Donald Trump: El vómito #machismo

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Saben una cosa?

A veces pienso que vivo en un carrusel sin sentido que da vueltas y vueltas, que nunca para y que me lleva a ninguna parte. Un tio vivo enloquecido que se mueve y se mueve, pero que nunca nos deja bajar, y lo que es peor de tanto giro sobre si mismo termina mareando, y en ocasiones produciendo nauseas y vomitos.

Y dirán ustedes porque estoy yo escribiendo esto… pues verán en estos días se han producido algunos hechos muy lamentables, bueno la verdad es que se producen muchos hechos lamentables relacionados con la igualdad, con la discriminación, con la violencia de genero, se producen a diario,  pero algunos chirrían de tal manera, que me hacen pensar que esta sociedad ni da la talla, ni se aproxima.

Supongo que han escuchado ustedes las grabaciones del candidato a la presidencia de los Estados Unidos, Donald Trump en las que afirma – y cito textual-  que besar a mujeres guapas es como un iman. Las beso. Ni siquiera espero. Y cuando eres una estrella te dejan hacerlo. Puedes hacer cualquier cosa. Lo que quieras. Agarrarlas por el coño. Lo que sea”

 Esto la verdad es que no es nuevo en el Señor Trump, ya que el candidato republicano tiene una larga trayectoria de comentarios  denigrantes hacia las mujeres, y lo mas sangrante de todo esto es que Trump nunca los ha negado y siempre los ha justificado diciendo que su intención era la entretener y divertir con alguna anécdota graciosa.

Estos comentarios y anécdotas graciosas, son tales como, los que podemos escuchar en otras grabaciones que han aparecido ahora, también,  del programa de radio de Howard Stern , que han sido re-emitidas por la CNN, hace unos días,  donde Donald Trump afirmaba que  “no tendría problema” en tener sexo con chicas de 24 años, que “no le importaba en lo más mínimo” si satisfacía a las mujeres con las que se acostaba, o que “es hora de retirarse” una vez que las mujeres llegan a la edad de 35 años

“¿Acaso no lo hemos hecho todos?” le dijo Trump a Stern “¿Es que somos bebés?”.

En otras grabaciones de programas de Howard Stern, Trump se deshacía en risotadas mientras le decía al locutor, por ejemplo,  que podría haber “clavado” a la princesa Diana, se preguntaba también si seguiría al lado de su mujer si quedara desfigurada en un accidente de coche “¿Qué aspecto tienen los pechos?”, se preguntó Trump y con cuánta frecuencia, en caso de que estuviera desfigurada, podría mantener relaciones sexuales con su esposa Melania.

O por ejemplo cuando Stern le pregunta si el tendría sexo con una mujer negra, a lo que el contesta entre carcajadas “Bueno, depende de cuál sea su definición de negra”

Y sigo mas,  en 2005 le preguntaron si alguna vez había tenido relaciones sexuales con las participantes del concurso Miss Universo, del cual era dueño y entonces el explicó que a veces se paseaba entre bambalinas cuando las concursantes estaban desnudas o vistiéndose, alegando que como dueño debía inspeccionar el genero.

Asi se sigue escribiendo la historia, ahora mismo existe la posibilidad de que un bravucón machista que podría ser el malo de los hombres que odiaban a las mujeres, llegue a la presidencia de los Estados Unidos.

Como comprenderán este carrusel que gira y gira, esta cinta sin fin en por la que corremos las mujeres en pos de la igualdad, esta semana ha sido tan vertiginosa, que se lo voy a confesar, me ha hecho vomitar… porque esto que les cuento no es una historia, no es una novela, no es fruto de la imaginación, esto está pasando, y lo peor es que algunos y algunas, le ríen la gracia y le justifican, como el alcalde de Nueva York el Señor Juliani, que un twit afirmaba, para poner la guinda en toda esta nausebunda historia,  que Los hombres a veces hablan asi…

Es domingo. Son las nueve de la noche. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 11 grados. Donald Trump. El Vómito

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Señorita… #Sexismo #Mujeres

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Saben una cosa el hace unas semanas escuchaba a la escritora colombiana Carolina Sanin en un Facebook Live hablar de cómo en América Latina  se sigue manifestando el sexismo contra las mujeres.  Por ejemplo en el caso de  la mujer adulta se la suele llamar “niña” y cuando no se habla de “una niña”, se habla de “una vieja”.

Con estos apelativos se desconoce la autonomía de la mujer, por una parte, y, por otra, también  se la desexualiza. Algo similar ocurre cuando, para supuestamente destacar el valor de las mujeres, los hombres se limitan a mencionarlas en relación con ellos “nuestras madres y nuestras hijas”, nuestras, nuestras… como si perteneciesen  a alguien, y también al usar el diminutivo “señorita” para la mujer soltera, como si fuese de vital importancia saber si una mujer esta soltera o casada…

También frecuentemente a la mujer se le impone un modo o un tono, lo cual hace que sea fácil descalificarla cuando sobrepasa ese tono prescrito o modifica el modo que se le permite. Cuando la acción de una mujer se sale del espectro de gestos e intensidades que se esperan de ella, se la ridiculiza y se la insulta con frases como: es una “fiera”, esta hecha una “furia”,  esta tía es una “histérica”. Esta claro que una mujer cuando se sale de “lo que se espera de ella” entre comillas empieza a ser pasto de comentarios que desde luego no se harían con un hombre

Sin embargo la sociedad empatiza rápidamente con las mujeres cuando estas ocupan el lugar de víctimas como asesinadas, violadas o golpeadas. Y sin embargo le cuesta  considerar o admirar a la mujer en situación de poder o de superioridad.

Todo esto y mucho más contaba la escritora colombiana Carolina Sanin en su facebook la pasada semana, haciendo referencia a la situación de la mujer en hispanoamerica… la verdad es que yo después de leerlo me anime a escribirle y a decirle que eso que ella cree que le sucede a la mujer en América Latina, es lo mismo que pasa en Europa, y en España. Sin ir mas lejos he contado esta semana las veces que me han llamado señorita, por poner un ejemplo, y no crean que exagero, desde el pasado domingo a este, llevo ya 11 “señoritas” en mi haber. Os animo a que midáis en vuestras vidas esto que os he contado… Seguro que obtenéis resultados “sorprendentes”

Son las doce de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 25 grados. Señorita #Sexismo #Mujeres

PP. Se me olvida: buscar la palabra señorita en imágenes de google y ya veréis el resultado #Ufff

RAE: Pues no tiene gracia

“En diferentes grados, plantean dicotomías estereotipantes y asignaciones convencionales de roles de género. Lejos de poner en cuestión tales roles, colaboran con la continuidad de las desigualdades sociales. Asimismo, ejercen violencia mediática y simbólica.”

Así de contundentes son las conclusiones del  Informe sobre Publicidades sexistas 2013, a cargo del Observatorio de la Discriminación en Radio y Televisión Argentino.

Da igual que no estemos en Argentina, aquí y en otros países del mundo sucede lo mismo. El mensaje publicitario, en muchas ocasiones desarrolla estereotipos negativos sobre las mujeres, asociados a mensajes que fomentan la desigualdad entre los géneros.

Acabo de ver el  spot que conmemora los 300 años de la RAE y desde luego, tiene un contenido altamente sexista. Una mujer inculta, que no sabe hablar, reprende a su hijo por haber tirado un bote de mermelada al suelo y le advierte que cuando venga su padre (el jefe, el patriarca, el que manda y castiga) se va a enterar.

Supongamos que este u otro spot hubiera sido distinto. Supongamos, por ejemplo que en pantalla aparece un hombre, que escucha música suave, se pone crema hidratante mientras se mira al espejo, y un lienzo de seda roja vuela impulsado por el viento, mientras un tarro de perfume se derrama por una habitación llena de flores. O tal vez, otro escenario, un hombre entra en un ascensor y pone los ojos en blanco cuando entra una mujer, a la vez, se saca de su bolsa una galleta light mientras se coloca y ajusta el pantalón, tocándose el trasero. Otro. Un hombre entra en una habitación llena de cojines floreados y suaves almohadones, sobre una mullida moqueta rosada, y contorneándose se sube la brageta del pantalón y luego, mientras suena una música melodiosa, se ajusta el tiro del pantalón por la entrepierna, mientras susurra el nombre de un producto de lencería masculina… ¿A qué os llamaría la atención? ¿A que lo encontrarías realmente ridículo?

Lo que está claro es que en publicidad se tiende a marcar, incluso a exagerar la diferencia. Se asocia lo masculino con actividad, deporte, seducción, éxito, vehículos, etc, mientras que lo femenino se remarca con pasividad, debilidad, incultura y dependencia.

Siento profundamente que la RAE haya utilizado para conmemorar su 300 cumpleaños un spot de este tipo. No solo es machista, es además clasista  y está hecho por una asociación que  se supone que representa al sector de la publicidad, claro que como decía antes la publicidad es uno de los sectores donde más se siguen reproduciendo los estereotipos sexistas y discriminatorios hacia la mujer. Estaría bien que la RAE tomara una postura sobre este desafortunado spot, claro que para que vamos a engañarnos, no creo que haya muchas voces dentro de la propia RAE, que apoyen la retirada del anuncio, ya que es una institución que no se ha caracterizado en demasía  por promover la igualdad en su propio seno. En sus 300 años de historia apenas ocho mujeres han sido académicas de la lengua. De sus 43 miembros actuales, únicamente siete mujeres son académicas.

Y desde aquí invito a sus 43 miembros que animen a la retirada de este spot, donde ese supuesto sentido del humor del que hacen gala sus creadores raya claramente con la estupidez.

Son las dos y media de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 20 grados. Por cierto, el spot no tiene ninguna gracia, aunque su creadores digan que es una cuestión de sentido del humor…