#JuanaSomosTodas

 

Que la ley integral contra la violencia de género que se puso en marcha en 2004 tiene lagunas importantes no es una noticia. Siempre he dicho que eso de integral sobra, pues, entre otras cosas, esta ley deja bastante desprotegidos a los menores, a los hijos.

¿Cómo denunciar un maltrato, un acto de violencia cuando sabes que tus hijos pueden ir a manos del maltratador?

La terrible y dolorosa historia de Juana Rivas supongo que habrá sido seguida con atención por mujeres, que mientras escribo este post, estarán sufriendo sin denunciar la violencia machista ¿Qué creéis que se están planteando estas mujeres al ver como los hijos de Juana Rivas van a tener que volver a  vivir con el maltratador, solo por el mero hecho de ser su padre biológico, y que lo dice la ley?

La violencia de género en nuestro país aun se encuentra dentro la normalidad que propicia una sociedad machista. Supongo que en estos días habrán escuchado frases tales como: “Bueno al fin y al cabo el italiano es su padre”, o “que la pegara a ella no significa que lo haga con sus hijos”, o “bueno si se llevaban mal, los niños no tienen por qué dejar de ver a su padre”. Deberían pararse a pensar después de escuchar esas afirmaciones. ¿Se imaginan ustedes que alguien que va por la calle y  le agrede, le insulta, le hiere o incluso le mata, y a la semana usted o sus familiares, tienen que ir a entregarle a sus hijos? Pues esto es lo mismo, nada más que el hecho de ser padre biológico de unas criaturas, parece ser que le exime ya de todo.

Juana Rivas ha huido con sus hijos para protegerlos de un agresor, de un violento, de un delincuente, condenado por maltrato. ¡Que mas da el parentesco!  Pero Juana ha hecho algo más por todas nosotras y por la sociedad en definitiva. Ha puesto el ojo mediático en el problema por el que pasan las mujeres que denuncian y tienen hijos, con la custodia y la patria potestad del maltratador sobre esos niños. La ley integral contra la violencia de género está plagada de rincones, de lagunas, de zonas oscuras que dejan en desprotección la parte más vulnerable que existe en los casos de violencia de género: los niños.

Niños y niñas victimas, que con una ligereza espectacular son entregados al progenitor maltratador sin miramientos, y aplicando la ley “por el libro” sin considerar nada más. Niños que son usados para dañar a la madre, niños asesinados como ultima consecuencia de la violencia de género llevada al extremo. Niños que a base de pasar tiempo y más tiempo con el maltratador se convierten en maltratadores, y ven a la madre como merecida de ese maltrato, y que repiten los patrones machistas inculcados por el padre biológico que ha ejercido esa violencia. Hay casos de todo tipo, podría seguir enumerando.

Juana Rivas es mucho más que una madre que huye con sus hijos para protegerlos de la violencia. Juana le ha puesto cara y ojos, lagrimas, dolor y miedo para que veamos en directo la ineficacia de una ley fruto de una sociedad machista sobre la violencia machista dejando “daños colaterales” y que nos ha hecho mirar de frente a una realidad que da miedo, y que requiere con urgencia abordar.

Juana Rivas está convocada esta tarde para entregar a sus hijos. ¿Usted lo haría? Yo no desde luego #JuanaSomosTodas

Son las diez y media de la mañana. Llueve ligeramente en Pozuelo y la temperatura exterior es de 20 grados. #JuanaSomosTodas

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