El Machismo crea monstruos: El Chicle #DianaQuer

El ensañamiento de algunos medios sobre el caso de Diana Quer y su familia ha sido vomitivo. ¿Saben por qué? Porque era mujer. Toda esa basura mediática sobre Diana gira al rededor del estereotipo machista. No hubiera sucedido igual si hubiese sido un hombre la victima.  

Estamos en una sociedad enferma de machismo. Enferma grave con muchísimos síntomas y de momento con poca cura. Es un cáncer que avanza día a día impregnándolo todo. El asesinato de Diana Quer es una de las muestras de esos síntomas. Durante meses muchos medios se han ensañado, de una manera tremendamente machista, sobre la figura esta chica de 18 años y su familia. Se ha puesto en entredicho las relaciones de Diana, su forma de vestir, sus amigos, su educación, sus rasgos físicos, y por si fuera poco ese machismo atávico que nos envuelve ha trabajado sobre las otras dos figuras femeninas que también estaban relacionadas con Diana, su madre y su hermana. Si se dan una vuelta por la hemeroteca verán cómo se ha ido escupiendo machismo sobre las tres, unas veces de una manera explícita y otras de un modo sutil.  

La realidad es otra bien distinta como hemos podido darnos cuenta en estos días. Diana fue asesinada y probablemente violada por un depredador, El Chicle, un varón, acostumbrado a salir indemne de situaciones de acoso a mujeres, porque vivimos en una sociedad tolerante con estos temas, salvo, que, como en este caso, llegue a mayores, al asesinato. Es entonces cuando nos rasgamos las vestiduras, señalándole como a un monstruo. Claro que es un monstruo, pero un monstruo que hasta que asesino a Diana ha ido por ahí acosando., y vete tú a saber si violando y abusando de mujeres, que no se han atrevido a denunciar porque la sociedad no las escucha, y cuando digo la sociedad me refiero a todos, incluidas sus propias familias. Porque nos hemos acostumbrado a que un tío baboso te intimide por la calle, te diga cuatro burradas y en algunos casos hasta te toque o intente tocarte y a callar.  

¿Saben una cosa? Si no viviéramos en una sociedad machista y permisiva con el machismo es posible que Diana Quer estuviera viva a estas horas, porque tipos como El Chicle estarían controlados y rechazados por la sociedad.  

Decía la madre de El Chicle que ha criado a un monstruo, pero ella no sabe que no lo ha criado sola. Al Chicle lo hemos criado entre todos. 

Son las diez de la mañana. No llueve en Madrid y la temperatura exterior es de 6 grados. El Machismo crea monstruos: El Chicle  

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#Mujeres. Ni estamos ni se nos espera

Cada vez escucho a más políticos dirigirse a nosotros, los ciudadanos como si no hubiera mañana, y como si no hubiera pasado. Nos catalogan como votantes carpe diem, para contarnos sus cuitas circunstanciales e implicarnos en ellas. Mensajes que por cierto de tanto repetirlos – no tienen nada mejor que hacer- a la postre, terminan impregnándonos, desviando nuestra atención de lo que verdaderamente nos importa y nos afecta.

Por ejemplo, miles de mujeres en España llegan a la edad de jubilación sin derecho a pensión por haber estado dedicadas al cuidado de la familia. Mujeres mayores que ya no tienen ni  siquiera la capacidad de entrar en el mercado de trabajo, y que han cuidado de la casa, del marido, de los hijos y de los padres, porque tampoco en su momento la sociedad las dejo otra opción que esa, y que de hecho fomentó ese tipo de tareas, dejándolas al margen de cualquier otra posibilidad. ¿Saben lo que significa eso? Que a día de hoy se está incrementando la  pobreza y la dependencia en las mujeres mayores.

Ningún gobierno ha tenido interés por cerrar esa terrible brecha en la que se encuentran esas mujeres con más de 65 años sin derecho pensión. Nadie ha querido hablar de eso, porque hemos vivido y vivimos en una sociedad machista, que de vez en vez maquilla ese machismo con campañas puntuales sobre temas que normalmente afectan poco o muy poco a los presupuestos, para taparnos la boca.

Si miramos con atención los programas de los partidos políticos, no solo los de esta campaña electoral que ahora se libra en Cataluña, sino hacemos, pues, un histórico de esos programas, veremos que este tema, ni se aborda, ni se contempla, ni se prevé, ni se trabaja. Ni siquiera he encontrado una comisión parlamentaria que haya abordado esta situación en algún momento, y que ahora empieza a desbordarse, pero que nadie quiere mirarla de frente.

Hoy, por ejemplo, estamos tremendamente pendientes de unas obras de arte y su ubicación, y no solo eso, sino que hemos hecho portadas  con esa pelea entre Cataluña y el resto del país, por tenerlas colocadas en un sitio u en otro, marcando la noticia, además como si esto fuera vital para los españoles.  Verdaderamente estamos en una sociedad cada vez más enferma que coloca en el oscurantismo los problemas graves, y da luz a lo anecdótico, creando, si una se para a pensar unos minutos – tampoco nos fomentan eso de pensar mucho- un verdadero país esperpéntico y  grotesco.

Asistimos, ya de continuo a campaña electorales, cada año varias, como si fuera una epidemia de políticos corriendo detrás del poder, pero el poder ¿para qué? ¿Para hacer qué? …

Me empiezo a preguntar, y es una cuestión peligrosa, como nos beneficia a las mujeres, que esté uno u otro partido en el poder, si estamos al margen de sus agendas. Si los problemas que tenemos, no solo este, que cito hoy, sino otros muchos no se abordan cuando unos u otros llegan al poder con nuestros votos. Si, esos votos que se afanan a solicitarnos en sus peroratas interminables sobre planteamientos cada vez más alejados de nuestra realidad. Me pregunto si  van a tener utilidad a la hora de cambiar una sociedad machista como esta por una sociedad en la que los hombres y las mujeres tengan igualdad real. La respuesta, de momento, es NO y a los hechos me remito.

Son las diez de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 12 grados.

Eduquen a sus hijos y a sus hijas en igualdad #EllasPueden

La pasada semana se clausuraba por orden del gobierno una escuela en China. Esto contado así no tiene el perfil de noticia, pero detrás de este cierre hay una historia bastante penosa y que conviene ser contada.

La escuela está en el noreste de China y se llama Escuela de la Cultura Tradicional de Fushum. Es una centro educativo para mujeres en el que se les enseña “moral”, y sus principios se basan en tres mandatos: Hablar menos, hacer más tareas domésticas y ser obedientes con los hombres.

Todo esto se puede ver en un video que se filtró en la red social china Weibo, en el que se describen como son las clases que se imparten en esa institución, y en el que por ejemplo se puede ver en él, el tipo de “virtudes tradicionales”  que aprenden allí las mujeres. En el video se contempla como la profesora explica a las chicas allí presentes que “las mujeres no deberían esforzarse por avanzar en la sociedad, sino que deberían permanecer siempre en el nivel inferior”. También, esta profesora, anima a las mujeres a que nunca pidan comida, porque lo que tienen que hacer es cocinarla, o que las mujeres deben obedecer incondicionalmente a sus padres, esposos e hijos, y nunca deben discutir cuando se les “regañe”, ni protestar cuando se les pegue. Y por supuesto queda terminantemente prohibido divorciarse.

En esta escuela se ha estado enseñando a las mujeres a tender la ropa, hacer la cama, fregar el suelo y también el inodoro, y en el video se pueden escuchar cosas tan peregrinas como a un maestro declarando que “si una mujer tiene relaciones sexuales con más de tres hombres, el semen se vuelve venenoso y puede llegar a matarla”.  También les expone que si el marido les solicita alguna cosa, la respuesta de la mujer debe ser “si enseguida”. Todo esto que les estoy contando no es fruto de mi imaginación, está pasando en China y es totalmente real.

Estas “clases”,  por llamar a esto de alguna manera,  se llevan impartiendo desde el  año 2011, y la escuela se formó por iniciativa de la Asociación de Investigación sobre la cultura tradicional de Fushum, en defensa de los valores que emanan de la filosofía de Confucio, y  que ha ido creciendo en los últimos años abriendo sucursales por todo el país. Los cursos de moral tradicional basados en la filosofía de Confucio se han multiplicado en China en los últimos años y sus enseñanzas remiten a valores conservadores de obediencia.

El confucionismo, que fue practicado durante la época imperial, se prohibió tras la revolución comunista de 1949.

Sin embargo, tras la llegada a la presidencia de Xi Jinping esta filosofía se ha puesto de moda, al punto que el propio presidente cita a Confucio en sus discursos como referencia patriótica a las tradiciones chinas.

Esta escuela fue clausurada hace unos días por las autoridades chinas ya que alegan, desde luego con buen criterio, que las enseñanzas que allí se imparten van en contra de la “moral socialista”, y visto lo visto han decidido incrementar el control para localizar escuelas e institutos similares en todo el país, pero el daño ya está hecho ¿Cuantas niñas y mujeres habrán pasado por esa escuela y otras similares en la última década? ¿Cómo desaprender lo mal aprendido con esas enseñanzas?

Este caso en China es un ejemplo extremo, y no podemos extrapolarlo de una manera generalizada,  pero es la educación la base más importante del machismo que impera en el planeta, donde millones de mujeres y niñas reciben cada día enseñanzas como estas, que probablemente las dejen marcadas de por vida, “convenciendolas” de que son seres inferiores al servicio del varón.

Cada semana cuando termino el programa de Ellas Pueden en Radio Nacional de España, cito esta frase: “Eduquen a sus hijas y a sus hijos en igualdad”. No es una frase hecha, no es una muletilla al uso, es una realidad, tal vez la más importante con la que hay que trabajar para acabar con el machismo imperante, y desgraciadamente creciente, y conseguir que las mujeres ocupen el sitio que le corresponde, que no es ni más ni menos que el de un igual.

Hechos como este no deben pasar inadvertidos. Si no vigilamos la educación de nuestros hijos e hijas, no solo en casa, sino también fuera de nuestro hogar, si tomamos hechos como este a la ligera, considerándolos una mera anécdota, estaremos contribuyendo a ralentizar la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, y no les quepa duda, que estaremos por tanto retrasando el progreso y el bienestar de toda la sociedad, porque una sociedad que considera a las mujeres como seres inferiores no es una sociedad progresista y de bienestar, es una sociedad mediocre, que alimenta al monstruo del machismo, que al final lleva a la violencia y desde luego infeliz y  tremendamente frustrada. Piensen en ello que merece la pena.

Son las nueve y media de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 1 grado.

La Manada #machismo y #machotismo 

Que si. Que esto es lo de siempre, que me lo se desde hace muchos años, que la chica de alguna manera consintió, que ellos no la obligaron, que era solo por diversión, que lo estaban pasando muy bien juntos.

Se me abren las carnes de escuchar lo que dicen los energúmenos de La Manada. Que nombre tan bien puesto, ni adrede, o tal vez si es adrede. Cinco tíos que se jactan de coleccionar violaciones, que ejercen ritos de iniciación en el machismo descarnado del abuso como sucedió en el pasado Julio de 2016 en Pamplona, porque uno de los cinco iba de “bautismo. Que planazo¡

¿Saben? Solo me salen exabruptos, y tengo que corregir una y otra vez para no escribir burradas y ponerme a su altura. Que no quiero llegar al insulto, pero es lo que me sale, porque tengo el alma llena de rabia cada vez que pienso en esa casi niña de 18 años, si 18 años, metida en un portal a merced de esos cinco animales. ¡Que Asco Dios Mio! Como puede llegar el ser humano a tamaña depravación, degeneración, envilecimiento. No me hago, de verdad que no me hago, cada vez que leo y releo la acusación, y cada vez que leo y  releo también los argumentos de la defensa.

Si, ya se que estamos en un estado de derecho, y que la presunción de inocencia existe, y que hay que esperar al final de juicio, todo eso lo se, claro que lo se, pero estamos en un caso de flagrante delito, están los vídeos, porque estos cenutrios se grabaron para mayor gloria del machotismo, para que vean todos lo “hombres” que son . Hombres de mierda. Cinco tíos forzando a una niña de 18.

Decía Sostres el pasado fin de semana en un programa de TVE que el acoso es un tema subjetivo. Con intervenciones como esa en la televisión publica luego llegan estos lodos, porque el machismo y el machotismo se alimentan de tipos como Sostres, que son capaces de justificar aberraciones como a la que estamos asistiendo.

Le pido a Dios que lleguemos a una sentencia condenatoria para esos malnacidos, que por ciento están pendiente de otro juicio por otra violación a una chica en Córdoba, porque si salen absueltos, con las argucias de la defensa, habremos abierto las puertas del infierno, y denunciar será a partir de ahora una tarea heroica, inútil y baldía. Que Dios nos ayude, entonces.

Son las ocho menos cuarto de la tarde. No llueve en Madrid y la temperatura exterior es de 11 grados. Hace viento y comienza a hacer frio. La Manada #machismo y #machotismo

No me llames Padrazo, llámame Padre

Saben una cosa

La palabra responsabilidad no está muy de moda que digamos. Vivimos en un sociedad donde se nos llena la boca con la palabra derechos, pero se nos olvida que también hay deberes, y que sin un perfecto equilibrio entre derechos y deberes la sociedad no termina de funcionar. Y porque hablo de deberes, porque uno de los más  primordiales y fundamentales es educar y cuidad de nuestros hijos e hijas, y eso hay que hacerlo por igual hombres y  mujeres.

Sucede que hasta ahora hemos sido las mujeres las que nos hemos ocupado de esa tarea, fundamentalmente porque es el rol que una sociedad machista nos ha adjudicado, pero esto no debe ser así. Lo que debería ser normal es que el padre sea corresponsable y esté implicado en la crianza y educación de sus hijos

A pesar de los cambios y de intentar “normalizar” la situación, todavía estamos en una sociedad machista, y aún se ve como algo diferente que un hombre que se implica, que toma la crianza como algo natural y como parte activa de la familia, sea un ser extraño, ya que el estereotipo dice que el hombre para cuidar de sus hijos le basta con ser simplemente  el proveedor,  llevar el dinero a casa tras largas jornadas laborales y aparecer sólo en momentos muy puntuales formando parte de la familia.

De hecho existe un término que a veces se usa: el padrazo, el padre que siempre está con sus hijos, que los cuida, que los viste, que los lleva al parque, que se sienta con ellos a hacer los deberes, que los acuesta cada noche, que los anima en los deportes, en definitiva que se ocupa de ellos. Es una pena que haya que utilizar un aumentativo para describir las tareas normales que debe hacer un padre por sus hijos.

¿Sabes? Si eres un hombre de esos a los que llaman padrazo y me estás leyendo ahora, dile a tu familia y a tus amigos que se ahorren el aumentativo, que te llamen simplemente padre, y que tomen buena nota de lo que haces, porque de excepcional no tiene nada, es lo normal, lo que debería ser, tu deber y en el fondo, aunque muchos hombres aún no lo sepan también tu derecho. Son tus hijos, son tus hijas.

Son las once de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 10 grados. No me llames Padrazo, llamame Padre