la mayoría de ellas con un perfil muy bajo, desprecia la situación de muchas personas que si que buscan la salida de la crisis, pero que no quieren la fractura social, la ruptura con el sistema o el enfrentamiento y la violencia.

Por eso Pablo Iglesias tampoco, al igual que el caso anterior, es un líder, lo que podemos llamar un verdadero líder.

Las realidades son múltiples y complejas, nada es igual para nadie, y no hay frase mas real que aquella que dice: “todo es según el cristal con el que se mira”, por eso hay que mirar a través de los cristales de los otros, porque tal vez el prisma de luz que observemos nos sorprenda, nos motive y nos de soluciones para resolver los problemas con los que nos encontramos cada día, y alejarnos, también, de aquellos que solo ven “su luz”, y que además pretenden que nosotros, los demás, veamos esa luz como propia, con el único fin de que ellos brillen más, aunque la nuestra se apague.

Son las diez y media de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 22 grados.

 

Monica de Oriol : “No valen para nada”

Llegó a mi casa hace unos años. Hacía poco que acaba de llegar de Rumanía. “Tengo los papeles en regla, no hablo bien el español, aprendo pronto” – me dijo. Apenas si sabía escribir y leer. No tenía ninguna formación, y ni siquiera hablaba mi idioma. Al mes empezó a trabajar en mi casa y desde entonces no ha dejado de hacerlo.

Cuando pasaron los meses y poco a poco fue aprendiendo mi idioma, empezamos a conversar. Nunca mucho tiempo pues apenas coincidíamos. Yo salia temprano hacia mi trabajo, y era entonces cuando ella llegaba a mi casa, y en una de esas conversaciones mañaneras me contó que ella trabajaba en el servicio domestico porque no había estudiado y no servia para nada. Me marche hacia mi trabajo con un regusto amargo, me pesaba que ella no se diera cuenta de lo mucho que servia, y de lo importante que era su trabajo.

Al día siguiente, la esperé, y me tome mi tiempo para volver a charlar con ella. “¿Sabes?” – le dije – “ayer no te entendí bien cuando me contaste eso, de que como no habías estudiado, no servías para nada”. Ella me miró sorprendida y se echo a reír. “Vaya, Marta, tampoco es tan importante, tu siempre le das muchas vueltas a las cosas, no te preocupes tanto”.

“Siéntate un momento y escúchame. No vuelvas a decir nunca eso de que no sirves para nada. Mira si tu no vinieras a trabajar a esta casa, ordenaras, limpiaras, hicieras la comida, los recados y demás asuntos domésticos, yo, entiendes, no podría hacer mi trabajo, no podría salir todas las mañanas a trabajar ¿Entiendes? Y como tu, hay muchos hombres y mujeres que hacen esas tareas domesticas, que son tremendamente necesarias y valen para mucho. Todos los trabajos son importantes, todos son necesarios, es una cadena tu haces una cosa, para que yo haga otra y así nos movemos todos y todos avanzamos, y todos progresamos”

Ella me miraba con los ojos muy abiertos y movía la cabeza de un lado a otro sin terminar de compartir o de comprender lo que le estaba diciendo. “Pero, Marta, tu tienes un trabajo importante, escribes cosas, hablas por la radio y esas cosas, yo solo friego, lavo, plancho… no tengo estudios, ahora se leer y escribir un poco ya, pero nada mas”
“Te equivocas, Mad, te equivocas” – le contesté – “Lo mio es solo un trabajo, un trabajo como el tuyo, la diferencia, la única diferencia, es que yo partí de una posición de privilegio, pude elegir, cosa que tu no pudiste hacer, pero a estas alturas de la vida, mi trabajo sirve para unas cosas determinadas y el tuyo sirve para otras, los dos son importantes, los dos son necesarios. Mira, si todas las empleadas del servicio domestico, que como tu dices son gente que “no vale para nada” dejaran, solo , fíjate, solo, por una semana de hacer su trabajo, tirarían abajo la economía de este país, nos iríamos a pique. Así que Mad, que sea la ultima vez que me dices eso de “no valgo para nada”

Esta conversación que hoy os cuento sucedió hace unos años. Hoy me ha venido a la cabeza cuando ayer escuche a Monica de Oriol hablar desde un elitismo impropio de una empresaria que se precie. Nadie debe pronunciar nunca refiriéndose a otros las palabras “no valen para nada”, porque todo el mundo vale para algo, y eso ella que tiene una muy buena formación, también gracias a las mismas circunstancias que yo, es decir porque pudo elegir, lo debe saber muy bien. En su argumentación de ayer hay muchas lagunas como empresaria, y la primera, y también la más “fría” es que cuando una persona no se adecua al perfil buscado en una empresa no se la contrata y punto, “no sirve para nada” contratarla por un sueldo “de mierda” porque no va a poder realizar el trabajo que se le encomienda por muy poco que se le pague, y así lo único que se consigue es generar malestar dentro de la empresa. Pero si lo que se quiere es formar y cualificar, a esos que ella, tan despectivamente nombra como los “que nos sirven para nada”, puede hacerlo, claro que puede hacerlo, es más debería hacerlo, ya que el Estado no puede con todo (hay mucho liberal de salón que en cuanto tiene la más mínima dificultad mira de reojo a papa estado para que le solucione la papeleta, y en esto de la formación también pasa) y los empresarios españoles deberían dar ese paso de formar y adecuar a los que conforman el mercado de trabajo para que se adapten a las necesidades reales de producción de nuestro país, pero no a cambio de tener que trabajar por un ínfimo salario para sus empresas.

Claro que ese es un largo camino, es pensar a largo plazo, es invertir para el futuro, si eso que los empresarios españoles demandan continuamente al Estado. Ellos debían ser los primeros en ponerlo en practica. Me contaban hace unos días que la consultora McKinsey  va a llevar a cabo un plan de formación para equipar a jovenes, que se han quedado en la cuneta de los estudios, o que no han podido terminarlos, o tal vez no han querido deslumbrados por esos tiempos pasados del “burbujazo” donde los peces se subían solos al barco y no había que pescarlos, con habilidades adecuadas para las necesidades de las empresas españolas. Ese es el camino.

Los que trabajamos por cuenta ajena ya hemos asumido que no volveremos a ganar lo mismo que antes de la crisis, que no volverán los grandes sueldos, los grandes bonus, que la tarjeta de crédito no es bueno que eche humo, y que exceso de velocidad de gasto se paga y se paga caro. Tal vez es hora también, de que los empresarios españoles, o por lo menos aquellos que los representan, aprendan  la lección, que ya no se puede ganar lo mismo, que ya no hay pelotazos, que la cuenta de beneficios va a ser más pequeña, que cuando se gana mucho hay que guardar para cuando se gana menos,o para cuando se pierde, y que no se puede tener empleada a gente que con la “paga” no les llega ni para cubrir las necesidades más básicas. Esa desde luego, no es la solución para paliar el paro.

El gobierno de Mariano Rajoy ha hecho una reforma laboral importante que ha puesto al servicio, fundamentalmente de los empresarios, y que los trabajadores, en muchos casos hemos asumido, es hora de que los empresarios muevan ficha y se impliquen en esa salida de la crisis, porque de momento, lo que vemos, lo que escuchamos son soluciones visionarias y exabruptos, que a la único a lo que contribuyen es a enfrentar al empresario con el trabajador, gran error, porque ambos y para que todo funcione bien, deben ir juntos y en la misma dirección.

Son las 8 de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 9 grados.

Algo debe cambiar para que todo siga igual

“Si en el siglo pasado la tecnología remplazó a los músculos, en este siglo remplazará al cerebro”.

Ese es el futuro próximo que vislumbra Rohan Silva, experto en tecnología que hasta hace poco asesoró al gobierno británico. A la BBC le explicó, que todo está cambiando para profesiones que hasta hace poco no se veían amenazadas por las máquinas.

Mientras que millones de empleos del sector de la manufactura desaparecieron durante el siglo XX, las expectativas de la clase media seguían siendo el poder comprar una casa, tener trabajo y un nivel de vida que suele mejorar gradualmente con el tiempo. Sin embargo, en Reino Unido por ejemplo, los salarios de la clase media -que ha sido la base de la vida británica durante cientos de años- en los últimos cinco se han reducido en 10%.

La opinión ortodoxa es que el declive del nivel de vida de la clase media se debe a la crisis financiera y que apenas se recupere la economía, todo volverá a la normalidad. Pero, ¿qué pasa si esa creencia generalizada es un error? ¿Si la verdad es que los empleos de la clase media están desapareciendo para siempre?

Lo cierto es que la economía se está expandiendo pero la clase media no lo siente.  Vuelve a haber generación de riqueza pero se queda en manos de quienes ya percibían los mayores ingresos. En el medio, la creación de empleo está paralizada y los ingresos están estancados. Algunos piensan que la clase media se está muriendo, precisamente por esto por la falta de empleo, que suele ser su principal patrimonio

Nos hemos acostumbrado ya  a la idea de que la tecnología va reemplazando a los trabajos manuales, como los de las fábricas. Ahora, hay quienes creen que estamos en la cúspide de una revolución tecnológica, y que esto va a implicar que programas de ordenador van a hacer “trabajos de cuello blanco”, en campos como la administración, finanzas, medicina y el derecho.

El economista Tyler Cowan ha llamado la atención sobre ese desvanecimiento de las profesiones de la clase media. Cowan es, probablemente, el economista más relevante del momento, pues ha analizado el impacto económico que la tecnología está teniendo en los puestos de trabajo y en los salarios. En su opinión, la automatización de los empleos hasta su extinción está beneficiando a la clase alta pero empobreciendo a la clase media. “Lo que hemos observado en las economías occidentales durante los últimos 40 años es que la automatización ha remplazado más y más empleos en las fabricas. Y eso continuará. Cada año, las computadoras son más rápidas y la calidad del software mejora, con lo que más tareas pueden ser hechas mejor y más barato por ellas”.

Pero, ¿cuáles profesiones se ven más amenazadas por la avanzada de la tecnología?

“Los abogados, profesores o periodistas… su trabajo se puede automatizar en cierta medida, y esa medida crece cada vez más. Por ejemplo, ya es posible calificar exámenes en prosa con computadores y lo hacen bastante bien”, señala el economista.”No es que el cargo vaya a desaparecer completamente sino que el trabajo cambiará y posiblemente se necesitarán menos seres humanos en el proceso”.

“Así, incluso en los servicios legales, uno pensaría que un robot no puede ser un abogado, y eso es cierto, pero las búsquedas computarizadas están haciendo el trabajo que solían hacer los abogados asistentes. Incluso en diagnóstico médico. Estamos a 2 o 3 años de tener el programa de inteligencia artificial llamado Watson que lo hará mejor que virtualmente todos los doctores”, le cuenta Cowan a la BBC.

La economía está creando nuevos cargos con altos salarios en los sectores comercial, de informática y financiero, pero no muchos. En términos de creación de empleos, la mayoría -4 de cada 5- son de los que pagan poco y no ofrecen contrato fijo. Según Cowan, el aumento de oferta de empleo en la parte inferior de la escala de ingresos se debe a que hay ciertas tareas que la tecnología sencillamente no puede remplazar… todavía.

“Piense en el sector de servicios, la persona que lo recibe cuando llega a un restaurante, aquellas que le asisten con cosas pequeñas, en las grandes tiendas de departamentos, en los supermercados. Quizás su teléfono inteligente puede ayudarle pero esos empleos seguirán proliferando”. El economista vaticina que la desigualdad aumentará, que “habrá más gente de clase media baja a la que le quedará difícil pagar algunas de las necesidades básicas y eso es un problema. Creo que tendremos un gran boom tecnológico pero la ganancia no será distribuida equitativamente”.

Cowan añade que “No es que no habrá empleo para los seres humanos, sino que los nuevos empleos del futuro girarán alrededor de una cuestión: ¿puede trabajar bien con estas máquinas? Cowan aconseja que si ahora el trabajador no maneja bien el tema de la tecnología, ahora es el momento de entrenarse, pues no queda mucho tiempo “Si uno estudia inteligencia artificial y aprendizaje automático, y se involucra con el proceso de hacer más productivas a las computadoras y hacer que las computadoras lo hagan a uno más productivo, en el futuro probablemente ganará mucho dinero y estará en gran demanda”. Si la tecnología está haciendo desaparecer los empleos de la clase media y conduciendo a la desigualdad generalizada de ingresos, este es el principal reto principal de esta generación. La manera en la que respondamos potencialmente marcará a la política económica global en las próximas décadas.

Países como Singapur ya rediseñaron su sistema educativo para crear más puestos de trabajo de alto valor en campos lucrativos como software, ciencias de la vida y la robótica. Si hacemos las cosas bien, podemos terminar con más riqueza y oportunidades. Si no lo hacemos, no es sólo la clase media la que va a sufrir… sufriremos todos.

Son las dos menos cuarto de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 20 grados. El mundo cambia porque nosotros lo cambiamos, pero si nosotros no nos adaptamos al cambio que hemos hecho posible, probablemente el cambio acabe con nosotros.

Fuente BBCMundo.com

Ellas Pueden

Comenzar un proyecto nuevo es siempre ilusionante y desde luego, aunque supone un reto, es una experiencia llena de entusiasmo que poco se puede comparar con otras. Ahora mismo me encuentro en esa situación, y desde luego, a pesar de los problemas que tiene el “arranque”, tengo que confesar que la tarea me emociona.

Ellas Pueden, comienza esta noche, a la una de la madrugada en Radio Nacional de España – Radio 5, y también se emitirá los sábados a las cuatro de la tarde. Es un programa pensado para dar visibilidad a la mujer que quieren poder, que quiere llegar, que quiere estar, que quieren que se cuente con ellas, y a través de las ondas de Radio Nacional de España vamos a intentar trasmitir esos deseos, porque son ya muchas las mujeres de nuestro país que se levantan todo los días con el lema de querer es poder, y lo intentan poner en marcha.

Hablaremos con mujeres empresarias, periodistas, directivas, emprendedoras, científicas, ingenieras, actrices, escritoras, artesanas, mineras, agricultoras, en fin con todas, para que ellas nos cuenten su experiencia y nos sirvan de ejemplo para poder alcanzar lo que muchas veces vemos inalcanzable, pero que ellas han podido hacerlo o están en vías de conseguirlo.

También daremos una mirada a la historia para ver como otras mujeres en circunstancias mucho más difíciles que las actuales quisieron y pudieron, o por lo menos se ocuparon de allanarnos de alguna manera el camino. De esto se ocupará Roberto Mendés, compañero de RNE, historiador y periodista, que también estará en la coordinación del programa.

Y como no tendremos un tiempo para el debate, para la tertulia, con Concha Canoyra, CUNEF, Directora General Corporativa del Grupo SEK, Universidad Camilo José Cela; Nieves Alarcón, profesora de Economía de la Universidad Villanueva y directora del primer máster en conciliación en nuestro país, y María José Pérez Cejuela, Consejera en Norman Broadbent y ex Directora General de la Mujer y de Relaciones con la Justicia de la Comunidad de Madrid. Ellas nos van a ayudar a poner sobre la mesa los distintos puntos de vista con que la mujer actual ve nuestra sociedad

No puedo deciros más que agradeceros de antemano vuestra escucha,  que espero que el programa sea útil, que os guste y que cuento con tod@s para que el proyecto salga adelante, creo que merece la pena intentarlo.

Son las cuatro y media de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 22 grados. Mujeres hablando de mujeres porque ELLAS PUEDEN.

Ellas pueden, los miércoles a la 1 de la madrugada y los sábados a las 4 de la tarde en Radio 5 – Radio Nacional de España. Nuestra cuenta en twitter @Ellaspuedenrne