¿Educamos nosotras en igualdad?

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Saben una cosa

Muchas mujeres cuando tienen conflictos con su pareja, o en su matrimonio, terminan cediendo y cuando lo explican usan una frase demoledora: Lo hice por la paz de mi matrimonio, y en esa frase se engloban cesiones como abandonar un trabajo importante, dejar de llevar a cabo una formación necesaria para su carrera, o dejar de lado una promoción en la empresa para dedicar más tiempo a la familia.

Pero además con esta actitud no solo somos nosotras las que perdemos, también pierden nuestras hijas y nuestros hijos, a ambos les mostramos con esta actitud que lo normal es que cedan las mujeres.

Les estamos enseñando que hay que complacer a los hombres para que una relación funcione, y más cosas que con esa y otras actitudes acrecentamos, como por ejemplo enseñamos a las niñas a rivalizar entre ellas por la pura complacencia de un hombre.

Dice la escritora Chimamanda Adichie que enseñamos a las niñas a que no pueden ser seres sexuales de la misma manera que lo son los hombres. Si tenemos hijos apenas si nos preocupamos  de saber cómo son sus novias, pero sin embargo andamos muy pendientes de cómo son los novios de nuestras niñas, o por ejemplo también, todavía en muchos casos, elogiamos la virginidad de nuestras hijas… Pero elogiamos igual la virginidad masculina?

Nos preocupamos por la forma de vestir de nuestras hijas: todas y todos habremos escuchado más de una vez eso de vaya como va esa niña vestida… parece una fulana… a mi hija no le voy a permitir vestir así… ¿Nos preocupamos de igual manera de cómo visten nuestros hijos varones? Censuramos la vestimenta de un varón si remarca su condición sexual? Me temo que no.

Si seguimos así estaremos enseñando a las niñas a tener vergüenza de ser mujeres, estaremos enseñando a las niñas a ser mujeres que acepten silenciarse a si mismas en pro de la conveniencia de cualquier varón.

El peor problema de la igualdad entre genero esta en nosotros mismos, en cada uno y cada una de nosotras, que en lugar de reconocer como somos de una manera natural y libre, hacemos corsés y estereotipos en los que encerramos las vidas de las mujeres y de los hombres.

Son las dos de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 7 grados.

#WorldToiletDay , no es ninguna frikada

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Hoy es la segunda celebración anual del Día Mundial del Inodoro, una fecha para la sensibilización de los 2,5 mil millones de personas que no tienen acceso a un saneamiento adecuado ,y los problemas que conlleva. Iniciado por la World Toilet Organisation para celebrar su fecha de fundación de 19 de noviembre, este día sólo recibió respaldo oficial pasado año, cuando las Naciones Unidas expresó su apoyo a la labor que realiza.  Esta organización fue fundada en el año 2001 con 15 miembros y ahora cuenta con 151 organizaciones en 53 países que trabajan en la eliminación de los tabúes que rodean los aseos y se ocupan también de la entrega de servicios de saneamiento sostenibles. Este año el tema es la igualdad y la dignidad, y en coordinación con ONU-Agua, están  haciendo campaña para poner fin a la defecación al aire libre, un tema al que se enfrentan mil millones de personas diariamente.

En la India alrededor de 818 millones de personas defecan en público. En el Congo alrededor del 72 por ciento de la población no tienen acceso a un baño interior, mientras que el 80 por ciento de los etíopes, aproximadamente 71 millones de personas, también defecan al aire libre. A nivel mundial, 526 millones de mujeres se ven obligadas a hacer sus necesidades en el campo y tienen que  esperar hasta el anochecer para hacer sus necesidades con consecuencias como esta en muchos casos:   2 muchachas indias  fueron brutalmente violadas y ahorcadas después de salir de sus casas por los campos cercanos a usar el baño. En Kenya, por ejemplo, las niñas que han alcanzado la pubertad pierden un promedio de seis semanas de aprendizaje  ya que la falta de retretes significa que no pueden asistir a la escuela cuando tienen el periodo.

Junto a las amenazas que muchas mujeres se enfrentan cada vez que van al baño, además,  la falta de saneamiento básico significa que las enfermedades fácilmente prevenibles pueden proliferan y pueden matar. El Centro de Enfermedades de Estados Unidos  estima que cerca de 2.200 niños mueren cada día de diarrea. Eso es más que el SIDA, el paludismo y el sarampión juntos. Casi el 90 por ciento de las muertes relacionadas con la diarrea son causados ​​por la insalubridad del agua y falta de higiene. Donde existen instalaciones sanitarias – por ejemplo, en las escuelas – a veces son tan insuficientes en número que tampoco sirven para mucho.

Esta es la realidad del #WorldToiletDay , no es ninguna estupidez como dicen algunos, no es ninguna frikada como he podido escuchar en alguna emisora de radio. Los que vivimos en el mundo desarrollado donde en las casas suele haber más de un aseo, probablemente no nos percatamos de que esto es lo que está sucediendo en el resto del mundo. Así que antes de hacer un chiste con una fecha como esta piénsatelo dos veces .

Son las once y media de la mañana. No llueve en Madrid y la temperatura exterior es de 17 grados

 

 

El Escalofriante Manual de ISIS sobre las #mujeres

Se ha publicado en Internet un documento del Estado Islámico ISIS sobre cuál debe ser el papel de las buenas mujeres musulmanas , que es lo que le está permitido hacer y cuáles son sus obligaciones, bajo el titulo “La Mujer en el Estado Islámico”

El manifiesto destaca el papel de las mujeres como amas de casa, esposas y madres y critica duramente a las mujeres occidentales y los conceptos de igualdad de género y derechos humanos. La parte más alarmante es la que señala que “es legítimo que una niña se case a la edad de nueve años”. “Las chicas más puras deben casarse a los 16 o 17 años, cuando aún son jóvenes y activas y los hombres no tienen que casarse con más de 20 años en estas gloriosas generaciones”, subraya el documento.

Tras casarse, el papel reservado a la mujer es “permanecer escondida y con el velo y mantener a la sociedad desde atrás”, dice el manifiesto, que sugiere que los combatientes del Estado Islámico son “hombres de verdad”.

Esta especie de guía para las mujeres ha sido presuntamente distribuida por la sección de medios de comunicación de la Brigada Al-Jansaa, formada por mujeres de ISIS.

El documento indica qué es lo que se espera de ellas en el califato que el Estado Islámico declaró en el territorio que controla en Irak y Siria , y está especialmente dirigido a reclutar mujeres de otros países, principalmente de Arabia Saudí y otros estados del Golfo.

En el manifiesto, se anima a las mujeres árabes a instalarse en Siria e Irak, donde pueden vivir una vida “sedentaria” concentrada en las tareas del hogar, que son “su derecho asignado de forma divina”, según la sharía” y la metodología de vida ordenada por Dios”.

Según ISIS, la educación de las niñas tiene que empezar a los siete años y no seguir más allá de los 15 y sus estudios deben de centrarse en la religión, el árabe coránico y en aprender cocina, a tejer y otras labores que las preparen para su cometido en la vida que es encargarse de su hogar.

El texto advierte que no es necesario que las chicas “vayan de aquí para allá con el fin de obtener diplomas simplemente para demostrar que su inteligencia es mayor que la de un hombre”.

En algunos casos excepcionales, la mujer puede dejar a su familia para trabajar como médico o maestra o para hacer la yihad (guerra santa) “si se la designa” para eso porque no hay suficientes hombres para derrotar al enemigo en un ataque.

No obstante, cualquier trabajo que desempeñe una mujer solo puede realizarse tres días a la semana y “tiene que ser apropiado para ella y de acuerdo con sus habilidades y no exceder lo que ella sea capaz de resistir ni ser difícil de realizar para ella”.

La guía prohíbe a las mujeres la cirugía plástica, los piercings o “las cosas que cuelgan de las orejas”, así como afeitarse el pelo. Las tiendas de moda y los salones de belleza están descritos como “obra de Iblis (el diablo)”.

El Estado Islámico difundió el pasado octubre otro documento mucho menos extenso en el que ofrecía consejos a las mujeres sobre cómo ser buenas esposas de la yihad y ayudar a los combatientes, y proponía que aprendieran a cocinar y a aplicar los primeros auxilios.

El documento fue publicado originalmente por la brigada Al Jansa en diciembre, pero como estaba escrito en árabe, no tuvo un impacto rápido entre los yihadistas occidentales. Ahora ha sido traducido completamente al inglés y se conoce con mayor detalle lo que se recomienda.

Este manifiesto también explica puntillosamente lo que hacen los combatientes con sus esclavas sexuales: cuándo una mujer puede ser golpeada y bajo qué circunstancias se justifica violar a niñas.

Alrededor de 5.000 mujeres y niños fueron secuestrados por el grupo terrorista y son sometidos a abusos sexuales de todo tipo en distintas zonas de Siria e Irak controladas por ISIS

Son las once de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 3 grados.

Tú segrega, que algo queda

Leo con atención el artículo publicado en la revista Sciencie en 2011 The Pseudoscience of Single-Sex Schooling” (“La pseudociencia de las escuelas por sexos”) en el que queda claro que la  segregación en las aulas por sexos dirige a los niños y niñas hacia unos patrones de conducta prefijados por la sociedad  y refuerza el sexismo. Pero como en esta sociedad tiene que haber de todo, en el otro lado, y digo en el otro lado, porque dejo claro que no me gusta la segregación por sexos, están los que defienden este tipo de educación, basándose en que los resultados académicos son mejores.

Las mujeres de mi generación nos educamos en un sistema en el que la segregación por sexos era prácticamente obligatoria. ¿Y porque existía esa segregación? Es muy fácil, los motivos no eran los mejores resultados escolares. Las niñas de mi época teníamos que aprender a ser buenas esposas y madres, ocuparnos de las tareas del hogar, mantenernos vírgenes hasta el matrimonio, y al final casarnos. Eso era lo más importante. A los niños por el contrario Sigue leyendo

Ya vienen los Reyes

Cuando era pequeña no se había puesto de moda Santa Claus, vamos no sabía ni siquiera que existía. Los Reyes Magos tenían todo el protagonismo y vagaban balanceándose suavemente, sobre los camellos, a través de nuestros deseos. Sus capas eran majestuosas y sus coronas brillaban bajo la noche estrellada y fría de Madrid. Venían de muy lejos, del remoto mundo de los cuentos orientales, que eran los que más lujo y mas colorido tenían. Pero por una vez no éramos nosotros los que abríamos el libro y nos metíamos en la historia, sino que eran ellos los que llegaban hasta nosotros, los que entraban en nuestras casas, con camellos y pajes incluidos, para dejarnos los juguetes. Me recuerdo a mi misma  creyendo en los Reyes Magos, me recuerdo mirando a la calle, esperando verlos aparecer, mitad ilusionada, mitad asustada, porque en el fondo debía de saber, tal vez, que todo aquello no era nada normal. Lo cierto es que si no fuera por esta pequeñas cosas, como los Reyes Magos o el Ratón Perez no podría acordarme que un día fui capaz de creer en cosas imposibles, de que hubo una época de mi vida en la que la separación entre la realidad y la fantasía no existía.

Melchor, Gaspar y Baltasar formaban parte de un pequeño grupo multirracial, sin líder y cuya riqueza mayor consistía en ser magos y sabios, y que fueron capaces de recorrer medio mundo en busca de una verdad en la que ellos creían. Lamentablemente se han quedado anticuados, arrinconados en Belenes, por cierto cada vez menos frecuentes en las casas, y en la Cabalgata de Reyes, que llega al final de las vacaciones de Navidad, con un cierto aire anacrónico, porque siempre se les anticipa ese gordito anglosajón, que tan poco tiene que ver con nosotros, llamado Santa.  De hecho cuando ellos entran en escena incluso han empezado las rebajas, por lo que solo los nostálgicos como yo esperamos algo ya, de estos ancianos cada vez mas borrosos y con las barbas cada vez más postizas. Aun así, y gracias a esa otra “magia” a la que estamos todos sometidos, me refiero a la del consumo, conservan su trono en El Corte Ingles, pero también en mi corazón.

Y se me ocurre que algunos niños con tanto personaje trayéndoles regalos seguramente se hacen un lío y piensan que el barbudo de rojo, que por cierto su color original era verde, y cocacola decidió cambiárselo, es un rey mago más. Y me pregunto porque no se ha llegado a hacer un belén donde cupiese todo, camellos, renos, pesebre, abeto, nieve y arena del desierto. Podría haberse hecho un sincretismo de esas dos tendencias, pero no, ha ganado la simplicidad de un árbol, un mero adorno, frente a la narratividad del Belén, con cuyas figuras estamos contando algo. El sencillo corte del traje con aire de pijama del hombre de las nieves ha ganado al lame dorado y al armiño. De Santa Claus solo se espera su saco lleno de regalos. ¿Que niño español en su sano juicio puede creerse de verdad que alguien que vuela en un trineo tirado por renos voladores pueda interesarse por él? De los Reyes Magos se esperaba más, esperábamos más y yo sigo esperando más, sobre todo se les esperaba a ellos. Para la gente de mi generación Melchor, Gaspar y Baltasar supusieron una frontera, una historia de esperanzas infantiles, una clave en la evolución de la infancia. Que los Reyes Magos os traigan todo aquello que necesitéis, yo los espero ese año como todos, con ilusión e impaciencia, aunque creo que ya tengo el mejor regalo, mis hijos y Luis,  y nada que ellos dejen en mis zapatos podrá superarlo, aunque si que este año necesito algo muy especial para uno de mis hijos, y no me cabe duda que me lo van a traer.

Son la cinco de la tarde. No llueve en Aravaca  y la temperatura exterior es de 10 grados. Felices Reyes

No hay niñas feas

Esconder por fea a la niña Yang Peiyi ha sido una más de las demostraciones de las autoridades chinas en los Juegos Olímpicos de la infamia. Citius, altius fortius: más rápida la claudicación de las democracias, más alta la cota de la ignominia, más fuerte que nunca la represión.

La niña, por supuesto, no es fea. No hay niños, ni niñas feos. Lo verdaderamente abominable es ese régimen sin división de poderes y de partido único, lo horroroso es que para poner en marcha los Juegos se haya trasladado a un gran número de activistas a centros secretos de detención, lo espeluznante es que no se sepan aun quienes fueron los responsables de la masacre de la Plaza de Tiananmen, lo verdaderamente dantesco es que las familias de los ejecutados paguen la bala de su fusilamiento.

Pero la niña Yang Peiyi, aunque escondida para no “deslucir” la ceremonia tiene la suerte de estar aun viva, y tal vez junto a la familia que la vio nacer, y seguramente no sabe que al otro lado del mundo existen unos llamados regímenes democráticos, que presumen de ser los paladines de la libertad, pero que no mueven un dedo por sacar a China, el país de la “niña fea”, de la represión, porque no es políticamente correcto, porque existen intereses económicos que podrían ser perturbados, y porque en el fondo les importa un pito lo que pase en China, ya que lo único que les mueve es salir en la foto de los Juegos, y utilizarlos como cortina de humo, aunque esta vez el humo no es tan denso como otras veces, y gracias a la red, hay opiniones y testimonios, que hacen que, tal vez, no se encuentren tan cómodos en sus palcos.

Hay Juegos Olímpicos que pasan a la historia, y estos pasaran bajo el nombre de los Juegos de la Infamia y de la vergüenza. Pobre Yan Peiyi, pobres padres de Yang Peiyi, pobres niñas chinas victimas de infanticidio, abandono y maltrato, arrojadas al nacer a la calle como si fueran una bolsa de basura… Eso sucede en China, eso y muchas cosas más, y mientras nosotros escuchamos a una niña de atrezzo cantar una canción a la madre… Pobres madres… pobres mujeres discriminadas ya antes de nacer.

Son las doce y media de la noche. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 19 grados. Yang Peiyi eres una “dancing queen”, y feos, pero que muy feos, son los que mandan en tu país, los que miran para otro lado y los que permiten que se te esconda.