Acabar con la prostitución depende ti #Hombres

¿Saben una cosa?

Es imposible educar a nuestros niños y niñas en igualdad mientras las ciudades, las carreteras y los pueblos estén llenos de prostíbulos.

La prostitución existe, está ahí, a la vista. De momento parece que estamos muy liados con los temas personales de los políticos, y que no corre prisa atajar esta lacra que somete a miles de mujeres a la vejación de vender su cuerpo, con los correspondientes intermediarios. Ya saben eso que vulgarmente se llama un chulo.

La prostitución es la máxima expresión del machismo, donde el cuerpo de una mujer se pone en alquiler por horas para satisfacer el deseo sexual del varón. Algo que parece inaudito en pleno siglo XXI, pero que la mayor parte de la gente no tiene en cuenta pensando que eso forma parte de la normalidad. Y verán como esa normalidad no es tan normal valga la redundancia.

Miren, nadie quiere que su hija sea puta, ningún padre, ni ninguna madre quieren eso para su hija. Sin embargo, hay padres que no solo consumen prostitución, sino que animan a sus hijos varones a que se inicien en el sexo a través de la prostitución. ¡Que contradicción más grande! Algo que se supone terrible para una hija, se ve en cambio bueno para un hijo. Eso es machismo en toda regla, y eso está pasando.

Me dirán ustedes que el mundo está lleno de problemas, y que la prostitución, y como consecuencia de ella, la trata de mujeres y niñas, se escapa a nuestra voluntad de arreglar las cosas.

Se equivocan, se equivocan de parte a parte. La prostitución existe, y además crece, porque hay hombres que compran y alquilan a diario a mujeres. Así de fácil. No hay otro motivo. No es un problema ni de armas, ni de materias primas, ni de especulación, ni de economía, aunque esta actividad mueva mucho dinero. No, es simplemente un hecho que realizan los hombres a diario en todas partes del mundo.

Y como no es un problema complejo, la solución tampoco es compleja. Es tan sencilla, como que, a partir de hoy, ningún hombre vuelva a comprar el cuerpo de una mujer. Son los hombres los que demandan esta mercantilización tan abyecta de las mujeres, algo que no quieren para sus hijas, como les decía, algo que no querían ni siquiera para ellos mismos. Esa demanda diaria es lo que alimenta las redes de proxenetas, las mafias de trata de mujeres y niñas, en definitiva, un modo de esclavitud.

Siempre he reclamado la colaboración de los hombres para acabar con la desigualdad y la discriminación. En este caso no solo la colaboración es necesaria, es algo que solo pueden hacer ellos. Si eres hombre y me estás leyendo ahora mismo, que sepas que acabar con la prostitución, depende de solamente de ti.

Son las siete de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 13 grados. Acabar con la prostitución depende ti #Hombres