Contra el borrado de Mujeres desde el Ministerio de Igualdad #8M Día de la Mujer

El movimiento feminista es uno de los mejores espacios de convivencia que han existido a lo largo de la historia, un lugar común donde muchas mujeres hemos aprendido unas de otras y hemos compartido miles de experiencias positivas y negativas, que nos han ido ayudando a avanzar.

El movimiento feminista es una mirada fresca a una sociedad caduca que no sabe ni siquiera que es lo que le está pasando, y porque vive permanentemente en crisis, y desde esa mirada feminista, ejercida por muchas mujeres y algunos hombres, se está contribuyendo al cambio para que esta sociedad deprimida modifique sus parámetros apostando por la igualdad, y dotando tanto a hombres como mujeres de atribuciones como persona alejadas del estereotipo.

Es verdad que el feminismo no es un movimiento uniforme. La uniformidad no es ni libre ni democrática, pero no se equivoquen no hay tantos feminismos como mujeres y hombres en el planeta. La esencia de la teoría es básica y muy simple,  a la vez que tremendamente revolucionaria: la búsqueda de la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, ​ y la  eliminación de  la dominación y violencia de los varones sobre las mujeres por el mero hecho de ser mujeres, pero también  conviene recordar que, en su persecución de la igualdad, el feminismo no aboga por la eliminación de las diferencias, sino por la supresión de la discriminación en razón de las mismas. Esta última parte es básica y esencial dentro de este movimiento, negar la diferencia es, no se equivoquen, negar el feminismo y negarnos a las mujeres.

El texto presentado ayer para la futura Ley de Libertad Sexual elaborado por el Ministerio de Igualdad, que lidera Irene Montero, contiene de una manera encubierta, artículos que, de aprobarse en las Cortes, quebrantarían los derechos de las mujeres. Estos artículos incrustados con calzador en la futura ley, y que desde luego una vez leído el borrador no vienen al caso, pretenden que la legislación incorpore unos términos y conceptos que diluyan la identidad de la mujer y abran la puerta a la próxima ley, sobre la que el Ministerio de Igualdad ya trabaja en su elaboración, y que van a nombrar como Ley de Autodeterminación de la Identidad.

Es curioso que un gobierno que se autodefine como feminista haya sido capaz de abrirle la puerta a estos conceptos que no solo nos diluyen como mujeres, sino que además ponen en riesgo todo el trabajo hecho por feministas a través de años para acabar con lacras como la violencia machista o la violencia sexual. No olviden que la ley de violencia de genero se basa en el principio fundamental de que a las mujeres se las agrede, se las viola, se las mata, se las maltrata, se las discrimina por el mero hecho de ser mujeres. Si estos artículos de esta ley o de la que pretende presentar el Ministerio de Igualdad en los próximos meses sobre Autoderminación de la Identidad vieran la luz, la propia ley contra la violencia de genero quedaría abolida y desnaturalizada.

Como ven lo que está sucediendo con la Ley de Libertad Sexual va mucho más allá de las banalidades sobre consentimiento o no, o sobre los tweets que ayer se lanzaban desde la cuenta del Ministerio de Igualdad con textos y comparaciones bastante desafortunadas. Están poniendo en cuestión nuestra identidad como mujeres, y llevándonos a asumir el concepto “sexo” como una autopercepción individual, como un deseo, debilitando así hasta su anulación las iniciativas políticas que pretenden la igualdad entre mujeres y hombres.

Por supuesto las organizaciones feministas, las de verdad, y no las impostadas, oportunistas y usurpadoras que también las hay, han lanzado ya una plataforma llamada Contra el Borrado de Mujeres en la que manifiestan ser contrarias a que se asalte la legislación en materia de igualdad entre mujeres y hombres para entregarla al generismo queer y sus peligrosas derivadas neoliberales, y nos alertan sobre ello.

Ya ven lo que está pasando, desde ese Ministerio de Igualdad, ahora convertido en un instrumento de autobombo de determinadas personas y en un continuo publirreportaje de la Ministra, si precisamente desde ese Ministerio se va a atentar contra los derechos de las mujeres, quizás, contra el más esencial y fundamental, el derecho a ser mujer. No me extraña que el Ministro de Justicia y la Vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo se echaran las manos a la cabeza cuando vieron el texto, porque lo que se esconde detrás no puede ser más siniestro. Pero no basta con escandalizarse, no, no basta, es responsabilidad del Gobierno de España, impedir que esta barbaridad se materialice ¿O es que vamos a cambiar los presupuestos por el derecho a ser mujeres y hombres? Espero que no.

Son las ocho de la mañana. No llueve en Madrid y la temperatura exterior es de 8 grados. Contra el borrado de Mujeres desde el Ministerio de Igualdad #8M Día de la Mujer

Mujeres Machistas: Lana Lokteff

¿Saben una cosa?

Siempre que pensamos en machismo pensamos en hombres. Es verdad que hay muchos más machistas entre el género masculino que entre el femenino. Pero el machismo entre las mujeres no les quepa duda que también existe, y desgraciadamente para nosotras aquí en nuestro país tenemos claros ejemplos con nombres que seguro que ahora mismo les vienen a la cabeza. Por cierto como para hacer caja estas tipas se han especializado en demandar cada vez que se las nombra, pues no les voy a dar el gusto de nombrarlas para que, desde luego conmigo, no hagan caja.

Pero si les voy a hablar para que se hagan una idea de la dimensión que está adquiriendo el machismo auspiciado por mujeres de quien es Lana Lokteff. Esta señora – seremos educadas- es una líder supremacista y machistas norteamericana qué sostiene y defiende entre otras lindezas, que el papel de las mujeres es cuidar a los hombres y tener hijos

Lokteff es miembro de la Alt-right, el movimiento que se opone a la inmigración y el multiculturalismo, están convencidos y apoyan la supremacía blanca. Comenzaron a ser muy populares en los Estados Unidos cunado apoyaron la campaña de Donald Trump a la presidencia. ¡Que sorpresa! ¿Verdad?

Para propagar sus ideas presenta y dirige un programa de radio en la cadena Red Ice, una alianza de medios de comunicación que dirige su esposo, el sueco Henrik Palmgren, que desde luego no les recomiendo que escuchen salvo que quieran pasar un mal rato.

Lokteff asegura que “las mujeres modernas son muy infelices debido al feminismo y a la igualdad que han alcanzado en ciertos aspectos con los hombres”, y mantiene, sin pestañear, siéntense si están de pie, no vayan a caerse, que lo que ha hecho el feminismo, y que  le parece terrible,  es haber logrado que las mujeres tengan que trabajar y hacer carreras universitarias. Les dije que se sentaran…

Defiende, además, sigan sentados por favor, que aún queda alguna boutade mas de esta abeja reina como la llaman en Estados Unidos, que la capacidad de elección para las mujeres no es importante, que las mujeres no queremos confesarlo pero que verdaderamente no pensamos ni por asomo en esas cosas de la igualdad, y que las mujeres de este mundo, realmente, solo queremos tres cosas: ser bellas, atraer a un hombre exitoso que nos proteja y tener una familia. Insisto, les dije que esta articulo conviene leerlo sentado, para no caerse de culo con las afirmaciones de la Señora Lokteff

Podría seguir contándoles más historias de esta mujer, pero no me da la gana, si quieren más información busquen en internet que hay verdaderas perlas de esta supremacista y machista, pero no se les ocurra hacerlo antes de dormir porque lo mismo tienen verdaderas pesadillas.

Son las once de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 12 grados. Mujeres Machistas: Lana Lokteff

 

LOS MONSTRUOS NO VIVEN EN LOS ARMARIOS, ESTÁN ENTRE NOSOTRAS #diacontralaviolenciadegenero

Los monstruos existen y no viven en los armarios. Están entre nosotros, entre nosotras. Se mueven ahora en los entornos institucionales, en la política, y desde luego, por mucho que algunos quieran mirar para otro lado, porque ahora les conviene, son fácilmente identificables. 

Hoy lo hemos vuelto a ver primero en el acto institucional de la Comunidad de Madrid, en el que se entregaban los premios contra la violencia de género y después en el Ayuntamiento de la capital de España. 

La intervención de Ortega Smith, concejal de VOX, partido de extrema derecha, hoy, 25 de noviembre, Dia contra la Violencia de Genero, pidiendo un pacto contra el silencio negacionista y haciendo mofa de la violencia machista, o describiendo como chiringuitos las asociaciones feministas no puede ser una señal más clara, que deja en evidencia a VOX como un partido que se ha convertido en cómplice de los maltratadores y asesinos de mujeres. 

Pero el tema no ha acabado ahí, no que va, cuando la víctima Nadia Otmani le ha increpado por su actitud contra mujeres víctimas de violencia de género, feministas e inmigrantes, el Sr. Ortega Smith ni siquiera se ha dignado a mirarla a la cara, mientras Nadia le estaba hablando. Nadia Otmani es presidenta de la Asociación Al Amal, de ayuda a mujeres migrantes maltratadas. Hace más de dos décadas, Otmani recibió tres disparos de su cuñado al defender a su hermana de los ataques machistas de su pareja. Desde entonces, desde 1997 va en silla de ruedas. 

¿Recuerdan Vds. cuando en el País Vasco los familiares de algunas víctimas tenían el valor y el coraje de increpar a los abertzales en los plenos de los ayuntamientos por los crímenes de ETA? ¿Recuerdan Vds. la actitud de los abertzales que les volvían la cabeza y ni siquiera los miraban a la cara? Pues bien, hoy Ortega Smith ha hecho lo mismo con Nadia Otmani. Lo mismo, no se equivoquen, lo mismo. Una vergüenza y desde luego una falta gravísima de sus deberes como representante electo de los ciudadanos y ciudadanas. 

Desde luego no estaría de más que todos los grupos municipales, a tenor de estos hechos, y otros anteriores, pues no es la primera vez que el Sr. Ortega Smith humilla y desprecia a las víctimas o hace alegatos contra leyes en vigor, como la LVG o la ley de Igualdad, pidieran la reprobación de este concejal, cuyo deber, como representante institucional, y porque así lo juro en su toma de posesión, y para eso fue elegido, es, entre otras cosas, defender y respetar la Constitución, y también, las leyes que rigen en este país. La realidad es que Ortega Smith y otros miembros de VOX están utilizando sus cargos para atacar a los ciudadanos y ciudadanas que representan y eso tiene un nombre: VIOLENCIA INSTITUCIONAL.  

Pero hay más grupos políticos en el ayuntamiento de Madrid, más grupos políticos que respetan y defienden, la Constitución, la igualdad y la ley contra la violencia de género, y las mujeres de Madrid estamos esperando ansiosas ya el pleno en el que se repruebe a los concejales de VOX, y se deje claro donde están ellos y donde está el resto del consistorio ¿A que están esperando?  

Son las ocho de la tarde. No llueve en Madrid y la temperatura exterior es de 12 grados. Los Monstruos no viven en los armarios, están entre nosotras  

 

Las Mujeres del Apolo 11 #Apollo11 #Apollo50 #MoonLanding

Ninguna mujer ha puesto su pie en la luna… todavía, pero todo se andará o se pisará, en breve. La NASA afirma que para el año 2024 enviará a una mujer al satélite de la tierra.

El próximo 21 de Julio se cumplen 50 años desde que Neil Alden Armstrong en la misión del Apolo XI pisara por primera vez la luna, un viaje histórico que no solo fue cosa de hombres.

Katherine Johnson, fue una de esas mujeres. Trabajaba en la NASA como matemática, y fue la responsable de llevar a cabo los cálculos para sincronizar el módulo de aterrizaje – el Eagle – con el módulo de mando – el Columbia-. Esos cálculos, tan precisos, llevaron a que el Apolo 11 consumara su misión. Seguramente si han visto la película Figuras Ocultas recordaran como Katherine Johnson fue la autora de los cálculos que llevaron a John Glenn a ser el primer norteamericano que hiciera un viaje alrededor de la órbita terrestre.

Pero hubo más mujeres tras el Apolo 11: Margaret Hamilton, la diseñadora del software que hizo posible que el modulo lunar tocara la superficie de la luna. Era matemática y estudiante de informática, por entonces, pero por cuenta propia, ya que en 1969 la informática no era una disciplina que se pudiera estudiar en ninguna universidad. Margaret tenía treinta y dos años cuando desarrolló el software del Apolo 11, realizando un trabajo minucioso y preciso, generando montones de simulaciones con todas las situaciones que ellas pensó que podían suceder en el alunizaje. Ese rigor salvo a la misión lunar del fracaso. Un error en el interruptor del radar sucedió justo tres minutos antes de que el Eagle se posara sobre la faz de la luna, un torrente de datos bloqueo el ordenador, pero Margaret Hamilton ya había previsto una situación como esta, elimino los datos superfluos y la nave se posó sin más problemas sobre nuestro satélite. Sepan ustedes que cuando mencionan una y otra vez el termino ingeniera de software, se lo deben a esta mujer que fue quien además de posibilitar la llegada del hombre a la luna, creo este término, que hasta entonces no existía.

Con gran sentido del humor cuenta como se enrolo en la misión: “Vi un anuncio del MIT en el periódico que pedía ingenieros de sistemas y software para enviar hombres a la Luna. Y pensé que era una buena idea enviar a unos cuantos que conocía bien lejos”.

Como en otros muchos casos el trabajo de las mujeres no se ha tenido en cuenta o se ha olvidado. También, en la llegada del hombre a la luna. Ahora cuando se cumplen los 50 años de esta aventura, no estaría nada mal, rehabilitar su sitio en la misión, y dejar claro que ellas… también estuvieron allí.

Son las doce del mediodía. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 28 grados. Las Mujeres del Apolo 11

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí #VOX

Está claro que los dos grandes vencedores en estas elecciones son el PSOE y Ciudadanos. No cabe ninguna duda. Dos partidos que, con opciones ideológicas diferentes han tendido hacia el centro, y ya sabemos que en España el que juega acercándose hacia el centro, gana las elecciones. Ya sucedió antes. Con Felipe, con Zapatero, con Rajoy, según se acercaron más o menos a posiciones de moderación y dialogo, con más pragmatismo que ideología, ganaron o perdieron votos. No somos un país de extremos, aunque haya algunos que se empeñen en llevarnos a esos escenarios, incluidos nosotros los medios de comunicación, porque obviamente “vende” mucho más el sensacionalismo de los radicales, por la derecha y por la izquierda, que las posiciones centradas, pragmáticas y transversales.

También hay mucho perdedor en estos comicios, aunque a estas horas intenten esconderlo. Para empezar el Partido Popular, que en una campaña escorada hacia la derecha y haciéndose eco de propuestas que jamás vimos en la última etapa de gobierno de ese partido, le han llevado al peor resultado de su historia reciente. Con una intención de opacar la etapa de Rajoy, no han sabido encauzar los logros económicos de su etapa de gobierno, y se han acercado peligrosamente hacia posiciones que dejaban a los ciudadanos y a las ciudadanas hacia la duda ¿Para qué votar una opción si hay otra, VOX, que define esa derecha anacrónica y a la que, en el penúltimo día de campaña, ya anuncio Casado, que estaba dispuesto a que entrara en su gobierno si ganaba las elecciones? ¿Cómo votar a un partido que se acerca peligrosamente a opciones xenófobas, machistas y homófobas, en una sociedad que ya tiene superados esas discriminaciones? El error de PP es de manual, y desde luego, o enmiendan esa deriva ideológica o probablemente desaparezcan. Amén de que el recuerdo en el elector de la corrupción aún está muy reciente, por mucho cambio de caras que hayan hecho.

Otro de los perdedores es Unidas Podemos. Insisto, la radicalidad no gusta al elector. A pesar de los vanos intentos de Pablo Iglesias de aparecer como un abad en los debates, con un tufo impostado de pacificador y domador de tormentas, los y las votantes de la izquierda han desconfiado de la opción morada. Su intento de última hora de apuntarse a las tesis feministas, cuando nunca estuvo en su adn, con ese cambio de nombre al femenino: Unidas Podemos, no ha valido para mucho. De hecho, le ha restado votos. No hay nada que guste menos a las feministas, que se las utilice para lavados la cara, y distraer la atención de otros temas de más importancia. Los que seguimos el parlamento de cerca, hemos visto como le ponían palos en las ruedas al PSOE, una y otra vez en temas de políticas de igualdad de género.

Y otro de los perdedores, a pesar de haber conseguido un escaño más, ha sido el PNV. Anoche escuche ya a algún dirigente de esta formación ponerse medallas, pero … – ¡Ay los peros, cuanto cuentan los peros! – han sido incapaces de frenar el crecimiento de Bildu, que duplica sus resultados en los territorios vascos. Mala noticia para el PNV, que no sé si es que no lo ve, o que no quiere verlo.

Tal vez, y solo tal vez, la mejor noticia es que el PSOE puede gobernar en solitario, y si se esmera, hacerlo durante cuatro años, aportando estabilidad a este país, que tanto lo necesita. Claro, eso si saben embridar bien el tema catalán, que tanto distorsiona el panorama. Con estos resultados los independentistas no juegan la partida en el Congreso, pero si la juegan en la calle que es su territorio desde hace unos meses. El acierto o el error en el tema catalán por parte de Pedro Sánchez es un tema decisivo en esta legislatura. Al loro, con esto, porque que como vemos ya no es un tema local, sino que se ha extendido como una mancha de aceite, a todo el territorio nacional, condicionando la opinión de los ciudadanos de cualquier parte de España.

Y la peor noticia, de estas elecciones generales, y que me quita el sueño desde hace algún tiempo, es la irrupción en el congreso de VOX, un partido fascista, y que no lo esconde, en estado puro, lleno de odio, machismo, homofobia y xenofobia. Sus 24 diputados, desde luego no van a ser relevantes para ninguna acción parlamentaria, pero van a tener grupo propio, van a tener presupuesto público y van a ser un altavoz permanente del totalitarismo en la cámara baja. No es una buena noticia que las mujeres de este país tengamos que pagar de nuestros impuestos la “estancia” de los diputados de VOX en el parlamento, y digo las mujeres, porque entre sus principales objetivos de odio, estamos nosotras. Tener un partido con voz y voto en el parlamento, que ha sido capaz de sembrar la duda sobre las acciones encaminadas a la igualdad de derechos que han llevado a cabo las distintas administraciones a lo largo del tiempo, es malo. Tener a un partido que ha puesto en duda la lucha contra la violencia de género y las políticas de protección a las mujeres víctimas de esa violencia, es malo. Tener un partido, en el corazón de la democracia, que es el parlamento, que miente, una y otra vez sobre las denuncias sobre violencia de género, y ha sembrado la duda sobre el tema de las denuncias, es malo. Tener un partido que miente sobre las mujeres – entre otras cosas- que odia a la mujer libre e independiente, que quiere relegar a la mujer a posiciones, que creímos superadas, es francamente malo. Y con eso hay que lidiar en esta legislatura.

Ninguno de los cuatro partidos más fuertes en estos comicios ha sido capaces de cerrarles las puertas del parlamento, y 24 diputados – aunque algunos digan que podía haber sido peor, eso desde luego no es un consuelo- son muchos diputados, son muchas voces, amén de sus seguidores que desde luego son lo peor de cada casa, con unas conversaciones de bar y testosterona que ponen los pelos como escarpias. Tal vez esos cuatro partidos, además de los independentistas, que están todos como Antón Pirulero: “que cada cual atienda a su juego”, deberían hacérselo mirar, y trabajar, para que en esta legislatura el fascismo, encarnado claramente en VOX, desaparezca y deje de crecer en nuestro país, porque de momento como escribió el hondureño Augusto Monterroso: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”.

Son las once de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 19 grados. Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí

 

Las mujeres no damos nuestro voto a cambio de nada, que les quede claro. #28A #EleccionesGenerales

Hay que ver la cantidad de mensajes vacíos, dirigidos a mujeres, que estoy escuchando en esta campaña electoral. Nos hablan los líderes hombres como si las mujeres de este país hubiésemos nacido ayer, y no tuviéramos memoria. Somos, las mujeres, sus votantes carpe diem, si, de las que se acuerdan, como nos acordamos de Santa Bárbara, solamente cuando truena, y ahora en mitad de la tormenta electoral, con ocho millones de indecisos, la mayoría mujeres, vuelven sus ojos hacia nosotras para pedirnos el voto, eso sí a cambio de nada.

Nada, sí, porque si repasamos que es lo que han hecho los distintos gobiernos que han pasado por Moncloa en estos últimos años veremos que todo sigue más o menos igual, incluso en algunos aspectos, vamos a peor. Y si leemos los programas de los partidos políticos, con responsabilidad de gobierno o no, veremos que le dedican algún epígrafe para cubrir el expediente y poco más. Eso sí mucho diagnóstico, no se para que exactamente, pero poca solución. Y sino miremos a estos temas: pensiones precarias para las mujeres o ausencia de estas, brecha salarial, prostitución, aborto, custodias en caso de divorcio, natalidad, corresponsabilidad, conciliación, violencia sexual, violencia de género, pornografía, vientres de alquiler, brecha de poder, desahucios de mujeres, paro femenino, precariedad laboral, profunda soledad y abandono de la mujer rural, discriminación continua en el más amplio significado de esa palabra, y ¿que ofrecen para solucionarlos?. NADA.

Asistimos, ya de continuo a campaña electorales, cada año varias, como si fuera una epidemia de políticos corriendo detrás del poder, pero el poder ¿para qué? ¿Para hacer exactamente qué? ¿Dónde están las mujeres liderando la política? Y esta campaña masculina llena de líderes varones, con asesores varones, con debates entre hombres, que nos hacen una y otra vez “mansplaining”, y nos cuentan que es lo que tenemos o no tenemos que hacer, personalmente me enerva. Me empiezo a preguntar, y es una cuestión peligrosa, como nos beneficia a las mujeres, que esté uno u otro partido en el poder, si estamos al margen de sus agendas. Si los problemas que tenemos no se abordan cuando unos u otros llegan al poder con nuestros votos. Si, esos votos que se afanan a solicitarnos en sus peroratas interminables, sobre planteamientos cada vez más alejados de nuestra realidad, van a servir para algo. Me pregunto, si van a tener utilidad a la hora de cambiar una sociedad machista como esta, por una sociedad en la que los hombres y las mujeres tengan igualdad real. La respuesta, de momento, es NO y a los hechos me remito.

El feminismo se ha convertido en una coartada en la política, o mejor dicho en una coartada de los políticos que lideran. Hemos vuelto a la casilla de salida, pasando de sujetos a meras herramientas, que se usan cuando conviene, y que cuando no les presta, nos vuelven a encerrar en la caja de los juguetes olvidados.

Los debates de estos días han sido tremendamente delatores en este aspecto. Desde usar la violencia de género como arma arrojadiza entre ellos, para ver quien se lanza más muertas al atril, hasta ver la brecha de género en vivo y en directo en un plato con hombres en posición de poder debatiendo y mujeres limpiando el suelo y maquillando.

Más de la mitad de las personas de este país somos mujeres y tenemos eso que tanto desean en estos días esos líderes políticos masculinos: un voto en el bolsillo. Si, ese derecho al voto por el que tanto pelearon nuestras antepasadas para que tuviéramos poder de decisión en la política, pero la realidad es que ahora mismo no decidimos nada, son ellos los que utilizando nuestras papeletas van a resolver por nosotras, van a seguir diciéndonos que es lo que tenemos que hacer, que es lo que más nos conviene, eso sí, sin solucionar ni uno solo de los problemas que nos llevan acuciando y que nos hace ser ciudadanas de segunda categoría.

Si el 8 de marzo del pasado año, y el de este, verdaderamente, han marcado un cambio en las reivindicaciones por los derechos de las mujeres, no me cabe ninguna duda de que el próximo 28 de Abril debería haber una abstención masiva entre las mujeres, porque ninguno de los líderes que se postulan para presidir el país han sabido encauzar las necesidades de igualdad – un derecho constitucional, por cierto – que demandamos las mujeres. La paciencia tiene un límite, y la nuestra me parece que se ha agotado. Las mujeres no damos nuestro voto a cambio de nada, que les quede claro.

Son las once de la mañana. Llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 10 grados.