Lo que nos preocupa #MasRajoy

Hoy Artur Mas y Mariano Rajoy se reúnen en La Moncloa.

¿De que creéis que van a hablar?

¿Hablaran de eso que llaman eufemísticamente algunos el “Caso Pujol”, y que otros directamente nos atrevemos a nombrar como la corrupción de la familia Pujol?

¿Hablaran de que en Cataluña el 15% de los niños viven en hogares donde nadie trabaja y que la tasa de pobreza infantil se sitúa en esa comunidad en el entorno del 30%?

¿Hablarán de que al 76% de a los españoles nos quita el sueño el paro con 5 millones y medio de desempleados?

¿Hablarán de que la falta de calidad en el empleo hace que los españoles seamos menos productivos y que los jóvenes, la mitad parados y la otra mitad en precario, no confíen ya en el sistema que costó años y años poner en marcha?

¿Hablarán del deterioro de las instituciones provocado por los múltiples casos de corrupción de políticos que afectan a nuestro país?

¿Hablarán de los casos de violencia de género que crecen mientras se mira, por parte de unos y otros, para otro lado?

¿Hablarán de la falta de igualdad y diversidad, y de la discriminación de la mujer continua en las grandes empresas en nuestro país?

¿Hablarán de que la educación en España, a base de las ocurrencias de unos y otros anda como pollo sin cabeza?

¿Hablarán de la inseguridad jurídica que afecta a ciudadanos y a inversores, donde los jueces son arte y parte de la política, y donde la independencia judicial está ya puesta en entredicho?

¿Hablarán de cómo solucionar el problema de la sanidad y seguir haciéndola universal y sostenible?

¿Hablarán de que los ciudadanos y ciudadanas de este país han llegado a cotas altísimas de desconfianza en los políticos, y ahora empiezan también a desconfiar de los medios de comunicación?

¿Hablarán de que esas desconfianzas están haciendo surgir movimientos radicales que pueden dar al traste con el sistema democrático de nuestro país?

¿Hablarán de que actualmente el problema energético de España está tomando un cariz preocupante con políticas, antes y después, erráticas y electoralistas?

Me temo mucho que NO. Creo, dicen por ahí, que van a hablar de independencia, de “no sé qué de un referéndum”, y de “no sé qué pregunta”, algo que por mucho que se empeñen “por arriba” nos trae a la mayoría de los españoles “al pairo”.

La reunión de hoy en La Moncloa nos demuestra que los problemas de “ellos” no terminan de ser los nuestros, los de la “ordinary people”, los de la gente corriente. Algo que tal vez, deberían meditar, porque en los momentos difíciles, como en los que estamos – por ahora,  la mayoría seguimos sin ver la luz al final del túnel- la necesidad de contar con todos y por todos, y de ver una preocupación real, en aquellos en los que hemos puesto la confianza para que gestionen este país, por aquello que verdaderamente afecta a nuestro día a día, y así las podamos empezar a dormir tranquilos, es condición fundamental. No nos gusta un pelo que gasten su tiempo y nuestro dinero en quimeras para encubrir situaciones de corrupción y apoltronamiento político, para así perpetuarse por los siglos de los siglos en el cargo, en el poder. Para eso no los hemos elegido.

Son las 11 de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 29 grados. Lo que nos preocupa

 

 

Y a mi que me importa lo que gana Rajoy o Rubalcaba

¿Y a mí que me importa lo que gana Rajoy o Rubalcaba, si lo hacen honradamente en su actividad política? Vaya espectáculo al que estamos asistiendo. Vaya Circo.

Parece que ni Rajoy, ni Rubalcaba hayan entendido nada. O tal vez, que no quieran entender que es lo que nos preocupa a los ciudadanos, y con este destape de sueldos y patrimonios, nos vayan a “conformar” para que asi, nos parezca que todo va bien, y que ambos están haciendo lo correcto.

El tema es, que lo que nos quita el sueño a muchos, los que trabajamos y más aun los que están sufriendo los rigores del paro, son los 22 millones de euros de Bárcenas o de vete tú a saber en Suiza; o el enriquecimiento, algo más que sospechoso de Bono; o las evidencias más que explicitas, de esa historia oscura protagonizada por Pepiño Blanco; o la indolencia y soberbia de Sepulveda, mirándonos por encima del hombro, cuando todos los indicios claramente apuntan a que la trama Gurtel le está tocando de lleno; o ese ático misterioso de Ignacio González, alquilado durante mucho tiempo a 2000 euros al mes, cuando su precio real de renta era de 6500 euros, y con una supuesta compra un tanto, digamos, sospechosa; o las cuentas de los Pujol y todo lo que van arrastrando, incluidas escuchas y viajes con sacos de dineros a Suiza; o esas cuentas en Suiza del padre de Artur Mas, que no sabe ya cómo justificarlas; o esos EREs ciertamente extraños y mal olientes repartidos en Andalucía; o ese supuesto, y digamos también supuesto, para no complicarme la vida, tráfico de influencias del alcalde de Santiago; o que, algunos, aprovechen su paso por la política para luego colocarse en las eléctricas, con sueldos astronómicos, que no se corresponden ni con su valía o ni con sus conocimientos.

Todo esto y mucho más, es lo que nos  perturba, lo que nos angustia, lo que nos cabrea… Así que por mucho que se molesten Rubalcaba y Rajoy en enseñarnos la paga, y de paso en ensañarse el uno contra el otro, o por mucho que Floriano, esa voz en off del Partido Popular, que ahora escuchamos de continuo, empeñada en explicárnoslos, a su manera, con unas formas bastante heterodoxas por cierto, y dando razonamientos que dejan a los ciudadanos como si fueran tontos,  no sirve nada más que para deteriorar la imagen del político, la esencia de la política y la sustancia de la democracia.

¡Qué ejercicio de estupidez tan grande!, ¡que lamentable! La conclusión que sacamos, es que  tanto el uno como el otro, deben pensar que con esa cortina de humo sobre los sueldos de ambos, vamos a olvidar cual es el verdadero trasfondo de este asunto, y vamos a distraernos del tema principal, que es la corrupción generalizada que a día de hoy habita en los principales partidos de este país.

Ya pueden publicar lo que les dé la gana, ya pueden publicar hasta la paga que le daban  sus padres cuando eran un par de mocosos, que no van a conseguir nada de nada. Lo que nos está dando asco, es ver como cubren a cada uno de los suyos,  esos que tienen las manos como garfios, y que mientras los ciudadanos estamos sufriendo la crisis más brutal de nuestra historia reciente, algunos “se lo están llevabando muerto”, en nuestras narices, y con una impunidad, y con una cobertura, que realmente da miedo. Eso difícilmente se perdona o se olvida o se consiente. De verdad ¿Se han creído que eso es transparencia?

Son las doce menos cuarto de la noche. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 10 grados. De la corrupción a la estupidez pasando por la chulería. Vamos “un completo”¡¡¡