Puigdemont: Del Autogobierno al autogolpe de estado #DUI

Ayer por la tarde Puigdemont nos ofreció otro espectáculo que se fue extendiendo hasta bien entrada la madrugada. Si esto verdaderamente, no fuera un drama, en el que pagaremos las consecuencias todos, en menor o mayor medida, daría para hacerse unas risas pues la situación que se fue dibujando a lo largo de todo el día de ayer, podría calificarse de patético-hilarante.

Poco antes de las dos de la tarde, el equipo de Santi Vila ya daba por hecha su salida del govern junto con Meritxell Borras. De hecho, Santi Vila ya había manifestado el martes su intención de abandonar el govern, si no se convocaban elecciones y se pretendía declarar la independencia. En la misma postura estaban también los consejeros Toni Comín (Sanidad) y Carles Mundó (Justicia) que apoyaban unas elecciones constituyentes frente a una declaración de independencia.

Pero la situación de Cataluña es una anomalía desde hace unas semanas, tal vez incluso viene de antes. Escribía en este blog, y también en twitter, que Cataluña se ha convertido en un directorio de opereta, al margen de las reglas democráticas, donde gobiernan también los no electos. Pues bien, desde ayer queda claro que no solamente participan en el gobierno aquellos que no han pasado por las urnas en ningún momento, sino que pilotan el proceso de independencia. Ordenan y mandan, y Puigdemont es ya solo un presidente “de pega”.

La reunión de anoche, que por supuesto, transcurrió mucho más que tensa, entre litros y litros de café, con entradas y salidas de Puigdemont de la sala para “hablar por teléfono”, y por cierto, convocada a instancias de Santi Vila, pues en ella pretendía presentar y hacer pública su dimisión, fue la materialización del poder de Omnium y ANC frente a la debilidad del govern, y la inexistente influencia ya del PdCat.  En ella no se despejaron las dudas, salvo el ejercicio de poder de los no electos. No se llegó a ninguna conclusión sobre si se votará o no la independencia de Cataluña en el Parlament – desde luego esta tarde no – ya que tampoco tienen claro, quién y quién no votaría esa declaración. Tampoco se dilucido una clara unidad de criterio sobre lo que hacer y lo que no hacer. En alguna de las múltiples conversaciones se mencionó la palabra abismo y vértigo. Se habló de los presos políticos, y de que con esa situación no se iba  hacer pública ninguna dimisión que mostrará debilidad del proceso y del propio govern. Oriol Junqueras se mantuvo casi todo el tiempo al margen y en silencio. El ya, sin consultar con nadie, había hecho unas declaraciones en Associated Press donde dejaba claro que era independencia o independencia.

A estas horas Puigdemont, que ha sido capaz de hacer una de las piruetas políticas más espectaculares de la historia reciente: Cambiar el autogobierno por el autogolpe de estado, ha vuelto a convocar a su directorio con Omniun y ANC a la cabeza, por supuesto, faltaría más. Tal vez, anoche no terminó de volar todos los puentes, y le queda alguno más que hacer saltar por los aires, o le queda pegarse algún tiro más en el pie

Son las diez y media de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 15 grados. Puigdemont: Del Autogobierno al autogolpe de estado.

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Los Presos Políticos los pondrán ellos #Independencia #Cataluña

Y se levanta una cansada. Si, cansada de lo mismo, de la historia virtual de Cataluña, manejada por unos cuantos que han hecho de la poltrona su way of life, con un golpe de mano, dejando a la democracia hecha unos zorros. Una historia que va por el manual de los dictadores de directorio, rancios y trasnochados,  y que nos han interrumpido la vida.

No hay nada que más me moleste que me interrumpan, y más, para nada de verdadera importancia. Porque lo peor de todo esto, no es que España se vaya a hacer pedazos, no lo creo, porque el sistema ya tiene callo y difícilmente un grupo, que lo que busca es  perpetuarse en el poder for ever, va a dar la vuelta a la tortilla en el resto del país. Lo peor, si lo peor, es que no se hace nada de verdadera importancia para nosotros, los ciudadanos, la ordinary people, que somos los que al final, como siempre pagaremos las consecuencias. Estos tipos han focalizado la actividad política sobre sus “asuntos particulares” ahora llamados “Independencia”, y está todo el país parado y pendiente, sin que se haga otra cosa que hilar en esta rueca que da vueltas y vueltas, pero que no da una sola puntada derecha.

Una situación extraña la de Cataluña, donde Demócratas Cristianos se mezclan con radicales, con troskistas, con agitadores asalta coches policiales que se duelen de que una jueza les haya puesto en orden. ¿Que esperaban después de patear un coche de las fuerzas de seguridad del estado, robar las armas del vehículo, acosar a la guardia civil, jalear al transeúnte para que fuera contra ellos, mientras una secretaria judicial tenía que escalar teja a teja para saltar por los tejados de Barcelona huyendo de la turba?. Que le queda a la jueza más que decretar prisión, más cuando Los Jordis, artífices de toda esta película de miedo, están dispuestos a repetir la performance subversiva una y otra vez.

No cuela lo de presos políticos, no cuela, porque todos hemos visto y leído lo que está sucediendo. Lo recibimos en directo gracias a las redes sociales, y difícilmente por muchos videos lacrimógenos hechos en la factoría del siniestro Roures, vete tú a saber con qué dinero, que esa es otra, y que nos repitan y repitan hasta la saciedad en las teles publicas de Cataluña y en sus cuentas en internet, lo de la “represión”, no nos van a convencer de que “el rey no está desnudo”. Aquí no hay presos políticos, ni va a haberlos, salvo los que hagan ellos, si consuman la fechoría de la republica catalana y la independencia, porque no les quepa duda que esos compañeros de viaje que lleva Puigdemont, no van a respetar, ni por asomo el sistema de libertades y la democracia. ¿Cuánto creen que tardara en cambiar el nombre de Republica Catalana por el de Republica Popular Catalana si se perpetra la independencia? ¿Cuánto creen que durará Puigdemont y su partido al frente de ese proyecto? Piensen en ello, a mí, personalmente, me aterra imaginar ese escenario.

Son las ocho de la mañana. Diluvia y truena en Pozuelo y la temperatura exterior es de 13 grados. Hacia la República Popular Catalana