Agencias Electorales

Dice mi amiga #laLiber que los partidos políticos han perdido su esencia para convertirse en agencias electorales. Qué gran verdad. Y ahora se ven perdidos, porque la falta de ideología a  la hora de defender una idea u otra les hace incapaces de sacar adelante sus proyectos, y lo que es peor, están perdiendo, como consecuencia la capacidad de comunicar al ciudadano porque o porque no se hacen las cosas.

Tirar la herramienta ideológica a la basura como han hecho todos, porque de momento ninguno se salva,  desde luego no les favorece. Ya sé que el trabajo de salir de la crisis contribuyó a este hecho, y que desde el luego pintaban bastos en la economía. Si, entonces, había que hacer algunas concesiones para poder salir adelante, pero de ahí a perder toda la sustancia y la identidad de cada una de las formaciones políticas de nuestro país va un trecho. Es más de la crisis ya hemos salido de una manera u otra, y los partidos siguen utilizando esta estrategia.

La coyunturalidad con la que las distintas formaciones políticas de nuestro país defienden una idea y la contraria, un pacto con unos o con otros sin importarles lo mas mínimo quien es quien, y que defiende cada quien, hace que los ciudadanos vean con tremendo escepticismo a los líderes. Tal vez por eso reciben tan malas notas en el CIS.

Cuando se pierde la idea y el pensamiento político que sustenta una opción, o un partido en este caso, el ciudadano lo que percibe es que lo que busca el político en ese momento, es el poder por el poder, sin el menor atisbo de intención de servicio público, y con unas connotaciones de ambiciones personales que producen rechazo en el votante, que se pregunta ya en muchas ocasiones ¿Estoy votando a una persona para que mantenga su silla o estoy votando un  modelo de sociedad que me interesa?

Esta duda empieza a ser generalizada y no lleva a nada bueno. De hecho la esencia de la democracia no son las personas que detentan el poder delegado por el pueblo, sino la posibilidad de que todas las opciones políticas con sus modelos de sociedad correspondiente tengan su sitio y su oportunidad.

Todos los días estamos recibiendo impactos informativos relatados sobre esta manera de obrar, y no puedo encontrar en estos momentos ningún partido político que no esté jugando a este juego tan peligroso, que deja al margen los intereses de los ciudadanos para que primen los intereses de las personas que ocupan un determinado puesto o pretenden ocuparlo.

Es un riesgo para la democracia andar con estas artimañas, porque cuando el ciudadano deja de entender que el sistema democrático defiende su modelo de sociedad y sus intereses, y empieza a pensar que esto que ha costado tantos años conseguir, solo sirve para los intereses de unos pocos, es cuando empieza a encontrar el terreno abonado el populismo, el fascismo, y todo aquello que existe al margen de la vida democrática. No lo digo yo, que lo dice la historia, que raras veces se equivoca.

Tal vez toda esta nube de políticos y políticas, y sus satélites que pululan por las instituciones deberían pararse a pensar que, o empiezan a trabajar en sustancia ideológica, cada uno la suya, o a la postre esas agencias electorales antes llamadas partidos tienen los días contados. Lo que viene después, que vendrá si nadie lo remedia, es la involución vestida de populismo cuyo recorrido no quiero ni pensar en conocerlo.

Es la una y media de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 24 grados. Agencias Electorales

Anuncios

Másteres, Místicas y Crianzas

Con tanto máster y no máster se nos están pasando frases memorables como la de Marta Rovira, que en una entrevista desde Suiza, decía ayer que “en Barcelona vivía en una prisión interior”… el cuerpo místico de Rovira… vamos como Santa Teresa en sus mejores momentos. El dislate que no cesa. Torrent, el especialista en desconvocar investiduras, el “desinvestidor” de futuros imposibles investidos, desconvoca de nuevo. Yo ya había hecho planes porque Torrent empieza a ser previsible en sus “espantas”. A él no le van a hacer pasar por la trena ni por las Salesas, vamos faltaría más. Eso si, como tira con pólvora del rey, y es un campeón en ocurrencias, dice que el Parlament se va a querellar contra el Juez Llarena – no tengo en Word el emonji de “me muero de risa” que si no lo ponía- De chocarrerías en chocarrerías hasta el infinito y más allá.

Y mientras tanto en el planeta de los “máster” al otro lado de la galaxia, el patio se revuelve. En ese ínterin, esperamos una “masteroctomía”, – hecho por el cual se extirpa un máster falso a un político o una política- , la del máster que lleva incrustado con calzador Cristina Cifuentes, y su posterior cese en clave mariana – es decir sangrarlos hasta el final, mientras el fuma su puro y lee el Marca-. Y también, presenciamos  un levantamiento de zombis, que saliendo de lúgubres cementerios portan prueba de falsos títulos, falsos másteres, falsas carreras de una infinidad de políticos que huyen despavoridos por las calles desiertas de sus partidos, cuál escena de The Walking Dead.

Y como la cosa se pone en clave electoral en Madrid, bien porque la Cifuentes puede coger el cesto de las chufas, y al grito de “Madrid no me la quita nadie, me la quito yo sola”, disuelve la cámara autonómica, o bien, porque se materialice esa moción de censura que no quiere nadie, pero a la que todos se agarran como un clavo ardiendo, lo mismo  las cosas se precipitan y Podemos tiene que entrar también en el juego. Es entonces cuando Errejón tira el chupete, lanzándolo a la cara de su “padre político”, Pablo Iglesias – ¿Serán celos por los gemelos en camino? – y dice eso de “no sin mis amigos y las listas las hago yo”, mientras Iglesias, que ya va entrenando para lo de la paternidad, le encara, y le dice la frase tan manida, en un ejercicio de la paternidad del siglo pasado: “ Chaval, ni media tontería” … que tierno es todo … que bonita es la crianza.

Lo cierto es que esta semana acaba en un tono de “sálvese quien pueda” aunque no todos están en un brete. Me dicen que han visto a Albert Rivera sentado en su sillón, mirando con una media sonrisa hacia esa ventana por la que se ve todo el panorama político, acariciando su gato mientras el sol sale, que no para todos, y tiene un tono tremendamente naranja.

Son las nueve y cuarto de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 8 grados. Másteres, Místicas y Crianzas.

Anna A La Fuga #AnnaGabriel o la revolución de los cobardes

Anna no está, Anna se fue… Si, nuestra queridísima antisistema, que tantos buenos momentos nos ha dado, nos deja. Se fuga, y lo escribo con toda naturalidad porque creo que ya van 6 los fugados de la justicia  por el caso del intento de golpe de estado en Cataluña el #1O. Si, Anna huye a, ni más ni menos, que, a Suiza, no sin haber sopesado antes otros destinos como Venezuela o Cuba, desde luego más acordes con su ideología, pero por supuesto no tan cómodos como el país helvético.

Anna a la fuga está desaparecida desde el 19 de diciembre, aunque el rumor fue más fuerte cuando ni siquiera el 8 de febrero estuvo en la presentación de su libro y, me pregunto, cómo será su vida en Suiza, quien pagará sus facturas, quién pagará a ese abogado carísimo que ha hecho su fortuna defendiendo etarras con delitos de sangre, como será la casa donde va a vivir, si se amoldará a no poder hablar catalán durante tanto tiempo, aunque tal vez si se acerca a algún banco de los que frecuentaban tanto los Pujol, la puedan atender en Catalán, siempre que diga va de parte de ellos.

Anna a la fuga, también, parece que va muy suelta en temas de dineros – a mi no me da la vida ni para ir a Alpedrete –  pero, ya ven, Anna, como otros fugados del “proces” se la ve con posibles, con muchos posibles, tantos como para mover su residencia por el mundo cual miembro destacado de la #MoneyPeople, que no de la #OrdinaryPeople. Va a ser que la política en Cataluña ahora da más de si de lo que pensábamos, o va a ser que la revolución esa, de las sonrisas, de la que tanto nos han hablado es una fuente de ingresos infinitos. Vete tú a saber qué tipo de ingresos son, pónganse en lo peor.

Pero no piensen que el cuento de Anna a la fuga acaba aquí. Anna desde Suiza nos va a seguir regalando los oídos con manifestaciones grandilocuentes sobre  libertad e  independencia. Si, Anna sentada cómodamente en su confortable ático de Suiza -a esta gente les molan mucho los áticos, ya verán – , al igual que el líder máximo de Proces, Puigdemont, desde su residencia de “gran metraje” en el barrio pijo de Waterloo – este es más de chalets – no va a perder un momento para seguir con la matraca, con la posverdad que maneja, como niño un trompo, de una historia que todos sabemos ya, que va más allá de la mentira y del delito, y que está centrada en la codicia y la egolatría más profunda.

¿Saben? Va a ser que la revolución de las sonrisas, resulta, que se ha convertido en la revolución de los cobardes y los codiciosos. Flaco favor, por cierto, hacen a los que emprendieron con ellos ese camino y ahora están en la cárcel, y a los que aún tienen que declarar ante el juez, pero ya saben, también, cómo es esta gente,  que en la selva no hay favores, y que las ratas son las primeras en huir del barco, claro que estás ratas ya lo tenían todo muy medido y en vez de caer a un mar frío, revuelto y peligroso, tenían bajo el palo mayor un yate de 50 metros de eslora esperándolos, pagado con el dinero del contribuyente.

Menuda revolución de las sonrisas.

Por cierto y antes de acabar, conviene que, tal vez, solo tal vez, sin agobiarse, el Ministro de Justicia y la Fiscalía General del Estado se sienten a pensar, que ya van seis fugados/as de la Justicia, sin despeinarse y dando ruedas de prensa para contarlo. Lo mismo es que algo están haciendo mal, pero vamos, con la calma, que mañana o pasado igual, en vez de 6 hay 8, y no pasa nada.

Es la una de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 15 grados. Anna a la Fuga #AnnaGabriel

De Héroes y Villanos: Junqueras versus Puigdemont.

A vueltas con la investidura. El monotema, una y otra vez, el rayo que no cesa, la sombra permanente, la piedra en el zapato, la historia interminable, y no nos equivoquemos lo ocupa todo. Ya saben, cuando se habla de una cosa no se puede hablar de otra, y mientras las personas siguen desasistidas en sus necesidades.

El caso es que la trama de la investidura, porque tal vez esto se ha convertido en una confabulación de poder, donde poco importa ya ni la independencia, ni la dependencia, ni el estatut, ni la republica, ni el gobierno de Madrid o el de la Generalitat, nos hace seguir mirando al dedo en vez de a la luna.

¿Y quién pilota todo esto? ¿Va la nave sin capitán a la deriva? Pues, miren, tiene días, y la dirección pasa de unos a otros, a modo de asalto al timón. Incluso algunos días no hay nadie manejando el barco.

El último que ha conseguido el asalto a esta galera ha sido un preso – nada mejor para asaltar galeras – Junqueras, que con la ayuda del grumete Torrent, subió al palo mayor, ayer, al ínclito Puigdemont.

La cárcel es siempre un sitio hostil, pero allí, hay mucho tiempo para pensar, y un hombre con Junqueras con las neuronas medianamente ordenadas, con 24 horas al día dedicadas a darle vueltas al tema, me imagino que les es fácil cavilar ciento una estrategias para hacerse con el poder de una buena vez y colocar a algunos en su sitio, incluido a él mismo.

Está claro que la única vía que tiene Junqueras y ERC para poder, no solo salir de la cárcel, que ya es de una importancia vital, sino para que su partido no se desvanezca en mitad de este apocalipsis independentista, es apartar de la escena a Puigdemont, y evidentemente, se ha puesto manos a la obra. Ya tiene candidato a la investidura, Sergi Sabrià, licenciado en Ciencias Políticas, ex alcalde de Palafrugell, portavoz de ERC y diputado. Es totalmente leal a Junqueras y comparte con él el plan de evitar las elecciones, volver aunque sea de una manera coyuntural al la vía del Estatut, y sobre todo no perder la oportunidad de oro, que es la capacidad de formar gobierno, quitarse de encima el 155, y recuperar el control de los estamentos de poder de Cataluña y las cuentas. Y luego ya veremos.

Para hacer todo esto, ya cuenta con el beneplácito de Iceta, PSC y los comunes, y tal vez de la CUP, que desde luego no tiene el más mínimo interés en ir a elecciones, dado que ahora tiene poco músculo electoral. Ciudadanos queda al margen, es más probablemente aun no se han enterado de esta trama dentro de la trama, y el Partido Popular…, sorpresa, probablemente ,ya estén en este ajo. El escollo es Puigdemont, que aun mantiene una veintena de diputados fieles que impedirían la investidura de ese o cualquier otro candidato, distinto de él mismo. La mayoría del bloque independentista es ajustadísima y sin esos diputados, el plan cuasi perfecto que ha pergeñado Junqueras desde la cárcel, no puede prosperar.

Es curioso como la ambición puede nublar tanto la vista. Cuando la vida te da una baza de cartas buenas en mitad de una mala racha conviene jugarlas, y la capacidad de gobernar del bloque independentista es una muy buena mano de póker, porque si por un casual se convocaran nuevas elecciones, tal vez se volvieran las tornas, sobre todo, como decía al principio, porque el ciudadano ve con sorpresa, perplejidad y cansancio como nadie está hablando de sus problemas. Y en unas nuevas elecciones, donde el independentismo ya no es una novedad y ha sufrido daños, el ciudadano lo mismo ya no esta tan entusiasmado con la idea.

Puigdemont se equivocó fundamentalmente huyendo de la justicia, probablemente el error más grande que ha cometido en su vida. Los mensajes de Signal de ayer son la mera constatación de este error, de que no hay fuerza moral que legitime su vida en Bruselas mientras otros están pagando con la cárcel. Esa evidencia le coloca no solo lejos de su propio partido y de sus socios, le coloca a una distancia enorme de la realidad que vive la gente en su vida cotidiana. Cada vez se acerca más al perfil de un vividor, de un oportunista, de un villano, mientras la “causa” tiene un héroe mucho más útil para legitimar su historia, Junqueras.

Es curioso al final el independentismo lo va a matar los propios independentistas.

Son las nueve y media de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 3 grados. De Héroes y Villanos: Junqueras versus Puigdemont.

Cataluña y la investidura: Antón Pirulero que cada cual atienda a su juego

El tema de Cataluña es harto curioso en muchísimos aspectos, pero el que más me llama la atención, es que esto que llaman el proces ha puesto de relieve un circo de ambiciones.

Me temo que algunos en vez de ver un problema, que es lo que apreciamos los comunes mortales, ven desde hace unos meses en el proces, una oportunidad. Me estoy refiriendo a políticos “of course” que andan “midiendo” cómo, porqué, cuándo y cómo sacar el mayor rédito a uno de los problemas más graves que han afectado a la sociedad española en los últimos años. Lo de la vocación de servicio público me temo que ni esta ni se le espera.

Son curiosas las actitudes de los diferentes líderes en esta situación tan comprometida y tan controvertida, que desde luego no conviene perder de vista, a la hora de hacer lo poco que nos dejan hacer a los ciudadanos, votar de vez en vez, aunque hay que decir que cada vez lo hacemos más frecuentemente y sobre lo mismo. Otra de las anomalías de las muchas que vivimos.

El sin dios de los políticos que apoyan el Proces es público y manifiesto. Mientras nos encontramos con un Puigdemont que se aferra al cargo o al futuro cargo con uñas y dientes, eso sí sin arriesgar nada, desde sus cuarteles de invierno de Bruselas, proponiendo investiduras telemáticas y presidencias propias de la canción “contigo en la distancia” para evitar la cárcel, encontramos al otro lado, aunque se supone que están en el mismo – que lio, señor, que lio – a Junqueras que opina que hay que estar presente en la investidura o en cualquier acto del Parlament, porque, no os quepa duda, ese es un medio de salir aunque sea unas horas de la trena. Una situación de unos supuestos socios para gobernar – me temo que va a ser desgobernar – realmente dantesca, incoherente, espeluznante y desde luego – para seguir rimando- irritante para los ciudadanos que asistimos atónitos a este circo.

También está Domenech, que visto el percal… juega sus propias cartas, desconcertando al electorado de su partido que no se encuentra, desde luego, demasiado cercano a la independencia. Pero, eso es pecata minuta. Lo importante, en este caso, como en otros, es ver si Domenech se “coloca”, y luego ya inventaran algo para justificar esa acritud contra los partidos que no abogan por la independencia y apoyar proyectos dignos de haber sido diseñados por un Unicornio.

Iceta, silente. De haber hecho un ruido enorme durante la campaña, ha pasado a estar escondido detrás de la tabaiba, esperando que esto de la investidura no le salpique demasiado, y vea peligrar “su sitio”, ahora puesto en entredicho por sus bases, pues tras sus peticiones de indulto para los golpistas no ha salido demasiado bien parado con los resultados.

Albiol no cuenta, o mejor dicho si cuenta, pues el Partido Popular ha anunciado que no decidirá sobre el cese de este “político de altura” hasta que no esté constituido el Parlament. Cosa que puede suceder nunca al paso que vamos. Así que de momento Albiol también salva su sitio, aunque sea pequeñito.

La Cup a su bola, tampoco cuenta demasiado. Estos juegan por fuera de todo y contra todos, con lo cual si estuviéramos escribiendo una ecuación para resolver todo este galimatías, personalmente, no le asignaría ninguna variable. Tampoco es que estén demasiado interesados por el poder tal y como lo entendemos nosotros. Ellos viven una entelequia política anarquista donde el poder llega por ocupación del no poder. Complicadísimo de explicar porque tampoco tiene mucha explicación, y una ya tiene una edad y no está para perder el tiempo.

¿Y Arrimadas? Curiosa la situación de ciudadanos en este Juego de Tronos. El despegue de Ciudadanos, no solo en Cataluña, sino también a  nivel nacional, está íntimamente ligado a la situación de inestabilidad en Cataluña. Si no se hubiera producido el conato de independencia, probablemente Ciudadanos seguiría estancado, pero Cataluña ha cambiado el panorama. De repente la intención de voto se ha disparado hacia la formación naranja. Y “casualmente” Inés Arrimadas, cuya obligación como líder del partido más votado, es ir a la investidura, se descuelga con que no va a pasar por ese trance porque la perdería. Curioso argumento, el de la Sra. Arrimadas, porque por esa misma regla, y con los resultados que daban las encuestas antes de las elecciones del 21D, no debería haberse presentado tampoco a esos comicios. En cualquier caso Ciudadanos debería valorar que es un deber que han contraído con sus electores, y que cuando se pide el voto, el partido se tiene que jugar hasta el final.

Pero, me temo, que Ciudadanos y Arrimadas han valorado ya lo favorable que es la situación que vive en estos momentos Cataluña para sus intereses personales y partidistas ¿Le conviene a Ciudadanos que se estabilice la situación en Cataluña? ¿Qué sucedería con la intención de voto para ciudadanos si Cataluña fuera una comunidad estable? ¿Un periodo largo de inestabilidad en Cataluña a quien beneficia más? Me temo que las respuestas a estas preguntas son más que evidentes.

Estamos viviendo una vez más un caso típico de Antón Pirulero, que cada cual atienda a su juego, y el que no lo atienda pagará una prenda. Menudo panorama se nos presenta y mientras tanto… la casa por barrer.

Son las once de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 9 grados. Afortunadamente no nieva que esa es otra.

Cataluña y la investidura: Antón Pirulero que cada cual atienda a su juego

#Iceta : Lost In Translation

Cuando un político empieza a decir cosas etéreas y evanescentes, tales como estas palabras de Iceta en La Vanguardia: “Acercarme a la felicidad es mi gran meta”, es que se le ha acabado el discurso, no sabe dónde está y lo peor, no sabe a dónde va.

Iceta está haciendo una campaña electoral dando palos de ciego. Más o menos vamos a uno diario. Y además parece que está muy solo, porque en esos restos mortales del llamado Partido Socialista Obrero Español, que efectivamente no es el suyo, que él es del PSC – otro resto de un naufragio-, apenas hay nombres que se impliquen en esta campaña  con rima fácil y escatológica.

Y es que la tropa política de este país, salvo alguna excepción que otra, tiene la costumbre de lanzarse a las campañas electorales a pecho descubierto, confiando en su verborrea amigable, pero eso sí, sin consultar un solo dato.  No se han enterado -Iceta es un claro ejemplo-, que vivimos en la era de los datos. Si, eso que llaman big data, y que, por supuesto, ellos, a pesar de que probablemente sean capaces de citar esos dos términos juntos, no tienen ni idea de para qué sirve, como usarlo y rentabilizarlo. Si en vez de estar dedicados a colocar “gente de confianza”, pensaran en buscar gente que supiera de que va toda esta historia, no estaríamos escuchando a Iceta pedir indultos, guiñarle el ojo a ERC, hablar de independencia sin mencionar la palabra independencia – que mira que es barroco- o contarnos no sé qué milongas sobre felicidad etc.

Los datos dicen que el votante de Iceta no es independentista, y también nos cuentan que esos ciudadanos que podrían votar PSC pertenecen a lo que los catalanes del ADN puro, llaman charnegos o descendientes de charnegos. Datos que insisten en que, Iceta tiene más votantes potenciales entre hombres que entre mujeres, que ese potencial electorado está en la franja de edad entre 40 y 50 años, que están situados en los cinturones industriales de las ciudades grandes y fuera del entorno rural, que son de clase media y que están poco politizados y poco movilizados.

Pretender entrar en el electorado de ERC o de los comunes o de Podemos es prácticamente ciencia ficción, y es a lo que juega en esta campaña este político bailón. Iceta en su ignorancia de la nueva realidad social sigue pensando en izquierda y derecha.  No se da cuenta que, en Cataluña, y probablemente en el resto de España, ya no se juega en las elecciones por la izquierda o por la derecha.

Vivimos en un mundo conectado, donde la información, que a su vez se convierte en formación mientras sucede, hace que el elector, el ciudadano abandone eso de “soy de izquierdas y voto partido de izquierdas” o “soy de derechas y voto partidos de derechas” sin pensar en nada más, como si de una religión fuera. Ahora el ciudadano hace otros encajes y mezcla, y no se atiene a etiquetas preconcebidas y empaquetadas. Hemos pasado a valorar conceptos, propuestas o modelos diversos que dejan de tener ese color político uniforme al que estábamos acostumbrados, más en este caso, donde el foco de atención principal sigue estando en los términos independencia y no independencia, conceptos que no se pueden ubicar ni en la derecha, ni en la izquierda, y que a su vez se alimentan de votantes de ambas corrientes.

En la era de la semántica pesa mucho el significado de las palabras, que ahora ya no se pueden decir a la ligera, pues el ciudadano entiende, y si no entiende comparte con otros que entienden y explican. Eso desde luego tampoco lo sabe Iceta que anda perdido como Bill Murray en  “Lost In Translation” y pretende que su Charlotte sea Oriol Junqueras. Pero esto no es una película, ni estamos en Tokio, ni Sofia Coppola está sentada en la silla de la directora, ni Junqueras es Scarlett Johansson, ni Iceta es Bill Murray, esto es la vida real, y no te puedes perder en la traducción,   amigo Iceta, que no te veo yo el día #21D cuando tengamos el desenlace de estas elecciones del 155,  susurrándole al oído a Junqueras lo que le dijo Bill Murray a Scarlett al final de la película: Tengo que irme, pero no voy a dejar que esto se interponga entre nosotros, ¿vale? 

Son las cinco y media de la tarde. Llueve ligeramente en Madrid y la temperatura exterior es de 10 grados. #Iceta : Lost In Translation