¿Fue un Consejo de Ministros o no?

Estamos acostumbrados a no ver más allá de nuestras narices o ver lo que queremos ver o lo que esperamos ver, y eso nos hace, con frecuencia, no llegar al fondo de las cuestiones, y no darnos cuenta de lo que en realidad está sucediendo a nuestro alrededor.

La rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros del pasado viernes, es un claro ejemplo de ello.

Todo empezó antes, una semanas antes…(Sigue leyendo)

@martapastor en @Estrella_digit

La paja en el ojo ajeno

Si yo fuera el Presidente del Banco Central Europeo, esta mañana, sin más dilación, me pondría a comprar deuda española a la velocidad de la luz, cosa que veo que no está haciendo, pues la prima a estas horas, va que se mata ( y nunca mejor dicho), pues está a 630.

¿Y porque digo esto? – estaréis pensando…, pues fundamentalmente por sentido común, pues para llegar a esta deducción, ni siquiera hay que saber mucho de economía.

Supongamos por un momento que la prima de riesgo continua creciendo por encima de los 600, entonces los tipos de interés de la deuda soberana subirán hasta tal punto que llegue un momento que no podrá refinanciarse, y  qué duda cabe, que entonces vendría el tan temido rescate, pero no solo el nuestro. A continuación Italia caería inevitablemente y, ya no habría dinero para rescatarla. El euro se rompería y, el Banco Central Europeo, ya no tendría ninguna necesidad de existir, bueno ni el BCE, ni la eurozona, amén de que esa ruptura del euro llevaría al caos a toda la economía mundial.

¿Por qué, para que sirve el Banco Central Europeo? ¿Cuál es su misión? Pues fundamentalmente como cualquier Banco Central su papel principal es ocuparse de las políticas monetarias, y entre otras cosas tiene la obligación de generar liquidez para así mantener alejada la inflación y preservar la buena salud del euro, cosa que estos momentos no está haciendo, con lo cual está tirando piedras (que digo piedras, verdaderos cantos) contra su propio tejado, pues el euro es a día de hoy la moneda europea objeto de su trabajo.

Hoy el BCE, debería ponerse por fin a hacer sus labores y colaborar en esa reducción de los costes de la duda pública española e italiana, porque está claro que los intereses se están comiendo día a día la liquidez de la nuestra economía y también de la italiana, y hace que nuestro déficit sea cada vez mayor. Lo que tenemos encima ya no es moco de pavo, para 2013 los intereses estarán alrededor de los 9000 mil millones, un dinero que, digamos se lleva el viento, pues con él no se van a poder pagar ni servicios, ni inversión pública, ni los bancos tampoco podrán dedicar sus recursos a la financiación de empresas. No hay que olvidar, que ahora mismo son los bancos españoles (algunos, que no todos) los que están comprando deuda española en la subasta (véase el ejemplo del pasado jueves).

Draghi se equivoca, o lo que es peor, quiere equivocarse, porque esto, que entiendo yo con una claridad meridiana, creo que a él no debe serle muy difícil de entender. Las instituciones públicas, como el BCE, deben ser gestionadas de una manera eficaz y procurar el mejor servicio público a los ciudadanos, y las personas que están al frente de ellas, como en el caso de Draghi, no pueden hacer dejación de sus funciones, como estamos viendo estos días, ya que los daños, en algunos casos, serán irreparables para la ciudadanía. El BCE no está por encima del bien y del mal, y se sujeta, como cualquier otro estamento público, a las mismas normas, y si tan punible es que políticos españoles hayan mirado para otro lado en la gestión de la crisis de nuestro país, igualmente sucede con los políticos europeos, que no me duelen prendas en decirlo y escribirlo, pues este mal hacer, esta perversión en el modo de gestionar el Banco Central Europeo, está haciendo que nos encontremos todos, y digo todos, incluido Draghi y su tan amado BCE, en una situación realmente embarazosa y desde luego peligrosa donde las haya, pues estamos a punto de asistir, de seguir así la cosa, en un drama en el que muere hasta el apuntador…

Son las nueve y media de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 24 grados. El refrán de ver la paja en el ojo ajeno, y  no la viga en el propio, le viene que ni pintada a Draghi esta mañana.

Tanta austeridad no es camino

Para ser viernes hoy me he levantado preguntándome algunas cosas de gran trascendencia, cosa que me inquieta enormemente, pues los viernes siempre han sido un día, para mí, de tremendo relajo.

Pero hete aquí, que bajando de la cama, me ha asaltado una gran duda existencial ¿Es Grecia la excepción que confirma la regla? O ¿Es Grecia, la regla, y ha sido la primera en llegar a ese camino donde vamos a llegar todos? (No obstante recomiendo no pensar cosas así al levantase, sin tener una bolsa de papel cerca, para hiperventilar).

Sigamos. Pues bien, lo primero que hay que ver es si todos estamos en la misma condición que estaba Grecia cuando empezó a “mascarse la tragedia”, y la conclusión es que no exactamente, pero si se dan algunas características comunes, que hace que me tiemblen las rodillas, por ejemplo, por ejemplo, los gobiernos de los distintos países de la Unión Europea, por si mismos no tienen resortes para solucionar la crisis: no pueden devaluar, no hay política monetaria propia, no pueden imponer controles a los capitales, no tiene dinero para apoyar a las empresas, tienen una deuda considerable que crece por días, y además la directriz de Europa para todos es incrementar los recortes.  Y aunque Grecia estuviera en situación más precaria que los demás, lo cierto es que los gobiernos, de cualquier color que sean, están atados a la hora de organizar una salida de la crisis.

Esto hace que el ciudadano, que difícilmente aun percibe la realidad europea, fundamentalmente porque creo personalmente que no hay ninguna realidad europea, y que todo esto es un artificio, que ha salido bastante mal por cierto, se vea abocado a escuchar otras voces mucho más radicales, que les prometen y les juran que ellos van a ser capaces de devolver esas soberanías perdidas, con discursos extremos y muy peligrosos por cierto, ya sea por la derecha o por la izquierda, véase el caso de Marine Le Pen en Francia, o el más reciente, el de Grecia de estas últimas elecciones.

Pero como todo es susceptible de solucionarse, (también de empeorar) convendría que Europa, mejor dicho Alemania, porque aquí es quien manda, le diera una vueltecita a eso de la deuda, la austeridad y el crecimiento, para ver si está yendo por el buen camino, o al final nos van a llevar a todos a “helenizarnos”, que mejor que no.

La deuda de cualquier país, que además está dentro del marco de otros países formando un contexto único, como sucede en Europa no pueden llevarnos a dinamitar la economía y sobre todo los formatos políticos democráticos que tanto tiempo ha costado poner en marcha, y sobre todo hay que combinar el pago de esa deuda con crecimiento, o de lo contrario ni deuda, ni nada de nada, porque la señora Merkel debería recordar, pues le toca muy de cerca, que la llegada al poder de Hitler en 1933 fue fruto, entre otras cosas, de la situación de deflación y de depresión que vivía Alemania en esos momentos.

La deuda no solo es responsabilidad del que la adquiere, y la postura de cargar solo sobre el deudor no es la solución, no porque yo lo diga, que yo no soy nadie, sino que a día de hoy los hechos demuestran que la política de la eurozona para solucionar esta crisis dista mucho de dar algún resultado, sino todo lo contrario, está haciendo que empeore por meses el panorama. No hay que olvidar que la recesión y el paro son dos factores determinantes que hacen que los ciudadanos paguemos menos impuestos, en conjunto, la recaudación es menor, el crecimiento es inexistente, con lo cual sino se recauda, no se paga, y si no se paga la credibilidad de cualquier país para los mercados sigue estando en entredicho. Así que cuanto más presiones a un país deudor, menos crecerá, ergo menos capacidad tendrá de pagar.

El gran acreedor de Europa es Alemania, y, o afloja sus pretensiones, y colabora de alguna manera a la solución (hay muchas por ejemplo eurobonos, quitas, demoras en el cobro) o nos caemos con todo el equipo, porque no nos engañemos, la austeridad está reñida con la sociedad de consumo, y esa es, salvo que alguien invente algo mejor y muy rápidamente por cierto, la sociedad en la que vivimos. No hay otra salida, y a no tardar, porque de seguir así nos cargamos el invento, el de la estabilidad económica y el de la estabilidad democrática. Y ¿Hay vida fuera de eso? … pues tal vez, pero creo que es un sitio frio, oscuro y aterrador, donde el país de Blade Runner queda a la altura de paraíso.

Son las once de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 20 grados. No se tal vez Rajoy debería de dar menos mensajes a la gallega a la Merkel, y explicarle “very polite” a Madame eso de “ya basta”, al estilo de Guindos, que mira esta vez estuvo bien…

De los brotes verdes a los rayos de esperanza

No hay nada que me moleste más que andar usando palabras poco precisas o eufemismos para emboscar las realidades. Zapatero y sus ministros, en el último periodo de su legislatura, se convirtieron en verdaderos artistas de la semántica. Supongo que debían echar horas y horas paseándose por el diccionario de la RAE para encontrar como decir lo que no querían decir o lo que no querían que entendiéramos.

Pero parece ser que el tema de los “semanticistas” es tendencia, pues el Gobierno actual también anda tirando de palabras “suaves” e incluso de difícil entendimiento, como por ejemplo eso tan bonito de “nueva ponderación” (casi me caigo de la silla cuando lo escuche, menudo trabajito que les debió llevar¡¡¡) para no tener que decir lo que es en realidad: subida de los impuestos.

Pero desde ayer se han superado. Jamás pensé que iba a tener que escuchar un emboscamiento semántico superior a lo de los “brotes verdes”. Pues me equivoque de parte a parte, porque acaba de aparecer la “superfrase estelar”: Rayos de Esperanza, en boca de ese Ministro al que sigo con tanta atención (siempre me han gustado los ministros que no son políticos profesionales porque son mucho más entretenidos, mucho más imprevisibles, y por lo menos nos sacan del aburrimiento del discurso habitual de los políticos profesionales) Luis de Guindos. Pero lo de los Rayos de Esperanza, de verdad que no me lo esperaba. Esa cursilería de tamaño natural, no le pega nada a este Ministro que siempre va a acompañado de un cierto desaliño, y con un talante algo brusco (que parece, eso si, que anda suavizando últimamente).

Con decir que hay algunos indicios de las cosas podrían ir a mejor, hubiera bastado, si es que hay datos fehacientes de que eso vaya a pasar, cosa que no se yo, porque ni el paro baja, a pesar de la tímida cifra de esta mañana, que desde luego es una buena noticia pero para nada determinante, ni el crecimiento sube.

Sería bueno que la comunicación del gobierno fuera algo más clara, que a mi llevo casi 10 minutos, enterarme cuando en el Consejo de Ministros pasado de Guindos dijo eso de “nueva ponderación”, y si a mí me llevo un rato, que me dedico a esto de las palabritas, es posible que haya muchos ciudadanos que aun no se hayan enterado, y desde luego evitar esas florituras, tal vez muy acordes con la estación en que estamos, de “rayos de esperanza”, porque desde luego chirria, pero bien. Por favor, un poco de seriedad y rigor en esto de la comunicación. Rayos de esperanza, rayos de esperanza… no sé, tal vez el asesor de comunicación del Ministro sea Paris Hilton o similar. Flower Power??

Son las dos y media de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 14 grados. Rayos de esperanza, too much¡¡¡

Postpost: Si escribes en google images rayos de esperanza, desde ayer solo aparece la foto de Luis de Guindos. Yo andaría persiguiendo al de comunicación por los pasillos, como poco.

La política: el arte de lo posible

Vuelvo de vacaciones y me encuentro que estamos a un paso del rescate. Otra vez con lo mismo, por Dios que aburrimiento, antes por lo menos me emocionaba esta historia, pero esto del rescate está empezando a formar parte de los grandes temas del “cansinismo español”.

Pero esta es la realidad, que parece que la tarea que nos habían puesto para casa, no la hemos hecho bien, y que en el “cuaderno de vacaciones Santillana” ponía que teníamos que subir el IVA y los impuestos, y cumplir con eso tan complicado del déficit, y que nosotros hemos hecho otra cosa relacionada con algo así, como un asunto de amnistía fiscal, que parece ser que no tocaba, y que además tampoco está bien hecho.

Y mientras el Ministro de Guindos, ese ministro que ocupa virtualmente todos los ministerios de este gobierno, o por lo menos lo parece, avisa que ahora lo que parece que toca es la reforma de la sanidad, y de la educación, vamos los recortes, porque no es lo mismo reformar que recortar, y aunque entiendo que son necesarios, no hay nada que más me moleste, que se maquillen los temas desagradables usando palabras indoloras. Esperemos que esos sean los deberes que hay que hacer, fuera a  ser que otra vez hayamos tomado mal los apuntes, y volvamos a presentarnos a la “seño” con cosas que no tocaban para hoy.

Pero hay otro tema, que hoy a la vuelta de mis vacaciones (que me han sabido a poco) me preocupa sobremanera, y ahora sí que voy a ponerme seria (alguien me definió una vez como una chica muy seria, muy seria, con mucho, mucho sentido del humor) y es la actitud del PSOE, en todo este drama de la crisis y su posicionamiento en contra de cualquier ajuste o recorte que haga el gobierno.

Supongo que el PSOE es consciente, de que lo más probable es que antes o después acabemos intervenidos o rescatados, cosa que va a hipotecar aun más a las nuevas generaciones de este país, y frente a eso todos tenemos una responsabilidad, ellos y el gobierno, más que nadie, y en situaciones límite, como esta que #estapasando , “lo primero es antes”, y no hay nada más importante que hacer “piña” entre todos para sacar adelante lo que se pueda, y no dejar el país hecho unos zorros, con enfrentamientos absurdos, para que las generaciones venideras, recojan solo escombros y maleta al hombro. Suena jodido  molesto -ya lo sé- renunciar a las propias ideas, a las propias convicciones de cada uno, pero es lo que toca, eso sí que son los deberes que tiene que hacer el PSOE, y no dedicarse a convocar ¡¡¡50 ruedas de prensa¡¡¡ contra los presupuestos, sin aportar ni una sola solución ( ya lo dije hace unos días en facebook, hay que ver como suelta la lengua pasar a la oposición, con lo callitos que estuvieron en su última etapa de poder) o las declaraciones de Trinidad Jiménez, diciendo que no va a apoyar ningún pacto con el Partido Popular, en temas de sanidad, que recorte el estado del bienestar… Pero ¿Qué estado del bienestar? ¿De qué demonios está hablando Trini, a las puertas de un rescate, de que bienestar, del suyo tal vez?

La pelota está en el tejado del PSOE, y  si no es capaz de llegar a un pacto con el partido del gobierno para hacer frente a la situación en la que estamos inmersos, el peso del desastre va a caer directamente sobre sus hombros, hombros por cierto ya muy maltrechos, pues su nivel de credibilidad, por su última etapa de gobierno, está muy, pero que muy a la baja, aunque eso a mí, personalmente me importa un comino, porque lo que realmente me interesa es que salgamos de esta, entre todos, cuanto antes y con el menor número de daños posible, cosa que si las cosas siguen por estos derroteros, parece que no va a suceder.

Son las diez menos cuarto de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 14 grados.  La política es el arte de hacer posible lo necesario

Carta a Luis de Guindos

Querido Luis de Guindos,

Es la primera vez que le escribo una carta a un ministro del gobierno, pues no tengo costumbre de ponerme en este tipo de tesituras tan comprometidas de lanzarle epístolas a personas de tan distinguida y elevada posición política, pero me veo en la obligación de hablarle de ciertos temas, y de una manera pública.

Hoy, le he vuelto a escuchar en el Congreso, donde se ha aprobado la reforma del sistema financiero, cuando ha dicho que todas las previsiones de los organismos internacionales vaticinan que se producirá un “empeoramiento” de la economía española durante este ejercicio, y es la enésima vez que le oigo este discurso. Si, Ministro todos sabemos, incluso los niños, lo mal que están las cosas pero tal vez esperamos de usted, que en vez de repetirnos hasta la saciedad la terrible situación que atravesamos, empiece a enviarnos hasta nuestras orejas algún mensaje de esos que tanto se agradecen, vulgarmente llamados soluciones.

Cuando hace unos meses los españoles decidimos que deseábamos que el Partido Popular gobernase este país durante los próximos cuatro años, no esperábamos, que durante más de 60 días tuviéramos al frente del Ministerio de Economía y Competitividad, un ministro permanentemente enfadado, modelo plañidera (usted sabrá perdonarme por ser tan gráfica), y que cada vez que aparece ante los medios o el parlamento nos anuncie constantemente que estamos llegando  prácticamente el fin de los días (lo del fin del mundo es para diciembre me han dicho, la noticia tiene fuente dudosa y no está contrastada 🙂

No se lo tome a mal, pero una que está al otro lado de su raya, es decir la de los simples mortales, la de la ordinary people está empezando a hartarse de su talante y de sus vaticinios, y si me permite el atrevimiento, le recomiendo que vaya variando el discurso y la actitud, porque para contarnos lo duro que es esto, ya nos bastamos nosotros mismos.

Y que no se me olvide, Ministro, cuando un parlamentario le hace una pregunta o le está hablando a su insigne persona, lo primero hay que hacer es  prestarle atención, y segundo se le responde y  no se le ignora. Eso está muy feo, es como diría mi abuela de muy mala educación, y que sepa que yo no pertenezco ni IU, ni al PSOE, ni al PP ni a ninguna otra formación política, soy una insignificante ciudadana que a su trabajo acude (de momento) y con su dinero paga (de momento también), como dijo el poeta, y que no le ha gustado nada ni el talante de sus comparecencias públicas, ni su actitud frete al parlamentario Alberto Garzón.

Por todo esto le pongo estas líneas apresuradas desde mi modesto blog, que probablemente no lea, pero que tal vez si lean otros, porque espero y deseo, que su excelentísima persona se humanice de una vez, y para ello me voy a tomar el atrevimiento de dedicarle una canción, que es la que escuchamos algunos todos los días para poder seguir adelante, y pensar que a pesar de todo hay un horizonte, y que entre todos, con voluntad y buenas maneras tal vez podamos alcanzarlo.

Quedo a su disposición para todo lo que necesite y espero que no se tome a mal esta pequeña carta.

Un saludo

Posdata:

1. La canción es de El Canto del Loco a dúo con Amaia Montero, y se titula Puede ser, se lo digo porque no le he visto en la lista de spotify y tal vez la desconozca, aunque si he leído sus dos twitts, uno que habla de la terrible situación de Grecia y como nos va a afectar, el otro que pide opinión a los tuiteros sobre las medidas económicas del gobierno…

2. “Puede ser que la vida me guíe hasta el sol, puede ser que el mar domine tus horas o que toda tu risa le gane ese pulso al dolor, algo puede mejorar, algo que pueda encontrar, algo que me de ese aliento, que me ayude a imaginar, y yo lo quiero lograr” Es parte de la letra, lo pongo porque tal vez no la ha escuchado nunca, tal vez si escuchara más música…