DUI y 155: Todos Ante El Abismo

 

Ayer percibía cierta euforia empalagosa en las redes sociales, un entusiasmo lleno de vehemencia irresponsable por unos hechos, que desde luego, a mi juicio, constituye una de las peores paginas de nuestra historia. Había un aroma de pequeñas venganzas personales en las timelines de twitter de muchos usuarios hacia Cataluña, hacia los catalanes, como si fueran todos ellos una tribu arcaica e insurrecta a la que por fin el jefe de la otra tribu los ha metido en cintura solo blandiendo un papel con 15 puntos. También algunos, y no pocos, iban más allá, derramando odio con cada uno de sus tweets y comentarios hacia una porción de su país y sus habitantes, que olvidan, desde luego, que también es España.

Lo cierto es que ayer no terminó nada, no se soluciono nada, no obtuvimos la resolución de la ecuación que plantea la incógnita de la independencia, que por cierto, me temo que ha venido para quedarse, y para mucho tiempo. Ayer llegamos al borde del precipicio. Todos. Todos juntos. Y ahora nos hemos despertado mirando el abismo del 155, un articulo que tiene el aroma del oleo de la extremaunción cuando uno se acerca mucho a él.

Es verdad que a estas alturas de la película, tal vez no quedaba otro artificio. Con una Cataluña rota y dividida, con unos lideres enrocados en un bucle del que ni saben salir, ni quieren salir, con la democracia hecha pedazos, con la soberbia impertérrita de la clase política española, aplicada en este caso, en toda su extensión, no quedaban muchos caminos que explorar y por los que transitar, salvo ese articulo, al que nos hemos agarrado todos como un clavo ardiendo, y que desde luego nos va a dejar una cicatriz profunda, a la que miraremos cuando pase el tiempo, evocando estos días de infausto recuerdo, cuando entre todos destrozamos esa casa que tantos años nos costo construir y amueblar.

Puigdemont no ha querido ir solo hacia el abismo. No lo quiso nunca, desde el primer momento ha buscado como atraer al estado a ese despeñadero. Una y otra vez lo ha estado intentando hasta que por fin lo ha conseguido. Así que hoy, nos hemos levantado con la resaca de un atracón de noticias, que vamos a tardar tiempo en digerir. Pero la realidad es que tampoco han cambiado mucho las cosas, salvo que la división y el odio entre las personas se han acrecentado un poquito más.

Esta semana, hasta el viernes, que el Senado aplique lo que tenga que aplicar, las cosas están igual o peor. Si tal vez peor, porque el articulo 155 no es una pócima mágica, no es el bálsamo de Fierabras, que cura la “enfermedad” de la independencia. De hecho el 155, tal y como están hoy las cosas, es inaplicable.
¿Alguien piensa que se puede entrar en una conselleria o en la radio televisión publica o en los cuartes de los mossos blandiendo un papel, por muchos sellos y marchamos de Estado que tenga, y que todos se van a rendir a sus pies, abandonar sus sillones y ponerse a las ordenes de aquel que llegue? ¿Es que unas elecciones van cambiar la composición del parlament? ¿Se pueden poner en marcha unas elecciones en medio de un zafarrancho de combate, donde a la primera de cambio, van a surgir montones de voces para deslegitimarlas? ¿Se puede enviar a la carcel a todo aquel que no acate la hoja de ruta, a 7000 personas? ¿Se puede expedientar a cientos de funcionarios que no cumplan las instrucciones dictadas por el gobierno de España? No creo que sean ustedes tan ingenuos como para pensar eso. Es entonces cuando veremos, que se ha llegado tarde, que la falta de acción política en Cataluña tiene unas consecuencias que difícilmente se invertirán con esta hoja de ruta.

Desde luego no le arriendo las ganancias a aquellos que emprendan el viaje de la ejecución del 155, pues se van a encontrar con una resistencia difícil de soslayar y, me temo también, con una soledad tremenda, porque una vez que se vea que el fracaso se materializa – en este caso también es una opción y muy real – vamos a empezar a ver bajarse gente del barco, y a toda velocidad. Luego seguirán los reproches, las culpas, los ya te lo dije, etc, etc .

Saben una cosa, ni la DUI, ni el articulo 155 son reales. Son elementos de ficción puestos al servicio de intereses personales. La DUI es imposible de materializar y el 155 también. Son las dos caras de la misma moneda, una moneda falsa que no sirve absolutamente para nada, que no compra nada, salvo alguna cosa, si, el aumento de la brecha entre Cataluña y el resto del país y el comienzo de una crisis política de gran envergadura.

Que poco dura la alegría en la casa del pobre, en este caso del pobre de espíritu, de ideas, de inquietudes, de inteligencia, de política. Salimos de la crisis económica más grande de nuestra historia reciente,  y nos hemos metido solitos en una crisis política mucho peor que la de los “dineros”. De los baches económicos se termina saliendo bien, antes o después, de las crisis de juicio, de razón, de inteligencia y de política se sale, claro que se sale, pero mal, tan mal que ni siquiera me atrevo a ponerlo por escrito.

Son las once y cuarto de la mañana. No llueve en Madrid, y la temperatura exterior es de 14 grados. DUI y 155: Todos Ante El Abismo

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#4Oct No quiero que mi historia y la de mis hijos la escriba un golpista

 

No quiero que mi historia y la de mis hijos la escriba un golpista. Ya estuvo a punto de pasar el 23 de Febrero de 1981, cuando unos militares, también en nombre de instaurar “su supuesta democracia”, intentaron tomar el congreso y darle la vuelta a la historia.

Si eso hubiera sucedido, no les quepa duda que yo no podría estar ahora escribiendo estas líneas, porque todo aquel que intenta revertir el orden democrático establecido y romper con la Constitución de una manera individual, unilateral y por la fuerza, como es el caso que estamos viviendo ahora mismo por los políticos independentistas en Cataluña, es capaz de arrancar de cuajo todas las libertades y todas las voces que van en contra de su voluntad.

No les voy a relatar los hechos que vienen ocurriendo desde el 6 de Septiembre relacionados con este tema, porque ustedes los conocen ya a la perfección, y vamos de delito en delito, de vulneración en vulneración, de intimidación en intimidación, en definitiva un rosario de actos ilegales y no democráticos que nos tienen alterada la vida a todos los españoles y en especial al pueblo de Cataluña.

Pero si que le voy a poner nombre, porque las cosas hasta que no se nombran no existen. Y es este, porque no hay otro: Golpe de Estado, La Revolución de Octubre del 17.

Sí, estamos asistiendo a la primera revolución del siglo XXI en nuestro país, una revolución que a día de hoy aun no ha sido sofocada, a pesar incluso de las palabras de ayer del Rey Felipe VI, que no podían ser más claras y contundentes, que ante la inoperancia y el egoísmo de los que dirigen los partidos políticos, ha tenido que bajar a la arena para dejar negro sobre blanco lo que hay que hacer, y lo que no hay que hacer. El rey no puede ir más allá, pero los partidos políticos que defienden la Constitución que, si no me salen mal las cuentas, en este momento son una gran mayoría, tienen el deber, porque para eso los hemos votado – la primero que hace un representante del pueblo al tomar posesión de su cargo, es jurar defender la Constitución – de sofocar esta revolución y este golpe de Estado cuanto antes.

Creo que la sociedad española está más que convencida de que lo que está sucediendo es gravísimo, pero la sociedad en un régimen democrático tiene el resorte de sus representantes políticos para que hagan el trabajo de salvaguardar sus derechos, y ella por si sola, salvo colgar banderas o salir pacíficamente a la calle, no puede sofocar una rebelión de esta envergadura. Creo que el rey Felipe VI, y a sus palabras de ayer me remito, está también convencido de la situación extrema en la que estamos. Creo que los jueces en la medida de sus atribuciones están haciendo su trabajo. Creo que los medios de comunicación también, son conscientes de la amenaza y del riesgo que supone para la convivencia pacífica y democrática lo que está sucediendo en Cataluña. Solo faltan los que pueden parar el golpe, los que pueden parar esta revolución, los políticos que juraron y prometieron defender la Constitución y la democracia. Y yo como ciudadana les demando que hagan ya su trabajo, porque tal y como he empezado este post, no quiero que la historia y la de mis hijos, y la tuya, y la de tus hijos, la escriba un golpista.

Es la una y diez de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 26 grados. No quiero que mi historia la escriba un golpista.

El Elector Desencantado #Pactos #Gente

Gente

No hay mejor termómetro social que tomar café en un bar y escuchar lo que dice la gente que te rodea.

Como todas las mañanas paro a tomarme ese cafelito de máquina, que es lo que más me pone para arrancar el día, y mientras lo hago, repaso algún periódico – el que me dan en el local – y escucho, si escucho lo que dicen unos y otras.

La verdad es que lo que se puede oír a los parroquianos habituales es verdaderamente desolador. La palabra que más flota en el ambiente es corrupción, que todos mencionan asociada a gestos de indignación, pero además teñida de tonos de escepticismo. Si, las noticias sobre corrupción alarman, molestan, cabrean, pero, aunque la gente la identifica con un determinado partido, la consecuencia es que al final de esas conversaciones lo que queda es eso de “todos son iguales”. Cuanto más suena el ruido de la corrupción más y más se deteriora la imagen de la clase política, y como consecuencia el sistema. Hay muy pocos corruptos en la trena, y, sobre todo, y es lo que a la gente más le molesta, se han llevado el dinero, no lo van a devolver nunca, y en breve estarán en la calle.  Me temo que la mayor parte de los políticos nos son conscientes, que ese ejercicio de lanzamiento de barro de unos contra otros, está dejando a los pies de los caballos la imagen general del sistema democrático.

Lo siguiente que se puede percibir de esas conversaciones es el desencanto y el descontento. Esta dinámica tan desordenada y tan desconcertante de los posibles pactos han dejado al votante fuera de juego. Se han dado cuenta de que ya no pintan nada, y que, si vuelve a haber elecciones en unos meses, serán de nuevo utilizados, para luego una vez recogido su voto, lanzados al cajón de los juguetes rotos, o a la papelera de reciclaje.

Los votantes del PP están abochornados por los ríos de mierda y de codicia que corren por las venas de su partido. Los votantes del PSOE, apenas si llegan a comprender, porque su partido se sienta a negociar con aquellos que le humillan y le insultan cada día. Decía un señor esta mañana, con un cabreo más que manifiesto: “Si yo hubiera querido votar al de la coleta, lo hubiera hecho, pero he votado a Sánchez, que pensaba que no tenía nada que ver con esa gente”. Los votantes de Ciudadanos también andan perdidos. Toda su campaña ha sido proyectada sobre la regeneración, sobre el cambio, y el resultado es el apoyo al PSOE, de momento, o tal vez, después al PP, que representan para esos votantes lo viejo, lo que no debe ser, lo que debe mutar, lo que debe regenerarse. Y luego está Podemos. Esta formación tiene mucho más cerca a sus votantes que el resto de los partidos por la estructura de círculos que han ido conformando en su creación, y desde luego lo hace más vulnerable. Los líderes de Podemos no han jugado el rol de líder al uso, al modo tradicional, se suponía que eran uno más, meros interlocutores de la gente, y ahora se encuentran con líderes entronizados por ellos mismos, que se sientan con el establishment para conseguir ministerios para sus amigos y familiares. Han formado lo que sus votantes tanto detestaban: una casta, una clase al margen del votante. Para muchos de sus electores han quedado vacías esas palabras de Pablo Iglesias: “Nosotros solo gobernaremos si tenemos mayoría absoluta”. Que lejos queda ya el espíritu del 15M

Y lo que es peor, todos, se han lanzado a los medios a decir NADA, con ruedas de prensa en horarios leoninos,  llenas de palabrería vacua, con el espíritu de “Vuelva Usted Mañana”, y eso si a contar lo buenos que son ellos y lo malos que son los otros, como si siguieran en campaña electoral, haciendo promesas que ya sabemos que nunca van a cumplir y con mucho postureo, que eso si que lo han aprendido bien.  Pero a la vez que abren el enfrentamiento, al que pretenden arrastrarnos,también se sientan a negociar con aquellos que momentos antes han puesto de vuelta y media.

En el bar, hoy, hay hartura y lejanía, cada vez más de lo que representan políticos y políticas de nuestro país, y no me equivoco mucho si avanzo, que si hay nuevas elecciones, la abstención va a ser mucho más que elevada.

Este tiovivo enloquecido en el que se ha montado la clase política y acompañada, por cierto, de nosotros, los medios de comunicación, es incomprensible para el ciudadano, para la gente, que a su trabajo acude, el que lo tiene y con su dinero paga, que después de ese café mañanero tiene que resolver miles de problemas para seguir adelante, y miran ya con mucho escepticismo y desagrado, a unos cuantos que se les ve mucho y de lejos una ambición desmesurada, y poco, prácticamente nada, el servicio público, que les encomendó, los que en teoría mandan: el pueblo, la gente, los ciudadanos, las personas.

Como decía una señora hace un rato: “Administren y no enreden, que para eso se les paga, que cada vez nos salen más caros”

Son las diez menos cuarto de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 7 grados. El Elector Desencantado.

 

Almax para Políticos

tragar

Una de las cosas más difíciles de digerir son las palabras. Si, las propias, las dichas cuando no se debe, como no se debe, a quien no se debe y donde no se debe. En los próximos días creo, que vamos a asistir a una buena dosis de políticos que van a tragarse eso, exactamente, sus propias palabras, de golpe y a penas sin masticar.

De hecho, últimamente ya conocemos casos de auto ingestión de vocablos, y hay que advertir que estos atracones de expresiones son tremendamente pesados a la larga. La verborrea chulesca y jactante termina produciendo digestiones molestas. Recomiendo pues, para una mejor digestión y evitar males mayores, almax para políticos. No sé si lo han inventado, pero si no lo han hecho, el que lo descubra se forra con la patente.

Son las seis menos cuarto de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 11 grados.

Operación Lampedusa #PactoDeGobierno

gatopardo

Todo tiene que cambiar para que nada cambie. Más o menos eso es lo que escribía Lampedusa en Il Gattopardo. Y es que para mantener este país sin que se desdibuje, fruto de experimentos que algunos están dispuestos a practicar en el laboratorio ibérico, con eso que se denomina cobayas humanas, es decir, nosotr@s, hacen falta unas cuantas modificaciones de la realidad cotidiana, hoy totalmente encallada por el empecinamiento de alguno, la conveniencia de otro, y el oportunismo de él de más allá.

Ese cuadro que hemos pintado los electores no es fácil de colgar en la pared, pero, si o si, habrá que terminar buscándole sitio, donde destaque, al que miremos tod@s para poder seguir adelante cada día, y es obvio que no podemos romper ni la pared, ni la casa, para que el cuadro perviva y se luzca. Sin la casa los cuadros tienen poca utilidad, salvo los desvanes de otros.

Así que los que aun quieren mantener la casa en pie tienen la obligación de entenderse, y buscar en que habitación colocar la obra, porque además, tod@s sabemos que no solo es el cuadro, sino que la casa necesita también algunos arreglos,  incluso estructurales. Son muchos años sin apenas darle una manita de pintura.

Claro que luego están los que no solo, no ven el cuadro como una obra de arte, sino que lo consideran prescindible,  y que además quieren tirar la casa abajo, para dejar en su lugar, probablemente, una tienda de campaña.

Después de jugar con este símil de la casa, que es bastante sencillo para entender que es lo que sucede ahora en España, la verdad es que necesitamos una situación estable, donde se garantice la pervivencia de la Corona, que ha dado estabilidad durante muchos años a este país, una reforma de la constitución -dentro del marco democrático-  que encaje la nueva realidad de los distintos territorios, una reforma de la ley electoral y algún que otro retoque más para que nada de lo esencial cambie, y sin embargo cambie todo lo que se ha quedado obsoleto.

Para esto, de momento hay gente que sobra y gente que falta.

¿Quién está de más?: Podemos.

La formación morada no cree ni por asomo en la libertad, en la igualdad, en la Constitución,  no cree, tampoco, en el sistema democrático, y está muy alejada, aunque alguien no lo crea, del socialismo. Su doctrina está pegada, o mejor dicho, inmersa en la revolución, en el anarquismo, y en eso que tan bien los define: en ser anti sistema, y representa, realmente, a muy pocos español@s. Ni siquiera una alianza con ellos es garantía en un posible pacto de gobierno, porque en su adn está el sistema asambleario y coyuntural, en el cual lo que diga su líder – si es que tienen un solo líder, que yo me permito dudarlo – puede cambiar y convertirse en lo contrario. El  ejemplo de Extremadura no puede ser más claro, donde a pesar del pacto con el PSOE, es posible que tiren abajo los presupuestos a Fernández Vara. Podemos y sus confluencias – como se dice ahora – no entienden de pactos, y si mucho de chantajes y rehenes.

Y ¿quiénes son los que deberían estar?: El Partido Socialista, el Partido Popular y Ciudadanos. Da igual quien gobierne de los tres. Hay diversas opciones y todas, creo que darían buen resultado, sobre todo para el menester de esta XI Legislatura -si es que al final sale adelante – que es reformar la Constitución y afianzar la Corona. Podría ser, que gobernara el PP con el apoyo de Ciudadanos y la abstención del PSOE; o que la presidencia fuera para el PSOE con el apoyo  de Ciudadanos y la abstención del PP, o eso de lo que no quieren oír hablar ninguno de ellos, que es la coalición de los tres. En esos tres escenarios el Estado puede pervivir, puede avanzar, y pasado el sarampión de estos últimos meses, volveríamos a una situación estable, que independientemente de las marcas políticas, es lo que el ciudadan@ demanda.

No sé si se han percatado pero es su primera y primordial obligación. Y si no afinan ahora, dejando a un lado los egos, los puestos, los sillones y demás accesorios que acompañan siempre al poder, pueden colaborar a romper esa casa de la que hablaba antes, y entonces no habrá sitio ya para colgar ese cuadro, y ni siquiera tendremos los ciudadan@s la oportunidad de pintar otro.

Son las siete y media de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 6 grados. Operación Lampedusa

 

#PedroSanchez #PSOE o morir en el intento

Ayer dijo Pedro Sánchez que lo iba a intentar, pero a mí no me quedó demasiado claro que es lo que iba a intentar. Claro que Sánchez tiene mucho que intentar.

Lo primero que tiene que conseguir, es convencer a su partido -que no es solo él, Cesar Luena y Hernando –  que, para poder formar gobierno, tendría que pactar con los independentistas junto con #Podemos #PabloIglesias, y eso supone admitir y facilitar el referéndum en Cataluña, entre otras lindezas, o, por ejemplo, supongo, el requerimiento que plantearía #Podemos, de dejar de pagar la deuda. Y por supuesto, convencerles de que ese pacto con #Podemos no llevaría a la desaparición total del PSOE del panorama político español. Todo esto, bajo el supuesto de que #Podemos quiera apoyar su investidura, que no parece que esté muy por la labor. La intención de #Podemos es ir a nuevas elecciones, esta vez fagocitando a IU, que le aportaría 900.000 votos. Ya con eso hacen un buen roto al #PSOE, todo sin contar con que probablemente sumarían algunos votos más.

Lo segundo que tiene que intentar, es persuadir a los 90 diputados electos, que si no se llega a un acuerdo, habría que ir a nuevas elecciones, y eso significa que el acta que tienen en el bolsillo los 90 del #PSOE tendría que ser devuelta. Es decir, que esos 90 diputados, se encontrarían otra vez en el escenario de “ciento volando”, con, por ejemplo, el tema de Irene Lozano, por citar, que no se ha visto en una mejor, asi que dudo mucho que suelte el  acta, que debe tener, como poco, encerrada en la caja fuerte de su casa. Los 90 del #PSOE, por lo que puedo leer y escuchar, no tienen nada claro que, si hubiera nuevas elecciones, conserven su escaño, o vayan de nuevo en listas.

También tiene que convencer a Susana Díaz, que ya maneja el #PSOE de Andalucía casi como una formación política más, que esos pactos con los independentistas, que en el mejor escenario, llevarían a una reforma de la Constitución en la que se abordaría, entre otros temas, la división territorial de nuestro país, y como consecuencia el reparto de “los posibles” entre las comunidades autónomas, no deje a Andalucía a los pies de los caballos, para callar la boca de algún sector de  los independentistas, como Junt pel Sí. Me temo que Susana Díaz, independientemente de su ambición personal de liderar el PSOE, no está por la labor de consentir ese atropello para la comunidad que gobierna. Y no solo es Andalucía, sino que bajo esa misma premisa están Extremadura o Castilla La Mancha, por ejemplo.

También Pedro Sánchez, tiene que convencer a su electorado, que pudiendo votar a #Podemos #PabloIglesias, ha optado por votar PSOE, es decir, que supongo que no verían con buenos ojos, que su voto sirviera, como ha sucedido en Madrid, para encumbrar a la formación de Iglesias, mientras el PSOE “pierde vidas” a raudales en la capital de España.

Otra cosa que tiene que intentar Pedro Sánchez, es convencer a Europa, y en especial al Partido Socialista Europeo, que ya ha sufrido los descalabros y la merma hecha por Tsiriza en Grecia con el PASOK, que esa posible decisión de abrir la puerta a #Podemos no sería una debacle más para los socialistas europeos, amén de que en Europa, seas socialista, liberal, conservador, o de los coros del ejército ruso, la deuda, se paga o se paga, cosa que me temo que #Podemos -que ha procurado ocultar bien durante la campaña esas intenciones – , no está por la labor de hacer, y en cuanto toquen poder, será una de las primeras cosas que empiecen a rular como un mantra.

Y por último, Pedro Sánchez tiene que intentar convencer a los electores, que después de haberse puesto a cara de perro con Rajoy, y haberle dicho de todo menos bonito, de haber repetido hasta la saciedad que nunca jamás apoyaría al Partido Popular para que gobierne, ahora, tendría que dejar que Mariano Rajoy volviera a ser presidente de este país.

Efectivamente, Pedro Sánchez dijo bien ayer, cuando utilizó la palabra “intentar”. Claro que la política es el arte de lo posible, y como dijo Romanones, en política nunca jamás significa hasta mañana, aunque tal vez en este caso, yo de Pedro Sánchez iría con mucha cautela, que se le ve con prisas, y a veces cuando se invocan imposibles se muere en el intento

Son las nueve de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 4 grados. Pedro Sánchez: Morir en el Intento