De lecciones de democracia y deberes por hacer #MocionCensura

Y mientras sonaba esa señal de llamada en el congreso tan parecida a Encuentros en la Tercera Fase para acudir a la votación de la Moción de Censura – una sintonía de lo más apropiada – contemplaba sus señorías acercarse a los escaños. Rajoy seguía ausente, aunque alguien me susurraba: “Rajoy está al caer”… efectivamente estaba al caer… El paisaje congresual aparecía muy heterogéneo. Unos portaban gestos adustos, otros mantenían una sonrisa nerviosa, estaban los que parpadeaban deprisa y miraban de reojo mientras corrían hacia el escaño, y los que con las manos en los bolsillos giraban una y otra vez el cuello hacia la derecha algo perturbados. También algunos parecían eufóricos, no he dicho que estuvieran, he dicho que parecían.

En el agobio propio de los que han ganado y los que perdido hoy poder, creo que ninguno ha sido consciente, de que por primera vez en la historia de la democracia un gobierno cae por causa de una moción de censura presentada en el parlamento, y que por fin una asignatura pendiente que arrastrábamos desde la transición hemos podido aprenderla: los gobiernos también se ganan y se pierden en el parlamento, no pasa nada.

Sucesos y sucedidos curiosos en estas 48 horas con muchos protagonistas para una jornada histórica que seguramente se estudiará en los libros de texto. Un presidente de gobierno que se fue de bares con sus ministros mientras en el hemiciclo se debatía la moción y un bolso ocupaba su escaño. Una vicepresidenta que aguanto las sesiones como una campeona, escuchando lo que el presidente no quiso escuchar. Un sinfín de portavoces justificándose por apoyar la moción como si acabaran de cometer un grave delito y estuvieran estirando la coartada. Pocas mujeres en el estrado, porque ya saben que las mujeres siguen sin contar en la política, salvo como adminículos instrumentales para conseguir un fin u otro. Abalos el “introductor” de la moción se le fue la boca y dijo la palabra “autista” refiriéndose al gobierno del PP. La sensibilidad de Ábalos es la de un ficus, me temo, aunque al final de la votación de la moción nos regaló con un intenso llanto. El pasito de puntillas sobre el tema de Cataluña que parece que ninguno ha querido mencionar cuál es la solución al problema, aunque todos se sepan el enunciado. La expectación por saber que iba a hacer el PNV. Las lágrimas de Iglesias, que no pudo perder la ocasión para chupar cámara. El nerviosismo de Rivera, que no estuvo a la altura de las expectativas que había creado horas antes. La inocencia, al inmensa inocencia del discurso de Tardá con su no es si. La dimisión de Zidane, que sucedía a la par que la Moción. Los gritos de Si se puede al finalizar la votación por parte de Podemos que ha dado la presidencia del gobierno a su principal rival para llegar a La Moncloa, cosa curiosa.

Y mientras tanto Rosalía Iglesias, la Señora de Bárcenas – porque en este país todavía hay mujeres y “señoras de” desgraciadamente,  y esta ejerce de lo último-  salía de la cárcel tras haber pasado una sola noche por un delito, con condena de 15 años, previo pago de 200.000 euros, cantidad que su hijo ha conseguido en menos de 24 horas, y Sepulveda, otro de los condenados por el caso Gurtel también abandona la trena… pagando… si  pagando.

Pero como la Moción de Censura parece que tiene los poderes del bálsamo de fierabrás ahora ya de pronto aquellos que estaban rasgándose las vestiduras por la corrupción del Partido Popular, guardan silencio, y la podredumbre de repente no puntúa. Si, esos sobornos, cohechos y “compras” que han sido el vehículo para justificar la Moción de Censura al gobierno, parece que a horas de terminar la sesión del congreso ya no interesa. A mí y a muchos ciudadanos de este país nos sigue importando, pero no solo la corrupción del Partido Popular, sino la de los EREs, la de los Pujol, la de Urdangarin – cuánto silencio alrededor de este personaje – la del 3%, la de Interior y sus comisarios como Villarejo, etc.,  y si el gobierno de Sánchez se pone de perfil, una vez pasado el trance de ocupar el gobierno,  ante una de los temas que más preocupan a los ciudadanos y ciudadanas de este país, habremos hecho un pan como unas tortas. Si, la lección de democracia está aprendida,  pero que no se nos olvide seguir haciendo los deberes. Extirpar, limpiar, desinfectar, coser y cerrar que dice mi hermana la médico. No vayan a dejar al herido a medias.

Son las dos de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 23 grados. De lecciones de democracia y deberes por hacer #MocionCensura

La Playa

Y mientras me voy durmiendo con el ruido de la lluvia de Mayo en los cristales, en esa duermevela donde dicen que se aparecen los espíritus, enfrento una tremenda bola de recuerdos. Es verano. Estoy en la playa. Bajo una sombrilla tricolor, una pamela gigante, y unas gafas oscuras que me protegen del sol de agosto, que se alía con ese enemigo que quiere comerme la cara a trozos, veo a alguna gente de lejos en ese recuerdo, y de pronto ya estoy dentro del recuerdo. El libro que leo se escurre entre las manos hasta caer sobre la arena, levanto la vista,  y allí en la playa, siempre están ellos.

Para que se ubiquen, mi memoria ha volado hasta la playa de Guadalmina, un santuario de pijos, una capilla de vanidades en los que una pasarela de tipos y tipas uniformados con traje de baño de vilebrequin, ellos, y de Eres, ellas, siempre a juego con el de sus niñas, han hecho su nido. Y allí José Mari, Ana, Anita y su prole recalan a diario con su Camelot particular y peculiar entre los “suyos” que es donde se sienten más cómodos.

Allí José Mari aun es el rey, ya sin corona, pero con trono y tronío, aunque ese solio sea ahora una tumbona de hotel, que un guardaespaldas, o dos, a veces, escolta con celo desde la valla que da acceso a la playa. Y en esa playa siempre pasan cosas, siempre hay gente que viene y va, que está y luego desaparece. Yo, desde mi sombrilla asisto como espectadora anónima de esas idas y venidas. Es lo bueno que tiene no ser nadie, como mucho te miran, pero no te ven, pero tú sí que puedes verlos, observarlos de cerca como un ornitólogo escudriña los pájaros durante horas. Y a la playa de la pleitesía, hasta el desastre, caminaban Barcenas y Rosalia, desde su casa cercana, para hacer unas risas con el jefe, así lo ha llamado siempre, aunque ya no fuera el jefe, pero para Don Luis si, el jefe. Don Luis como gustaba ser tratado por “el servicio”  – cuidadito con tutearle a él o Doña Rosalia – . Luego llegó “el desastre” y ya no aparecieron más por la playa, pero llegaron otros, porque esa playa ha sido una hégira en los veranos.

Ahí está Nacho, el inefable Nacho Gónzalez. Aun teniendo su propia playa delante de su ático, la siguiente a Guadalmina, utilizaba su Hummer para acercarse a  “la Hora Aznar” casi a diario. Y más risas, todos tan morenos, todos tan simpáticos, todos tan arregladitos, incluso peinados con gomina – siempre me he preguntado porque algunos tíos  se ponen gomina en el pelo para bajar a la playa, lo encuentro tan ridículo-, y allí muy atento saludaba a Doña Ana, beso en la mano, y después paseaba con Jose Mari ajenos a las miradas de los bañistas. También se fue Nacho un día, otro “desastre”, pero la playa no se quedo vacía.

Esperanza, que no gustó nunca de los calores de Marbella, se dejaba ver una vez por lo menos a lo largo del estío. Espe bajaba directamente del golf de Guadalmina, nunca en traje de baño, ¡Por Dios! y aun con el atuendo golfista, para saludar al “jefe”. Fue en agosto de no recuerdo que año cuando la vi acompañada de Nacho González, y en esa playa llena de sorpresas, apareció, que casualidad, el pequeño Nicolás, y también… a ver… que aclare mis recuerdos… Arturo Fernández, sudando, pañuelo en ristre y con una sonrisa forzada que ni la del joker de Batman. Un día, igual que los otros, se fueron y no aparecieron más, pero la playa siguió recibiendo gente.

Y otra vez que levanté la vista del libro, si ese que se me cae cuando dormito al amor del sonido de las olas, me encontré de bruces con Zaplana. Todo de blanco, tan bronceado él, se acercaba sonriente a Jose Mari para darle una abrazo de esos que se daban los franquistas de golpes en la espalda y decirle: ¡¡Qué bien te veo, tio¡¡¡ Y allí sentados al borde la hamaca charlaron y charlaron casi durante dos horas ¿De que hablarían? No sé, pero de lo que fuera les hacía mucha gracia. Luego se fueron todos con Doña Ana también hacia ese chalet sin hipoteca pero con bandera que apareció en la vida de los Aznar como por arte de magia… ¡Qué suerte tienen algunos al  encontrar una lámpara maravillosa que les concede deseos caros… ¡

Y en esa playa, en otro momento, recuerdo haber visto a Francisco Correa. La verdad es que no gastaba tanta familiaridad con los Aznar como los otros citados. Fue hace mucho más tiempo, y  no pude identificarle hasta mucho más tarde cuando supe quien era por la Trama Gurtel. Pero si, lo recuerdo bien, iba por allí a veces con Alejandro Agag y otro chico – entonces eran jóvenes-, y solo, en otras ocasiones. Se paraba un ratito con Jose Mari y luego se marchaba, y  también Ana Mato y Sepulveda hacían su visita mensual a la costa guadalminenese para saludar a Jose Mari y jugar a padel… Otros que tampoco han vuelto.

El que dejo de ir, por motivos que todos conocemos, fue Blesa. No puedo precisar claramente cuantas veces bajo a la playa, quizás el día que me fijé en él fue el mismo día de Agosto de  2009, cuando pagó 1.005 euros en el Marbella Club Hotel a la una de la madrugada con su tarjeta black que tanto dio de sí. Tal vez fue esa mañana cuando le vi con Jose Mari, pudiera ser…

Y algunos más que han pasado por allí…Han sido tantos: Javier Arenas, Galeote, Granados, Álvarez Cascos, todos dejaron su huella en la arena de Guadalmina a la sombra de Jose Mari. Seguro que se me olvida alguno. Y más, a estas horas cuando el sueño me puede y se me entrecruzan los recuerdos de esa playa a la que no creo que vuelva yo tampoco, claro, que por otros motivos.  Me cansa ya tanta tontería ¿saben? Una no soporta ya a ese elenco de pijos que miran a Jose Mari como si fuera “el puto amo” y que entre gintonics y copas de ribera le alaban y le envidian – ya es grave el tema-  pensando para sus adentros porque ellos no pudieron “llevárselo muerto” tan bien como lo hizo el de bigote. Es su “publico”: empresarios que despiden a mujeres embarazadas, papis que compran trabajos de fin de carrera para sus hijas, asesores fiscales que enseñan a sus clientes a evadir impuestos, damas diletantes que se aburren en sus jaulas de oro mientras sus maridos les dicen que se van a jugar al padel, sinónimo curioso de irse de putas a la hora de la siesta, gorrones de cuatro apellidos que no pagan nunca una ronda porque la alcurnia no tiene “costumbre de pagar”, rancios que llevan polos con la bandera de “el pollo”, en fin, raleas de prepotentes, vetustos, arcaicos y “manilargos” que encuentran en Jose Mari y su troupe su espejo más preciso y más precioso. Y una en vez de intentar hacerles razonar, una y otra vez,  y oponerles resistencia, ha tirado la toalla y prefiere pasar el verano en arenas más limpias y en mares menos infectados.

Y ahora mientras que ya se me cae la tecla por el sueño recuerdo también otra playa que frecuentaron los Aznar antes de Guadalmina, la de Oropesa, allí Jose Mari compartía la sombrilla con Fabra, Camps, Rita Barbera, Rafael Albert y Villalonga… otros que también pasaron por los juzgados y por la trena… Me queda la duda a estas horas si tanta coincidencia es fruto de la compañía o de la playa… Que mal pensada soy… seguro, seguro que fue la playa.

Son las cuatro de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 20 grados. La Playa

Sentencia Gurtel: Aznar y Rivera o el elogio de la hipocresía

Es curioso todo lo que está pasando. Aznar el tipo que ahora coquetea con Albert Rivera y viceversa, tenía un gobierno con un enorme parecido a la banda de Frank Niti. Hoy, con la sentencia del caso Gurtel, y la detención de Zaplana se materializa un pasito más hacia el momento en el que tal vez algún día, lleguemos a conocer  de donde salió ese maravilloso mundo de lujos, corrupciones y “variedades” del ex presidente, que sigue como si con él no fuera la cosa, mientras el mundo político señala a Rajoy, porque el caso no es contar la verdad sino señalar al que más conviene derribar, dejando al responsable que se vaya de rositas.

Aznar ya no es nadie, mientras Rajoy representa el poder a demoler, y algunos que, con hábitos de escrupulosas intenciones de verdad verdadera se visten ahora, no les conviene poner el dedo para señalar al hombre del bigote y el pullover sobre los hombros con nudito al pecho, porque también, este bigotes que no es “el bigotes” – por cierto absuelto, inaudito-  se ha convertido en un instrumento de acoso y derribo contra el inquilino de La Moncloa.

Rivera, ¡ay Rivera, riverita, que cuando lanza sus dardos sobre el PP corrupto olvida siempre a José Mari! Que no solo lo borra de la memoria, sino que se va con el “de conferencias” como el que se va de vinos, sin importarle la mácula gigante que enloda y mantiene bajo sospecha – que digo sospecha si ya hay sentencias – a los gobiernos del hombre de la boda de El Escorial. Mira que lo mismo si Rivera hubiera sido entonces un “alguien” en la pasarela política, también le hubiéramos visto en ese enlace tan faraónico y petulante que puso el broche final a la etapa más sucia de la historia del Partido Popular.

Pero José Mari sigue al margen, le invitan a programas de televisión, se pasea por la playa de Guadalmina con sus perros y sus nietos, da conferencias, sienta cátedra sobre lo que hay que hacer en el PP y sobre lo que no se hace,  y con ese impermeable de marca –siempre de marca- bajo el que se guarece y le guarecen, asiste impertérrito a la tormenta tórrida y exuberante que se desata sobre la calle Génova, que él ya no pisa por cierto, mientras critica la falta de acción política de Rajoy pero en ningún momento asume que él lideró el Partido Popular de las “manos largas”.

Hay familias que heredan deudas y otras corrupciones. Siempre pensé que cuando Mariano hablaba de la herencia recibida, no se refería a los agujeros negros casi abisales que dejo Zapatero, sino al pozo de mierda, en el que dejo José Mari y sus ministros, sumido al Partido Popular, batiendo records de enriquecimiento ilegal en la historia de la política española.

Pero ¿saben? como la política es el arte de lo posible ahora vemos a Aznar de la mano de Rivera, el campeón de la lucha contra la corrupción, haciendo gala de un “colegueo” repulsivo y, contándonos que ellos son amigos y liberales… Todo como siempre de aurora boreal, pero… está pasando.

Por cierto a estas horas Albert Rivera ya ha hecho declaraciones rasgándose las vestiduras sobre la sentencia de Gurtel, diciendo que le parece poco, pero sin mencionar para nada a José Mari… ¡Que cosas! … Me sonrió pero también me sonrojo.

Son las dos de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 23 grados.

Hablar de Bárcenas es hablar de Gurtel

Parece que estamos ante un caso nuevo, el caso Bárcenas, pero no es así, esto sigue siendo el caso Gurtel. La investigación del caso Gürtel, una trama de corrupción vinculada a ciertas personas del Partido Popular, que no a todas y también a algunas Administraciones, que no se nos olvide, gobernadas por el Partido Popular, refleja bastantes indicios, y muy preocupantes de delitos relacionados con la contabilidad secreta, o como queráis llamarle, que manejo y creo durante 18 años Luis Bárcenas, tanto en su papel de tesorero, como en el de gerente.

Que no se nos vaya a olvidar,  tampoco, que algunos están muy “despistados” o se lo hacen que Bárcenas figura como la segunda persona más beneficiada en el sumario del caso Gurtel, inmediatamente después de Correa, por supuestos pagos de comisiones ilegales a cambio de contratos públicos a la empresa Constructora Hispánica, de la que era dueño Alfonso García Pozuelo.

Todo esto está en los documentos que se incautaron y en los que se pone de manifiesto que L.B, así supuestamente se nombra a Bárcenas en la documentación, recibió 600.000 euros de la Constructora Hispánica, en dos pagos, uno en 2002 de 270.000 euros y otro en 2003 de 330.000 euros. En el supuesto “cuadernito” de Bárcenas, escrito por su puño y letra, o no, eso es realmente irrelevante, lo pudo escribir otra persona que trabajara con él , aparecen 4 donaciones de esa empresa al Partido Popular, dos de 30.000 euros cada una, otra de 60.000 euros y otra más de 24.000 euros, que suman 144.000, solo un 25 por ciento de la cantidad que supuestamente recibió Bárcenas.

La investigación policial del caso Gurtel dice que Bárcenas recibía este dinero de Francisco Correa, que era quien intermediaba para que Constructora Hispánica consiguiera los contratos públicos de las administraciones que entonces gobernaba el Partido Popular. En el supuesto “cuadernito” de Bárcenas figuran 9 donaciones. Bárcenas, está claro que no tenía la potestad de adjudicar contratos a nadie, pero en las grabaciones del caso Gurtel aparece Francisco Correa en una conversación con el ex concejal del PP, José Peñas, al que le dice: Le he llevado a Bárcenas 1.000 millones de pesetas, se lo he llevado a Génova y a su casa. Todo de adjudicación de obras de Fomento, cuando estaba Cascos, 1.000 kilos. Sé dónde los tiene, cómo los saca de España y el paraíso fiscal”. La grabación se hizo en secreto, sin que Correa supiese que Peñas le estaba grabando.

Durante el periodo en el que Álvarez Cascos fue Ministro de Fomento, la empresa Constructora Hispánica tuvo adjudicaciones del AVE por valor de 99,1 millones de euros. Un informe de la Agencia Tributaria que se solicitó desde el Tribunal Supremo dice que más de 1 millón de euros en billetes de 500 salieron de Constructora Hispánica sin conocer claramente el fin de estas salidas de dinero: “Desconocemos los hechos, cual ha podido ser el destino real de estos importantes flujos de tesorería que ficticiamente se declaran pagados a personas vinculadas con la cadena intermedia de sociedades. Podrían haber acabado en otros contribuyentes, en ellos mismos o en terceros”. Esto es lo que escriben los inspectores en su informe.

Curiosamente nada más estallar el escándalo Gurtel, el dueño de la Constructora Hispánica vendió su empresa e hizo una regularización con Hacienda por la que tuvo que pagar 20 millones de euros. Todo esto está en el sumario del caso Gurtel y desde luego concuerda a la perfección con lo que hay escrito en el supuesto “cuadernito” de Bárcenas. En él, hasta ahora se recogen demasiadas coincidencias, y algunos dirigentes del Partido Popular han asumido que han existido, ciertos pagos, como es el caso de Pio García Escudero, presidente del Senado. Estos pagos no tienen por qué ser ilegales, pero lo que está claro es que están y que se corresponden de alguna manera con la contabilidad del Partido Popular, o con una parte de ella. Además de las donaciones que se cruzan con el sumario del Caso Gurtel, y acreditan la realidad de estas, también hay otros apuntes que Gurtel pone de manifiesto, como por ejemplo en el caso de Pablo Crespo, número dos de la trama, que figura en mayo de 1999, que aparece en el supuesto “cuadernito” de Barcenas como un ingreso de 21 millones de pesetas, coincidiendo con lo encontrado en la carpeta de Crespo, durante la investigación, en el que se refleja un pago de 21 millones de pesetas al Partido Popular de Galicia. En la investigación del caso Gurtel se mantiene que ese dinero “donado” al Partido Popular de Galicia  no fue declarado a Hacienda, y apuntan a una supuesta financiación ilegal del Partido Popular.

En el cuadernito también hay asientos que concuerdan con trabajos normales que se pueden desarrollar en cualquier partido político, como trabajos de campo con encuestas, consultas jurídicas, obras, provisiones, etc. O los gastos derivados de la ayuda a las víctimas del terrorismo , de afiliados al Partido Popular, y que obviamente deben formar parte de la contabilidad legal de ese o cualquier partido, y que nadie puede negar, pero sí que hay otros asientos o anotaciones que los mencionados niegan, y son los referidos a las donaciones de empresas y a los supuestos “sobres” o sobresueldos. Me temo que nadie va a confirmar eso, ya que la asunción, llevaría acarreado graves problemas para los que allí son mencionados. Bien, porque lo que han recibido en algunos casos es incompatible con los cargos que ostentaban, o porque lo que probablemente supuestamente recibieron no lo declararon al fisco,  o bien, porque en el caso de las donaciones de empresas superaban con creces los límites que pone la ley de Financiación de Partidos Políticos.

A todo esto hay que decir, por si alguno no se ha enterado, que la Fiscalía Anticorrupción tiene abierta un investigación sobre la existencia de una caja B en el PP, sobre el origen de los fondos y también, sobre a donde iban dirigidos, y que las afirmaciones de Correa, cuando decía que Bárcenas tenía una cuenta en Suiza, a día de hoy se han demostrado que son verdaderas. Es un hecho claro y probado: Bárcenas tiene una cuenta con 22 millones en Suiza, y nadie a día de hoy, conoce la procedencia del dinero. El interesado afirma que son fruto de inversiones en bolsa, pero me temo que ni el mismísimo Rockefeller, experto inversor, habría sido capaz de amasar esa fortuna, partiendo de un sueldo de gerente.

Por eso, en este caso, hay que tener en cuenta que hablar de Bárcenas es seguir hablando de Gurtel, y eso sí que debe quedar claro.

Son las once y media de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 12 grados.

 

Bárcenas. La Corrupción corrompe al que la ejerce y rompe al que la soporta

Todos estamos esperando que Mariano Rajoy comparezca para explicar, primero a sus electores y afiliados, y también por supuesto al resto de los españoles, que es lo que está sucediendo con el caso del ex tesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas.

La realidad nos dice que a Luis Bárcenas quien lo está poniendo en su sitio son los medios de comunicación, la opinión de los ciudadanos, las redes sociales y  la actuación de juez, que eso si  que le va a costar Dios y ayuda, sacarle una condena, pues con la disposición adicional de “ la Ley Orgánica 7/2012, de reforma del Código Penal en materia de transparencia y lucha contra el fraude fiscal y la Seguridad Social”, el tema, su señoría, lo va a tener  muy complicado.

No sé si Luis Bárcenas será sentenciado culpable. Para su defensa cuenta con la  con ayuda de un equipo de abogados, que, además de conocer bien todos los resquicios de la ley, andan por las radios, cual estrellas mediáticas, dando cera a diestro y siniestro, y hablando de “sobres” y pagos,  me temo que, con el único fin de presionar para poder sacar las castañas del fuego a su defendido, a ver si así le tuercen la mano al poder, o mejor dicho, se la retuercen. Probablemente ese tema de los “sobres” sea cierto. A más de uno y de una del “aparachi”, alguna vez se les ha ido la boca, en alguna cena con alguna copa de más y han largado sobre los  “premios” que repartía Bárcenas en su momento, y de paso han echado pestes contra la Señora Cospedal, que cuando llego les desmonto el chiringuito. Además alguien anda enviando correos con las listas de aquellos que se beneficiaron de ese “fondo de reptiles”, aunque obviamente, de momento, hay que darle a esos correos, la categoría de cuarentena.

Hay muchas incógnitas en toda esta historia, tantas que la convierten en una ecuación que ni siquiera la mejor matriz podría resolverla. ¿Dónde está el dinero de Gurtel? ¿Cuáles son las empresas que con tanto celo mantiene en el anonimato Bárcenas? ¿Qué hace un tesorero de un partido político con cuentas en Suiza? ¿Por qué se le pago la defensa desde el propio Partido Popular? ¿Por qué se le mantuvo el despacho y demás privilegios en Génova cuando ya estaba encausado, y aun mantiene un despacho con documentos de su propiedad? ¿Por qué  el nombre de Mariano Rajoy y de Luis Fraga, aparecen en las relaciones del documento de apertura de cuenta en el banco de Suiza? ¿Por qué aparece en las relaciones en el apartado de personas jurídicas la entidad GESMADRID S.A, sociedad gestora de fondos de Caja Madrid, ahora llamada Bankia? ¿Por qué se le presento a Senador por Cantabria, cuando no mantiene ningún vínculo personal con esa región y solo va por allí durante las campañas electorales? ¿Por qué se le permitió manejar las cuentas del Partido Popular durante 30 años? ¿Cuáles fueron sus relaciones con José María Aznar, y porque amenazo en su momento al ex presidente con filtrar datos sobre la boda de su hija? ¿Qué pasó en esa reunión en la que Luis Bárcenas celebro con varios periodistas y que se contó en esa reunión? ¿Por qué Ana Mato  y Trillo defendieron con sumo interés la continuidad de Bárcenas como senador? ¿Qué es lo que sabía Bárcenas para amenazar con llevarse por delante a Esperanza Aguirre e Ignacio González? ¿Es casual que aparezca el tema del ático de Ignacio González justo antes de que estalle la “tormenta”? ¿Cuáles eran las relaciones con Álvarez Cascos? ¿Cómo se hacían las contrataciones con los proveedores del Partido Popular? En fin, estas y algunas cuestiones más están dando vueltas desde hace unos días en las cabezas de los ciudadanos de este país.

Y todo esto sucede porque a los políticos no han terminado de enterarse, o tal vez prefieren no hacerlo, que no son simples ciudadanos y que no basta con buscar los resquicios a las leyes para poder salir indemnes de este u otro tema oscuro y pernicioso.  No basta para un representante del pueblo una absolutoria en los juzgados, hay que demostrar algo mucho más importante que es la inocencia social, la inocencia política y eso desde luego en este caso que ahora nos compete, como en otros de corrupción en otros partidos, no se nota, ni se percibe, ni siquiera son capaces de demostrara.

Así que el Presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, un hombre por cierto cada vez mas ausente y cada vez más alejado de los ciudadanos de a pie, de la “ordinary people” como dicen los americanos, tiene la responsabilidad de aclararnos inmediatamente este asunto, hasta el final, y como dijo ayer Esperanza Aguirre, caiga quien caiga y pese a quien le pese, con la máxima contundencia, con los sacrificios necesarios y con el reconocimiento de los errores que se necesiten. Y no vale eso de “pedir perdón y seguir con la canción” que de esas tomaduras de pelo ya fuimos bastante bien servidos los ciudadanos el pasado año, porque a veces es necesario un sacrificio personal para salvar la idea y el proyecto, que debe estar siempre por encima de cualquier interés propio.

La cúpula del Partido Popular no ha sabido hasta ahora gestionar ni el caso Gurtel, ni el caso Bárcenas, que por cierto parece que están íntimamente ligados. Dejar morir los temas no es solución, primero porque en una sociedad cada vez más conectada mediáticamente es difícil que algo como esto muera solo, es más puede convertirse en un tema zombi, en un muerto viviente que ataque de una manera recurrente e imprevista, y segundo porque no es ético, ni moral, que en asuntos tan peligrosos, graves y trascendentes como este, donde los delitos van y vienen de un día a otro, anden con paños calientes, mirando para otro lado, o con excusas tales como “ese señor ya no es del Partido”.

Esta muy generalizado eso de que la corrupción no pasa factura a los partidos en las urnas, tal vez, pudiera ser, pero es un juego tremendamente peligroso, y donde se paga, porque se paga siempre, es en la democracia donde se pasa esa factura. Esa sí que sale dañada, y a veces hasta tal punto, que los ciudadanos dejan de lado los principios democráticos para empezar a pensar en otros usos, que llevados por la indignación y el cabreo generalizado, incluso legitiman, y ya sabéis cuáles son esos usos, los innombrables de un lado y de otro, los extremos, los que están fuera de la norma, en definitiva, los que dan miedo. La corrupción como su nombre indica corrompe a los que la ejercen y rompe a los que la soportan. Que no os quepa duda.

Son las once de la mañana. Llueve ligeramente en Pozuelo y la temperatura exterior es de 12 grados. El fin de semana se presenta muy, pero que muy oscuro

Summum ius, summa iniuria

Conviene leer detenidamente, luego que cada uno saque sus conclusiones.

La intervención de las comunicaciones de los cabecillas de la trama Gürtel con sus abogados, por las que Garzón ha sido condenado a 11 años de inhabilitación, fueron avaladas por el juez del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) que le sucedió en la instrucción, Antonio Pedreira, por las dos fiscales Anticorrupción adscritas a la causa y por el magistrado de la Sala de lo Civil y Penal del TSJM José Manuel Suárez Robledano.

Las escuchas no fueron ordenadas porque sí. Ya en el primer auto en febrero de 2009, Garzón centró las escuchas en el abogado José Antonio López Rubal, dados los claros indicios de que en las actividades de la trama habían intervenido abogados, que dada su condición, podrían actuar de “enlace” de los cabecillas con el exterior. Al resultar ese abogado imputado en la trama, Correa y Crespo lo sustituyeron por Rodríguez Mourullo y Choclán. Garzón prorrogó las escuchas y Anticorrupción no puso trabas.

En su informe de 20 de marzo, Anticorrupción informó a Garzón de que una parte importante de seis conversaciones grabadas se referían a “estrategias de defensa” y debían ser excluidas del procedimiento. Pero al final de ese mismo informe, la fiscalía dijo expresamente que no se oponía a las intervenciones la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal, la unidad policial antifraude.

El 27 de marzo, Garzón ordenó la exclusión de las conversaciones interesadas por Anticorrupción.

Al aparecer indicios de criminalidad contra aforados, Garzón se inhibió al Tribunal Superior de Justicia de Madrid. El nuevo instructor, Antonio Pedreira, prorrogó a petición de la fiscalía las escuchas ordenadas por Garzón y, más adelante, en enero de 2010, rechazó anular las grabaciones. Pedreira sostuvo entonces que el derecho de defensa no era “ilimitado” ni una patente de corso a los abogados para colaborar en delitos. También expuso que, bajo supervisión judicial, sí es posible la intervención entre un abogado cooperador y sus clientes. Según Pedreira, de la misma forma que se puede ordenar la entrada y registro en despachos profesionales, se puede, de forma motivada, acordar la intervención de comunicaciones.

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid, sin embargo, anuló parte de las intervenciones ordenadas por Garzón. Aunque uno de los tres magistrados, José Manuel Suárez Robledano, se opuso a la anulación por entender que se daba un margen muy elevado de “impunidad y privilegio” a los abogados.

Son las doce menos cuarto de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 6 grados. La justicia no puede ser un territorio para la vendetta y para el revanchismo. A mí personalmente, Garzón, nunca me ha caído bien, siempre le he considerado demasiado soberbio, demasiado mediático, incluso a veces demasiado estridente, pero de ahí, a utilizar el territorio de la justica para bajarle esos humos hay mucho camino, un camino que nunca se debería haber recorrido, ni de esta manera. La sentencia no es una buena noticia y hay límites que no se deben pasar nunca, porque no tienen vuelta atrás.