Menos Patria y Más Concordia

Estamos ahítos de patriotas. Los tenemos de todo tipo: patriotas de la economía, patriotas de la empresa, patriotas de territorios y de barrios, patriotas de marcas, patriotas de tumbas y hasta patriotas de bolsos, como me dijo hace unos días una amiga: “mi patria es mi bolso” – increíble, pero cierto. Una ya no da abasto para tanta exaltación y tanto fanatismo. Se nos ha abierto el tarro de las esencias del patriotismo, se ha esparcido a los cuatro vientos y ahora no sabemos cómo cerrarlo. 

Desde luego siempre he sospechado de aquellos que sacan la bandera, incluida la pirata, para hacer de su capa un sayo y convencernos de que vienen a salvarnos de los malos, de los “otros”, incluso de nosotros mismos. Ellos los patriotas de todo saben perfectamente lo que es bueno o malo para mí, lo que me conviene, lo que tengo que hacer y no hacer, con quien tengo que estar en cada momento, quien puede acercase a mí, a quien tengo que alejar, lo que debo comer y no comer, con quien debo hablar, para que sirven mis impuestos, mi puesto en la empresa, mi negocio, en definitiva mi vida, y todo esto supuestamente por mi bien.  

La verdad es que, hasta hace bien poco, los salvapatrias me daban risa, me parecían unos tipos anacrónicos que, a base de diatribas y discursos grandilocuentes, querían imponer su santa voluntad a base de que yo perdiera la mía. Eran pocos y la sociedad apenas si les hacía demasiado caso, pero lo cierto es que las cosas están cambiando y estos próceres, parece que últimamente se multiplican como las esporas, y lo peor es que cada vez hay más gente que los escucha, y lo que es todavía peor, les cree. No sé si tanta maquina y tanto algoritmo nos está volviendo tontos, no sé si es que no nos alimentamos bien, que tenemos demasiado estrés o que se yo lo que está pasando para que estemos prestando una atención dilecta a estos individuos e individuas que poco a poco se van haciendo con “el patio”. 

Me da la náusea con tanta bandera de unos y otros para arriba y para abajo, cuando sabemos que las banderas tienen mástiles y que la historia nos demuestra que los utilizamos con frecuencia para arrearnos una y otra vez. No en vano en Europa nos hemos dado de banderazos varias veces a través de los siglos con unas consecuencias nefastas. Ahora, y no hace falta que de nombres, pues seguro que ustedes leen la prensa todos los días, hemos vuelto a eso de “mi patria, mi bandera”, una frase que queda muy mona como eslogan en cualquier caso, pero que apenas tiene significado, una frase que en vez de sacar lo mejor de cada uno, nos vuelve agresivos, incívicos, brutales y violentos, véase el caso de Cataluña, del Reino Unido, o de los fascismos de nueva generación esparcidos por España y Europa, que con racionalidad cero, andan haciendo un desaguisado detrás de otro. 

Háganme el favor de pensar que hay detrás de todo ese patriotismo coyuntural que nos invade. Háganme el favor de pararse unos minutos para darle una vueltecita a todo ese discurso vacío que nos impulsa al sin sentido más absurdo. Háganme el favor de pensar que les reporta todo ese patriotismo de attrezzo que nos convoca a los actos más violentos y deleznables. Háganme el favor de pensar si verdaderamente eso de la patria, que ahora se usa con una frivolidad de tamaño natural, les reporta algún beneficio o alguna satisfacción, que no sea la de dar suelta a la adrenalina durante un rato. 

Ni las pensiones, ni la desigualdad, ni el empleo, ni la sanidad, ni la educación, ni otros problemas de urgencia y perentorios para los españoles, se solucionan a base de eso que llaman patriotismo, y que de derecha a izquierda ahora todos usan como el comodín del público para distraernos, y desde luego, como fin último para someternos. Abran los ojos cuanto antes, fuera a ser que después de una borrachera patriótica de esas con la que nos embriagan, nos encontremos que hemos perdido toda la libertad de la que hemos gozado en los últimos años, y nos encontremos en manos de “un patriota” cuya patria sea la suya particular, para sus intereses particulares, y para sus intenciones personales. No digan que no les he avisado. Así que menos patria y mas gobierno, menos patria y más soluciones, menos patria y más gestión, y desde luego, menos patria y más concordia, que ha costado mucho llegar hasta aquí para que venga ahora un tipo envuelto en una bandera a tirarlo todo por la borda. ¡Vamos, faltaría más!   

Son las doce de la noche. Llueve en Madrid y la temperatura exterior es de 12 grados. Menos Patria y Mas concordia.  

Vox y la violencia institucional contra las mujeres

La dimensión institucional de las violencias contra las mujeres es una de las novedades que las feministas han incorporado al análisis de la violencia de genero. Desde sus inicios el movimiento feminista fue consciente del papel ambiguo del Estado y los cargos públicos en las violencias contra las mujeres. Pero parece que de un tiempo a esta parte en este país se va mas allá de la pura ambigüedad para pasar directamente a la embestida.

Esta semana asistíamos a una de estos episodios de violencia institucional, sin que nadie, hasta ahora, se haya fijado en ello. Me refiero al acto del minuto de silencio por una de las últimas víctimas por violencia de género que organizó el ayuntamiento de Madrid. Allí el grupo político VOX se presentó con el único fin de reventar el acto, aun siendo conscientes y sabiendo que las hijas de la víctima estaban allí presentes.

Pues bien, ese es uno más de los múltiples episodios de violencia institucional que estamos viviendo últimamente en este país de la mano de este grupo político.

El Convenio de Estambul y la Convención de Belem definen claramente la violencia institucional contra la mujer y lo hacen de una manera muy clara dejando patente que la violencia institucional no sólo incluye aquellas manifestaciones de violencia contra las mujeres en las que el estado o representantes del estado son directamente responsables por su acción u omisión, sino también aquellos actos que muestran una pauta de discriminación o de obstáculo en el ejercicio y goce de los derechos.

El Convenio del Consejo de Europa sobre prevención y lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica, especialmente en sus artículos 5 y 30 deja bien claro este delito contra las mujeres:

El artículo 5 indica las obligaciones de los estados y dice así: “1. Las Partes se abstendrán de cometer cualquier acto de violencia contra las mujeres y se asegurarán de que las autoridades, los funcionarios, los agentes y las instituciones estatales, así como los demás actores que actúan en nombre del Estado se comporten de acuerdo con esta obligación”.

Como ven estos actos, como al que antes me refería, de cargos públicos, como el caso del concejal del ayuntamiento de Madrid del grupo VOX, Ortega Smith, constituyen no solo una mentira, no solo un escándalo, no solo una tergiversación de la verdad, no solo un atentado contra los derechos más esenciales de las mujeres de este país, que es el derecho a una vida libre de violencia, sino que es violencia institucional pura y dura. Sorprendentemente, en el Estado español ni Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, ni las legislaciones autonómicas han incluido definiciones de la violencia institucional. Lo mismo es hora de empezar a hacerlo.

Son las once y media de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 22 grados. Vox y la violencia institucional contra las mujeres

 

#EuroTonto #Puigdemont #21Oct

Hoy he acuñado un hashtag nuevo en Twitter,  #Eurotonto: Dícese de aquel que pide asilo político en la sede de la Unión Europea, y a continuación dice que Europa es una mierda. Eso es lo que hizo ayer Puigdemont.

Se me hace bola hablar del tipo, pero es una realidad insoslayable. Ahí está. El diletante que fotografía rosas, calles, puentes, arco iris,  y sobre todo al él mismo por los barrios de Bruselas. El diletante, que tira contra el rey con pólvora del rey, jugando a Harry Potter entre truco y truco, o a el catalán errante… por supuesto solo por unos días… porque este vuelve, vaya que vuelve antes de las elecciones del #21O.  Al tiempo, y a tiempo de liarla parda, que es su especialidad últimamente.

Aunque hay reconocerle algún mérito, porque desde luego en enredar sí que es un artista. Su estrategia, su  plan,  solamente es eficaz en este mundo de tolerancia infinita e inmaduro en el que vivimos. Las piruetas del pequeño supremacista serían impensables en otros tiempos. Esa declaración de independencia intermitente – ahora sí , ahora parece que sí, ahora no, ahora parece que no – , ese discurso en el que entre párrafo y párrafo dice una cosa y la contraria, esa posición de mártir-presidente de Cataluña en ese exilio de mentirijilla, esos políticos presos por intentar, ni más ni menos que dar un golpe de estado, que él convierte con su magia populista en presos políticos sufrientes y dolientes…, esa tontería, en definitiva, que lleva encima el personaje, solo puede darse en un mundo absurdo que ha perdido las ganas de ser serio, que ha perdido los principios, y él lo sabe. Vaya si lo sabe. El es uno de los que ha contribuido a crear esa sociedad catalana que no ve al rey desnudo, que cree que el mana caerá del cielo, y que por creer, si lo dicen los líderes independentistas, son capaces de creer en los reyes magos. Una sociedad que ha decrecido, que ha pasado de la edad adulta a la adolescencia, a la falta de criterio, a la fantasía frente a lo real, al mundo de los unicornios, y ellos, los independentistas con Puigdemont a la cabeza lo tienen muy claro, porque este es su “muñeco”, su “Frankensteincreado para este fin.

Tal vez deberíamos pensar no tanto en Puigdemont y sus secuaces, sino, cómo hemos llegado hasta aquí y cuáles son las causas. Porque no les quepa duda que habrá gente que les vote de nuevo, algo que nos parece absurdo a los que estamos fuera de los “encantamientos” de estos personajes, y que nos damos cuenta que todo forma parte de una situación irracional que no lleva a ningún lugar posible, salvo a ellos mismos y a sus amigos. Eso sí, ellos van a “salvarse”.

Hay que romper esa siniestra magia del adoctrinamiento en el que vive la sociedad catalana y eso no se hace solo con el artículo 155. Hay que ponerles la lupa encima, la máquina de rayos x, y mostrarle a los catalanes que esta gente son “unos piernas” que solo quieren perpetuarse en el poder a costa de la calidad de vida de los ciudadanos y ciudadanas. Han creado  un río revuelto a su medida,  donde ellos son los pescadores, y los peces que van a ser pescados, son los catalanes y catalanas, que ya están pagando caro estos juegos de manos – juegos de villanos – de esta “pandi” de desaprensivos que duermen caliente, comen caliente, visten caliente, y se divierten también “caliente” (sobre estas diversiones en “caliente” escribiré otro post cuando toque)  del esfuerzo y trabajo de  todos nosotros, pero siempre contra nosotros. Es curioso ¿verdad? … Parece mentira ¿A que si? Pues está pasando delante de nuestras narices, en nuestro país, en nuestra casa y en pleno siglo XXI…

Son las once de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 6 grados #EuroTonto #Puigdemont

La Muerte Párvula #YoSoyRefugiado

bebesiria

Te angustia verla… ¿Verdad? Así tan de cerca, tan real. Y en seguida empiezas con las excusas en tu cabeza… que si no deberían haberla publicado, que si no es necesario, que vaya cosas que ponen en el telediario a la hora de la cena, que ya no se puede abrir un periódico sin llevarse un sobresalto, que si estos periodistas trabajan el morbo y el sensacionalismo… y sigues así por un tiempo, intentando esquivarla, pero la vuelves a mirar y te revuelves en el sofá.

Tiras a un lado el móvil, y al rato vuelves a cogerlo, y la foto está ahí, y de pronto te das cuenta que no es la foto lo que está ahí, que lo que está ahí es un bebe de 3 años ahogado en una playa, si, igual de pequeño e indefenso como eran tus hijos cuando los tenías entre tus brazos, solo que este bebe está muerto, y que no ha fallecido de muerte natural, ha muerto de guerra, que es de lo que más se mueren los niños en este mundo.

Es una muerte párvula y minúscula, una muerte que ira pegada ya de por vida a nuestras conciencias, a los que la tenemos, porque algunos, algunas, ya no les queda ni eso.

Te resulta insoportable ¿Verdad? Pues no tienes derecho a olvidarle, a dejar de pensar en él, anda y mírale hasta que grabes en tu mente de por vida su imagen, la imagen del dolor empapado y ahogado, de la ola fría bañando esos pies pequeños, muy pequeños, casi diminutos. Te ruego que no la dejes pasar por alto, que la tengas presente y la multipliques por los millones de niños y niñas que gracias a una guerra no pasan de los tres años. Tal vez, así, lo mismo, y solo tal vez,  las cosas en algún momento cambien.

Son las doce de la noche. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 18 grados. La Muerte Párvula

 

¿Fue un Consejo de Ministros o no?

Estamos acostumbrados a no ver más allá de nuestras narices o ver lo que queremos ver o lo que esperamos ver, y eso nos hace, con frecuencia, no llegar al fondo de las cuestiones, y no darnos cuenta de lo que en realidad está sucediendo a nuestro alrededor.

La rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros del pasado viernes, es un claro ejemplo de ello.

Todo empezó antes, una semanas antes…(Sigue leyendo)

@martapastor en @Estrella_digit

La Troika. ¿Euros o votos?

Lo que es realmente grave del problema de Portugal es que demuestra que la política económica de “eso” que llamamos la troika es errónea, errática y obviamente “conveniente”.

Ni uno solo de los países “rescatados” está funcionando. Europa va cada vez peor, porque las medidas impulsadas desde Bruselas, está claro, que no sirven. Y quizás nosotros estemos aun “vivos” porque no hemos sido rescatados, aunque no se por cuánto tiempo (Sigue leyendo…)