Caza Mayor #PabloIglesias #Podemos #SusanaDiaz

susana pablo (2)

Hubo un momento en que pensé que la intención de #PabloIglesias #Podemos era ganar elecciones. Ahora lo tengo claro, de momento, creo, que no está en sus planes. Por lo menos en lo que se refiere a elecciones municipales y autonómicas.

Sus esfuerzos y los de su partido se centran fundamentalmente en la caza mayor. Si, en el ejercicio de la cinegética de grandes piezas, en este caso, piezas políticas pertenecientes a lo que él llama el ‘sistema’.

La primera pieza que tiene en el punto de mira se llama Susana Diaz. Sabe que puede tirarla abajo, sabe que puede acabar con ella, y me temo que no va a dudar en apretar el gatillo.

Al fin y al cabo #PabloIglesias #Podemos representa la opción antisistema, y no es ninguna novedad está estrategia, claro que deberían advertir a sus electores que sus votos no van a construir nada, no van a gobernar nada, son votos a la contra, y el objetivo final es la demolición de todo lo que hemos puesto en marcha durante estos últimos años. Ni siquiera hay ánimo de corregir los errores, para ellos basta con la destrucción de ese sistema del que tanto abominan en sus mítines, y Susana Díaz tiene toda la pinta de ser la primera víctima. Aunque tal vez, ella se lo ha buscado. Nunca conviene ponerse a tiro, cuando un cazador de grandes piezas anda suelto.

¿Quién será el siguiente?

Son las nueve de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 13 grados

No enmendamos #SusanaDiaz y su embarazo

A ver como empiezo a contaros esto porque cuando me cabreo escribo mal y a trompicones, y estoy muy, pero que muy cabreada. ¿A vosotros que os parece que el embarazo de una mujer política sea noticia de portada? ¿Sería noticia para abrir ediciones, que Pedro Sánchez estuviera esperando un hijo? A que no, probablemente el hecho de la futura paternidad del líder socialista pasaría inadvertida hasta que él bebe naciera, y entonces sí, los medios comentarían “porcima” que Pedro Sánchez ha sido padre.

Lo cierto es que nos ha faltado tiempo para tirarnos como lobos a comentar el embarazo de Susana Díaz , si afectará o no al calendario electoral, a su posible liderazgo en Andalucía, a su posible liderazgo en el PSOE como recambio a Pedro Sánchez, si la barriga será o no rentable en la posible campaña electoral etc., etc., etc., un largo y aburrido etcétera….

Todo esto o parecido ya su

cedió con otras: Carme Chacón, Soraya Sáenz de Santamaría… sin embargo tenía la esperanza de que no volveríamos a cometer el mismo error, si #ERROR… pues bien lo hemos hecho, lo hemos vuelto a hacer, y no solo los medios de comunicación al uso, también las redes sociales han desplegado toda “su esplendor” en el embarazo de Susana. Parece que no enmendamos…

Son las nueve de la noche. No llueven en Pozuelo y la temperatura exterior es de 3 grados. De verdad que a veces dan ganas de tirar la toalla… pero no la tiro….que no la tiro, que no, aunque eso si el mal rollo está servido… Más de lo mismo….

Las elecciones se ganan por partes y en equipo

Las cosas cambian, que le vamos a hacer. Y lo que ayer era eficaz y útil, hoy ya no lo es. Esto se lo deberían meter en la cabeza,  aquellos que diseñan las estrategias políticas de los partidos, porque ahora las elecciones se ganan por partes, que van desde partes pequeñitas y locales, hasta otras más grandes, y donde la visibilización y el liderazgo es múltiple. Ni siquiera le está funcionando a Podemos, que a pesar de que arrancaba de una manera colaborativa y cogiendo el todo por las partes, según ha ido pasando el tiempo ha sucumbido al error de aglutinar los esfuerzos en un “líder”.

Al PSOE le sucede lo mismo. Parece que hay un interés desmedido en visibilizar a Pedro Sánchez, siguiendo el viejo modelo de crear un líder “carismático” al que todos van a seguir en un determinado momento, pero lo cierto es que la sociedad actual ya no demanda líderes de ese corte. En la era de la información y del conocimiento compartido, casi que un líder viene a ser un estorbo. Los ciudadanos sobre los que ahora se asienta la sociedad española tienen un nivel cultural y de información bastante aceptable, y también están suficientemente conectado para no tener que buscar a un individuo “único” que la pastoree, y al final cual “Sabrina hermosa” les salve.

La política es un dinosaurio que se mueve tremendamente despacio, y en esa cinética propia, no ha terminado de percibir como han cambiado los entornos, como ha evolucionado la sociedad y las personas que la forman. Los partidos políticos siguen gestionando capital humano conforme a los postulados del pasado siglo. Trabajan como hace 50 años sin apenas percibir que ya nada se mueve así. Hasta las grandes corporaciones empresariales están entrando en el cambio, mientras ellos siguen dándole vueltas a viejas fórmulas que cada vez los distancian más de la realidad de las personas. De hecho si ponemos atención nos daremos cuenta que muchos políticos y sus partidos ponen en funcionamiento eso que llaman innovación acerándose a medios sociales, a redes sociales, a proyectos colaborativos, pero no lo hacen por convencimiento, y desde luego desconocen en la mayoría de los casos que es lo que supone esa innovación. Lo hacen por puro mimetismo, porque alguien les ha dicho que tienen que “estar ahí”, pero la realidad es que van dando palos de ciego, sin saber exactamente cuál es la verdadera razón, y por supuesto lo hacen mal y sin ningún criterio, o aplicando criterios para afianzar ese concepto antiguo de liderazgo, usando nuevas herramientas que desde luego poco casan con el fin de ellas, y no terminan sirviéndoles para nada.

A todo esto además hay que añadir que al no entender los entornos colaborativos, el liderazgo compartido y repartido, y las herramientas tecnologías con las que se debe trabajar, aparece un factor determinante que lo suele frenar todo, que es el miedo. Les aterroriza que las redes sociales amplifiquen sus errores. Miedo a la pérdida de control sobre los ciudadanos. Miedo a que tanta información repartida deje al descubierto sus más íntimos secretos. Miedo a no saber cómo reaccionar en un momento determinado usando las redes sociales. Miedo en definitiva a que otros conozcan tanto como ellos. La información es poder, y antes esa información estaba precisamente concentrada en el líder, ahora ya no sucede eso, ahora la información está muy repartida, y por tanto ese poder también se reparte.

El caso es que se avecina año electoral, el primer año electoral en el que todo esto que os cuento se va a materializar en gran medida por parte de los ciudadanos, y en menor medida por parte de los políticos. Esa falta de sintonía puede dar más de un susto a algunos, y generar resultados insospechados. El proceso de este cambio político se ha materializado entre los ciudadanos, a los hechos de Catalunya me remito, donde Artur Mas ha experimentado en carnes propias lo poco que significa un líder a la vieja usanza, que a pesar de un insistente mensaje durante muchísimo tiempo, sobre la independencia de Catalunya, no ha logrado convencer ni siquiera al 30 por ciento de la población. Este experimento realizado por Artur Mas ahora, probablemente hace 50 años habría triunfado sin mayores problemas, pero ahora hay otra realidad, y sobre esa es la que todos tienen que trabajar.

Desde luego no es tarea fácil porque para empezar hay que cuestionar las estructuras, los procesos, a las personas que generan esos procesos y sus capacidades para convencer, y por supuesto la estrategia de las organizaciones políticas de este país. El cambio está ahí, y aunque todos los políticos se empeñen en posponerlo, antes o después se va a materializar, y me temo que algunos no van a sobrevivir. Más en cuanto los mileniards, que cada vez tienen un papel más relevante en la sociedad, vayan creciendo, tomando las riendas y convirtiéndose en generación dominante.

Los seres humanos no cambiamos mucho, lo que si cambian son los procesos que generamos. El proceso de la tecnología ha hecho que los ciudadanos ya no se sientan aislados, y que el espacio y la distancia no sean barreras insoslayables para acercarnos entre nosotros. “Están hablando entre ellos “escuché decir una vez a un tipo que esto de la comunicación colectiva le ponía los pelos de punta. Efectivamente ahora todo se comenta, y mis conclusiones, pueden ser tus conclusiones, o las conclusiones del otro, pueden ser las mías. Se llama información compartida e inteligencia colectiva. Mal asunto para aquellos que piensan que con cuatro frases, con unos cuantos tweets, y con algunas fotos en las redes sociales, van a convertirse en los grandes líderes del siglo XXI. Tal vez deberían dedicar sus esfuerzos a coleccionar sellos o mariposas porque como vulgarmente se dice “no cuela”. Mejor que se pongan a trabajar, que se aprendan el “catón” de la tecnología y para qué sirve, y dejen de intentar lo imposible. Ahora las elecciones se ganan por equipo, por partes y entendiendo que el ciudadano no es un artífice para sus propósitos personales, sino que forma parte del proceso, y por cierto el ciudadano ya no pasa ni una.

Son las nueve y cuarto de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 3 grados…

Pedro Sanchez : Una cuestión de confianza

El gran error que ha cometido el PSOE, una y otra vez, durante mucho tiempo, ha sido hablar en nombre de los ciudadanos, pero sin los ciudadanos, y ahora esa costumbre olvidadiza se ha materializado en una oferta populista y desconcertante llamada Pedro Sánchez.

Alguien debería decirle a Pedro que la “ordinary people” ,  si esa que algunos ven de lejos, como si fuese un paisaje lejano, lo único que espera de la gente a la que vota es que entiendan sus necesidades cotidianas, que los que nos representan lo  hagan de una manera honrada, y que a la postre pongan los medios necesarios para administrar un país en crisis. Los ciudadanos no entienden de marketing político, ni de lo que dice el New York Times, ni de consultas y reformas de la Constitución  y demás entelequias con el que se cubren algunos, ni de ingeniería financiera para tapar la ignominia de unas tarjetas que han servido para pagar putas, comidas opíparas, lencería fina, hipotecas, televisiones de plasma, safaris o masajes tailandeses. La “ordinary people” no tiene tiempo de leer todos los días cinco periódicos, ver tres cadenas de televisión, o leerse veinte digitales con sus correspondientes artículos de opinión. Estoy segura que ni siquiera tienen tiempo de leer este blog. La “ordinary people” solo tiene un punto de apoyo en los políticos que elige: la confianza

Decía “Doña María” a la que daba vida Figuerola Ferreti, hace unos años en la radio en la que trabajo que algunos vivían “de espaldas al pueblo”, y eso es lo que tenemos, nadie nos mira a la cara, solo juegan al juego de la confusión permanente, donde priman poco las ideas y las soluciones para dejar paso a los postureos y las conveniencias, y con ese siniestro juego han hecho añicos el principio de confianza.

Pedro Sanchez, representa ahora mismo, el paradigma del postureo político, de la pose, de la apariencia con una política de bandazos y bamboleos, y será muy, pero que muy responsable de que formaciones como Podemos – aún no se si el nombre hace referencia al verbo poder o podar- aprovechen el rio revuelto de la desconfianza – principio de violencia y deterioro social en todos sus niveles- para situarnos en un marco peligroso, penoso e incompatible con la democracia.

El PSOE por enésima vez se ha vuelto a equivocar o a lo peor ni siquiera eso.

Son las nueve y diez de la mañana. Llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 15 grados

 

Sánchez y Madina: La misma cara de la misma moneda

 

La verdad es que la palabra cambio sirve para todo y para todos, y ha sido la que mas se ha escuchado hoy en el debate #PrimariasPSOE, claro que no por mucho pronunciarla los ciudadanos se van a enterar exactamente en que consiste este cambio, si no se le dota de contenido.

115 minutos ha durado la polémica, que tampoco ha sido tan polémica, pues la tónica general la podemos resumir en que los tres, especialmente Madina y Sánchez, han pasado de puntillas, eso si proyectando que había que derogar y “cambiar” todo lo que hasta ahora había hecho el Partido Popular, pero sin entrar en profundidad cuales y como son las alternativas propuestas, y sobre todo, sin apenas explicar como van a ser esos cambios que ellos – uno de los tres será el próximo secretario general- van a poner en marcha en lo que les compete, o así debería ser, que es ni mas ni menos su propio partido, el Partido Socialista Obrero Español, alias el PSOE.

También se desprende de este “pseudodebate” es que las diferencias entre Madina y Sánchez son prácticamente mínimas, y lo único es que han utilizado palabras distintas para venir a decir lo mismo. Por ejemplo, referente a la cuestión catalana, ambos concuerdan en que quieren reformar la Constitución, así poder cambiar el modelo autonómico y ver la manera de colocar en mejor posición a Cataluña. De esa manera podrán soslayar el asunto de la independencia. Vamos como si eso fuera de cosa de coser y cantar, porque ninguno de los dos, ha sido lo suficientemente explicito sobre esa “mejor posición” de Cataluña, y sobre todo cual es el motivo, por supuesto dejando de lado otras comunidades autónomas, que tal vez pudieran desear lo mismo. En definitiva, cuando no hay argumentario las tesis se desmoronan, y eso es precisamente lo que se desprende de este debate a 3.

Un debate por cierto, donde no hay mujeres. Si ya se que no hay ninguna candidata a las #PrimariasPSOE, precisamente por eso yo he llamado en #twitter a estos candidatos, #primarios , sin acritud que conste. Susana Díaz cuando fue preguntada, en una cadena de radio, hace unos días, porque no había mujeres, contesto, exactamente lo mismo que responden en algunos consejos de administración de las grandes empresas de este país cuando se les pregunta por este tema: “Es que ninguna ha querido presentarse”. Lo cierto es que lo que el PSOE debe preguntarse, es porque, ninguna mujer ha querido entrar en estas #PrimariasPSOE, y porque las mujeres socialistas no llegan, y las que llegan tienen una duración efímera en los puestos de responsabilidad del partido, frente a los hombres con poder en el socialismo, que deben ir cargados con las pilas del conejito de Duracell, porque duran, y duran, y duran…

Respecto a otros temas tocados durante el debate, como la forma de estado, tanto Madina como Sánchez vuelven a coincidir, igual que sobre la derogación de la reforma laboral. Una reforma laboral, que alguien debería haberle recordado a ambos, incluido Pérez Tapias, que la comenzó  y puso en marcha su ex jefe José Luis Rodríguez Zapatero. Hay que ver lo olvidadizos que están algunos cuando les conviene.

En general, más que un debate ha sido un coro, en el que la nota discordante de Pérez Tapias, se hacia necesaria para que la coral no resultara demasiado aburrida, más en cuanto hay que tener en cuenta que Pérez Tapias, tiene muy pocas posibilidades de hacerse con el triunfo. Todo, entre Madina y Sánchez ha sido un puro matiz, y en algunos casos tampoco. Eso si la puesta en escena ha sido muy buena, pues Madina y Sanchez, se han esforzado mucho por parecer que ambos eran distintos, y han trabajado bien el tema de las puyas personales, pero tengo el palpito que los dos son “la misma cara de la misma moneda”, que el PSOE, creo, que se ha servido de estas primarias para “enseñar el género nuevo” que lleva en el arca, para proyectarlo en los medios de comunicación, y para tener algo que contar a los ciudadanos a falta de argumentos de oposición hacia el gobierno de Mariano Rajoy, y que tal vez, las cosas ya estén hechas y cerradas.

Las nuevas caras del PSOE ya están servidas, Madina, Sanchez, Iceta y Susana Díaz. Creo que sobre ellos van a construir, si es que son capaces, el nuevo modelo del partido, utilizando primarias y más primarias (durante el debate ya han anunciado otras primarias para buscar el líder de las próximas elecciones) que parece que de momento les va bien esta estrategia con los medios de comunicación, no en vano el canal 24 horas de RTVE, ha transmitido en directo el debate, y todos los grandes medios del país, llevan semanas recogiendo la información con una atención dilecta, pero los partidos, ni este ni otros, se forjan a base de cambiar las caras, los ciudadanos cada vez entienden y tienen más formación política, y las palabras ahora ya no se las lleva el viento, quedan marcadas a fuego en eso que algunos les da tanto miedo que es #Internet. Claro que en este caso, en del debate de esta mañana y en la campaña de las #PrimariasPSOE ha habido poca concreción en medidas que sirvan para poner a este país en marcha y hacerlo sostenible, y sobre todo, prácticamente ninguna idea de como ellos, los candidatos van a reconstruir su partido. Así que no basta con cambiar a las personas, hay que aportar ideas y soluciones, tanto internas como externas, y de eso de momento, no vemos nada de nada.

En definitiva mucho marketing político, que probablemente les ha costado una pasta, una pasta que en tiempos de crisis – claro que para crisis la nuestra, no la de ellos- no nos termina de gustar un pelo, sobre todo porque en toda esta historia hay mucho #postureo, mucho teatro y poco arte, al final “ni chicha ni limoná”, distintos perros con los mismos collares, y menos shows, que esta tarde estoy refranera, y basta con decir que el buen paño en arca se vende, a ver si esto al final toda esta historia va a acabar como un ejercicio de “gatopardismo lampedusiano”: “cambiar todo para que nada cambie”

Son las seis y media de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 26 grados. La misma cara de la misma moneda

 

Voto de conciencia… o a conciencia…

 

Escucho una y otra vez en estos días eso del voto en conciencia. Se han llenado miles de líneas con ese término, y todos lo tenemos en la boca, repitiéndolo sin cesar, sin fijarnos, creo, en lo que estamos diciendo, y a quien aplicamos ese término.

El político tiene la obligación de ordenar la realidad en la que vivimos y ponerla en marcha acorde con los mandatos que han depositados sobre ellos los ciudadanos. Su trabajo es desde luego, normativo y casi siempre, debido a esa praxis se aleja mucho de la filosofía, que es a la que atañe un término tan profundo y tan denso como la palabra conciencia.

Casi ningún político es filosofo, demasiada inmediatez en sus acciones, en muchos casos apresuradas por el estrés de la permanencia en el puesto, o por la recuperación de los sitios perdidos, como para tener el tiempo suficiente que requiere la filosofía. Para un político el peso de la conciencia, o de eso que llaman la ‘voz de la conciencia’, para centrar más la situación, es muy liviano, hay muchos hechos en la historia de la humanidad que lo demuestran, y desde luego siempre es comparativo con otras servidumbres, en la que esa propia conciencia termina por diluirse, convirtiéndose en solo una palabra, que ‘decora’ espléndidamente bien cualquier acción política controvertida que vaya a tomarse.

Lo cierto es que para un político, en la mayor parte de los casos, no es necesario que su conciencia apruebe una determinada acción, cosa que desde luego no ocurre en el caso de un filósofo, porque es condición ‘sine qua non’ haber antes dedicado un tiempo a cultivar eso que llamamos conciencia. Una conciencia supeditada a otros intereses pierde totalmente la esencia del significado del término, y desde luego hay que pasar por un proceso, en muchos casos doloroso y profundo, donde el sujeto tiene que cultivar sus sentimientos, tiene que llegar a un gran desarrollo de la fortaleza moral y sufrir una catarsis personal, que tal y como concebimos a un político, está muy lejos de definirlo, y que probablemente, muy pocos políticos españoles y también de otros países hayan pasado por ella.

Hay una tendencia generalizada a confundir conciencia con preguntas sin respuesta y tribulaciones. Eso es un error. Para que la voz de la conciencia pueda hablarnos y que nosotros la entendamos, y sepamos exactamente qué es lo que debemos hacer en función de ese eco interno que escuchamos, hay que recorrer un camino, que estoy segura que muy pocos diputados, tanto del PSOE, como del PP y otros partidos que conforman el Congreso hayan recorrido. Así que eso que decía con tanto interés la Señora Valenciano sobre la votación secreta y en conciencia que ayer se produjo en el Congreso de los Diputados es, como en la mayoría de los casos, pura retorica vacua o política de gestos.

Poner límites a una vida que empieza ya sea en plazos o en supuestos es algo que es muy difícil de delimitar, muy complicado de sintetizar, y que muchos de los ciudadanos y ciudadanos que asistimos silentes a ese debate tan ‘político’  y tan poco ‘filosófico’ que se ha suscitado con la ley del aborto, no llegamos siquiera a comprender y apenas, como yo, si entendemos hasta donde llega cada uno con sus posiciones, pues si lo sacamos de ese contexto en el que la palabras vida, madre, mujer o derechos se diluyen y se funcionalizan, nos damos cuenta que, en el fondo poco importan los conceptos, y si que importa la instrumentalización de esos conceptos.

Quizás los unos y los otros, deberían, hoy el día después mirarse sus conciencias, y pensar si cada uno de ellos ayer votaron en conciencia, o tal vez lo que hicieron fue votar a conciencia de perpetuarse, dejando a un lado la profundidad del asunto, si, ese asunto de la vida, que tienen entre manos.

Que fuera secreto, es otro matiz a considerar, pues la conciencia cuando está bien cultivada y bien formada, da gusto verla, de lejos y de cerca, y no hay ninguna necesidad de esconderla, ni de taparla, ni ocultarla.

Creo que el espectáculo de ayer fue muy definitorio, aunque hubiera preferido personalmente, que no hubiera sucedido, o tal vez, es mejor que estas cosas pasen, así sabemos a qué atenernos.

Son las doce de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 12 grados