Fin de Curso en Hogwarts #Puigdemont #DUI

La magia de truco nunca ha funcionado. Claro que la magia existe, pero nunca hay que confundir magia con prestidigitación. Puigdemont lo hizo. Jugó a aprendiz de brujo, pero con trucos baratos, de conejo y chistera, que desde luego no le han llevado a progresar en el arte de la nigromancia. Pretendió convertir el Parlament en un remedo barato de Hogwarts, donde su gente ni siquiera ha sabido jugar bien al Quidditch,  y con Junqueras en una copia grotesca de Albus Dumbledore.

Pero lo que no sabía este pequeño pseudo hechicero con flequillo, es que la magia es poderosa y actúa por su cuenta cuando se la invoca, y como Mickey, en el aprendiz de brujo de Disney, se le dislocaron los cubos y las escobas, en un torbellino imparable, empantanándole la política en menos de 48 horas. Sus más fervientes aliados se convirtieron en sus más acérrimos enemigos. Las desconfianzas de los unos hacia los otros se hacían cada vez más patentes. Le dimitían hasta los bedeles y comenzaron los engaños mutuos.

Apenas si ha podido salvar los muebles con el último truco, el que perpetró Carme Forcadell, intentando interpretar el papel de Hermione, sin gran éxito por supuesto,  con su ayudante – ya saben que todos los prestidigitadores tienen ayudante, es fundamental – Torrent haciendo las veces, pero sin llegarle ni a la suela de los zapatos, de Ron Weasley,  cuando simularon poner a votación la declaración de independencia en un ejercicio de distracción barato, de esos de “mira la bolita, mira la bolita” para que el público atendiera a ese “juego de manos” de poca monta.

Fue entonces, cuando Torrent especifico, que solo se iba a votar la parte declarativa de la proposición de la resolución, aclarando los párrafos que se votaban,  y para nada la exposición de motivos, que leyó, pero no se votó. Un pequeño truco, que durante unas horas pasó desapercibido, no para todo el mundo ya que algunos vimos lo que llevaba la Forcadell en la manga. Les recuerdo que fue  también Torrent el que pidió la urna y la votación secreta. Tal vez este artificio haga que el fiscal no pueda materializar en toda su dimensión la querella. Aunque dolo, y ganas de engañar había un rato.

No quedan más trucos ya en el pack de ilusionismo de mercadillo del pequeño Puigdemont en este intento de emular a Harry Potter, y el fin de curso en su Hogwarts particular ha llegado antes de lo previsto. Me temo que le cierran su remedo de colegio de Magia y hechicería. Es lo que tiene jugar con los encantamientos cuando ni siquiera se sabe controlar la varita. Fin de Curso en Hogwarts.

Son las dos y media de la tarde. No llueve en Madrid y la temperatura exterior es de 20 grados. Fin de Curso en Hogwarts.