COMUNICADO DE ELENA HERREROS. PERIODISTA  EN IDOMENI- GRECIA

helena
Ayer por la mañana los refugiados comenzaron a caminar, hartos de esperar en la frontera de Idomeni.
 
Todos los periodistas les seguimos, cruzamos con ellos el rio hasta llegar a un punto, ya en  Macedonia donde los militares del pais nos hicieron parar. Tanto a refugiados como a periodistas.
 
A estos ultimos se los llevaron arrestados a comisaria ya que habian entrado en el pais de manera ilegal, sin presentar pasaporte. Yo en ese momento estaba detrás, con un grupo de refugiados. No me entere que se llevaron a mis compañeros. Los militares nos vigilaban constantemente.
 
En un momento dado  busque tabaco en el bolso y un militar me vio que llevaba una cámara de fotos en su interior. Me apartaron a gritos, zarandeándome. Me llevaron detras de una casa abandonada. Me volcaron el bolso y cayo la tarjeta de prensa internacional.
 
Se cabrearon pensando que me queria  quedar de infiltrada. Me tiraron al suelo y me pegaron 4 patadas con las botas de punta de acero en las piernas, costilla y un brazo. Me dovolvieron con los refugiados y me dijeron: “Ahora vas a vivir como una refugiado. Nos retuvieron en medio del campo durante más de 8 horas. Los refugiados me prestaron sacos de dormir e hicieron una hoguera para entrar en calor. Hacia mucho frio.
 
Después pegaron a un refugiado hasta reventarlo delante nuestro al principio, y en una zona oscura, al final. A última hora de la noche llegaron tanques militares, nos subieron e hicieron una devolucion en caliente por la valla con concertina a Grecia., Nos dejaron a 4 km del campo de Idomeni a donde llegamos caminando. 
 
ELENA HERREROS

La Muerte Párvula #YoSoyRefugiado

bebesiria

Te angustia verla… ¿Verdad? Así tan de cerca, tan real. Y en seguida empiezas con las excusas en tu cabeza… que si no deberían haberla publicado, que si no es necesario, que vaya cosas que ponen en el telediario a la hora de la cena, que ya no se puede abrir un periódico sin llevarse un sobresalto, que si estos periodistas trabajan el morbo y el sensacionalismo… y sigues así por un tiempo, intentando esquivarla, pero la vuelves a mirar y te revuelves en el sofá.

Tiras a un lado el móvil, y al rato vuelves a cogerlo, y la foto está ahí, y de pronto te das cuenta que no es la foto lo que está ahí, que lo que está ahí es un bebe de 3 años ahogado en una playa, si, igual de pequeño e indefenso como eran tus hijos cuando los tenías entre tus brazos, solo que este bebe está muerto, y que no ha fallecido de muerte natural, ha muerto de guerra, que es de lo que más se mueren los niños en este mundo.

Es una muerte párvula y minúscula, una muerte que ira pegada ya de por vida a nuestras conciencias, a los que la tenemos, porque algunos, algunas, ya no les queda ni eso.

Te resulta insoportable ¿Verdad? Pues no tienes derecho a olvidarle, a dejar de pensar en él, anda y mírale hasta que grabes en tu mente de por vida su imagen, la imagen del dolor empapado y ahogado, de la ola fría bañando esos pies pequeños, muy pequeños, casi diminutos. Te ruego que no la dejes pasar por alto, que la tengas presente y la multipliques por los millones de niños y niñas que gracias a una guerra no pasan de los tres años. Tal vez, así, lo mismo, y solo tal vez,  las cosas en algún momento cambien.

Son las doce de la noche. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 18 grados. La Muerte Párvula