Lo que nos preocupa #MasRajoy

Hoy Artur Mas y Mariano Rajoy se reúnen en La Moncloa.

¿De que creéis que van a hablar?

¿Hablaran de eso que llaman eufemísticamente algunos el “Caso Pujol”, y que otros directamente nos atrevemos a nombrar como la corrupción de la familia Pujol?

¿Hablaran de que en Cataluña el 15% de los niños viven en hogares donde nadie trabaja y que la tasa de pobreza infantil se sitúa en esa comunidad en el entorno del 30%?

¿Hablarán de que al 76% de a los españoles nos quita el sueño el paro con 5 millones y medio de desempleados?

¿Hablarán de que la falta de calidad en el empleo hace que los españoles seamos menos productivos y que los jóvenes, la mitad parados y la otra mitad en precario, no confíen ya en el sistema que costó años y años poner en marcha?

¿Hablarán del deterioro de las instituciones provocado por los múltiples casos de corrupción de políticos que afectan a nuestro país?

¿Hablarán de los casos de violencia de género que crecen mientras se mira, por parte de unos y otros, para otro lado?

¿Hablarán de la falta de igualdad y diversidad, y de la discriminación de la mujer continua en las grandes empresas en nuestro país?

¿Hablarán de que la educación en España, a base de las ocurrencias de unos y otros anda como pollo sin cabeza?

¿Hablarán de la inseguridad jurídica que afecta a ciudadanos y a inversores, donde los jueces son arte y parte de la política, y donde la independencia judicial está ya puesta en entredicho?

¿Hablarán de cómo solucionar el problema de la sanidad y seguir haciéndola universal y sostenible?

¿Hablarán de que los ciudadanos y ciudadanas de este país han llegado a cotas altísimas de desconfianza en los políticos, y ahora empiezan también a desconfiar de los medios de comunicación?

¿Hablarán de que esas desconfianzas están haciendo surgir movimientos radicales que pueden dar al traste con el sistema democrático de nuestro país?

¿Hablarán de que actualmente el problema energético de España está tomando un cariz preocupante con políticas, antes y después, erráticas y electoralistas?

Me temo mucho que NO. Creo, dicen por ahí, que van a hablar de independencia, de “no sé qué de un referéndum”, y de “no sé qué pregunta”, algo que por mucho que se empeñen “por arriba” nos trae a la mayoría de los españoles “al pairo”.

La reunión de hoy en La Moncloa nos demuestra que los problemas de “ellos” no terminan de ser los nuestros, los de la “ordinary people”, los de la gente corriente. Algo que tal vez, deberían meditar, porque en los momentos difíciles, como en los que estamos – por ahora,  la mayoría seguimos sin ver la luz al final del túnel- la necesidad de contar con todos y por todos, y de ver una preocupación real, en aquellos en los que hemos puesto la confianza para que gestionen este país, por aquello que verdaderamente afecta a nuestro día a día, y así las podamos empezar a dormir tranquilos, es condición fundamental. No nos gusta un pelo que gasten su tiempo y nuestro dinero en quimeras para encubrir situaciones de corrupción y apoltronamiento político, para así perpetuarse por los siglos de los siglos en el cargo, en el poder. Para eso no los hemos elegido.

Son las 11 de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 29 grados. Lo que nos preocupa

 

 

Anuncios

Pablo Iglesias y Rosell : Su propia luz


Decía mi padre que la realidad es eso que nos sucede todos los días y que cada uno tiene la suya, y rara vez coinciden, y que para ser capaz de ser un líder hay que desechar la realidad propia e intentar vivir cada día el resto de realidades que nos circundan.
Esta reflexión me viene a la cabeza cuando escucho a “lideres” hablar y hablar solamente de sus propias realidades, de lo que les pasa a ellos, y ven con una distancia de luz de estrella cada cosa que les sucede a los demás, que en muchos casos esos demás, ni siquiera tienen cara y ojos, y pasan solo a pertenecer a la categoría de números.

Ejemplos de esto que os cuento suceden a diario. Sin ir más lejos, hace unos días Rosell, el “boss” de los empresarios afirmaba rotundamente que las cifras del INEM se habían hecho grandes, porque las amas y amos de casa (esto ultimo lo dijo con tonillo, ya le vale) se han apuntado masivamente al paro. Esta frase, que chirría en demasía, es un claro ejemplo de lo lejos que Rosell está de la realidad ajena. Si la analizamos con detalle, nos daremos cuenta de que, amen de que este señor desconoce diametralmente lo que es el INEM, ya que apuntarte al paro, si antes no has trabajado, no te reporta ningún beneficio económico, vamos que no puedes cobrar subsidio, lo que si deja patente es que Rosell esta muy lejos de saber que es lo que supone para una familia, una situación de largo desempleo para sus miembros, y lo desesperado y angustioso que puede ser.
Claro que en una cosa si tiene razón. En estos últimos años, aquellos y aquellas, sobre todo en las clases medias y bajas, que trabajaban en sus casas, dedicados al cuidado de la familia y el hogar, un trabajo tan digno como otro cualquiera y no remunerado, han tenido que salir a buscar trabajo, sustento, porque probablemente el único sueldo que entraba se ha volatilizado engullido por las fauces hambrientas de esta crisis, y desde luego la primera salida es apuntarse en las listas del INEM, a ver si hay suerte y pueden encontrar algo con que sacar adelante a sus familias.

Rosell ajeno a la realidad, y sin la mínima intención de empatizar, con aquellos que cobran un subsidio exiguo o ninguno, y tienen que pagar la luz, el agua, la ropa de sus hijos, la suya, los libros de texto, la comida, la hipoteca, el alquiler etc, etc, en fin todo eso a lo que llamamos mínimos de supervivencia, no debe entender que la única tabla de salvación para muchos hombres y mujeres de nuestro país es ir todos los meses a la oficina del INEM, a ver si sale algo, lo que sea y así ir tirando, incluidos algunos que hace unos años fueron empresarios, si, esos a los que el se supone que representa, y que ahora ven como la crisis y sus actores les han quitado todo, y cuando digo todo es todo.

La tremenda lejanía de la realidad de los otros, ha sido, la que probablemente le ha llevado a decir estas palabras tan duras, tan tremenda de hirientes, porque él está viviendo solamente su propia realidad no la realidad de los otros. Por eso Rosell no es un líder y no lo será nunca.

En la otra cara de esta historia de las realidades esta Pablo Iglesias, el “líder”, y de momento, algo tremendamente raro, la única cara visible de PODEMOS. En este caso, Pablo Iglesias, se aleja de la realidad, utilizando la demagogia de querer ser él más cercano a ella, pero a su realidad, o la que él quiere ver, o incluso a la que pretende que los demás veamos, que no es la realidad de muchos.

Utiliza la crisis como plataforma y en su discurso se apoya en el malestar generalizado, en la mala situación por la que están pasando ciertos sectores de nuestro país, especialmente los jóvenes, para lanzarnos el mensaje falaz de que existe un mundo feliz, y que el nos va a llevar hasta él. Es muy fácil, si manejas la retorica, hablar de grandes cambios, de grandes repartos, de acabar con la pobreza y las desigualdades, es muy facil ilusionar a la gente cuando sus cotas de desesperación son altas. El problema es que no se pueden cambiar las cosas cuando se desconoce el funcionamiento de estas, o rompiendo con el sistema, o fracturando la convivencia, o lo que es más grave, no se puede, ni se debe mentir, prometiendo lo imposible con el único fin de afianzar su realidad, la propia, la de Pablo Iglesias, que es ni mas ni menos que la de adquirir poder, no en vano “su partido” se llama PODEMOS, dejando a un lado las realidades ajenas, porque con sus propuestas utópicas, que el sabe perfectamente que son irrealizables – el chico es listo – , y la mayoría de ellas con un perfil muy bajo, desprecia la situación de muchas personas que si que buscan la salida de la crisis, pero que no quieren la fractura social, la ruptura con el sistema o el enfrentamiento y la violencia.

Por eso Pablo Iglesias tampoco, al igual que el caso anterior, es un líder, lo que podemos llamar un verdadero líder.

Las realidades son múltiples y complejas, nada es igual para nadie, y no hay frase mas real que aquella que dice: “todo es según el cristal con el que se mira”, por eso hay que mirar a través de los cristales de los otros, porque tal vez el prisma de luz que observemos nos sorprenda, nos motive y nos de soluciones para resolver los problemas con los que nos encontramos cada día, y alejarnos, también, de aquellos que solo ven “su luz”, y que además pretenden que nosotros, los demás, veamos esa luz como propia, con el único fin de que ellos brillen más, aunque la nuestra se apague.

Son las diez y media de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 22 grados.

 

Monica de Oriol : “No valen para nada”

Llegó a mi casa hace unos años. Hacía poco que acaba de llegar de Rumanía. “Tengo los papeles en regla, no hablo bien el español, aprendo pronto” – me dijo. Apenas si sabía escribir y leer. No tenía ninguna formación, y ni siquiera hablaba mi idioma. Al mes empezó a trabajar en mi casa y desde entonces no ha dejado de hacerlo.

Cuando pasaron los meses y poco a poco fue aprendiendo mi idioma, empezamos a conversar. Nunca mucho tiempo pues apenas coincidíamos. Yo salia temprano hacia mi trabajo, y era entonces cuando ella llegaba a mi casa, y en una de esas conversaciones mañaneras me contó que ella trabajaba en el servicio domestico porque no había estudiado y no servia para nada. Me marche hacia mi trabajo con un regusto amargo, me pesaba que ella no se diera cuenta de lo mucho que servia, y de lo importante que era su trabajo.

Al día siguiente, la esperé, y me tome mi tiempo para volver a charlar con ella. “¿Sabes?” – le dije – “ayer no te entendí bien cuando me contaste eso, de que como no habías estudiado, no servías para nada”. Ella me miró sorprendida y se echo a reír. “Vaya, Marta, tampoco es tan importante, tu siempre le das muchas vueltas a las cosas, no te preocupes tanto”.

“Siéntate un momento y escúchame. No vuelvas a decir nunca eso de que no sirves para nada. Mira si tu no vinieras a trabajar a esta casa, ordenaras, limpiaras, hicieras la comida, los recados y demás asuntos domésticos, yo, entiendes, no podría hacer mi trabajo, no podría salir todas las mañanas a trabajar ¿Entiendes? Y como tu, hay muchos hombres y mujeres que hacen esas tareas domesticas, que son tremendamente necesarias y valen para mucho. Todos los trabajos son importantes, todos son necesarios, es una cadena tu haces una cosa, para que yo haga otra y así nos movemos todos y todos avanzamos, y todos progresamos”

Ella me miraba con los ojos muy abiertos y movía la cabeza de un lado a otro sin terminar de compartir o de comprender lo que le estaba diciendo. “Pero, Marta, tu tienes un trabajo importante, escribes cosas, hablas por la radio y esas cosas, yo solo friego, lavo, plancho… no tengo estudios, ahora se leer y escribir un poco ya, pero nada mas”
“Te equivocas, Mad, te equivocas” – le contesté – “Lo mio es solo un trabajo, un trabajo como el tuyo, la diferencia, la única diferencia, es que yo partí de una posición de privilegio, pude elegir, cosa que tu no pudiste hacer, pero a estas alturas de la vida, mi trabajo sirve para unas cosas determinadas y el tuyo sirve para otras, los dos son importantes, los dos son necesarios. Mira, si todas las empleadas del servicio domestico, que como tu dices son gente que “no vale para nada” dejaran, solo , fíjate, solo, por una semana de hacer su trabajo, tirarían abajo la economía de este país, nos iríamos a pique. Así que Mad, que sea la ultima vez que me dices eso de “no valgo para nada”

Esta conversación que hoy os cuento sucedió hace unos años. Hoy me ha venido a la cabeza cuando ayer escuche a Monica de Oriol hablar desde un elitismo impropio de una empresaria que se precie. Nadie debe pronunciar nunca refiriéndose a otros las palabras “no valen para nada”, porque todo el mundo vale para algo, y eso ella que tiene una muy buena formación, también gracias a las mismas circunstancias que yo, es decir porque pudo elegir, lo debe saber muy bien. En su argumentación de ayer hay muchas lagunas como empresaria, y la primera, y también la más “fría” es que cuando una persona no se adecua al perfil buscado en una empresa no se la contrata y punto, “no sirve para nada” contratarla por un sueldo “de mierda” porque no va a poder realizar el trabajo que se le encomienda por muy poco que se le pague, y así lo único que se consigue es generar malestar dentro de la empresa. Pero si lo que se quiere es formar y cualificar, a esos que ella, tan despectivamente nombra como los “que nos sirven para nada”, puede hacerlo, claro que puede hacerlo, es más debería hacerlo, ya que el Estado no puede con todo (hay mucho liberal de salón que en cuanto tiene la más mínima dificultad mira de reojo a papa estado para que le solucione la papeleta, y en esto de la formación también pasa) y los empresarios españoles deberían dar ese paso de formar y adecuar a los que conforman el mercado de trabajo para que se adapten a las necesidades reales de producción de nuestro país, pero no a cambio de tener que trabajar por un ínfimo salario para sus empresas.

Claro que ese es un largo camino, es pensar a largo plazo, es invertir para el futuro, si eso que los empresarios españoles demandan continuamente al Estado. Ellos debían ser los primeros en ponerlo en practica. Me contaban hace unos días que la consultora McKinsey  va a llevar a cabo un plan de formación para equipar a jovenes, que se han quedado en la cuneta de los estudios, o que no han podido terminarlos, o tal vez no han querido deslumbrados por esos tiempos pasados del “burbujazo” donde los peces se subían solos al barco y no había que pescarlos, con habilidades adecuadas para las necesidades de las empresas españolas. Ese es el camino.

Los que trabajamos por cuenta ajena ya hemos asumido que no volveremos a ganar lo mismo que antes de la crisis, que no volverán los grandes sueldos, los grandes bonus, que la tarjeta de crédito no es bueno que eche humo, y que exceso de velocidad de gasto se paga y se paga caro. Tal vez es hora también, de que los empresarios españoles, o por lo menos aquellos que los representan, aprendan  la lección, que ya no se puede ganar lo mismo, que ya no hay pelotazos, que la cuenta de beneficios va a ser más pequeña, que cuando se gana mucho hay que guardar para cuando se gana menos,o para cuando se pierde, y que no se puede tener empleada a gente que con la “paga” no les llega ni para cubrir las necesidades más básicas. Esa desde luego, no es la solución para paliar el paro.

El gobierno de Mariano Rajoy ha hecho una reforma laboral importante que ha puesto al servicio, fundamentalmente de los empresarios, y que los trabajadores, en muchos casos hemos asumido, es hora de que los empresarios muevan ficha y se impliquen en esa salida de la crisis, porque de momento, lo que vemos, lo que escuchamos son soluciones visionarias y exabruptos, que a la único a lo que contribuyen es a enfrentar al empresario con el trabajador, gran error, porque ambos y para que todo funcione bien, deben ir juntos y en la misma dirección.

Son las 8 de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 9 grados.

Merkel: No basta con predicar, también hay que dar trigo

No se la cara que se le habrá puesto a Angela Merkel cuando haya escuchado a Rajoy en la pasada cumbre iberoamericana. Me temo, que lo se le habrá puesto, es lo que vulgarmente se suele llamar “cara de pocos amigos”, porque parece ser, por lo “suelto” que estaba el Presidente de Gobierno, ya, no son tan amigos como antes.

Lejos quedan las fotos en aquella barca surcando plácidamente las aguas del rio. Rajoy, por fin ha hablado, y ha dejado claro, que las reformas y los recortes ya están hechos, y que ahora estamos en otro capítulo, vamos que como decía alguno por ahí, lo de los ajustes ya no toca.

Incluso ha sido capaz de ir más allá, y le ha sugerido a la Señora Merkel, que Alemania debe promover medidas expansivas encaminadas a que la economía europea se ponga de una vez en movimiento y empecemos a salir de esta, sobre todo teniendo en cuenta que la situación de Alemania es de lo más favorable.

Parece ser que esa eterna paciencia del Presidente ha tocado a su fin, porque llevamos un año durísimo, donde todo ha sido puro sacrificio, sin apenas recibir nada a cambio salvo palmaditas simbólicas en la espalda, que como todos sabemos, de eso no se come.

Un buen gesto por parte de Rajoy, aunque esperemos que no se quede en eso, en solo un gesto, porque si la paciencia del presidente está agotada, excuso deciros como está la de los ciudadanos españoles hartos de ver como suben los impuestos, de ver como sube el paro, y de ver como bajan los salarios, y de tanto y tanto sacrificio. Europa es cosa de todos, y nosotros ya hemos hecho los deberes, ahora veremos que sabe hacer Alemania, que para liderar el proyecto europeo, algo que tanto le gusta, no solo basta con predicar, también hay que dar trigo.

Son las dos de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 12 grados

Carta de fin de año al Presidente de Gobierno: Querido Mariano…

Querido Presidente,

Fíjate como estarán las cosas, que ni  siquiera me atrevo a desear eso de Feliz 2013, porque hice lo mismo el año pasado por estas fechas, y por mucho empeño que puse en mi deseo, este año que acaba, realmente nos ha salido rana. Tal vez lo mejor sea, a partir de ahora no desear nada, y solo alegrarse de que este año horrible se acabe de una vez por todas, esperando, muy tímidamente que el que llegará en un par de días, desde luego, no sea igual o peor.

No es mi talante el pesimismo, para nada, es más creo que soy optimista de más, pero la realidad que nos circunda es tan sórdida que mi botella medio llena anda girando enloquecida sobre la mesa, y ahora ya no se si está medio llena, medio vacía, vacía o a punto de hacerse añicos.

Los pronósticos – y los pronosticadores- no son desde luego nada halagüeños. Tu discurso, Presidente, del día 28 no fue lo que se dice para tirar cohetes. Si ya sé que es tu tono habitual, y que tus dosis de realismo son tal vez excesivas, tal vez por contraste con los discursos que recibíamos del anterior, si ese que se fue a contar nubes, y que siempre nos explicaba, moviendo mucho las manos, que todo iba muy bien, y que en seguida íbamos a recuperarnos. Estaba claro que no era verdad, pero como dice mi amiga “Litiña”, por lo menos vivíamos más tranquilos, aunque fuera con la cabeza dentro de tierra como el avestruz. Y de esos mensajes idílicos hemos pasado a que nos cuentes la realidad de una manera brutal y apocalíptica, como se le dice al enfermo terminal sin tapujos de ningún tipo, que va a morir, sin ponerle ni un ápice de piedad y conmiseración. Eso si, Presidente, terminaste tu discurso con un #saldremos, que ha sido trending topic en twitter, porque lo cierto es que no nos dijiste ni como, ni cuando, ni en que estado, y nos dejaste terriblemente perplejos y preocupados.

No me gusta demasiado escucharte, escuchar a un Presidente del Gobierno justificándose, explicándonos que su programa electoral se ha quedado en papel mojado por las circunstancias, y repitiendo como una eterna letanía, que la culpa (esa palabra que no deberías usar tanto porque delata mucho) la tienen los otros, los que estaban antes, o pidiendo disculpas a los pensionistas porque no puedes revalorizar sus pensiones Eso ya lo sabemos, y por demás, sabemos que estamos en medio de una crisis brutal y que el PSOE dejo esto como un erial, pero no por mucho repetirlo vamos a salir adelante, y creo que ya va siendo hora de obviar las justificaciones y las culpas, y que nos cuentes algo de lo que se va a hacer para encontrar un poco de luz al final del túnel, pero algo tangible, Presidente, que las palabras vacuas e indefinidas, luego traen muy malas consecuencias.

No me entusiasma tampoco demasiado ver al gobierno pidiendo árnica, haciendo un llamamiento a la comprensión en su tarea, porque los que realmente están necesitados de asistencia, de comprensión, de solidaridad, de apoyo son los casi 6 millones de parados, los empresarios que ven como sus empresas se derrumban día a día, los ciudadanos que pagan religiosamente sus impuestos y ven que cada vez hay menos prestaciones a cambio de su esfuerzo impositivo, y mientras escuchan que hay otros que defraudan y se van de rositas. Hay que gobernar para España, Mariano, y no solo para Bruselas, porque para eso has recibido la confianza de los españoles, y además hay que transmitir, eso que se nos pide a los ciudadanos cada día, esperanza, mensajes positivos, asertividad, constructividad, emprendimiento, voz activa, y no duelos y quebrantos o rosarios de lamentaciones. De lo contrario, esos mensajes tan negativos, que amedrentan en vez de animar, pueden hacer que, o nos paralicemos aun más de lo que estamos, o tal vez, nos aboquen a la desesperación, mala, malísima consejera para la búsqueda de soluciones.

Además hay otros factores en los que habría que ir poniendo orden, tales como la corrupción que sigue viva, demasiado viva, y que genera otro de los ingredientes que hacen que este caldo salga sucio y amargo, y de momento, y ha pasado más de un año, se han dado pocos, muy pocos pasos para eliminarla. Y también el desastre autonómico, que nos desconcierta, porque ya no sabemos ni lo que somos, si somos un país, o un grupo de gentes que dependiendo en que sitio del mapa estemos ubicados y quien gobierne esa ubicación, pierdes o ganas.

Dicen los “caoticos” que cuando el caos llega a su máxima expresión este se ordena solo, y todo vuelve a la normalidad, pero no te fíes Mariano (permíteme que te llame por tu nombre de pila), que aunque la teoría es real y testada, ese orden que el propio caos genera, como hemos podido ver a lo largo de la historia, es terrible, duro, despiadado y cruento, y en él se deja uno, no solo pelos en la gatera, eso seria leve, se deja jirones de sangre, piel y vida, y no me parece que ni tu, ni yo, ni nadie quiera pasar por ese brete. Así que como decía mi abuela, al ejercicio, y como decía mi abuela también, que sea la ultima vez que te escucho lamentarte como una plañidera, la frente alta, la espalda erguida, la mirada fija, la sonrisa amplia y ponte a trabajar, y si te caes, te levantas, te sacudes la falda (en tu caso los pantalones) y te recompones, y rapidito que el tiempo es oro. Eso decía ella, y estoy segura, segurísima de que tenía razón en el consejo.

No lo estamos pasando bien, Presidente, supongo que ya lo sabes, así que haz lo que tengas que hacer, pero no nos envíes más mensajes como el del 28. En confianza, te digo que no sirven para nada, y solo pueden incrementar más aun el cansancio, el desanimo y la desesperanza. No te deseo un feliz 2013 porque sería una hipocresía por mi parte, y espero fervientemente que esa frase tan lapidaria de “lo prometido es deuda” deje de cumplirse, porque a día de hoy, efectivamente, se está cumpliendo con creces, todo lo prometido se está convirtiendo en deuda, una deuda que no se como vamos a pagar. Tu si, tu debes saberlo, es tu obligación, para eso eres el Presidente del Gobierno. Tú verás, porque además de ser tu deber como servidor publico (perdóname la impertinencia tal vez de recordártelo), espero que no quieras pasar a la historia de nuestro país como el segundo presidente de gobierno que nos llevo al desastre. El primer puesto ya sabes quien lo tiene, y ni siquiera en eso serías el primero.

Un saludo y feliz navidad, porque hasta San Antón, pascuas son. Eso si que te lo deseo de corazón.

Son las siete y media de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 3 grados.

Los Doscientos Mil

Leerse todos los días de continuo cientos de informes y estadísticas sirve para mucho, si una es capaz de digerirlos. Y hoy, viernes, que tengo “un clarito” he terminado de hacer esta digestión más que pesada de un montón de papeles relacionados con las previsiones que tiene, o que se prevé que tiene el gobierno, para los funcionarios públicos y para las empleados públicos, que por cierto no es lo mismo.

El caso es que después de terminar estas lecturas “tan apasionantes” (mejor me vendría leer a Salgarí, que siempre me gusto eso de las aventuras) se me ha puesto un poco el vello de punta, porque el tema no pinta bien.

Cuando empezó la crisis fuimos informados que había un excedente de 400.000 empleados públicos, y poco a poco la administración ha ido “evacuando”. Ahora mismo de esos 400.000 quedan ya “solo” 200.000, que probablemente estén a punto de salir, para poder así cerrar las previsiones del gobierno.

Para llevar a cabo esto de los 200.000, hay que tener en cuenta algunas cosas. La primera es que no van a ser funcionarios públicos, ya que al haber entrado por oposición, no pueden ser despedidos de sus puestos, ahora eso sí, me temo que la intención del gobierno es la de no convocar, por lo menos durante el próximo 2013, ninguna oposición, salvo en cuerpos de seguridad del estado, donde realmente no pueden evitarlo, por la necesidad del servicio. Dice el gobierno que la tasa de reposición será de un 10 por ciento, es decir que por cada 10 funcionarios que se jubilen, solo se convocarán oposiciones para 1 o 2, a lo máximo.

El tema de los empleados públicos es distinto, y me temo que ahí es donde se va a hacer la criba, sobre todo en los que tienen contrato laboral, de hecho la tendencia al despido está claramente en este sector. La Asociación de Grandes Empresas de Trabajo Temporal, en su informe del mes de noviembre publicaba que el perfil del empleado público que se despide es hombre, de una edad comprendida entre los 25 y 45 años, y con contrato temporal en ayuntamientos y comunidades autónomas. Los más afectados hasta ahora han sido obviamente donde más “sobraban” y donde el presupuesto había que ajustarlo más: Castilla – La Mancha esta a la cabeza de esos despidos. Hay que tener en cuenta que el 25% de las personas que trabajan en esa comunidad autónoma lo hacían para el sector público. Allí el tema de la reducción ya está en marcha, pero sin embargo en otras comunidades aun no ha empezado esa criba, y no les va a quedar más remedio que hacerla, pues los números no cuadran

Además está el colectivo de los interinos, que también van a ser objeto de esta disminución de los empleados del sector público. Sin embargo aquí se da una peculiaridad, ya que el interino está contratado para cubrir el puesto de un funcionario o de un empleado público, a estos solo se les puede despedir, según ley, si el funcionario o el empleado público vuelve a su puesto o bien, si se amortiza ese puesto. En el primer supuesto va a ser muy difícil despedirlos, en el segundo supuesto es tremendamente sencillo, y de hecho ya se está llevando a cabo, salvo en el sector sanitario donde los profesionales escasean.

Lo cierto es que cuando escuchamos que a principios de 2013 habrá en nuestro país ya más de 6 millones de parados tengo que entender, que visto lo visto y leído lo leído, es que esos 200.000 empleados públicos son los que van a incrementar la estadística. Así que si eres empleado público y sobrevives a esta criba que está a punto de llegar de DOSCIENTOS MIL, estás salvado, pero por si acaso vete mirando algo, porque los números de la crisis es lo que dicen, y no es que una tenga una bola de cristal, como he dicho muchas veces, pero si hilas todos los informes, las declaraciones del gobierno, los  números de la crisis, el hecho de que el sector privado no da para más despidos ya, las informaciones que vienen de Bruselas, y demás datos, llegas a la conclusión, que desgraciadamente esto es lo que hay.

Otro día escribiré sobre el tema del incremento de los pensionistas (porque en este asunto tampoco salen las cuentas para la sostenibilidad del país) que están a punto de llegar a los nueve millones, que unidos a los seis millones de desempleados hacen la bonita cifra de 15 millones de personas que no trabajan ( no cuento a los estudiantes… porque si no me iba a empezar a poner aun más nerviosa), supone si no me equivoco el 31 por ciento de la población. Glups¡¡

Es la una y cuarto de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 14 grados.

Postpost: Para aclarar ciertas dudas de algunos compañeros que no dejan de preguntarme ¿Qué va a pasar? … Yo lo veo así, ojalá me equivoque…  Esto lo ajustan en el primer trimestre del 2013, de otra manera no podrán seguir adelante