200 millones contra la Violencia de Género no son ciento volando #Presupuestos

Se materializó esta semana la moción de censura y tenemos un nuevo presidente de gobierno, Pedro Sánchez.

Como siempre en estos trances, cuando la política intenta vender lo que lleva en la cesta se menciona muchas veces la palabra mujer y la palabra igualdad, siempre por hombres, todo hay que decirlo, porque la política española a pesar de ser uno de los pocos espacios donde hay cuota para que las mujeres puedan participar, qué no mandar, sigue siendo un espacio masculino.

Una que es escéptica, no por vocación, sino por puro desgaste ha puesto en cuarentena  lo que se dijo allí. A mis años he visto pasar a muchos líderes que nos han contado todo lo que iban a hacer en pro de conseguir la igualdad entre hombres y mujeres, porque no les quepa duda que estos temas de igualdad y feminismo quedan muy bien en los discursos. Otra cosa ha sido cuando han tenido responsabilidad de poder y ha tenido que materializar esos discursos. La realidad nos dice que el resultado ha sido escaso. No obstante, una también que tiene fe en el género humano, a pesar de que la deshumanización con la que se inviste la especie política una vez que llega al poder es más que manifiesta, confía y espera que tal vez en esta legislatura, no se queden en la palabra y pasen a la acción. No me refiero a gobiernos paritarios con los que cubrir la foto fija del Consejo de Ministros, que eso es fácil, facilísimo. Me refiero a la lucha contra la violencia de género, a las cuotas, a la voladura definitiva del techo de cristal, a la conciliación, a los horarios racionales, a la igualdad, a conseguir definitivamente la esa igualdad entre hombres y mujeres.

En los presupuestos hay comprometidos 200 millones de euros para la lucha contra la violencia de género por el Pacto de Estado, y es de desear, que dejen al margen lo que les desune para poder ejecutar este gasto. No se equivoquen, es un dinero nuestro, que no de los que gobiernan o gobernaron. Es el resultado de nuestro esfuerzo y nuestro trabajo materializado en impuestos pagados por hombres y mujeres con un fin claro: Acabar con la Violencia de Género, y eso, es urgente y perentorio.

La Moción de Censura nos ha enseñado una lección más de democracia y hemos por fin aprobado una asignatura pendiente de la transición: que los gobiernos también se ganan en el parlamento, y como escribía hace unos días, no pasa nada.  Una vez aprendida esta lección, espero y deseo que también vayamos aprendiendo otra:  sin igualdad real entre hombres y mujeres no hay democracia por mucho parlamento, moción de censura, por muchos pactos y demás zarandajas.  Que si la subida de las pensiones es urgente, también lo es acabar con la violencia machista, porque cada día asistimos a un nuevo asesinato, violación, abuso, agresión,  y no sigo porque me deprimo con la lista de delitos contra la mujer, que pasan sin dinero para evitarlos, sin castigo para corregirlos, y sin ayuda para las víctimas y sus familiares. Last call, como dicen en los aeropuertos,  las mujeres están esperando y se nos acaba la paciencia. Flaco favor le harían a este país, si se enzarzan en una lucha por esos 200 millones para la lucha contra la violencia de género. 200 millones contra la Violencia de Género no son ciento volando

Es la una de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 20 grados.

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No me gusta la frase: Las Mujeres están de moda

¿Saben una cosa?

Ni se imaginan lo que me molesta esa frase ahora tan en boca de muchos : Las mujeres están de moda… como si el hecho de estar en una situación más que manifiesta de discriminación en todo el planeta, protestar por ello, y reclamar nuestros derechos fuera una tendencia como la de comer quínoa o bailar zumba.

Asistimos a diario a la banalización del feminismo por parte de distintos estamentos de la sociedad, y lo peor de todo es que asistimos impasibles.

Me preocupa que vivamos esta situación tan extrema de desigualdad, que en algunos casos lleva incluso al asesinato de mujeres y sus hijos, a los hechos me remito, como si fuera algo pasajero y que queda bien hablar de ello a la hora de hacer un discurso político, anunciar una marca o incorporarlo a la responsabilidad social corporativa de las empresas porque queda feo no hablar de ello, y esto es de lo que está hablando todo el mundo.

La lucha por la igualdad es algo más profundo y necesario, que lo que supone una mera tendencia pasajera que va y viene en función de las mayores o menores necesidades de maquillar los temas o de lavar la cara de algunos que se apuntan al feminismo como para quedar bien… y que no se diga. Y no voy a citar ningún ejemplo reciente que seguro que a ustedes se les ocurre más de uno o de una que ahora de pronto se apuntan a “eso del feminismo”.

Movimientos como el #MeToo , la caja de pandora en España contra el acoso no son una moda, son la reacción de miles de mujeres en el mundo que levantan la voz para decir que ya basta y que no podemos más.

Así que cuando digas pienses o escribas eso de que “está de moda hablar de mujeres” piénsatelo un par de veces … porque flaco favor nos haces …

Son las dos de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 24 grados. No me gusta la frase: Las Mujeres están de moda

Antes estábamos cansadas, ahora estamos impacientes #Huelga8Marzo #TicTacTicTac

El 8 de marzo de 2018 quedará grabado para siempre en la historia de nuestro país. La movilización de la huelga feminista ha sido un éxito, con un gran seguimiento ciudadano y un reconocimiento incuestionable por parte de todos y todas. El mensaje, evidentemente, ha quedado más que reflejado en las calles y los medios de comunicación de nuestra sociedad. No solo las grandes ciudades se tiñeron de violeta, miles de pueblos de nuestro país llenaron sus plazas con mujeres más que hartas de la situación en la que vivimos.

Según reflejan los datos publicados, el paro feminista del Día Internacional de la Mujer ha sido secundado por más de cinco millones de trabajadoras y trabajadores. Las motivaciones, de sobra conocidas, inciden principalmente en la importante brecha salarial y en la violencia sexista. No obstante, para los recelosos – que todavía quedan-, en las siguientes líneas os dejo una breve pincelada de la desigualdad en cifras.

La desigualdad de la mujer: las cifras de la vergüenza

Comenzamos repasando la brecha salarial. Por término medio, una mujer cobra un 20 % menos que un hombre que desempeña sus mismas labores, lo que comparativamente se traduce en casi dos meses trabajando gratis para dicha empresa. Esta brecha se desgrana en una segregación horizontal: mujeres y hombres se concentran en determinados sectores de producción y empleos específicos, segregación vertical: cuando se produce esta concentración en determinados grados y niveles de responsabilidad y trabajo a tiempo parcial: contratos que están copados mayoritariamente por mujeres debido a que se ven obligadas a asumir mayores responsabilidades familiares y domésticas. Además, hay que sumar otra cuantía a este desajuste, que es el de la brecha de cuidados, ya que la mujer dedica su tiempo a trabajos no remunerados como el cuidado de la familia y los mayores. Este ultimo segmento de desigualdad salarial puede incrementar casi al doble estas cifras.

No obstante, los problemas para las mujeres en el entorno laboral no acaban ahí. Según los datos de la EPA, la tasa de ocupación de hombres y mujeres con hijos es significativamente desigual (82,8 % de ellos, frente al 63,5 % de ellas). Por no hablar de que solamente una de cada seis empresas tiene como su máxima figura a una persona del género femenino.

Una vez fuera del trabajo, la situación no mejora en absoluto. La mujer destina dos horas y media más que el hombre a las tareas del hogar (ellos dedican una hora más al ocio). Y eso que aún no hemos tratado el asunto más lamentable, la violencia machista: desde el año 2003, 926 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o ex parejas, y al menos una de cada tres ha padecido algún episodio de acoso con un dato mucho más escalofriante:  solo un 2 % lo denuncia.

Algunos y algunas, dos días después, aun ponen en duda si había motivos para la huelga y las manifestaciones del 8 de marzo, aunque otros, visto los resultados ya se apresuran a subirse al carro no fuera a ser que se les escape un voto. Personalmente me da igual si lo hacen por un afán meramente electoralista o están plenamente convencidos, pero van a tener que ponerse a trabajar en ello les guste mucho, poco o nada. El caso es que el 8 de Marzo de 2018 ha marcado un punto de inflexión tan fuerte que tendrán, y a no tardar, que empezar a generar cambios que acaben con la situación tan injusta que padecemos las mujeres, de lo contrario, y tiempo a tiempo, hay un hecho insoslayable, indiscutible y claramente palpable : las mujeres de este país tenemos capacidad para la convocatoria y el paro por  nosotras mismas sin necesidad de nadie, así que, o se apresuran, o sea o no 8 de Marzo tendrán otra convocatoria y volveremos a los paros y las movilizaciones. Ya saben hace unos meses estábamos cansadas, ahora estamos impacientes. Tic tac tic tac …

Son las once de la mañana. Diluvia en Madrid y la temperatura exterior es de 12 grados.

 

La Mujeres abren la Caja de Pandora

¿Saben una cosa?

Miren, la historia que les voy a contar,  comenzó el pasado verano cuando la bailarina y artista Carmen Tome denunció públicamente una agresión sexual, publicando el nombre de su agresor, Javier Duero y relatando como sucedió, a través de un comunicado en su cuenta de facebook.

No se habían contado aun episodios como el de Leticia Dolera, ni tampoco existía el movimiento #MeToo, pero, a pesar de la opacidad con la que se tratan estos temas, la actitud de Carmen Tomé no cayó en saco roto. Mientras otras cosas sucedían en el mundo, se fue gestando un movimiento bajo el nombre La Caja de Pandora, y precisamente a finales del mes de enero,  Las Pandoras presentaron su iniciativa en las escaleras del Museo Reina Sofía de Madrid

3000 Mujeres de la cultura y el arte han puesto en marcha este acción para que ninguna mujer vuelva a sentirse sola frente a una agresión sexual, y como dijo Gloria, una de las Pandoras en la presentación,  denunciar, cómo las estructuras de poder se aprovechan de los privilegios que los hombres ostentan, de la privacidad de los espacios donde generan sus agresiones que repliegan a la mujer a un espacio de inseguridad e indefensión. Esta coyuntura genera que en muchos casos  se silencien las voces de las mujeres en situaciones de agresión por el temor a que sus palabras no sean escuchadas, sean descalificadas, menospreciadas y tachadas de falsedad, quedando las mujeres personal y profesionalmente expuestas. Este tipo de agresiones se realizan con normalidad en todas las situaciones de la vida.

Las Pandoras se comunican por Facebook, en conversaciones privadas, donde las mujeres agredidas pueden sentirse seguras a la hora de contar ese acoso, y no solo eso, sino que están dispuestas a crear los resortes y herramientas necesarias para que las mujeres que pasan por esa situación, las víctimas, tengan asistencia, y lo hacen, ya ven, poniendo un euro cada una, porque todo cuesta dinero. A veces me pregunto para qué sirven los impuestos que pagamos las mujeres si ni siquiera la sociedad nos da protección suficiente, y la justicia en casos como este.

Si tocan a una, tocan a todas, es su lema, y reclaman con urgencia compromisos institucionales para acabar de una vez con situaciones como esta, que ponen de relieve que la mujer sigue siendo para la sociedad en que vivimos una cosa que se puede manosear a antojo del varón sin ninguna consecuencia.

El silencio no es buen camino, hay que visibilizar al agresor, hay que denunciar, pero también tienen que existir las garantías necesarias para que la mujer que denuncia no viva un verdadero infierno y sea juzgada mediáticamente, y también, hay que decirlo, incluso, por su entorno más cercano. Las Pandoras han abierto la caja por fin de una situación realmente increíble, porque sepan, que los únicos delitos que se ponen en entredicho cuando se denuncian son los delitos contra la mujer ¿Pondrían en duda  la denuncia de una sustracción de un vehículo, de un monedero, de un móvil? Pues sepan que no, y sepan también, que como siempre hay algunos maledicentes, que el número de denuncias falsas a compañías de seguros sobre sustracciones y robos es enorme. Ya ven como están las cosas. Enhorabuena a las mujeres de la Caja de Pandora por esta iniciativa. Piensen en ello esta semana.

Son las seis y media de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 6 grados. La Mujeres abren la Caja de Pandora

El Machismo crea monstruos: El Chicle #DianaQuer

El ensañamiento de algunos medios sobre el caso de Diana Quer y su familia ha sido vomitivo. ¿Saben por qué? Porque era mujer. Toda esa basura mediática sobre Diana gira al rededor del estereotipo machista. No hubiera sucedido igual si hubiese sido un hombre la victima.  

Estamos en una sociedad enferma de machismo. Enferma grave con muchísimos síntomas y de momento con poca cura. Es un cáncer que avanza día a día impregnándolo todo. El asesinato de Diana Quer es una de las muestras de esos síntomas. Durante meses muchos medios se han ensañado, de una manera tremendamente machista, sobre la figura esta chica de 18 años y su familia. Se ha puesto en entredicho las relaciones de Diana, su forma de vestir, sus amigos, su educación, sus rasgos físicos, y por si fuera poco ese machismo atávico que nos envuelve ha trabajado sobre las otras dos figuras femeninas que también estaban relacionadas con Diana, su madre y su hermana. Si se dan una vuelta por la hemeroteca verán cómo se ha ido escupiendo machismo sobre las tres, unas veces de una manera explícita y otras de un modo sutil.  

La realidad es otra bien distinta como hemos podido darnos cuenta en estos días. Diana fue asesinada y probablemente violada por un depredador, El Chicle, un varón, acostumbrado a salir indemne de situaciones de acoso a mujeres, porque vivimos en una sociedad tolerante con estos temas, salvo, que, como en este caso, llegue a mayores, al asesinato. Es entonces cuando nos rasgamos las vestiduras, señalándole como a un monstruo. Claro que es un monstruo, pero un monstruo que hasta que asesino a Diana ha ido por ahí acosando., y vete tú a saber si violando y abusando de mujeres, que no se han atrevido a denunciar porque la sociedad no las escucha, y cuando digo la sociedad me refiero a todos, incluidas sus propias familias. Porque nos hemos acostumbrado a que un tío baboso te intimide por la calle, te diga cuatro burradas y en algunos casos hasta te toque o intente tocarte y a callar.  

¿Saben una cosa? Si no viviéramos en una sociedad machista y permisiva con el machismo es posible que Diana Quer estuviera viva a estas horas, porque tipos como El Chicle estarían controlados y rechazados por la sociedad.  

Decía la madre de El Chicle que ha criado a un monstruo, pero ella no sabe que no lo ha criado sola. Al Chicle lo hemos criado entre todos. 

Son las diez de la mañana. No llueve en Madrid y la temperatura exterior es de 6 grados. El Machismo crea monstruos: El Chicle  

#JuanaSomosTodas

 

Que la ley integral contra la violencia de género que se puso en marcha en 2004 tiene lagunas importantes no es una noticia. Siempre he dicho que eso de integral sobra, pues, entre otras cosas, esta ley deja bastante desprotegidos a los menores, a los hijos.

¿Cómo denunciar un maltrato, un acto de violencia cuando sabes que tus hijos pueden ir a manos del maltratador?

La terrible y dolorosa historia de Juana Rivas supongo que habrá sido seguida con atención por mujeres, que mientras escribo este post, estarán sufriendo sin denunciar la violencia machista ¿Qué creéis que se están planteando estas mujeres al ver como los hijos de Juana Rivas van a tener que volver a  vivir con el maltratador, solo por el mero hecho de ser su padre biológico, y que lo dice la ley?

La violencia de género en nuestro país aun se encuentra dentro la normalidad que propicia una sociedad machista. Supongo que en estos días habrán escuchado frases tales como: “Bueno al fin y al cabo el italiano es su padre”, o “que la pegara a ella no significa que lo haga con sus hijos”, o “bueno si se llevaban mal, los niños no tienen por qué dejar de ver a su padre”. Deberían pararse a pensar después de escuchar esas afirmaciones. ¿Se imaginan ustedes que alguien que va por la calle y  le agrede, le insulta, le hiere o incluso le mata, y a la semana usted o sus familiares, tienen que ir a entregarle a sus hijos? Pues esto es lo mismo, nada más que el hecho de ser padre biológico de unas criaturas, parece ser que le exime ya de todo.

Juana Rivas ha huido con sus hijos para protegerlos de un agresor, de un violento, de un delincuente, condenado por maltrato. ¡Que mas da el parentesco!  Pero Juana ha hecho algo más por todas nosotras y por la sociedad en definitiva. Ha puesto el ojo mediático en el problema por el que pasan las mujeres que denuncian y tienen hijos, con la custodia y la patria potestad del maltratador sobre esos niños. La ley integral contra la violencia de género está plagada de rincones, de lagunas, de zonas oscuras que dejan en desprotección la parte más vulnerable que existe en los casos de violencia de género: los niños.

Niños y niñas victimas, que con una ligereza espectacular son entregados al progenitor maltratador sin miramientos, y aplicando la ley “por el libro” sin considerar nada más. Niños que son usados para dañar a la madre, niños asesinados como ultima consecuencia de la violencia de género llevada al extremo. Niños que a base de pasar tiempo y más tiempo con el maltratador se convierten en maltratadores, y ven a la madre como merecida de ese maltrato, y que repiten los patrones machistas inculcados por el padre biológico que ha ejercido esa violencia. Hay casos de todo tipo, podría seguir enumerando.

Juana Rivas es mucho más que una madre que huye con sus hijos para protegerlos de la violencia. Juana le ha puesto cara y ojos, lagrimas, dolor y miedo para que veamos en directo la ineficacia de una ley fruto de una sociedad machista sobre la violencia machista dejando “daños colaterales” y que nos ha hecho mirar de frente a una realidad que da miedo, y que requiere con urgencia abordar.

Juana Rivas está convocada esta tarde para entregar a sus hijos. ¿Usted lo haría? Yo no desde luego #JuanaSomosTodas

Son las diez y media de la mañana. Llueve ligeramente en Pozuelo y la temperatura exterior es de 20 grados. #JuanaSomosTodas