#8M ¿Vale para algo este despliegue de medios en el Día Internacional de la Mujer?

día de la mujer

El día 8 de Marzo se celebra, como ya viene siendo habitual el Día Internacional de la Mujer, y son muchos los actos que, ya preparan las diferentes administraciones para recordarlo un año más: charlas, conferencias, exposiciones, eventos de todo tipo, hasta marcas comerciales se “implican” en este acontecimiento, aprovechando el tirón que tiene esta fecha.

Pero… ¿Vale para algo este despliegue de medios? O tal vez ¿Estamos ante una puesta en escena que solo sirve para maquillar la dura realidad que vivimos las mujeres en el mundo?

Lo que está claro, es que una vez que pasen estas “celebraciones”, la próxima semana si nos fijamos un poco, veremos que siguen patentes las discriminaciones por sexo, que la mujer sigue permaneciendo en la sombra en otras sociedades menos avanzadas que la nuestra, que una mujer tiene un salario un 17 por ciento menos, como media, que un hombre en el mismo trabajo, que la violencia machista sigue siendo el pan nuestro de cada día, que las mujeres siguen sin avanzar hacia puestos de responsabilidad en las empresas, y que por mucha celebración que haya, los consejos de administración de las grandes empresas continúan decorados por muros de corbatas.

 

Luego tenemos a los políticos, a los que se les llena la boca, con eso de la igualdad de la mujer, obviamente de cara a la galería, porque en lo que llevamos de legislatura, no hay ni una sola proposición de ley por parte de sus señorías, que indique su preocupación por la brecha de género en nuestro país. Si tanto les emociona nuestra causa ¿Por qué nadie propone una iniciativa parlamentaria para que a igual trabajo, el salario sea el mismo para hombres y mujeres?

Ah¡ Eso son palabras mayores… eso ya es mucho decir… No, de eso nada, es mucho más cómodo hacerse la foto de rigor, rodeado de señoras y soltar cuatro o cinco discursos grandilocuentes sobre lo importante que es la mujer en la sociedad y los “grandes avances” que hemos tenido en los últimos tiempos, siempre gracias a “ellos”. Y luego, si te he visto no me acuerdo…

No pasa un día en el que no escuche o lea, algún comentario machista sobre alguna mujer para hacerlas de menos, o simplemente insultarlas. Fijaros en esta lista que a continuación expongo:

Jesús Ferrera, PSOE, Huelva sobre la Ministra Báñez: “estaría mejor haciendo punto de cruz en San Juan del Puerto que al frente de un Ministerio de tanta relevancia para la situación por la que atraviesa España».

Toni Cantó, UpyD: “La mayoría de las denuncias por violencia de género son falsas”

José Manuel Castelao, Presidente del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior: “las leyes son como las mujeres, están para violarlas”

Alberto Ruiz Gallardón, Ministro de Justicia: “la libertad de la maternidad es la que hace a las mujeres auténticamente mujeres”

Rafael Sánchez-Acera, PSOE Alcobendas sobre una concejala: “Muchas… has tenido que chupar para estar donde estás”

Javier León de la Riva, alcalde de Valladolid sobre la ex ministra Leire Pajín: “una chica preparadísima, hábil y discreta, que reparte condones a diestro y siniestro. Cada vez que veo esa cara y esos morritos pienso lo mismo, pero no lo voy a decir”, “No creo en las paridades, me parecen paridas” o haciendo referencia a la ex ministra de Defensa Carme Chacón “señorita Pepis vestida de soldado”

José María Aznar,ex Presidente del Gobierno de España, cuando Marta Nebot le quiso preguntar en una rueda de prensa, este, por toda respuesta, le colocó un bolígrafo en el escote

Y ya en plan histórico, recuerdo a Manuel Fraga hablando de la que fuera portavoz socialista de Educación en el Congreso, Clementina Díez: “Lo único interesante que esa señora exhibió fue su escote” o Alfonso Guerra cuando “soltó” aquello de “Hay que convivir con la economía sumergida como con algunas mujeres. No se las puede eliminar”

No nos hace falta, ni una semana, ni un día, ni una hora para darnos cuenta de que algo sigue yendo mal en este asunto de la igualdad. No se están tomando verdaderas medidas, y además aquellos que nos representan, desde luego, son los primeros en ponernos palos en las ruedas, y todo lo que veo y siento, en estos días, es puramente decorativo, “engatusante”, maniobras de distracción para mantenernos entretenidas durante estas fechas que algunos aprovechan para “salir en la foto”, y luego, de nuevo, dejarnos de lado, fuera de los círculos de poder del hombre, o a los que solo entran, las que ellos quieren y les conviene, porque, en el fondo de la cuestión está latente el espíritu de esta frase, que escuché hace bien poco: “Habéis llegado hasta donde estáis porque no nos ha quedado más remedio”. Por supuesto quien la dijo es un varón.

Son las diez menos cuarto de la mañana. Llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 13 grados

 

 

 

 

 

Pues tiene razón

RESPUESTA  DE UNA FUNCIONARIA  AL ARTICULO DE OPINION: “LA DICTADURA DEL FUNCIONARIADO”DE M. MARTIN FERRAND.

Sr. Martín Ferrand son muchos ya los comentarios despectivos y miserables que se están lanzando contra los funcionarios, esa casta, como usted los llama de la que yo formo parte.

Pero es precisamente su artículo de opinión, por venir de quien viene, todo un profesional del periodismo, al que yo, sinceramente creía, objetivo y sensato, el que me ha encendido sobremanera y no quiero pasar por alto mi oportunidad de respuesta porque no ha podido ser más subjetivo, más insensato y sobre todo, más erróneo en sus planteamientos contra nuestra “casta”.
En primer lugar, ni yo ni ninguno de los muchos compañeros a los que trato nos sentimos ni tenemos porqué sentirnos servidores de nadie, y mucho menos queremos ser servidos.
Le aclaro que en mi declaración a Hacienda no consta que sea servidora de nadie, sino una empleada por cuenta ajena; en este caso, mi empresa es la Junta de Andalucía, a la que accedí por cierto tras unas duras oposiciones y que tras, 25 años de servicio como Administrativa (es decir 8 trienios), teniendo un complemento de exclusividad que me obliga a trabajar, como mínimo, 110 horas más al año que al personal que no lo tiene y gestionando un Negociado, cobro 1.500 EUR, de los cuales usted se cree muy dueño de rebajar un 20%.
Comenta que por la crisis es el funcionariado el que tiene que ver disminuidos sus ingresos, ¿por qué?, ¿es que en épocas de “vacas gordas” el Gobierno hace conmigo reparto de beneficios? ¿Está usted quizás dispuesto a darme algo de sus ingresos cuando éstos sobrepasen lo que habitualmente cobra?
¿Está dispuesto acaso a hacerlo algún profesional “libre” de este país?
Le pongo un ejemplo muy concreto.
Un vecino de mi bloque, trabajador de la construcción, tan discreto en ingresos como yo hasta el “boom” urbanístico, ha podido invertir y comprar 2 pisos más en Sevilla capital.Es cierto, ahora está en paro y yo y toda mi casta hemos contribuido a que pueda cobrar el subsidio de desempleo, porcentaje que pagamos todos los meses aunque a nosotros no nos haga falta, pues jamás lo cobraremos.
Además, usted pretende rebajar mi sueldo un 20% para “repartir” con él y muchos como él que ahora no les va bien.
¿Hablaría usted para que me cediera uno de sus pisos y así dejar la hipoteca del único pisito que poseo y que me está quitando el sueño?
Los dos creemos que él no estaría dispuesto, ¿verdad? Pues yo tampoco a darle un 20% de mi sueldo.
Habla también de que pretendemos vivir sin la incertidumbre que acompaña a otros ciudadanos. Pues sí, Sr. Martín, de eso se trata, aspirar a ser funcionarios es aspirar a poco materialmente en la vida, nunca seremos ricos, pero aspiramos a la estabilidad en el empleo, recurso al que puede aspirar cualquier persona, usted también, aprobando unas oposiciones. Por tanto, si yo he aspirado a “ganar poco y vivir tranquila” es un derecho adquirido y no, no me he adueñado de nada ni considero mi puesto hereditario.
Mis hijos se lo tendrán que currar y posiblemente más que los suyos, por venir de una familia más humilde o sencilla como quiera llamarlo. Y es en este punto donde más me enciendo, ¿con qué derecho se cree para proclamar a los cuatro vientos que mis dos hijos (estoy separada) tengan que vivir con un 20% menos de lo que viven?
Ah!.., y yo declaro hasta el último céntimo que gano (y todos sabemos que eso no es así Por lo tanto no intente “calentarle” el ánimo a nadie con el hecho de que son los ciudadanos quienes con sus impuestos me retribuyen, nosotros también contribuimos y mucho a las arcas del Estado.
Y una cosa más, considero el trabajo de esta casta mucho más importante para el país que el de su profesión, por ejemplo.
Si no escribe un día un artículo no pasa absolutamente nada, pero si mis compañeros de la Sanidad, la Enseñanza, los Cuerpos de Seguridad… no acudieran a su trabajo… ¿qué ocurriría?
En fin, Sr. Martín piense más lo que escribe antes de hacerlo.
Yo lo suscribo por entero, y, en lo que se refiere a la Sanidad, diré (y hace mucho que quiero decirlo): Llame Ud. a un fontanero, o a un electricista, por ejemplo, un 24 o un 31 de Diciembre a las 04 horas de la madrugada (y relato dos casos auténticos ocurridos con esos dos profesionales).- ¿Cree que acudirá alguno a su domicilio? – ¿Cuanto cree que le cobrará? – ¿Le hará factura o le tendrá que pagar en cash? además de tener que darle las gracias, aunque al día siguiente fallen las reparaciones. Yo se lo digo: – Después de llamar a los de la Compañía de Seguros de su domicilio, no irá nadie. Al día siguiente, tampoco. El primer día laborable se presentará uno que le facilitara el portero de su finca. – Le dirá que, si quiere que repare la avería, le tiene que pagar en mano (creo que a eso se le llama dinero negro).- Estarán en su casa: uno 7 minutos y el otro 14 minutos- Le cobrarán: uno 80 EUR por 7 minutos y otro 93 EURuritos por 14 minutos.
¡¡¡ No está mal !!! (Por cierto al electricista se le tuvieron hasta que prestar las herramientas)
Ahora le diré que pasaría si Ud. (o el electricista o el fontanero de la historia) un 24 o un 31 de Diciembre a las 04 horas de la madrugada se diera una fenomenal torta con su coche (Dios no quiera) después de venir de una fiesta de esas a las que sólo pueden ir los que tienen sus ingresos (aunque, la verdad, ustedes siempre suelen ir de gorra a esos saraos, cosa que no nos ocurre a ningún funcionario:
– Acudirán la policía y los Servicios de Emergencia (todos ellos funcionarios que tienen la suerte de trabajar ese día).
– Le llevarán a las urgencias de un Hospital Público (donde se le admitirá aunque Ud. no tenga cartilla de la Seg.Social
– Le atenderán celadores, administrativ@s, auxiliares de enfermería, enfermer@s, divers@s técnic@s, médic@s, etc… (todos ellos funcionarios que también tienen la suerte de trabajar ese día).
– Pongamos que sufre un traumatismo craneo-encefálico (repito: Dios no quiera).Se le llevará a un quirófano ya preparado y bien limpio (también entran en esta función l@s limpiador@s que también tienen la suerte de trabajar ese día). Se le intervendrá durante varias horas esa misma noche (no el día siguiente o el otro).
¿Sabe cuanto cobrará por hora el que más cobrará (en este caso los médicos y neurocirujanos)? – Alrededor de 15 Euros netos. El resto se lo lleva Hacienda (aquí no vale lo del dinero negro) Imagínese lo que cobrarán los demás… ¿Sabe qué ocurrirá si la operación no es de su agrado? Ud. (o el electricista o el fontanero de la historia) nos demandará. Iremos todos a los Tribunales y tendremos muchos problemas. ¿Sabe qué ocurre si uno de sus artículos, o la reparación, no es de nuestro agrado?

¡¡¡ NADA !!! Entonces, Sr. Martín Ferrand, ¿sigue opinando que se nos debe bajar un 20 %nuestras retribuciones? Si es así, a Ud., y a los que piensan como Ud., sólo tengo que decirles:¡¡¡ Váyanse a hacer puñetas !!!

Pues tiene razón la funcionaria. A veces hay que ser menos ligero en los comentarios y opiniones sobre el trabajo ajeno, y al compañero Martín Ferrand se le ha ido un poco la mano. En vez de ponernos unos a otros palos en las ruedas sería mucho mejor colaborar, tal vez asi salgamos del hoyo. Son las dos y media de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 28 grados