Barrios Prohibidos Para Mujeres

Saben una cosa

Si yo les hablara de barrios donde hay restricciones en la vestimenta, donde hay discriminación de las mujeres, o donde hay comercios solo para hombres, ustedes estarían pensando que estoy hablando de algún país árabe. Pues no es así. Esto es una realidad que se vive día a día en muchos barrios de la periferia de París.

Si allí, la ciudad del amor, de la luz, de la Torre Iffield, alli existen grupos de musulmanes radicales que, prácticamente han tomado las calles de esos barrios, y advierten a los vecinos que hay prácticas que no van a permitir, y desde luego esto está pasando mientras las autoridades francesas no hacen nada por impedirlo, miran para otro lado, porque esto está denunciado por organizaciones de mujeres como la Brigada de las Madres.

En estos barrios como el bulevar de la Chapelle, en los cafés, en las tiendas, en la misma calle hay algo que llama mucho la atención: apenas si hay mujeres. Las mujeres tienen prohibida de una manera tácita el acceso a esos establecimientos,  y si lo hacen, su presencia incomoda a muchos musulmanes radicales, que manifiestan claramente que no deberían estar ahí, con reproches, insultos e intimidaciones. Hace unas semanas, casi 20.000 mujeres que viven o trabajan en el bulevar de la Chapelle denunciaron situaciones de acoso y también insultos cuando paseaban por la calle. Como curiosidad les contaré también, que en los bares del Bulevar de la Chapelle hace años que no se sirve alcohol a los clientes.

En un video grabado con cámara oculta por la organización Brigada de las Madres, que pueden ustedes ver en you tube,  podemos ver y escuchar comentarios como este: “Esto no es París. Aquí tenemos una mentalidad diferente y seguimos las enseñanzas del islam” Cuando una de las activistas le pregunta si no estaría mejor viviendo en Arabia Saudí, el musulmán responde: “Francia es un paraíso para nosotros”.

Catorce imanes a sueldo de Riad ejercen en las mezquitas más importantes de Francia y adoctrinan acerca de la yihad, el sometimiento de las mujeres, la necesidad de castigar a los homosexuales y la expansión del islamismo a nivel mundial. Y mientras las mujeres de París, educadas en la libertad, la igualdad y la fraternidad ven con sorpresa, angustia y preocupación cómo desde un tiempo a esta parte, en esos barrios de la periferia de París, tienen que usar rutas alternativas o caminar con la mirada baja mientras aguantan los insultos de aquellos que han tomado la calle : los musulmanes radicales.

Amén de los últimos atentados que verdaderamente nos horrorizan, hay una realidad que está pasando inadvertida y que focaliza su violencia contra las mujeres no solo en París, sino también en otros países de occidente. Tal vez sería hora de reaccionar como mujeres y sobre todo como seres humanos porque no  queremos volver al Medioevo, en esto y en todo lo demás. Piensen en ello esta semana.

Es la una de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 33 grados. Barrios prohibidos para mujeres

 

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#TodosSomosParis #ParisAttacks #YoQuieroVivir

paris

Es un hecho que ante la impunidad, el asesino, el terrorista se vuelve cada vez más intrépido. Tal vez algunos piensen que 7 u 8 jóvenes son capaces de matar a cientos de personas. Se equivocan porque  la realidad no es esa. Son muchos más, y además, con un componente adicional en este tipo de terrorismo: los que matan también quieren morir. Para ellos, matar y morir es el mismo gesto, forma parte de su liturgia asesina, y eso, desde luego,  nos hace estar totalmente indefensos, desguarnecidos ante ellos.

Pero además es que no estamos frente a un ataque improvisado, fruto de la mente de unos locos, que se han tirado a la calle a matar indiscriminadamente a hombres y mujeres. El Ataque de Paris, tiene todas las señales de haber sido preparado por asesinos con armas que normalmente un ciudadano no puede tener en su casa, con explosivos a los que es difícil el acceso, y con un plan estratégico y preciso con el fin no solo de matar, sino de sembrar el terror, el dolor, la angustia, y también, por supuesto castigar.

Desde el 13N todos tenemos en nuestra cabeza, no solo el dolor sino también el miedo a que futuros ataques sean aún más letales. Y no es que nos hayamos vuelto paranoicos. Para nada. Es que frente a las ultimas teorías sobre lobos solitarios y locos fanáticos, en el 13N hemos asistido a una cacería en manada, bien organizada, con armas y munición previamente adquirida, y con un plan de fuga perfectamente coordinado, cuyos objetivos eran hombres y mujeres que escuchaban música, cenaban tranquilamente en un restaurante o iban a ver un partido de futbol en una noche de viernes, después de haber estado trabajando toda la semana. Y además los terroristas han querido enviar un mensaje adicional: esa manera que tenemos de disfrutar el ocio los occidentales está penada con la muerte. Una mujer que pasee sola por las calles ha de ser castigada, un hombre beba una cerveza debe ser castigado. Nuestra civilización debe ser castigada.  Es lo que se escucha, una y otra vez, decir, a algunos imanes, cuando predican en las mezquitas.

En medio de este sinsentido, también en estos días he tenido que leer y escuchar a algunos pseudointelectuales, tertulianos, aspirantes a político  y diletantes de pacotilla,  culpar a los occidentales, a los que somos las victimas de estas carnicerías. Pretenden convertir a las víctimas en culpables, y generar una cultura de excusas que verdaderamente da asco. Hablan de paz y libertad, por eso me atrevo a recordarles que la mayor libertad que existe para el ser humano es vivir, la vida, y hoy, ya casi 130 personas – serán desgraciamente algunas más según pasen los días – no van a poder desarrollar ese derecho, sus vidas.

Ha llegado la hora de romper la impunidad de los asesinos. Demasiadas cumbres, demasiadas reuniones de líderes internacionales, demasiada ponderación sobre qué es lo que conviene o no, demasiados intereses comerciales antes de tomar decisiones que hoy 15 de noviembre ya llegan tarde para algunos.

Hoy he escrito en tweeter #YoQuieroVivir, y quiero que mis hijos vivan. El atentado en París ha sido un ataque al sistema de vida y a la  democracia de todos los europeos, de todos los occidentales, al tipo de vida que hemos elegido democráticamente entre todos, un sistema donde la vida y la libertad son lo primero y lo esencial, por encima de Dios, de Ala o de cualquier religión o ideología, que utilice un kalasnikof o una granada para imponerse a ciudadanos libres y pacíficos mediante el terror y el asesinato.

Son las seis y media de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 18º #YoQuieroVivir

Contra el Fanatismo: Amos Oz #CharlieHebdo #JeSuisCharlie

Nos empeñamos en escribir y escribir. La indignación y el dolor nos empujan contra el papel e intentamos, con lo único que sabemos hacer algunos, poner unas letras que reflejen el estado de ánimo, la repulsa, el dolor propio y ajeno sobre hechos tan terribles como los sucedidos la pasada semana en Francia.

Pero creo que además de escribir, deberíamos leer. Si, leer lo que otros ya han escrito antes, porque no hay nada nuevo bajo el sol. Desgraciadamente hemos vuelto a asistir a un hecho de fanatismo realizado por seres humanos que, como otros antes, “quieren salvarnos”, quieren que sigamos el camino que ellos marcan, y si no lo hacemos ejecutan un castigo para “que aprendamos”.

Tal vez, como os decía antes, es mejor leer, y en este caso os dejo un fragmento del escritor Amos Oz, de su ensayo Contra el Fanatismo, publicado por Siruela. Si aún no lo habéis leído creo que hay llegado el momento de que le dediquéis unas horas. No puede ser más claro, y como si fuera clarividente este escritor israelí, nos deja fragmentos como este:

“Creo que la esencia del fanatismo reside en el deseo de obligar a los demás a cambiar. En esa tendencia tan común de mejorar al vecino, de enmendar a la esposa, de hacer ingeniero al niño o de enderezar al hermano en vez de dejarles ser. El fanático es una criatura de lo más generosa. El fanático es un gran altruista. A menudo, está más interesado en los demás que en sí mismo. Quiere salvar tu alma, redimirte. Liberarte del pecado, del error, de fumar. Liberarte de tu fe o de tu carencia de fe. Quiere mejorar tus hábitos alimenticios, lograr que dejes de beber o de votar. El fanático se desvive por uno. Echar los brazos al cuello o lanzarse a la yugular es casi el mismo gesto. De una forma u otra, el fanático está más interesado en el otro que en sí mismo por la sencillísima razón de que tiene un sí mismo bastante exiguo o ningún sí mismo en absoluto…”. “Y sin tomarse lo que voy a decir al pie de la letra, me atrevería a asegurar que, al menos en principio, creo haber inventado la medicina contra el fanatismo. El sentido del humor es un gran remedio. Jamás he visto en mi vida a un fanático con sentido del humor.”

Son las cuatro de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 13 grados

 

El Poder por el Mal: Atentado en Paris #CharlieHebdo

Realmente estamos indignados por el atentado terrorista de  #CharlieHebdo , pero también estamos asustados. Yo, por lo menos,  lo confieso, estoy verdaderamente angustiada. Y no es que sea una cobarde, pero cuando se contempla, de nuevo, el impacto de la maldad en estado puro hay algo en el mecanismo interno de cualquier ser humano que hace que se pongan los vellos de punta, que un escalofrió te recorra la columna vertebral, que te suba un nudo a la garganta y que la garra del terror se apodere de toda tu persona. Esa sensación se llama horror, y desgraciadamente es uno de los propósitos buscados por los terroristas.

Les llaman #LobosSolitarios pero no tienen nada de solitarios. El atentado de hoy lo demuestra. Están perfectamente organizados. Para cualquiera que haya estado atento en los últimos años a fenómenos terroristas basta con ver el dispositivo usado por los terroristas islámicos, hoy en Paris, y, por ejemplo, el conocimiento de los horarios de los redactores y colaboradores de #CharlieHebdo, para darse cuenta que tenían todo bien medido, y eso obedece a un hecho organizado, planeado y ejecutado desde un operativo previo. Así que nada de #LobosSolitarios, son manadas de lobos despiadados, tienen detrás organización y financiación y su fin es matar y aterrorizar.

Invocan a Ala y al profeta para aniquilar vidas, aunque a lo largo de mi existencia los he visto apoyarse en múltiples argumentos: independencia, libertad, opresión, territorio, religión… da igual… les vale cualquier cosa, pero lo cierto es que su fin último es matar y aterrorizar para así tomar el control. Es el mal por el mal o mejor dicho el poder por el mal, porque la maldad existe y hoy se ha materializado en un barrio de Paris, donde como siempre, hombres y mujeres que estaban haciendo pacíficamente su trabajo armados de lápices y ordenadores, han sido masacrados.

Son las siete y media de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 8 grados. El poder por el mal: Atentado en Paris