Y Almudena Grandes se hizo pequeña

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A veces la gente se te hace pequeña de golpe, y Almudena Grandes, a pesar de su apellido y su trayectoria literaria, se ha empequeñecido a ojos de muchos.

Su artículo en la Cadena Ser, sobre la Jueza Alaya, no tiene ningún sentido, salvo el del sectarismo más oscuro, que la coloca en la posición de algunos, que ya conocemos:  o eres de los míos, o te destrozo. ¡Qué lástima, pero a la vez que delatora esa actitud de la escritora!

A la Grandes no le debe caber en la cabeza que haya mujeres, la mayoría, que salen de sus hogares cada mañana, perfectamente aseadas y arregladas, cada una a su manera, para ir a sus respectivos trabajos. No debe entender que el hecho de trabajar tanto en casa como fuera de nuestros hogares, tanto en hombres como en mujeres, lleve consigo, aparejado, la tarea del aseo y el arreglo que cada uno o una crea conveniente. No he visto a la Grandes, escandalizarse por que el Juez Garzón, cuando ejercía sus menesteres judiciales, llegara a su juzgado con impoluto traje príncipe de gales, corbata de Celine o de Hermes, o Gucci, abrigo de pelo de camello, perfecto corte de pelo, gafas con montura de marca y oliendo a colonia de la buena, pero sin embargo se ha fijado, de una manera muy crítica, hasta el punto despectiva sobre la pulcritud en el atuendo y las formas de la Jueza Alaya.

Todo esto me lleva a pensar que Almudena Grandes, que tanto me da que milite en la izquierda como en la derecha,  es ni más ni menos que una sectaria, que no encontrando argumentos válidos para criticar el trabajo de la Jueza Alaya en el caso del EREs de Andalucía y las facturas falsas de la UGT, en el que los principales implicados, de momento, pertenecen al socialismo andaluz, se ha decantado por intentar denostar a la Jueza en su porte e indumentaria, porque a pesar de ser una escritora, en la que la imaginación y la creatividad se le supone, no ha podido hacer más, que encontrar que la Jueza Alaya, se arregla por las mañanas para ir a su trabajo.

Lo siento Almudena, hija, pero te has hecho pequeña, muy pequeña, tanto que creo que vas a desaparecer para muchos hombres y mujeres de nuestro país. Y cuando tengas oportunidad, coméntale al Juez Garzón que no se arregle tanto, por Dios, fuera a ser que caiga bajo la sospecha de que no hace bien su trabajo o no atiende bien a sus hijos. Claro que sobre las instrucciones del Juez Garzón hay mucho que contar, y desde luego no está precisamente ligado con su vestimenta,  pero eso será otro día.

Son las dos de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 20 grados… Y Almudena Grandes se hizo pequeña

 

 

El Escrache a la Jueza Alaya: Esto si que es una caverna

Cuando el único argumento para desacreditar a una persona es llamarla “fea, hortera y pepera”, a grito limpio, en la puerta de un juzgado, te das cuenta de lo poco, que esas personas que se desgañitaban como posesos, con el rostro lleno de ira, tienen que decir.

Una imagen vale más que mil palabras y desde luego en este caso tiene razón. He visto varias veces el video del “escrache” a la Jueza Alaya en la puerta del Juzgado, y por más veces que lo he mirado y remirado, no me cabe en la cabeza, que hombres, que supuestamente defienden los derechos de los trabajadores, sean capaces de proferir esos insultos, salvo que esos hombres, y digo hombres, porque en su mayoría eran machos y barbados, no sean  representantes de nada, ni de nadie, salvo de ellos mismos y sus intereses, y esa ira que manifiestan, y que las imágenes no pueden ocultar, sean producto de que se les esta desmontado el chiringuito de robo, mangoneo y siseo, que hábilmente tenían organizado, por supuesto, con ayuda del poder constituido en Andalucía, pues tampoco me cabe duda, que no es producto de una conducta arriesgada por parte de CCOO y UGT en solitario, y que esto del desfalco ( que a las cosas hay que llamarlas por su nombre) de los EREs es cosa en la que hay metidas muchas manos, y todas con poder.

Insultar de esa manera, tan ruin a una mujer profesional, con una trayectoria intachable, y que se está dejando la piel por sacar adelante la claridad frente a la corrupción y la mentira, es un acto indecente y de una bajeza increíble. Los barbados gritaban también “Libertad Sindical” como si pronunciando esas dos palabras sagradas, tuvieran cobertura para insultar, vejar e intentar amedrentar a la jueza. No sé si me da más vergüenza ajena y más rabia, los insultos al físico y la indumentaria de la jueza, que el pronunciamiento en boca de esos acémilas de palabra tan importante como “libertad”.

El daño que hacen, tipos como estos de las puertas del juzgado de Sevilla, a los que de verdad trabajan en la defensa de los derechos de los trabajadores es infinito, y borran de un plumazo, en un instante, recuerdos memorables de hombres cuya honestidad y trabajo fueron un ejemplo para muchos, como la figura de Marcelino Camacho, de cuyo espíritu queda ya muy poco, o prácticamente nada.

Ahora lo que tenemos son sindicalistas de CCOO y UGT, entregados a los placeres de la buena mesa: marisco y vino hasta que se acabe el presupuesto de las horas de formación para los parados. Tipos que se amparan y se refugian en esa supuesta autoridad moral que se arrogan por el mero hecho de pertenecer a la izquierda, como si eso fuera patente de corso. Eso sí, liberados, que ya no se va a las fábricas, a los talleres y a las oficinas, fuera a ser que se les descomponga la camisa de cuadros, el vaquero y la barba anacrónica. Y después del “escrache”, y mientras la jueza se sentaba en su juzgado a hacer su trabajo de cada día, ellos al bar de enfrente, un par de horitas de cafelito y cañita, conversación tabernaria sobre lo bien que “han estado apoyando al compañero”. Se les debería caer la cara de vergüenza, pero me temo que no se les cae de lo dura que la tienen…

El bochorno y la vergüenza se ciernen sobre nuestras cabezas, y no quiero dar lecciones a nadie, pero es de manual que el ejercicio del sindicalismo está encaminado a luchar contra la injusticia, y no contra la justicia.

Son las diez y media de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 18 grados. Esto sí que es un caverna¡

Rubalcaba: de la frivolidad al desatino

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Lo que me faltaba por ver de Pérez Rubalcaba era su faceta frívola, y a ella hemos asistido esta semana, con un nuevo “toque de distinción” sobre eso de la reforma de la Constitución.

En el fondo de esta nueva huida hacia delante, dando por válido ese eslogan de publicidad engañosa, que ha creado Artur Más sobre “el derecho a decidir”, reside el desaguisado que organizo su antiguo jefe Rodríguez Zapatero con el tema de la reforma del  Estatuto, y que como vemos ha dado sus frutos, generando una situación insostenible para el propio PSOE, y desde luego lamentable para el futuro de Cataluña.

Esa frase de Rubalcaba sobre que hay que “escuchar a los ciudadanos”, es una frase, como poco, incompleta. Efectivamente hay que escuchar a los ciudadanos, a todos los ciudadanos, no solo a los que le conviene, y cuando le conviene, para ver si así recompone el partido con las múltiples piezas que le faltan, entre ellas la del PSC, y de paso organiza una estructura federal estatal, que no responde a los deseos de la mayoría de los españoles, pero que a él le daría la oportunidad de la convocatoria de unas nuevas elecciones, y así tal vez, adelantando los relojes, le daría tiempo a llegar a La Moncloa, antes que de que se pare su propio reloj de la actividad política, que está a punto de no volver andar, ni dándole cuerda.

 

En un escenario de crisis económica como el que nos encontramos, el PSOE de Rubalcaba ha elegido el peor camino. Las palabras de Corcuera ayer son una gravísima llamada de atención a los manejos del líder socialista que desconcierta al electorado de ese partido, incluido a los del PSC, y además no hay que olvidar que Pere Navarro ya ha probado las mieles de la independencia, por lo menos las de su partido, y perfectamente alineado con Mas y  Oriol Junqueras no está dispuesto a dar un paso atrás, aunque con eso dinamite la estructura actual del Partido Socialista. La “solución Rubalcaba” es una frivolidad más, una irresponsabilidad como líder la oposición, un reflejo puro y duro de sus ambiciones personales, una solución torticera y maquiavélica, donde precisamente deja a los pies de los caballos no solo la Constitución, sino eso del derecho a decidir de todos.

Hay una hemorragia de votos socialistas que se derrama por el país sin saber bien a donde irá esa “sangre” y el responsable tiene nombre y apellidos: Alfredo Pérez Rubalcaba.

Son las doce y media. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 22 grados. Rubalcaba, de la frivolidad al desatino

Políticos versus Ciudadanos

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Empieza a ser algo mucho más que una tendencia eso de sustituir los votos por las firmas, y eso en el mejor de los casos, pues en otros simplemente es el dedo, y con eso basta.

Obviamente la participación de los ciudadanos no se puede remitir solamente a su presencia en las elecciones a través de su voto, pero de eso a empezar a descafeinar los procedimientos democráticos al uso, como la elección de una presidenta de comunidad, una alcaldesa o cualquier otro cargo que lleve el proceso electoral consigo, hay un gran trecho.

Estamos asistiendo a unas maniobras de sustitución de cargos, que en su esencia deben ser electos, por otros mecanismo, que van según conveniencia, y eso desde luego está rozando lo que podríamos llamar “la línea roja”. Sí, esa que nunca se debe pasar, pero a la que tampoco hay que acercarse demasiado, fuera ser que sin darnos cuenta, zas¡ aparezcamos al otro lado. Sigue leyendo

Habrá que cambiar el disco: hablemos de lo que importa

desague   Temas como los de el caso #Barcenas o los #EREs de Andalucia o el caso #Urdangarín, que suscitan mucha alarma ante la sociedad, están opacando el tema que en realidad debería preocuparnos más a los españoles. Y es el asunto de la ‘pasta’, o dicho finamente de las cuentas del estado, que siguen yendo regular, tirando a mal.

Los datos del #paro de hoy, no son precisamente para tirar cohetes, y tampoco los de la perdida de la afiliación a la Seguridad Social, y desde luego el gobierno no puede hacer de estos datos un triunfo, y aconchabarse detrás de ellos, más en cuanto el déficit, otra de las asignaturas pendientes del ejecutivo de Sigue leyendo

El Silencio

Conozco gente, bastante cercana por cierto, que cree que el silencio es una forma de comunicación.  Yo opino lo contrario, el silencio también es un receptáculo, un espacio que si no lo ocupas alguien puede llenarlo de información, tal vez falsa o con una interpretación distinta a la que está destinada a llenar ese silencio.

Creo que Rajoy es de los que piensan en la utilidad del silencio. Tal vez entiende que la comunicación es solo un atrezzo, un condimento, una guarnición totalmente prescindible en las tareas de gobierno. Me temo que piensa que hay que gobernar, pero  no hace falta comunicar que se está gobernando.

Se equivoca. Tal vez antes las cosas fueran así. En un mundo hiperconectado, donde la comunicación es casi total, casi completa entre los ciudadanos, mantenerse al margen de ese progreso es un Sigue leyendo