Díaz Ayuso y Aguado a la puerta del 36 del Ministerio del Tiempo

En un ejercicio de dislate y anacronismo propio de mi abuela, la presidenta de la comunidad de Madrid Díaz Ayuso, en respuesta a una pregunta de Rocío Monasterio, la monja alférez de VOX, sobre la posición de la asamblea de Madrid por la exhumación de Franco, ayer la lió parda cuando lanzó una diatriba, señalando a la izquierda, con la frase “¿Será lo siguiente la Cruz del Valle, todo el Valle las parroquias del barrio arderán como en el 36?” Y como la sesión andaba ya poseída por el esperpento y el absurdo, Aguado, de ciudadanos, desde la vicepresidencia, amplificó el espectáculo afirmando que él iba a ser el garante de que no hubiera quema de iglesias y parroquias.

Ligar la exhumación del dictador con la quema de iglesias tiene su mérito, es una de las piruetas más difíciles que he visto últimamente, y todo ello para justificar la urticaria que le da la ley de memoria histórica, en la que parece que está muy empeñada en entrar, a pesar de que el tema no sea de su competencia. Parece que a la prócer se le olvida que el trabajo que le hemos encomendado los madrileños como presidenta de la comunidad autónoma es resolvernos los problemas y no crearnos más, y desde luego no inquietarnos con cuentos viejunos sobre quemas de iglesias y conventos, muy alejado de la realidad en la que vivimos.

Lo cierto es que ayer mientras la escuchaba me empezó a entrar eso que llaman mal rollo, porque una espera cualquier cosa, en cuanto a burradas y fascistadas, en lo que se refiere de VOX, pero escuchar en una mujer joven, representante de un partido liberal, supuestamente moderno, una arenga propia de la Sección Femenina, de tan infausto recuerdo, hizo que se me revolviera el cuerpo.

No sé quién le escribió la respuesta a la señora Díaz Ayuso, porque la contestación, como vimos todos, la traía escrita en unas cuartillas, pero desde luego flaco favor le hace a su propio partido, que tiene a los ciudadanos con la mosca tras la oreja por esos coqueteos con la extrema derecha que le dan de vez en cuando. Por mucho que se esfuerce Casado por mantenerse al margen de temas como este, la Sra Diaz Ayuso ayer le tiro media campaña electoral por la borda. Claro, que ese es un problema del Partido Popular. Allá ellos si hacen una política de extrema derecha porque los electores votarán extrema derecha y no derecha, y para eso desde luego, que es de primero de columpios de política, optaran por hacerlo por la marca original de esa tendencia, que es VOX. Pero lo que sí es un problema de todos es tener una presidenta de la Comunidad de Madrid, que desde la más absoluta irresponsabilidad agita, revuelve, asusta y enfrenta a los madrileños con arengas incendiarias que verdaderamente dan angustia, y un vicepresidente, Aguado, de Ciudadanos, que corroboró esos argumentos, garantizándonos que eso no iba a suceder …. A-lu-ci-nan-te …

¿Saben? Si tuviera las llaves de las puertas del Ministerio del Tiempo, les abría la puerta a ambos de 1936. Probablemente en esa fecha se sentirían más cómodos los dos.  A ver si hay suerte y Salvador Marti, Subdirector del Ministerio del Tiempo envía a Ayuso y Aguado a la puerta del 36.

Son las diez de la noche. No llueve en Madrid y la temperatura exterior es de 21 grados. Diaz Ayuso y Aguado a la puerta del 36 del Ministerio del Tiempo.

La Memoria Histórica de las Mujeres 

¿Saben una cosa?

Las mujeres también sufrimos discriminación en eso de lo que tanto se habla que es la memoria histórica. Precisamente ahora que andamos poniendo las cosas en su sitio, me llama mucho la atención que lo que sucedió en nuestro país con la mujer durante el franquismo sea un tema del que apenas se habla.

Si la represión fue importante durante los 40 años que vivimos bajo una dictadura, no lo fue menor el maltrato hacia la mujer durante el franquismo. Las mujeres que vivieron esa época se vieron sometidas a un determinado rol, absolutamente, machista que las relegaba al hogar, a la obediencia ciega del varón, a su papel de madre y esposa, y no lo olviden, también, al de puta, porque hasta el año 1956 la prostitución era una actividad legal dentro del régimen de Franco en este país. Si, ya ven, los burdeles o casas de tolerancia como así les llamaban, existían, eran lugares donde se prostituía a las mujeres bajo estrictos controles de la policía y también sanitarios.

Les recomiendo que lean, si tienen tiempo el libro de la historiadora Pura Sánchez: Individuas de dudosa moral, por ejemplo, si quieren documentarse sobre cómo era la represión sobre las mujeres en Andalucía entonces, o el libro de Carlota O’Neill, titulado Una Mujer en la Guerra de España, en el que entre otras cosas nos cuenta como se abusaba una y otra vez de las presas en la dictadura.

En estos días, también, se ha publicado la obra Mujer, moral y franquismo: del velo al bikini, de la historiadora Lucia Prieto. En el también podemos enterarnos del control que el régimen franquista ejercía sobre la mujer a través de un organismo creado por Franco llamado Patronato de Protección a la mujer, presidido precisamente por su esposa, Carmen Polo, cuyo objetivo era, atiendan, “velar por todas aquellas mujeres que caídas desean recuperar su dignidad”

El caso que es que poco se habla de todo lo que sucedió con las mujeres durante esa época. La memoria histórica ha de ser revisada, contada, y explicada a las generaciones que no vivieron esos tiempos con todo rigor, y no se puede dejar al margen todo lo que sufrieron las mujeres entonces.

No se puede cambiar la sociedad sin saber cómo hemos llegado hasta aquí. Hay que explicar a las nuevas generaciones de donde vienen muchos estereotipos de discriminación, cosificación y violencia contra las mujeres. No ha pasado tanto tiempo, y apenas se habla de esto. Parece que con desenterrar al dictador y cambiar unos cuantos nombres a unas calles ya se ha hecho todo el trabajo, pero la memoria histórica tiene que tener también una visión de género, donde se explique y se enseñe a las mujeres que no vivieron esa época como era la realidad, y a las que la vivieron, se las restituya, aunque sea de una forma simbólica, de todo lo que sufrieron.

Son las diez de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 20 grados. La Memoria Histórica de las Mujeres

Encontrarás Dragones

Ayer, la tarde estaba demasiado lluviosa e inestable, desde todos los puntos de vista, como para dar un paseo. Así que tomé un taxi que me llevó a la calle de los cines de Madrid y me dispuse a ver ENCONTRARAS DRAGONES

La información que tenía sobre ella era que versaba sobre una parte de la vida del fundador del Opus Dei, San José María Escrivá de Balaguer, que el director es agnóstico, que la producen dos miembros de la obra, y que la crítica era francamente buena, una mezcla de datos que para cualquier persona que se dedique a la información como yo, desde luego suscita la curiosidad. 

Desde luego el producto es magnifico, con una ambientación muy cuidada, no solo la de la Guerra Civil Española, sino que la de la España de 1982, época en la que se sitúa la acción presente del film. Además la historia, o mejor dicho  las historias, tanto las presentes como las pasadas están perfectamente organizadas, yendo atrás y adelante, sin que por un momento el espectador se pierda, ni se distraiga. 

Pero lo mejor que tiene este film no es ni su montaje, ni su ambientación, ni sus interpretes, ni siquiera su dirección que es francamente sublime. Lo mejor de ENCONTRARAS DRAGONES, es la historia en si, lo que cuenta, y no estoy hablando desde una óptica cristina – yo soy catolica, aunque no del Opus dei- , sino desde un punto de vista puramente humano. En un mundo donde los maniqueísmos están a la orden del día, donde todo es blanco o negro, donde los puntos de mira son de buenos o malos, esta obra, se decanta por todo lo contrario: la vida es como es, nosotros, los hombres somos como somos, y las cosas vienen como vienen, y cada uno vence a sus dragones como puede o como sabe en cada momento. No es una película sobre santos, ni sobre malvados, es una película sobre personas que es lo que somos, aunque algunos lo hayan olvidado, y piensen que todo es relativo y coyuntural, y que para nada valen las ideas, los sentimientos y las creencias. La película si la ves con los ojos del corazón desde luego te enfrenta contigo mismo, produciendo al espectador que sepa y quiera entenderla un momento de catarsis, que difícilmente podrá olvidar durante su vida. 

Creo que ni siquiera aquellos cuya dureza de corazón a estas alturas de la vida se haya hecho diamantina, podrán zafarse a la historia de ENCONTRARAS DRAGONES. Claro que siempre queda el recurso de no verla y seguir enterrado bajo miles de conchas de galápago y pieles de elefante, para no tener que sentir, y seguir encerrados en mundos plastificados y rutilantes, cuyo brillo se puede apagar en cualquier instante dejando paso a la nada. Yo recomiendo ir a verla, y lo que es más importante, una vez vista, recomiendo hablar y escribir sobre ella. 

Son las once y media de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 15 grados. No hay mayor pena que la culpa. No hay mayor poder que el del amor. No hay mayor alegría que la del perdón. A veces conviene dedicar un momento a pensar sobre frases como esta.