#PedroSanchez y “la militancia” #PSOE

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Para Pedro Sánchez, un militante del #PSOE viene a ser como una ficha del parchís, o en el mejor de los casos como una pieza de ajedrez.

Hoy nos desayunamos, con que el líder del Partido Socialista quiere utilizar a la militancia contra los barones del partido, que le han puesto a Pedro – el del clan de Somosaguas – las cosas difíciles, no solo para ser el próximo presidente de gobierno, sino para seguir liderando el PSOE.

Es terrible leer eso: “usar la militancia”. Tal vez Sánchez se cree superior a ellos, como si no pensaran, como si fuesen solo números, como, en definitiva, fuesen unos tontos, sin apenas voluntad y entendimiento, y él, el más listo del corral, pudiera manejarlos a todos a su antojo.

No sé si Pedro, se ha percatado, de que ha perdido las elecciones, y a los primeros que ha defraudado ha sido a su militancia y a sus electores. Mucha de esa militancia, a la que ahora él alude, ha dimitido del voto, porque, esa militancia, ya no se siente reflejada en el proyecto – o mejor dicho no proyecto – que Sánchez presentó en las pasadas elecciones. Ni tampoco ha gustado demasiado a “la militancia” el talante autoritario y dedocrata que Sánchez ha puesto en marcha en Madrid, quitando y poniendo piezas, hasta hacerse con el control del partido en la capital, a base de “cuartelazos”.

Por cierto, y que no se me olvide, algunos militantes, de esos que habla Sanchez, me han contado su malestar, precisamente en Madrid, donde el líder socialista, que vive en Prado de Somosaguas, una de las zonas más elitistas de Pozuelo, ha preferido que #Carmena #Podemos gobernará la capital, antes que los suyos. Claro que como me dijo uno de ellos – del que no cito el nombre, me lo pidió él expresamente – “él vive cómodamente en Somosaguas – Pozuelo, y ve de lejos el drama municipal que vive Madrid, a él le afecta poco. Pedro da miedo”.

Que la tabla de salvación de Pedro Sánchez, que no del PSOE, sea un partido antisistema, como #Podemos, dice ya mucho. Lo mismo “la militancia” esta vez se lo piensa.

Son las nueve de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 5º .

 

 

 

#PedroSanchez #PSOE o morir en el intento

Ayer dijo Pedro Sánchez que lo iba a intentar, pero a mí no me quedó demasiado claro que es lo que iba a intentar. Claro que Sánchez tiene mucho que intentar.

Lo primero que tiene que conseguir, es convencer a su partido -que no es solo él, Cesar Luena y Hernando –  que, para poder formar gobierno, tendría que pactar con los independentistas junto con #Podemos #PabloIglesias, y eso supone admitir y facilitar el referéndum en Cataluña, entre otras lindezas, o, por ejemplo, supongo, el requerimiento que plantearía #Podemos, de dejar de pagar la deuda. Y por supuesto, convencerles de que ese pacto con #Podemos no llevaría a la desaparición total del PSOE del panorama político español. Todo esto, bajo el supuesto de que #Podemos quiera apoyar su investidura, que no parece que esté muy por la labor. La intención de #Podemos es ir a nuevas elecciones, esta vez fagocitando a IU, que le aportaría 900.000 votos. Ya con eso hacen un buen roto al #PSOE, todo sin contar con que probablemente sumarían algunos votos más.

Lo segundo que tiene que intentar, es persuadir a los 90 diputados electos, que si no se llega a un acuerdo, habría que ir a nuevas elecciones, y eso significa que el acta que tienen en el bolsillo los 90 del #PSOE tendría que ser devuelta. Es decir, que esos 90 diputados, se encontrarían otra vez en el escenario de “ciento volando”, con, por ejemplo, el tema de Irene Lozano, por citar, que no se ha visto en una mejor, asi que dudo mucho que suelte el  acta, que debe tener, como poco, encerrada en la caja fuerte de su casa. Los 90 del #PSOE, por lo que puedo leer y escuchar, no tienen nada claro que, si hubiera nuevas elecciones, conserven su escaño, o vayan de nuevo en listas.

También tiene que convencer a Susana Díaz, que ya maneja el #PSOE de Andalucía casi como una formación política más, que esos pactos con los independentistas, que en el mejor escenario, llevarían a una reforma de la Constitución en la que se abordaría, entre otros temas, la división territorial de nuestro país, y como consecuencia el reparto de “los posibles” entre las comunidades autónomas, no deje a Andalucía a los pies de los caballos, para callar la boca de algún sector de  los independentistas, como Junt pel Sí. Me temo que Susana Díaz, independientemente de su ambición personal de liderar el PSOE, no está por la labor de consentir ese atropello para la comunidad que gobierna. Y no solo es Andalucía, sino que bajo esa misma premisa están Extremadura o Castilla La Mancha, por ejemplo.

También Pedro Sánchez, tiene que convencer a su electorado, que pudiendo votar a #Podemos #PabloIglesias, ha optado por votar PSOE, es decir, que supongo que no verían con buenos ojos, que su voto sirviera, como ha sucedido en Madrid, para encumbrar a la formación de Iglesias, mientras el PSOE “pierde vidas” a raudales en la capital de España.

Otra cosa que tiene que intentar Pedro Sánchez, es convencer a Europa, y en especial al Partido Socialista Europeo, que ya ha sufrido los descalabros y la merma hecha por Tsiriza en Grecia con el PASOK, que esa posible decisión de abrir la puerta a #Podemos no sería una debacle más para los socialistas europeos, amén de que en Europa, seas socialista, liberal, conservador, o de los coros del ejército ruso, la deuda, se paga o se paga, cosa que me temo que #Podemos -que ha procurado ocultar bien durante la campaña esas intenciones – , no está por la labor de hacer, y en cuanto toquen poder, será una de las primeras cosas que empiecen a rular como un mantra.

Y por último, Pedro Sánchez tiene que intentar convencer a los electores, que después de haberse puesto a cara de perro con Rajoy, y haberle dicho de todo menos bonito, de haber repetido hasta la saciedad que nunca jamás apoyaría al Partido Popular para que gobierne, ahora, tendría que dejar que Mariano Rajoy volviera a ser presidente de este país.

Efectivamente, Pedro Sánchez dijo bien ayer, cuando utilizó la palabra “intentar”. Claro que la política es el arte de lo posible, y como dijo Romanones, en política nunca jamás significa hasta mañana, aunque tal vez en este caso, yo de Pedro Sánchez iría con mucha cautela, que se le ve con prisas, y a veces cuando se invocan imposibles se muere en el intento

Son las nueve de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 4 grados. Pedro Sánchez: Morir en el Intento

 

Caza Mayor #PabloIglesias #Podemos #SusanaDiaz

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Hubo un momento en que pensé que la intención de #PabloIglesias #Podemos era ganar elecciones. Ahora lo tengo claro, de momento, creo, que no está en sus planes. Por lo menos en lo que se refiere a elecciones municipales y autonómicas.

Sus esfuerzos y los de su partido se centran fundamentalmente en la caza mayor. Si, en el ejercicio de la cinegética de grandes piezas, en este caso, piezas políticas pertenecientes a lo que él llama el ‘sistema’.

La primera pieza que tiene en el punto de mira se llama Susana Diaz. Sabe que puede tirarla abajo, sabe que puede acabar con ella, y me temo que no va a dudar en apretar el gatillo.

Al fin y al cabo #PabloIglesias #Podemos representa la opción antisistema, y no es ninguna novedad está estrategia, claro que deberían advertir a sus electores que sus votos no van a construir nada, no van a gobernar nada, son votos a la contra, y el objetivo final es la demolición de todo lo que hemos puesto en marcha durante estos últimos años. Ni siquiera hay ánimo de corregir los errores, para ellos basta con la destrucción de ese sistema del que tanto abominan en sus mítines, y Susana Díaz tiene toda la pinta de ser la primera víctima. Aunque tal vez, ella se lo ha buscado. Nunca conviene ponerse a tiro, cuando un cazador de grandes piezas anda suelto.

¿Quién será el siguiente?

Son las nueve de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 13 grados

No enmendamos #SusanaDiaz y su embarazo

A ver como empiezo a contaros esto porque cuando me cabreo escribo mal y a trompicones, y estoy muy, pero que muy cabreada. ¿A vosotros que os parece que el embarazo de una mujer política sea noticia de portada? ¿Sería noticia para abrir ediciones, que Pedro Sánchez estuviera esperando un hijo? A que no, probablemente el hecho de la futura paternidad del líder socialista pasaría inadvertida hasta que él bebe naciera, y entonces sí, los medios comentarían “porcima” que Pedro Sánchez ha sido padre.

Lo cierto es que nos ha faltado tiempo para tirarnos como lobos a comentar el embarazo de Susana Díaz , si afectará o no al calendario electoral, a su posible liderazgo en Andalucía, a su posible liderazgo en el PSOE como recambio a Pedro Sánchez, si la barriga será o no rentable en la posible campaña electoral etc., etc., etc., un largo y aburrido etcétera….

Todo esto o parecido ya su

cedió con otras: Carme Chacón, Soraya Sáenz de Santamaría… sin embargo tenía la esperanza de que no volveríamos a cometer el mismo error, si #ERROR… pues bien lo hemos hecho, lo hemos vuelto a hacer, y no solo los medios de comunicación al uso, también las redes sociales han desplegado toda “su esplendor” en el embarazo de Susana. Parece que no enmendamos…

Son las nueve de la noche. No llueven en Pozuelo y la temperatura exterior es de 3 grados. De verdad que a veces dan ganas de tirar la toalla… pero no la tiro….que no la tiro, que no, aunque eso si el mal rollo está servido… Más de lo mismo….

Las elecciones se ganan por partes y en equipo

Las cosas cambian, que le vamos a hacer. Y lo que ayer era eficaz y útil, hoy ya no lo es. Esto se lo deberían meter en la cabeza,  aquellos que diseñan las estrategias políticas de los partidos, porque ahora las elecciones se ganan por partes, que van desde partes pequeñitas y locales, hasta otras más grandes, y donde la visibilización y el liderazgo es múltiple. Ni siquiera le está funcionando a Podemos, que a pesar de que arrancaba de una manera colaborativa y cogiendo el todo por las partes, según ha ido pasando el tiempo ha sucumbido al error de aglutinar los esfuerzos en un “líder”.

Al PSOE le sucede lo mismo. Parece que hay un interés desmedido en visibilizar a Pedro Sánchez, siguiendo el viejo modelo de crear un líder “carismático” al que todos van a seguir en un determinado momento, pero lo cierto es que la sociedad actual ya no demanda líderes de ese corte. En la era de la información y del conocimiento compartido, casi que un líder viene a ser un estorbo. Los ciudadanos sobre los que ahora se asienta la sociedad española tienen un nivel cultural y de información bastante aceptable, y también están suficientemente conectado para no tener que buscar a un individuo “único” que la pastoree, y al final cual “Sabrina hermosa” les salve.

La política es un dinosaurio que se mueve tremendamente despacio, y en esa cinética propia, no ha terminado de percibir como han cambiado los entornos, como ha evolucionado la sociedad y las personas que la forman. Los partidos políticos siguen gestionando capital humano conforme a los postulados del pasado siglo. Trabajan como hace 50 años sin apenas percibir que ya nada se mueve así. Hasta las grandes corporaciones empresariales están entrando en el cambio, mientras ellos siguen dándole vueltas a viejas fórmulas que cada vez los distancian más de la realidad de las personas. De hecho si ponemos atención nos daremos cuenta que muchos políticos y sus partidos ponen en funcionamiento eso que llaman innovación acerándose a medios sociales, a redes sociales, a proyectos colaborativos, pero no lo hacen por convencimiento, y desde luego desconocen en la mayoría de los casos que es lo que supone esa innovación. Lo hacen por puro mimetismo, porque alguien les ha dicho que tienen que “estar ahí”, pero la realidad es que van dando palos de ciego, sin saber exactamente cuál es la verdadera razón, y por supuesto lo hacen mal y sin ningún criterio, o aplicando criterios para afianzar ese concepto antiguo de liderazgo, usando nuevas herramientas que desde luego poco casan con el fin de ellas, y no terminan sirviéndoles para nada.

A todo esto además hay que añadir que al no entender los entornos colaborativos, el liderazgo compartido y repartido, y las herramientas tecnologías con las que se debe trabajar, aparece un factor determinante que lo suele frenar todo, que es el miedo. Les aterroriza que las redes sociales amplifiquen sus errores. Miedo a la pérdida de control sobre los ciudadanos. Miedo a que tanta información repartida deje al descubierto sus más íntimos secretos. Miedo a no saber cómo reaccionar en un momento determinado usando las redes sociales. Miedo en definitiva a que otros conozcan tanto como ellos. La información es poder, y antes esa información estaba precisamente concentrada en el líder, ahora ya no sucede eso, ahora la información está muy repartida, y por tanto ese poder también se reparte.

El caso es que se avecina año electoral, el primer año electoral en el que todo esto que os cuento se va a materializar en gran medida por parte de los ciudadanos, y en menor medida por parte de los políticos. Esa falta de sintonía puede dar más de un susto a algunos, y generar resultados insospechados. El proceso de este cambio político se ha materializado entre los ciudadanos, a los hechos de Catalunya me remito, donde Artur Mas ha experimentado en carnes propias lo poco que significa un líder a la vieja usanza, que a pesar de un insistente mensaje durante muchísimo tiempo, sobre la independencia de Catalunya, no ha logrado convencer ni siquiera al 30 por ciento de la población. Este experimento realizado por Artur Mas ahora, probablemente hace 50 años habría triunfado sin mayores problemas, pero ahora hay otra realidad, y sobre esa es la que todos tienen que trabajar.

Desde luego no es tarea fácil porque para empezar hay que cuestionar las estructuras, los procesos, a las personas que generan esos procesos y sus capacidades para convencer, y por supuesto la estrategia de las organizaciones políticas de este país. El cambio está ahí, y aunque todos los políticos se empeñen en posponerlo, antes o después se va a materializar, y me temo que algunos no van a sobrevivir. Más en cuanto los mileniards, que cada vez tienen un papel más relevante en la sociedad, vayan creciendo, tomando las riendas y convirtiéndose en generación dominante.

Los seres humanos no cambiamos mucho, lo que si cambian son los procesos que generamos. El proceso de la tecnología ha hecho que los ciudadanos ya no se sientan aislados, y que el espacio y la distancia no sean barreras insoslayables para acercarnos entre nosotros. “Están hablando entre ellos “escuché decir una vez a un tipo que esto de la comunicación colectiva le ponía los pelos de punta. Efectivamente ahora todo se comenta, y mis conclusiones, pueden ser tus conclusiones, o las conclusiones del otro, pueden ser las mías. Se llama información compartida e inteligencia colectiva. Mal asunto para aquellos que piensan que con cuatro frases, con unos cuantos tweets, y con algunas fotos en las redes sociales, van a convertirse en los grandes líderes del siglo XXI. Tal vez deberían dedicar sus esfuerzos a coleccionar sellos o mariposas porque como vulgarmente se dice “no cuela”. Mejor que se pongan a trabajar, que se aprendan el “catón” de la tecnología y para qué sirve, y dejen de intentar lo imposible. Ahora las elecciones se ganan por equipo, por partes y entendiendo que el ciudadano no es un artífice para sus propósitos personales, sino que forma parte del proceso, y por cierto el ciudadano ya no pasa ni una.

Son las nueve y cuarto de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 3 grados…

Pedro Sanchez : Una cuestión de confianza

El gran error que ha cometido el PSOE, una y otra vez, durante mucho tiempo, ha sido hablar en nombre de los ciudadanos, pero sin los ciudadanos, y ahora esa costumbre olvidadiza se ha materializado en una oferta populista y desconcertante llamada Pedro Sánchez.

Alguien debería decirle a Pedro que la “ordinary people” ,  si esa que algunos ven de lejos, como si fuese un paisaje lejano, lo único que espera de la gente a la que vota es que entiendan sus necesidades cotidianas, que los que nos representan lo  hagan de una manera honrada, y que a la postre pongan los medios necesarios para administrar un país en crisis. Los ciudadanos no entienden de marketing político, ni de lo que dice el New York Times, ni de consultas y reformas de la Constitución  y demás entelequias con el que se cubren algunos, ni de ingeniería financiera para tapar la ignominia de unas tarjetas que han servido para pagar putas, comidas opíparas, lencería fina, hipotecas, televisiones de plasma, safaris o masajes tailandeses. La “ordinary people” no tiene tiempo de leer todos los días cinco periódicos, ver tres cadenas de televisión, o leerse veinte digitales con sus correspondientes artículos de opinión. Estoy segura que ni siquiera tienen tiempo de leer este blog. La “ordinary people” solo tiene un punto de apoyo en los políticos que elige: la confianza

Decía “Doña María” a la que daba vida Figuerola Ferreti, hace unos años en la radio en la que trabajo que algunos vivían “de espaldas al pueblo”, y eso es lo que tenemos, nadie nos mira a la cara, solo juegan al juego de la confusión permanente, donde priman poco las ideas y las soluciones para dejar paso a los postureos y las conveniencias, y con ese siniestro juego han hecho añicos el principio de confianza.

Pedro Sanchez, representa ahora mismo, el paradigma del postureo político, de la pose, de la apariencia con una política de bandazos y bamboleos, y será muy, pero que muy responsable de que formaciones como Podemos – aún no se si el nombre hace referencia al verbo poder o podar- aprovechen el rio revuelto de la desconfianza – principio de violencia y deterioro social en todos sus niveles- para situarnos en un marco peligroso, penoso e incompatible con la democracia.

El PSOE por enésima vez se ha vuelto a equivocar o a lo peor ni siquiera eso.

Son las nueve y diez de la mañana. Llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 15 grados