Cataluña y la investidura: Antón Pirulero que cada cual atienda a su juego

El tema de Cataluña es harto curioso en muchísimos aspectos, pero el que más me llama la atención, es que esto que llaman el proces ha puesto de relieve un circo de ambiciones.

Me temo que algunos en vez de ver un problema, que es lo que apreciamos los comunes mortales, ven desde hace unos meses en el proces, una oportunidad. Me estoy refiriendo a políticos “of course” que andan “midiendo” cómo, porqué, cuándo y cómo sacar el mayor rédito a uno de los problemas más graves que han afectado a la sociedad española en los últimos años. Lo de la vocación de servicio público me temo que ni esta ni se le espera.

Son curiosas las actitudes de los diferentes líderes en esta situación tan comprometida y tan controvertida, que desde luego no conviene perder de vista, a la hora de hacer lo poco que nos dejan hacer a los ciudadanos, votar de vez en vez, aunque hay que decir que cada vez lo hacemos más frecuentemente y sobre lo mismo. Otra de las anomalías de las muchas que vivimos.

El sin dios de los políticos que apoyan el Proces es público y manifiesto. Mientras nos encontramos con un Puigdemont que se aferra al cargo o al futuro cargo con uñas y dientes, eso sí sin arriesgar nada, desde sus cuarteles de invierno de Bruselas, proponiendo investiduras telemáticas y presidencias propias de la canción “contigo en la distancia” para evitar la cárcel, encontramos al otro lado, aunque se supone que están en el mismo – que lio, señor, que lio – a Junqueras que opina que hay que estar presente en la investidura o en cualquier acto del Parlament, porque, no os quepa duda, ese es un medio de salir aunque sea unas horas de la trena. Una situación de unos supuestos socios para gobernar – me temo que va a ser desgobernar – realmente dantesca, incoherente, espeluznante y desde luego – para seguir rimando- irritante para los ciudadanos que asistimos atónitos a este circo.

También está Domenech, que visto el percal… juega sus propias cartas, desconcertando al electorado de su partido que no se encuentra, desde luego, demasiado cercano a la independencia. Pero, eso es pecata minuta. Lo importante, en este caso, como en otros, es ver si Domenech se “coloca”, y luego ya inventaran algo para justificar esa acritud contra los partidos que no abogan por la independencia y apoyar proyectos dignos de haber sido diseñados por un Unicornio.

Iceta, silente. De haber hecho un ruido enorme durante la campaña, ha pasado a estar escondido detrás de la tabaiba, esperando que esto de la investidura no le salpique demasiado, y vea peligrar “su sitio”, ahora puesto en entredicho por sus bases, pues tras sus peticiones de indulto para los golpistas no ha salido demasiado bien parado con los resultados.

Albiol no cuenta, o mejor dicho si cuenta, pues el Partido Popular ha anunciado que no decidirá sobre el cese de este “político de altura” hasta que no esté constituido el Parlament. Cosa que puede suceder nunca al paso que vamos. Así que de momento Albiol también salva su sitio, aunque sea pequeñito.

La Cup a su bola, tampoco cuenta demasiado. Estos juegan por fuera de todo y contra todos, con lo cual si estuviéramos escribiendo una ecuación para resolver todo este galimatías, personalmente, no le asignaría ninguna variable. Tampoco es que estén demasiado interesados por el poder tal y como lo entendemos nosotros. Ellos viven una entelequia política anarquista donde el poder llega por ocupación del no poder. Complicadísimo de explicar porque tampoco tiene mucha explicación, y una ya tiene una edad y no está para perder el tiempo.

¿Y Arrimadas? Curiosa la situación de ciudadanos en este Juego de Tronos. El despegue de Ciudadanos, no solo en Cataluña, sino también a  nivel nacional, está íntimamente ligado a la situación de inestabilidad en Cataluña. Si no se hubiera producido el conato de independencia, probablemente Ciudadanos seguiría estancado, pero Cataluña ha cambiado el panorama. De repente la intención de voto se ha disparado hacia la formación naranja. Y “casualmente” Inés Arrimadas, cuya obligación como líder del partido más votado, es ir a la investidura, se descuelga con que no va a pasar por ese trance porque la perdería. Curioso argumento, el de la Sra. Arrimadas, porque por esa misma regla, y con los resultados que daban las encuestas antes de las elecciones del 21D, no debería haberse presentado tampoco a esos comicios. En cualquier caso Ciudadanos debería valorar que es un deber que han contraído con sus electores, y que cuando se pide el voto, el partido se tiene que jugar hasta el final.

Pero, me temo, que Ciudadanos y Arrimadas han valorado ya lo favorable que es la situación que vive en estos momentos Cataluña para sus intereses personales y partidistas ¿Le conviene a Ciudadanos que se estabilice la situación en Cataluña? ¿Qué sucedería con la intención de voto para ciudadanos si Cataluña fuera una comunidad estable? ¿Un periodo largo de inestabilidad en Cataluña a quien beneficia más? Me temo que las respuestas a estas preguntas son más que evidentes.

Estamos viviendo una vez más un caso típico de Antón Pirulero, que cada cual atienda a su juego, y el que no lo atienda pagará una prenda. Menudo panorama se nos presenta y mientras tanto… la casa por barrer.

Son las once de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 9 grados. Afortunadamente no nieva que esa es otra.

Cataluña y la investidura: Antón Pirulero que cada cual atienda a su juego

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RTVE: Ya tenemos candidato

Que se haya tardado más de seis meses en presentar a un candidato al puesto de Presidente de RTVE, no es desde luego ninguna casualidad, y a pesar de que algunas voces, que curioso, de propios compañeros de otros medios, clamen día y noche, diciendo que esto de la radio y la televisión pública es prácticamente un desecho de tienta, algunos incluido Mariano Rajoy y desde luego Rubalcaba, son conscientes que RTVE somos el mejor medio de comunicación de este país (más que les pese a algunos) y como consecuencia somos una buena herramienta para no dejar de lado en ningún instante.

Basta ver el empeño que ha mostrado el PSOE, y especialmente Rubalcaba (siempre consideró esta, su finca particular) en que no hubiera cambio, o se retrasara lo más posible, porque mientras controlara la tele y la radio, había horizonte, aunque no estuvieran ya en el poder.

En cualquier caso González-Echenique, tiene un perfil en cuanto gestor, que  parece impecable, aunque desconocemos sus conocimientos en cuanto en lo que al mundo audiovisual en medios  de comunicación públicos del Estado se refiere. Por supuesto que hay que poner orden en el asunto de los dineros, porque aquí llevamos muchos años tirando con pólvora del rey, y mirando solo como gastar y no como ganar, cosa que no entendido nunca, ya que producimos todos los días miles, millones de contenidos, que son desde luego vendibles. Nadie, de momento se ha molestado en rentabilizar el producto, la marca RTVE, y es algo en lo que se debería empezar a pensar, sobre todo teniendo en cuenta el inmenso mercado que tienen los contenidos en habla hispana.

No obstante, esperemos que traiga “un plan bajo el brazo”, y que se rompa esta continuidad absurda donde se ha estado trabajando como altavoz del gobierno de turno, un error persistente que probablemente nos ha llevado a la situación en la que nos encontramos. Esto lo vamos a saber en seguida, nada más ver los nombramientos de los directores de las distintas cadenas que conforman esta sociedad y de sus servicios informativos, porque el Consejo y su presidente controlarán el dinero y el modelo de negocio, pero desde luego la información que se reparte, la manejan las distintas direcciones de esta casa.

Si lo que pretende el PP es poner en RTVE a profesionales con eso que llaman “lealtades inquebrantables” en los puestos de más responsabilidad, que por cierto es lo mismo que ha estado haciendo el PSOE en sus años de gobierno, van por mal camino, primero porque el PSOE no les va a dejar ni respirar, y segundo porque aquel que sea capaz de montar una radiotelevisión pública independiente, aunque sea desde el poder, es el que se va a llevar el gato al agua. El secreto es una buena gestión, rentabilizar el producto y la marca, y la independencia en los contenidos con calidad, que por cierto no es nada nuevo, ni me lo estoy inventando, se llama BBC, hace mucho tiempo que está funcionando y con unos grados de excelencia bien altos.

Son las diez y media de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 20 grados. Aquí si nos dejan, sabemos hacer las cosas bien…

Postpost: Por cierto las productoras estaban muy desesperadas con que no hubiera Presidente de RTVE, y el Consejo estuviera inoperante, y desde la propuesta del candidato de ayer, tampoco parecen que estén demasiado entusiasmadas. Tal vez piensan que se les está acabando “el alpiste”. Últimamente entre las líneas de twitter ( o los piopios, como dicen algunos) se descubren muchas cosas.