Operación Lampedusa #PactoDeGobierno

gatopardo

Todo tiene que cambiar para que nada cambie. Más o menos eso es lo que escribía Lampedusa en Il Gattopardo. Y es que para mantener este país sin que se desdibuje, fruto de experimentos que algunos están dispuestos a practicar en el laboratorio ibérico, con eso que se denomina cobayas humanas, es decir, nosotr@s, hacen falta unas cuantas modificaciones de la realidad cotidiana, hoy totalmente encallada por el empecinamiento de alguno, la conveniencia de otro, y el oportunismo de él de más allá.

Ese cuadro que hemos pintado los electores no es fácil de colgar en la pared, pero, si o si, habrá que terminar buscándole sitio, donde destaque, al que miremos tod@s para poder seguir adelante cada día, y es obvio que no podemos romper ni la pared, ni la casa, para que el cuadro perviva y se luzca. Sin la casa los cuadros tienen poca utilidad, salvo los desvanes de otros.

Así que los que aun quieren mantener la casa en pie tienen la obligación de entenderse, y buscar en que habitación colocar la obra, porque además, tod@s sabemos que no solo es el cuadro, sino que la casa necesita también algunos arreglos,  incluso estructurales. Son muchos años sin apenas darle una manita de pintura.

Claro que luego están los que no solo, no ven el cuadro como una obra de arte, sino que lo consideran prescindible,  y que además quieren tirar la casa abajo, para dejar en su lugar, probablemente, una tienda de campaña.

Después de jugar con este símil de la casa, que es bastante sencillo para entender que es lo que sucede ahora en España, la verdad es que necesitamos una situación estable, donde se garantice la pervivencia de la Corona, que ha dado estabilidad durante muchos años a este país, una reforma de la constitución -dentro del marco democrático-  que encaje la nueva realidad de los distintos territorios, una reforma de la ley electoral y algún que otro retoque más para que nada de lo esencial cambie, y sin embargo cambie todo lo que se ha quedado obsoleto.

Para esto, de momento hay gente que sobra y gente que falta.

¿Quién está de más?: Podemos.

La formación morada no cree ni por asomo en la libertad, en la igualdad, en la Constitución,  no cree, tampoco, en el sistema democrático, y está muy alejada, aunque alguien no lo crea, del socialismo. Su doctrina está pegada, o mejor dicho, inmersa en la revolución, en el anarquismo, y en eso que tan bien los define: en ser anti sistema, y representa, realmente, a muy pocos español@s. Ni siquiera una alianza con ellos es garantía en un posible pacto de gobierno, porque en su adn está el sistema asambleario y coyuntural, en el cual lo que diga su líder – si es que tienen un solo líder, que yo me permito dudarlo – puede cambiar y convertirse en lo contrario. El  ejemplo de Extremadura no puede ser más claro, donde a pesar del pacto con el PSOE, es posible que tiren abajo los presupuestos a Fernández Vara. Podemos y sus confluencias – como se dice ahora – no entienden de pactos, y si mucho de chantajes y rehenes.

Y ¿quiénes son los que deberían estar?: El Partido Socialista, el Partido Popular y Ciudadanos. Da igual quien gobierne de los tres. Hay diversas opciones y todas, creo que darían buen resultado, sobre todo para el menester de esta XI Legislatura -si es que al final sale adelante – que es reformar la Constitución y afianzar la Corona. Podría ser, que gobernara el PP con el apoyo de Ciudadanos y la abstención del PSOE; o que la presidencia fuera para el PSOE con el apoyo  de Ciudadanos y la abstención del PP, o eso de lo que no quieren oír hablar ninguno de ellos, que es la coalición de los tres. En esos tres escenarios el Estado puede pervivir, puede avanzar, y pasado el sarampión de estos últimos meses, volveríamos a una situación estable, que independientemente de las marcas políticas, es lo que el ciudadan@ demanda.

No sé si se han percatado pero es su primera y primordial obligación. Y si no afinan ahora, dejando a un lado los egos, los puestos, los sillones y demás accesorios que acompañan siempre al poder, pueden colaborar a romper esa casa de la que hablaba antes, y entonces no habrá sitio ya para colgar ese cuadro, y ni siquiera tendremos los ciudadan@s la oportunidad de pintar otro.

Son las siete y media de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 6 grados. Operación Lampedusa

 

#PedroSanchez #PSOE o morir en el intento

Ayer dijo Pedro Sánchez que lo iba a intentar, pero a mí no me quedó demasiado claro que es lo que iba a intentar. Claro que Sánchez tiene mucho que intentar.

Lo primero que tiene que conseguir, es convencer a su partido -que no es solo él, Cesar Luena y Hernando –  que, para poder formar gobierno, tendría que pactar con los independentistas junto con #Podemos #PabloIglesias, y eso supone admitir y facilitar el referéndum en Cataluña, entre otras lindezas, o, por ejemplo, supongo, el requerimiento que plantearía #Podemos, de dejar de pagar la deuda. Y por supuesto, convencerles de que ese pacto con #Podemos no llevaría a la desaparición total del PSOE del panorama político español. Todo esto, bajo el supuesto de que #Podemos quiera apoyar su investidura, que no parece que esté muy por la labor. La intención de #Podemos es ir a nuevas elecciones, esta vez fagocitando a IU, que le aportaría 900.000 votos. Ya con eso hacen un buen roto al #PSOE, todo sin contar con que probablemente sumarían algunos votos más.

Lo segundo que tiene que intentar, es persuadir a los 90 diputados electos, que si no se llega a un acuerdo, habría que ir a nuevas elecciones, y eso significa que el acta que tienen en el bolsillo los 90 del #PSOE tendría que ser devuelta. Es decir, que esos 90 diputados, se encontrarían otra vez en el escenario de “ciento volando”, con, por ejemplo, el tema de Irene Lozano, por citar, que no se ha visto en una mejor, asi que dudo mucho que suelte el  acta, que debe tener, como poco, encerrada en la caja fuerte de su casa. Los 90 del #PSOE, por lo que puedo leer y escuchar, no tienen nada claro que, si hubiera nuevas elecciones, conserven su escaño, o vayan de nuevo en listas.

También tiene que convencer a Susana Díaz, que ya maneja el #PSOE de Andalucía casi como una formación política más, que esos pactos con los independentistas, que en el mejor escenario, llevarían a una reforma de la Constitución en la que se abordaría, entre otros temas, la división territorial de nuestro país, y como consecuencia el reparto de “los posibles” entre las comunidades autónomas, no deje a Andalucía a los pies de los caballos, para callar la boca de algún sector de  los independentistas, como Junt pel Sí. Me temo que Susana Díaz, independientemente de su ambición personal de liderar el PSOE, no está por la labor de consentir ese atropello para la comunidad que gobierna. Y no solo es Andalucía, sino que bajo esa misma premisa están Extremadura o Castilla La Mancha, por ejemplo.

También Pedro Sánchez, tiene que convencer a su electorado, que pudiendo votar a #Podemos #PabloIglesias, ha optado por votar PSOE, es decir, que supongo que no verían con buenos ojos, que su voto sirviera, como ha sucedido en Madrid, para encumbrar a la formación de Iglesias, mientras el PSOE “pierde vidas” a raudales en la capital de España.

Otra cosa que tiene que intentar Pedro Sánchez, es convencer a Europa, y en especial al Partido Socialista Europeo, que ya ha sufrido los descalabros y la merma hecha por Tsiriza en Grecia con el PASOK, que esa posible decisión de abrir la puerta a #Podemos no sería una debacle más para los socialistas europeos, amén de que en Europa, seas socialista, liberal, conservador, o de los coros del ejército ruso, la deuda, se paga o se paga, cosa que me temo que #Podemos -que ha procurado ocultar bien durante la campaña esas intenciones – , no está por la labor de hacer, y en cuanto toquen poder, será una de las primeras cosas que empiecen a rular como un mantra.

Y por último, Pedro Sánchez tiene que intentar convencer a los electores, que después de haberse puesto a cara de perro con Rajoy, y haberle dicho de todo menos bonito, de haber repetido hasta la saciedad que nunca jamás apoyaría al Partido Popular para que gobierne, ahora, tendría que dejar que Mariano Rajoy volviera a ser presidente de este país.

Efectivamente, Pedro Sánchez dijo bien ayer, cuando utilizó la palabra “intentar”. Claro que la política es el arte de lo posible, y como dijo Romanones, en política nunca jamás significa hasta mañana, aunque tal vez en este caso, yo de Pedro Sánchez iría con mucha cautela, que se le ve con prisas, y a veces cuando se invocan imposibles se muere en el intento

Son las nueve de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 4 grados. Pedro Sánchez: Morir en el Intento

 

Dimitir: la honestidad frente a la conveniencia

 

 

Me pregunto una y otra vez porque hay tanta aversión a dimitir de los cargos en nuestro país. En España se dimite poco y mal con una cultura de sentarse en el sillón para no levantarse jamás, caiga quien caiga, incluida hasta la propia familia. El apego al cargo parece que ha impregnado la cultura política española sin que se den cuenta que esa “manía” de perpetuarse afecta gravemente a los principios democráticos que deben regir toda sociedad que se quiera llamar libre.

Tal vez algunos, esto en el mejor de los casos, entienden que dimitir es tirar la toalla, admitir un error, que incluso puede desestabilizar el sistema o el equipo en el que se encuentran, tal vez sea así, pero entonces me temo que es que no han entendido nada, están confundiendo la palabra dimisión con la palabra castigo y se encuentran muy lejos de la buenas prácticas políticas.

Ahora que se llevan tanto los códigos de buen gobierno en las empresas, habría que replantearse si estos compendios de buenas intenciones, y de maneras y modos de hacer las cosas “en la buena dirección”, ya deberían formar parte de las conductas de los políticos en ejercicio. No hay nada malo en dimitir, una dimisión puede ser un hecho eficaz, higiénico y hasta provechoso para cualquier organización política que se precie de tener una estructura sana y al servicio de los ciudadanos. Por supuesto no me refiero a dimisiones por corrupción, a dimisiones en las que medie un delito, esos hechos no deben dejarse nunca al libre albedrío del sujeto corrupto, creo que es obvio, y no juegan la partida.

La ética social y administrativa del Estado está íntimamente ligada con la ética particular y profesional de los políticos que están a su servicio, y por supuesto, dentro de esta ética está el hecho de dejar de estar, de dimitir, de dejar el cargo por innumerables supuestos, que no significa, para nada,  abandonar la vida política,.

El político español tiene algunas asignaturas pendientes, y una es esta, la de saber dimitir, porque lo de todos es mucho más importante que lo cada uno, porque el proyecto siempre debe estar por encima de las personas y sus ambiciones, porque el poder no es un traje de lujo  a medida para que los hombres y las mujeres que lo lleven brillen mas y se vean más atractivos o mas lustrosos, el poder es el mecanismo para realizar para todos y todas el proyecto, en este caso político, en el que hemos soñado, el proyecto que está entre nuestros ideales, y cuando no se puede llevar a cabo o la divergencia es demasiado grande, el mecanismo de la dimisión debe ser puesto en marcha.

Un gesto, este el de la dimisión que debe ser considerado por los ciudadanos y ciudadanas, por los propios compañeros y compañeras de partido, por sus propios líderes como un hecho integro y decente, que lejos de  incomodar y desmoronar la democracia, la favorece y la multiplica, genera más confianza y a la vez encaja en un valor fundamental, aunque hoy en día no se hable mucho de ello. Es el valor de la honestidad frente a la conveniencia.

Son las dos y media de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 24 grados.

#ArturMas: De la ilegalidad y el esperpento

Acaba de terminar la rueda de prensa de Artur Mas, y aunque suponíamos de que iba “la fiesta”, ahora ya se ha materializado una de las mayores tomaduras de pelo de la historia de España.

Se ha mofado en hora y media de todos los español@s, catalan@s incluidos. Ha dicho una cosa y la contraría no una sino cien veces, ha puesto el sistema democrático a los pies de los caballos, permitiéndose, cual dictador de opereta, usar una herramienta tan sagrada en la democracia como es el voto y la participación de los ciudadan@s en procesos de elección o consulta,  para taparse las pústulas que le está dejando la cohabitación con ERC que lo va fagocitando lentamente.

La manipulación al máximo, lo nunca visto, pasen y vean, como si fuese un espectáculo de circo barato: Artur Mas  convoca a los catalan@s y demás ( ni eso ha quedado claro) a que el 9 de Noviembre vayan a votar una consulta que no es consulta, que tampoco es referéndum, que no vincula a nada ni a nadie, que no hay control sobre el censo, y que por supuesto en un alarde de ignorancia democrática, ha recalcado varias veces, que no es obligatoria ( faltaría más, que este individuo pasase lista de quien ha ido o quien no al paripé del 9N) con el único fin de ganar tiempo a ver si a ERC se le ablanda el corazón y le hace un hueco en esa “supuesta” lista “única” ( como chirría lo de “única”) y no se quedan fuera del juego de la independencia, y pierden pie en la tarta del poder, si esa que les gusta tanto. Porque no se equivoquen aquí lo único que hay es ambición y poco más

No sé lo que va a hacer el gobierno de España pero desde luego este lamentable espectáculo debe acabar ya, cuanto antes, por el bien de todos los españoles, sean catalanes o de Burgos. El atentado a la democracia es evidente y es obligación constitucional poner remedio a ello.

Por cierto mientras Artur Mas perpetraba una estafa redonda económica y política, y terminaba con palabras amenazantes y anunciando opacidad informativa, (eso ya no me extraña) España captaba  4.029 millones en letras para que Artur Mas  se lo gaste en jugar a las urnas y cubrirse las espaldas. Ya les vale¡

Son las doce. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 18 grados.

#tarjetasblack #Bankia #CajaMadrid : Redes Clientelares de Corrupción

El escándalo de las tarjetas black de Caja Madrid – Bankia ha vuelto a poner de manifiesto que la corrupción tiene un nido estable en nuestro país.

Muchos sabemos que eso es solo la punta del iceberg, porque detrás de todo este ruido que ahora asola nuestros oídos, se encuentra una red clientelar mucho más profunda que durante bastantes años se ha tejido con la anuencia de muchos que han “tocado poder”, con el único fin de enriquecerse y perpetuarse en el cargo.

Más allá de Caja Madrid – Bankia  y lo que aún nos queda por ver pues muchos sabemos que falta bastante que contar de esta historia de ladrones, hay más organismos públicos, entes públicos, sociedades mercantiles del estado, donde la práctica de las tarjetas, regalos y “alguna que otra cosa más” han estado a la orden del día durante estos años.

A estas horas hay muchas cuestiones que están dando vueltas en la cabeza de los ciudadan@s, que van desde la pregunta básica: “¿Esta gente va a pagar por ello? ¿Ira a la cárcel?”, a otras ya más complejas que giran, sobre si vivimos en un país irredento en eso de corromperse, o si España va a poder, en algún momento, conseguir tener una administración  alejada de la corrupción.

Lo cierto es que cuando el dinero y el trabajo no fluyen por los hogares de los ciudadan@s , que es lo que está sucediendo ahora mismo, la cotas de permisividad en cualquier aspecto de la vida pública bajan considerablemente. Ahora, ya nadie perdonada nada, un caldo de cultivo perfecto además, para que organizaciones de corte populista y con objetivos muy poco claros,  donde lo que prima es el despiece de todos, corruptos o no corruptos, hagan su agosto, y con la excusa de limpiar, nos sitúen aun, en un escenario político y social muchísimo peor.

Por supuesto, y no me cabe ninguna duda, que parte de la culpa de todo esto es que  durante mucho tiempo ha habido y  hay una elevadísima politización de la administración pública, demasiada “política”, en áreas que nunca han debido ser políticas, y los partidos y los sindicatos – que se han convertido también en pseudo partidos – cobijados sobre una estructura tremendamente rígida de un estado antiguo, donde el poder es lo que prima y no el servicio público, han entrado en esa rueda de la corrupción que gira y gira fagocitando a muchos donde van a caer inocentes y culpables. Por si no lo saben algunos cándidos, la corrupción es mucho más peligrosa y virulenta que el ébola, porque no solo contagia a aquel que participa de ella, no, contamina al que calla, al que tapa, al que mira para otro lado, al que consiente, al que silencia, al que teme, atrapa a todos los que pasan por su lado, incluso si me apuran, se lleva por delante hasta los que se enfrentan a ella y la denuncian, y lo que es peor ataca directamente al corazón de la democracia

No hay nada ahora mismo nada más urgente que la regeneración del sistema, hay mucho que corregir y muy poco tiempo. Ya no basta con levantar las alfombras, si luego vamos a volver a colocarlas en el mismo lugar, y vamos a poner los viejos muebles, repletos de carcoma en los mismos rincones, o cambiar la basura de un sitio a otro donde se vea menos.  Eso ya no basta, de hecho nunca fue la solución.

La regeneración del sistema solo se puede hacerse desde el sistema, por muy tocado que esté, este. Es más necesario que nunca hacer frente a esas redes clientelares, redes que se han ido tejiendo no con malas políticas públicas, sino con malos políticos públicos, apoyados por instituciones sobre las que han hecho su base, su sustentación, sus cimientos. Hay que  desmantelarlas, apartarlas del circuito, y hacer comprender a partidos y sindicatos que ahora mismo se encuentran al borde del abismo, que la tierra está crujiendo bajo sus pies anunciando la fractura de un modelo que es su propio ecosistema, y por supuesto también el nuestro, el de los ciudadan@s

Son las diez de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 17 grados.

No es política estupid@s, es #ebola

Llevamos unos días…. Una se levanta agobiada y se acuesta agobiada. Solo faltaba lo del #ebola. Claro que como decía mi abuela: “se veía venir”. Traer a morir a alguien a su país, a su casa, es una acción desde luego noble, más que noble, si me apuras. El problema surge  cuando esa persona, en este caso un sacerdote, viene impregnado de un virus mortal y tremendamente contagioso,  que con los medios actuales puede poner en peligro a toda la población.

Me atrevo a pensar, que como buen cristiano, y como buen religioso, probablemente él, que en paz descanse, ni siquiera lo habría pedido, y supongo también, que este hombre, cuya oficio era salvar vidas y salvar almas, no hubiera deseado tampoco, que ahora mismo nos encontremos en una situación altamente peligrosa.

Pero estoy segura que a él nadie le preguntó nada, que esto iba “por fuera”, y que alguna mente pensante de esas preclaras que viven de la política de gestos tuvo la ocurrencia de poner en marcha este golpe de efecto sin medir para nada las consecuencias, que a la vista están.

Y sucedió lo previsto en el libro de las previsiones, que ayer el tema del #ebola nos explotó a todos en las manos con la enfermera Teresa infectada y 5 personas ya bajo sospecha.

Lo urgente ahora mismo es resolver los contagios, parar una posible epidemia, y aplicar a toda esta historia una buena dosis de sentido común, que me temo que es lo que se echa en falta en muchas ocasiones.

Hay clamor de dimisiones, que si dimita la Ministra Ana Mato, que si dimita Ignacio González, que si dimita el Consejero de Sanidad…pero con eso no solucionamos mucho, es mas no solucionamos nada, porque precisamente cualquiera de los responsables -vivimos en un país con las responsabilidades muy repartidas por el modelo- tienen ahora que ponerse a trabajar contra reloj para solucionar cuanto antes esta crisis que pude afectarnos a todos si no se toman las medidas necesarias. Ya habrá tiempo para dimisiones o para ceses si fuese el caso, pero ahora lo que toca es ponerse a trabajar para acabar cuanto antes con la enfermedad y sus consecuencias, y esa debería haber sido la actitud de todos los grupos políticos, que a falta de soluciones, a muchos se les ha llenado  la boca, como siempre, con la palabra dimisión, y con eso se creen ya que van cumpliendo.

Luego además están los que aprovechan la coyuntura de rio revuelto para soltar barbaridades, véase el caso de la Señora Colau, que se ha atrevido a escribir las palabras “exterminio encubierto” en su cuenta de twitter. Se habrá quedado a gusto la mujer después de semejante barbaridad, claro que lo peor es que lo mismo, hay gente que se lo cree.

Lo cierto es que no se puede hacer política con todo y con todos, que no todo sirve para ganar elecciones o desgastar al contrario, y de momento lo que estamos viendo es un ejercicio de irresponsabilidad por parte de muchos que se afanan al linchamiento con “los que mandan” para ver si les produce redito electoral, y por otra parte demasiada ausencia y silencio de esos “que mandan” para que el desgaste sea menor. Eso a la postre es lo que se percibe, así que  me atrevo a decirles desde este post a tod@s : No es política estúpid@s, es #ebola

Son las nueve de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 13 grados.

PS.  Ayer escribí esto en twitter: “No hubiera estado de más que Ignacio González se hubiera dirigido a los madrileños, nosotros no estaríamos más tranquilos pero él habría cumplido con su deber”. Me reitero